<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Opinión en Cooperativa&#187; Alejandro Trejo</title>
	<atom:link href="http://blogs.cooperativa.cl/opinion/tag/alejandro-trejo/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>http://blogs.cooperativa.cl/opinion</link>
	<description></description>
	<lastBuildDate>Thu, 04 Feb 2016 17:25:03 +0000</lastBuildDate>
	<language>es-ES</language>
	<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
	<generator>http://wordpress.org/?v=3.4.2</generator>
		<item>
		<title>The Revenant</title>
		<link>http://blogs.cooperativa.cl/opinion/cine/20160120083529/the-revenant/</link>
		<comments>http://blogs.cooperativa.cl/opinion/cine/20160120083529/the-revenant/#comments</comments>
		<pubDate>Wed, 20 Jan 2016 11:35:29 +0000</pubDate>
		<dc:creator>manola</dc:creator>
				<category><![CDATA[Cine]]></category>
		<category><![CDATA[Alejandro Trejo]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.cooperativa.cl/opinion/?p=51349</guid>
		<description><![CDATA[Termino de haberla disfrutado hace escasamente veinte minutos, la sensación es la de haber visto algo grande…monumental, desde la espléndida fotografía de Lubezki, que te agarra de las tripas desde el primer fotograma, pasando por la implacable crudeza de las &#8230;<span class="br01"></br></span><a href="http://blogs.cooperativa.cl/opinion/cine/20160120083529/the-revenant/">Sigue leyendo <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Termino de haberla disfrutado hace escasamente veinte minutos, la sensación es la de haber visto algo grande…monumental, desde la espléndida fotografía de Lubezki, que te agarra de las tripas desde el primer fotograma, pasando por la implacable crudeza de las escenas (inolvidable los planos secuencia de la primera batalla y la lucha con el oso) hasta las interpretaciones, donde DiCaprio da un nuevo recital en una consecución de primeros y primerísimos planos enmarcados en panorámicas de paisajes indómitos y  verídicos…cuesta creer que en este planeta que se nos cae a pedazos puedan aun existir estas geografías gélidas, boscosas, montañosas y fluviales que quitan el aliento.</p>
<p>La historia que se nos presenta (seca, descarnada, realista hasta el tuétano) versa sobre dos temas ancestrales: la supervivencia y la venganza.</p>
<p>En este filme, al contrario que en los western clásicos, no hay blancos buenos ni indios malos; aquí, y al contrario que en los western &#8220;modernos&#8221; estilo <em>Danza con lobos</em>, no hay indios buenos ni blancos malos. <strong>Aquí solo hay seres humanos haciendo lo posible por  sobrevivir en un mundo áspero que los hombres se encargan de hacer más cruel con  actos que acarrean consecuencias</strong>.</p>
<p>No hay justicia, solo acción-reacción. No hay honor, solo una sed  desmedida por  desgarrar carne y derramar sangre. Sin embargo, en este infierno que Iñarritu nos retrata y que el propio hombre crea y gobierna, la venganza y la supervivencia son lo único que puede hermanar a un puñado de hombres heridos y fracturados mental  y  espiritualmente (como lo muestra metafóricamente la magnífica secuencia del bisonte derribado y devoradas sus entrañas a cuatro manos por quienes unos momentos antes no veían nada más en su existencia salvo muerte, silencio y hielo).</p>
<p>Gonzalez  Iñárritu no da ningún respiro. Al mejor estilo  Shakesperiano, es recomendable  no encariñarse con ningún personaje. Lo que pasa en la pantalla es la vida, no la idealización de la existencia o de cómo debería ser esta. <strong>En esa vida, Leonardo DiCaprio nos ofrece estrategias de supervivencia real mixturadas con estrategias actorales, su performance es totalmente física de muy  escasos textos, un actor comprometido en carne y alma con un proyecto fílmico de rasgos titánicos</strong>.</p>
<p>Un guión donde prima más  la forma que el contenido, pero eso no significa que estemos frente a un guión deficiente. Es una buena historia basada en hechos reales, un juego de supervivencia y venganza al estilo de la vieja escuela, con un ritmo narrativo acertado en su calma y en la simbología onírica para entender el flujo de conciencia del protagonista.</p>
<p><strong>Una gran historia, una magnífica puesta en escena, alguna que otra metáfora visual acertadísima, una manera de contar el cuento que da un lugar privilegiado a las entrelineas  de un guión donde prima y se encumbra la belleza de los silencios, la narración por medio de los rostros disímiles, temerosos, rostros ansiosos, rostros vernáculos nostálgicos de una grandeza perdida</strong>. Propios tal vez  del violento encuentro de dos culturas y dos mundos. El silencio de la vastedad y la soledad en esta película son también protagonistas insuperables.</p>
<p>Este es un filme épico, brutal y complicado. No es un trabajo fácil de digerir pero el resultado final es intachable. Maravillosamente dirigida, bella y dolorosa. <strong><em>The Revenant</em> es una poesía ensangrentada, gélida en su enfoque, pero no por ello menos intensa. Una de las mejores películas del año.</strong></p>
<p>Afírmese ante esta muestra de poder de un cine sin ataduras y de un protagonista  estirando sus dotes interpretativas. Poniéndose a prueba ansioso ante el desafío. Eso es algo que no debes perderte.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://blogs.cooperativa.cl/opinion/cine/20160120083529/the-revenant/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>1</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>El Clan</title>
		<link>http://blogs.cooperativa.cl/opinion/cine/20151005084246/el-clan/</link>
		<comments>http://blogs.cooperativa.cl/opinion/cine/20151005084246/el-clan/#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 05 Oct 2015 11:42:46 +0000</pubDate>
		<dc:creator>manola</dc:creator>
				<category><![CDATA[Cine]]></category>
		<category><![CDATA[Alejandro Trejo]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.cooperativa.cl/opinion/?p=49157</guid>
		<description><![CDATA[Pablo Trapero vuelve a contarnos acerca de  las brutalidades humanas y sociales que tan fácil se encuentran y habitan  en nuestra desangrada  Latinoamérica. Todas sus historias muestran las realidades más duras que todos saben que pasan, pero de las que &#8230;<span class="br01"></br></span><a href="http://blogs.cooperativa.cl/opinion/cine/20151005084246/el-clan/">Sigue leyendo <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Pablo Trapero vuelve a contarnos acerca de  las brutalidades humanas y sociales que tan fácil se encuentran y habitan  en nuestra desangrada  Latinoamérica. Todas sus historias muestran las realidades más duras que todos saben que pasan, pero de las que no se habla casi nunca.</p>
<p>Él pone estas historias en imágenes conmovedoras, desgarradoras y crudas. Tanto en  sus anteriores filmes<em> Mundo Grúa, El Bonaerense, Carancho, Elefante Blanco, Leonera</em>, sus películas te sacuden, te salpican, te sumergen dentro del  tramado de sus historias, porque somos parte de ellas. Sus historias son nuestra historia, y revientan delante de nuestros ojos cuando estás en el cine.</p>
<p>No podría  decir, cuál de sus películas es la mejor, no cabe comparar a Trapero con Trapero, todas tienen su textura, su forma, su color, su rúbrica.</p>
<p>Nos relata este famoso episodio criminal ocurrido en la Argentina de la transición en los años 80. Previo a un trabajo profundo de investigación, el director  lleva a su elenco de actores a transformarse profundamente, en cuerpo, espíritu y psiquis para entregarnos  personajes conflictivos, laberínticos, claustrofóbicos, duros y áridos, pero atrozmente  reales. El nos muestra personas que podemos ser nosotros mismos cenando en familia, durmiendo en la casa, o un vecino barriendo la vereda, y  desde ahí Pablo Trapero se nutre para sacar toda la furia, la brutalidad, las bajezas a las que todo ser humano es capaz de llegar.</p>
<p><strong>Para los que no conozcan la historia, esta nos cuenta lo sucedido en la provincia de Buenos Aires, donde un hombre que perteneció al aparato burocrático de las fuerzas de represión de la dictadura militar que gobernó entre 1976 y 1983, Arquímedes Puccio, encuentra en su oscuro oficio, una manera eficiente de llevar a cabo diferentes secuestros extorsivos, práctica que se extendió en el inicio de la democracia con el fin de obtener el  esquivo beneficio económico personal y familiar.</strong></p>
<p>El film transita por momentos de fuerte realismo e impronta documental, Trapero ratifica su solidez narrativa con esta reconstrucción de la sórdida historia de una respetable familia de un barrio tradicional de Buenos Aires los que llevaban una doble vida impensada para sus vecinos. Precisamente, <strong>la confianza que despertaba la familia Puccio fue lo que les permitió hacer dinero con el secuestro y el asesinato  de muchos conocidos adinerados entre el final de la dictadura militar y los primeros años de la democracia. </strong></p>
<p>El film expone el momento histórico para ubicarlo temporalmente, y coloca la lupa sobre la doble condición de este grupo que en micro escala demostró funcionar a imagen y semejanza  de la dictadura, con un permanente mecanismo de negación acerca de los males propios y una externa demostración de virtudes y religiosidades.</p>
<p><strong>La doble faz entre la afectividad familiar y la oscuridad criminal es lo más perturbador a la hora de mostrar cómo funcionaba la familia Puccio dentro de las paredes de su residencia, mientras en el sótano o en el baño tenían a las víctimas secuestradas. La película nos muestra hasta qué punto era coherente la conducta esquizofrénica de todos los integrantes de esta familia. Por acción u omisión.</strong></p>
<p>La vida cotidiana coexistía con el horror de los secuestros pero sin conectarse, como el que pone alto el volumen de la radio para no escuchar o mira hacia otro lado para no ver, porque ésa era la consigna que bajaba desde la autoridad del  Psicópata-padre-patrón interpretado magníficamente por Francella que compone brillantemente a un sujeto de dos caras, esgrimiendo una autoridad incuestionable. <strong>El frío manipulador coexiste con el páter familias que colabora en las tareas domésticas, escolares para luego redactar notas extorsivas en la soledad de su escritorio, donde luce su diploma universitario de contador.</strong></p>
<p>La música cumple un rol atmosférico importante dentro del film. Al contrario de lo habitual y lo obvio, la banda sonora no intensifica sino que suaviza la tensión.Canciones ochenteras de Virus, Seru Girán o David Lee Roth, a la vez que estilizan el relato, lo vuelven menos denso y claustrofóbico.</p>
<p>Al respecto, la escena en que el hijo echa mano a un respirador de buzo, sintetiza la literal falta de aire  la permanente presión y dependencia paterna, porque aquí la fuerza del mal se descarga en el padre y muestra a su entorno bajo una inquietante y falsa victimización… ambiguos entre lo corrupto y lo corruptible.</p>
<p>La película tiene un innegable profesionalismo en todas sus áreas. Nos comparte la perturbación ante esa extraña mezcla de familia falsamente ejemplar y su siniestra mezcla de fama, respetabilidad, dinero, deshumanización y delincuencia.</p>
<p>Múltiples capas del relato que no siempre funcionan con la misma fluidez pero con una dimensión que va más allá del simple filme policial y trasciende la mera animación de un recorte periodístico de la crónica roja de hace 30 años.</p>
<p>Trapero vincula, expone, saca a la luz datos desconocidos para las nuevas generaciones y para ser rememorados por quienes atravesamos tiempos más oscuros a ambos lados de la cordillera. Pablo Trapero nos tiene acostumbrados a su cine, vamos a sufrir sus historias, nos van a provocar, y esta vez, volvió a hacerlo.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://blogs.cooperativa.cl/opinion/cine/20151005084246/el-clan/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>El Club</title>
		<link>http://blogs.cooperativa.cl/opinion/cine/20150630131844/el-club/</link>
		<comments>http://blogs.cooperativa.cl/opinion/cine/20150630131844/el-club/#comments</comments>
		<pubDate>Tue, 30 Jun 2015 17:18:44 +0000</pubDate>
		<dc:creator>manola</dc:creator>
				<category><![CDATA[Cine]]></category>
		<category><![CDATA[Alejandro Trejo]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.cooperativa.cl/opinion/?p=46940</guid>
		<description><![CDATA[&#8220;Bien por  Pablo Larrain y bien por el cine chileno&#8221;. Pablo Larraín ha demostrado tener la osadía y el talento visual para desnudar,  en sus trabajos fílmicos, el alma segregadora, clasista y violenta que poseemos los chilenos. Una película generosa &#8230;<span class="br01"></br></span><a href="http://blogs.cooperativa.cl/opinion/cine/20150630131844/el-club/">Sigue leyendo <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>&#8220;Bien por  Pablo Larrain y bien por el cine chileno&#8221;.</p>
<p>Pablo Larraín ha demostrado tener la osadía y el talento visual para desnudar,  en sus trabajos fílmicos, el alma segregadora, clasista y violenta que poseemos los chilenos. Una película generosa en símbolos, que sin duda nos refleja y nos sintetiza como sociedad  y nos da un lugar en el penumbroso, frio y desolador claustro escenográfico en el que sitúa la acción y a sus personajes. <strong>Al visionar este filme y palpar la valentía y el novedoso punto de vista que nos entrega frente al tema iglesia… abusos… culpas… y pastores descarriados, vemos sin duda, que este notable ejercicio fílmico habla de que en Chile algunas golondrinas sí hacen verano al menos en el vasto terreno del cinematográfico local.</strong></p>
<p>El Club es una película dolorosa, desoladora, triste e iluminada de inicio a fin.</p>
<p>Cinco sacerdotes  una monja, un perro galgo una vieja casona y un indigente, enmarcados por un entorno costero rural, gélido y azuloso. <em>&#8220;Nos levantamos y rezamos. Después tomamos el desayuno. Celebramos la misa al mediodía. Comemos a la una. Luego cantamos. A continuación tenemos tiempo libre. Rezamos el rosario a las ocho y media hora después cenamos&#8221;,</em> comenta en paz y tranquila la monja que ordena, regenta y lava incesantemente con una escoba las culpas de la casa en la que viven escondidos del mundo y de sí mismos un grupo de sacerdotes. Solo  importa la puntualidad, el orden y la absoluta normalidad para que así transite de forma subterránea el más triste y repulsivo de los horrores. La santa iglesia (madre de sus súbditos que, por tanto, además son hijos) los tiene ahí ocultos, limitados a estar no existir solo estar.</p>
<p><strong>Pero no todo es la mediática pederastia; a su lado, un capellán militar paga por su silencio ante tanta aberración  durante la dictadura; otro se esconde por haber robado niños recién nacidos de manos de sus madres; otro  cura que muestra su cordura extraviada  en medio de balbuceos  y otro que carga con su homosexualidad no aceptada, y la última, la monja de piel prístina y voz calma, simplemente paga  por obligación. Si  todo no fuera tan trágico, podría estar frente a una comedia.</strong></p>
<p>Hasta que un día aparecen por la casa dos sujetos extraños: una víctima enajenada y lacerada de cuerpo y alma por los actos impuros  de un sacerdote pederasta y el emisario  de las nuevas jerarquías eclesiásticas dispuestas a acabar de raíz con el problema.<em> &#8220;La institución no puede permitirse albergar en su seno a gente incapaz de arrepentimiento&#8221;,</em> dice en sottovoce  el docto sacerdote psicólogo  educado en Europa.</p>
<p><strong>Como ya hiciera en &#8216;Post mortem&#8217;, por ejemplo, donde la dictadura de Pinochet era contemplada desde la fría y aséptica  sala de una morgue, Larraín sabe transformar las situaciones más domesticas y rutinarias en inquietantes y tensos símbolos que amalgaman mentes fisuradas con justificaciones bíblicas siempre amenazadas por la tentación del melodrama.</strong></p>
<p>Pablo demuestra una dirección solida en lo actoral y estético y nos lleva a navegar por las aguas mansas, turbias y turbulentas del dolor humano.  La referencia a casos reales que han estado en la tapete noticioso nos entrega el ancla a tierra necesaria para conectar este mágico y desolador retrato escenográfico con la severa realidad.</p>
<p><strong>Un filme laberíntico y complejo, desagradable, perturbador, terrorífico y hostil… como debe serlo todo filme de carácter autoral, que se mueve con maestría en una nebulosa  zona  moral, como el drama que explica. En esa zona donde todas las ovejas y los pastores, por puros que parezcan, acaban teñidos de negro.</strong></p>
<p>El Club es un film simbólico en varios aspectos, a ratos nos parece estar recorriendo el infierno, tal vez el  de Dante, y es que la Iglesia en Chile, como me comentó un amigo, es variada, de todo hay en esta viña y tiene razón, pero a esta alturas, debido a sus errores, a nadie le importa demasiado, salvo por el pornográfico morbo tan chileno, de querer  ver despeñarse las instituciones debido a sus propios errores. Asistamos a la arena a ver como los gladiadores destrozan   a unos tribunos.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://blogs.cooperativa.cl/opinion/cine/20150630131844/el-club/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>El bosque de Karadima</title>
		<link>http://blogs.cooperativa.cl/opinion/cine/20150507082054/el-bosque-de-karadima/</link>
		<comments>http://blogs.cooperativa.cl/opinion/cine/20150507082054/el-bosque-de-karadima/#comments</comments>
		<pubDate>Thu, 07 May 2015 12:20:54 +0000</pubDate>
		<dc:creator>manola</dc:creator>
				<category><![CDATA[Cine]]></category>
		<category><![CDATA[Alejandro Trejo]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.cooperativa.cl/opinion/?p=45535</guid>
		<description><![CDATA[Existe un texto, en este brillante filme de Matías Lira, que de alguna manera resume lo que estamos por visionar en los próximos 90 minutos y lo que de alguna manera ya poseemos en nuestra retina fruto del mediático caso. &#8230;<span class="br01"></br></span><a href="http://blogs.cooperativa.cl/opinion/cine/20150507082054/el-bosque-de-karadima/">Sigue leyendo <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Existe un texto, en este brillante filme de Matías Lira, que de alguna manera resume lo que estamos por visionar en los próximos 90 minutos y lo que de alguna manera ya poseemos en nuestra retina fruto del mediático caso. “<em>Una vez que entras al bosque no podrás irte,”</em> le dice el pastor vestido de lobo a su presa perfecta, la joven oveja insegura que adolece de adolescencia.</p>
<p>Me arriesgaría a decir que estamos frente a un filme pesadillesco e hipnótico, como podría serlo tal vez un bosque laberíntico y claustrofóbico del que no podemos escapar y en el que todas las salidas nos regresan irremediablemente al ya conocido inicio.</p>
<p>Al ver por TV hace algunos años el testimonio  de James Hamilton, en el que develaba su paso por la parroquia de Av. EL Bosque y su vínculo con Fernando Karadima alias “ El Santito”, no pude dejar de pensar por varios días en lo que debe haber producido en tantos chilenos ese inolvidable momento de profunda, drástica y dolorosa verdad.</p>
<p><strong>¿Qué existía detrás de esos ojos vidriosos, de esa voz madura trémula y valiente?¿Qué hay en la carne de este hombre quebrado, que admite frente a la cámara de TV, no tener mayor explicación para su resignada dependencia espiritual, psíquica y sexual hacia este otro hombre, este sacerdote santo, poderoso y perverso?</strong></p>
<p>¿Qué hay detrás de los ojos del abusador y que habita oculto en el frágil corazón del abusado?</p>
<p><strong>¿De qué están hechos los árboles de ese bosque que dejaron cautivo y encarcelado hasta estos días, a ese débil muchacho de los albores de los años 80?</strong></p>
<p>¿Qué clase de energía terrorífica ejerce la iglesia sobre el imaginario colectivo, que convierte en tabú su denuncia y en grosería la acusación individual de sus pastores?</p>
<p>Esta valiente y robusta película posee la virtud de entregar respuesta a estas dudas y a la vez plantearnos muchísimas interrogantes  más sobre la naturaleza humana, fuente inagotable de toda obra artística que se precie de tal.</p>
<p><strong>Muchos esperarán que esta película desnude y termine por golpear una vez más a una alicaída  Iglesia chilena históricamente  politizada al extremo donde se ostenta la impunidad de no reconocer los errores y miserias espirituales con justas consecuencias legales. El  filme lo hace de cierta manera, pero no es el fondo ni el norte que la guía.</strong></p>
<p>Es difícil hablar de esta obra de cine, es difícil hablar de la dirección, solo decir que es precisa, arriesgada y notable. Matías Lira sabe muy bien de lo que está hablando; el “Caso Karadima” y los casos de pedofilia en la iglesia, para el director no  son más que un gran pretexto para abrirnos los ojos hacia la trastienda de un frágil mundo animal vasto e insondable.</p>
<p><strong>Es difícil también hablar de actuaciones ya que el dolor humano aquí no se actúa, se respira  se huele y se palpa, me es muy difícil separar a los actores de los personajes reales de esta historia…ficción versus la profunda verdad y realidad.</strong>  Me cuesta hablar de un guión que nos hace viajar no solo 30 años en el tiempo cronológico sino también  instantes, segundos, minutos y horas en el tic –tac del  reloj fracturado que ambos protagonistas albergan  aferrado a sus entrañas.</p>
<p><strong>No se puede hablar de las actuaciones protagónicas de Benjamín Vicuña y de Luis Gneco ya que ellos no están actuando, ellos  simplemente están  sintiendo y viviendo…están haciendo carne lo que se verá  plasmado en la pantalla de cine.</strong></p>
<p>La textura lumínica del filme es un aspecto importantísimo de destacar, Joan Littin es capaz de retratar la hipnosis atmosférica de la historia que se nos relata, nos desenfoca y nos pone a foco jugando con nuestros sentidos cual si fuese una lente ebria, perdida convaleciente de vértigo. Nos hace sentir testigos voyeristas y a ratos nos deja semi &#8211; ciegos tratando ver  momentos prohibidos.</p>
<p>Este es sin duda el cine que nuestro país se merece, un cine de riesgo, complejo, un cine actual, latente, un cine que  nos retrata en los actos de otros…esos otros que solo en apariencia nos resultan diferentes.</p>
<p><strong>Todos podemos llevar ocultos en la carne un lobo y una oveja, no hay que conocer demasiado el mundo en que vivimos para darnos cuenta que muchas veces hay que meterse en el fango maloliente  para aprender el camino más corto que nos llevará a la salida del bosque. </strong></p>
<p>PD: reserve con tiempo su entrada, felizmente las salas se repletan. ¡Viva el cine chileno!</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://blogs.cooperativa.cl/opinion/cine/20150507082054/el-bosque-de-karadima/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>1</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Birdman</title>
		<link>http://blogs.cooperativa.cl/opinion/cine/20150203122207/birdman/</link>
		<comments>http://blogs.cooperativa.cl/opinion/cine/20150203122207/birdman/#comments</comments>
		<pubDate>Tue, 03 Feb 2015 15:22:07 +0000</pubDate>
		<dc:creator>manola</dc:creator>
				<category><![CDATA[Cine]]></category>
		<category><![CDATA[Alejandro Trejo]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.cooperativa.cl/opinion/?p=43309</guid>
		<description><![CDATA[Más allá de cualquier consideración artística y cinematográfica, “Birdman” es una experiencia inabarcable, como toda experiencia que se precie de serlo. Después de esto, el mexicano Iñárritu se confirma como uno de los mayores talentos creativos del cine de nuestros &#8230;<span class="br01"></br></span><a href="http://blogs.cooperativa.cl/opinion/cine/20150203122207/birdman/">Sigue leyendo <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Más allá de cualquier consideración artística y cinematográfica, “Birdman” es una experiencia inabarcable, como toda experiencia que se precie de serlo. Después de esto, el mexicano Iñárritu se confirma como uno de los mayores talentos creativos del cine de nuestros días.  Su mirada y su dedo acusador apuntan de manera directa a la forma que tienen sus contemporáneos de concebir el espectáculo y el arte.</p>
<p><strong>Todo aquí  huele a riesgo, valentía y a fracaso, en una habitación, en un edificio y en una ciudad que reconocemos con facilidad;  todos los egos, todo el patetismo todo el narcisismo y todas las frustraciones de los actores, la arrogancia de los críticos, el infantilismo del espectador son un manjar para el ojo de una cámara que no se agota en su falsa secuencia.</strong></p>
<p>“Birdman” podría leerse también como el falso biopic consagrado a la figura de su protagonista, un Michael Keaton que vuelve al cine por la puerta grande y cuya carrera hasta ahora ha transcurrido casi en paralelo a la del personaje que interpreta. No solo él resucita en esta película, también Edward Norton a quien teníamos algo perdido desde hace algún tiempo y que aquí también se desborda, y Enma Stone que por fin logra sacarle partido y expresividad a esos luceros que llenan la pantalla .</p>
<p>Iñárritu recurre a uno de los grandes tópicos argumentales del cine, el de la redención (que no solo buscan los personajes, también los actores en un interesante juego meta ficcional); lo hace con tal frescura que parece que es la primera vez que lo vemos tratado en pantalla.</p>
<p><strong>Renunciando a la llamada narración fragmentada, Iñarritu opta por contarnos su historia de un tirón, sirviéndose de un prodigioso falso plano secuencia, porque  tal vez la vida no es ni más ni menos que eso, un grandísimo plano secuencia en el que no caben cortes ni montajes paralelos. Tampoco parece haber artificios en esa cámara fisgona e inquieta casi invisible que se cuela por ventanas, atraviesa puertas, recorre pasillos, sube, baja para volver otra vez a subir. Como una polilla, como un gorrión …como Birdman.</strong></p>
<p>Una falsa biografía a través de un falso plano secuencia y una falsa doble interpretación.Falsedad bien ensayada, que se manifiesta en ese múltiple juego de posibles espejos con la imagen patética del actor desnudándose  en la calle y en platea ante su público o con la obra teatral contagiándose del espíritu y del realismo sucio de Raymond Carver en el que el actor, Director y adaptador se observa  se desmenuza y se destroza.</p>
<p><strong>El actor sólo es &#8216;Birdman&#8217; el héroe de comic…sin el traje. Su alter-ego Hollywoodense  lo atormenta, tratando de hacerle volver a su celebridad perdida a lo que fue, abandonando lo nuevo para abrazar lo viejo, lo que ya se conoce.</strong> El duelo mental se produce en tiempo real, como una proyección física de sus pensamientos, el pequeño y miserable actor enjaulado y acorralado. Su imagen pasada le impide reflejarse  en el presente.</p>
<p>Forma y contenido juegan y bailan aquí entre representación fingida y realidad descarnada;  en apenas tres pasos, un actor pasa de la entereza de su papel frente a los espectadores, a la inseguridad a la falta de texto aprendido, sintiendo el peso de su personaje sobre sus propios párpados detrás del telón. La regla en este filme consiste en que sabes que la narración no se ciñe a lo que ocurre, sino que fuera de plano los personajes siguen latiendo y moviéndose; los personajes aparecen y desparecen libre y espontáneamente, teatralmente improvisados.</p>
<p>Gran película de puro y duro cine que sin embargo puede no agradar a un público mal acostumbrado a otros edulcorados formatos narrativos</p>
<p><strong>Birdman te golpea los huevos con un pequeño martillo, como dice el protagonista del filme y no deja títere con cabeza,  un espectáculo &#8230;Un zoológico humano que sale barato para todo lo que entrega.</strong></p>
<p>No me queda más que darle las gracias a esta película a su director y a su protagonista por haberme hecho testigo de su vida y de su historia. Y por haberme dejado claro una vez más que solo los espíritus libres son capaces de resurgir de las cenizas y  remontar el vuelo entre las ruinas.</p>
<p>Terminaré con un cliché: la estimulante &#8216;Birdman&#8217; me ha hecho recordar las posibilidades ilimitadas del Cine. Entrar, de nuevo, al vacío, en una inmersiva, laberíntica y estimulante experiencia audiovisual.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://blogs.cooperativa.cl/opinion/cine/20150203122207/birdman/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>2</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Calvario</title>
		<link>http://blogs.cooperativa.cl/opinion/cine/20141205124742/calvario/</link>
		<comments>http://blogs.cooperativa.cl/opinion/cine/20141205124742/calvario/#comments</comments>
		<pubDate>Fri, 05 Dec 2014 15:47:42 +0000</pubDate>
		<dc:creator>manola</dc:creator>
				<category><![CDATA[Cine]]></category>
		<category><![CDATA[Alejandro Trejo]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.cooperativa.cl/opinion/?p=41768</guid>
		<description><![CDATA[“No desesperéis, uno de los ladrones fue salvado. No presumáis, uno de los ladrones fue condenado. La primera vez que probé el semen  tenía 7 años de edad. Voy a matarte, padre, porque eres inocente” ( la máxima de pagar &#8230;<span class="br01"></br></span><a href="http://blogs.cooperativa.cl/opinion/cine/20141205124742/calvario/">Sigue leyendo <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><em>“No desesperéis, uno de los ladrones fue salvado. No presumáis, uno de los ladrones fue condenado. La primera vez que probé el semen  tenía 7 años de edad. Voy a matarte, padre, porque eres inocente” ( </em>la máxima de pagar justos por pecadores<em>).”Se habla más de los pecados que de las virtudes…El perdón es la virtud mas infravalorada.Creo que se  habla demasiado de pecados y no lo suficiente acerca de las virtudes.  La gente quiere ser amada; en su defecto, admirada; en su defecto, temida; en su defecto odiada y despreciada. Quieren evocar algún tipo de sentimiento. El alma se estremece ante el olvido y busca la conexión a cualquier precio.” </em></p>
<p>Estos son algunos textos que alimentan y le dan soporte al guion de esta notable película irlandesa dirigida por John Michael McDonagh</p>
<p>La historia se mueve por el inquietante y aguzado filo de la comedia agridulce, se desarrolla con un cinismo retorcido, una desoladora radiografía de la sociedad irlandesa actual, proyectada como toda buena película hacia nuestros terruños extremos.</p>
<p><strong>Se destrozan aquí los estereotipos preestablecidos, una sociedad ultra católica que incendia parroquias, el cliché del racismo se contradice con el negro que se fornica a una casada blanca, los padres no quieren que sus hijas hablen con los sacerdotes,  un pedazo del planeta donde la gente ha perdido su fe, se disecciona este microcosmos del pueblo como un todo trasladable a toda la nación.</strong></p>
<p>La narración no se adentra en el fácil terreno del thriller para que averigüemos quien es el amenazador del cura protagonista, lo pasa por alto, en pos del análisis de la compleja naturaleza humana, se nos sumerge en la batalla de un sacerdote por mantener en pie su fe.</p>
<p>El cura protagonista intenta componer el rompecabezas de una sociedad corrupta, desesperanzada, aletargada, decadente, cada personaje con el que se enfrenta es el reflejo de una circunstancia. <strong>Estamos frente a  una obra de cine, que nos habla del poder de la fe y como dejamos de tenerla por diferentes motivos, unos por que los responsables de infundirla (los curas) han  abusado de ellos, otros por vejez, otros por ver tanta muerte en su trabajo, otros por sociopatía patológica, otros por ser víctimas de la voracidad libremercadista, voracidad que la Iglesia no condena solo la contempla.</strong></p>
<p>El tono del film es bastante cáustico, con ritmo sereno pero pétreo, se mueve por la introspección de un pueblo carcomido por la mezquindad espiritual, con toques existencialistas que le otorgan un calibre emocional tremendo.</p>
<p><em>Calvario</em> es un retrato punzante de la Condición Humana,  de sus debilidades, la ira, los sentimientos de culpa, la venganza, la doble moral, el suicidio, los abusos sexuales, la pedofilia, la hipocresía, el pecado, y de cómo intenta el protagonista combatir la falta de espiritualidad de su entorno esforzándose por extraer  de la gente la bondad, la compasión, el perdón, la comprensión, la búsqueda de la felicidad, o el sacrificio.</p>
<p>Esto lo hace la dirección mediante una gran capacidad de síntesis en la construcción de los personajes secundarios, con diálogos intensos, divertidos, agudos, y sobre todo inteligentes, llegando en muchos momentos a conmovernos la fuerza emocional de las situaciones , escarbando de modo cáustico en cuestiones de fe, maldad intrínseca, crueldad, misantropía, nihilismo.</p>
<p><strong>La historia que se nos narra se soporta en el brutal choque entre la arraigada fe católica irlandesa, probablemente la más fuerte de el mundo, colisionando con las noticias que surgen día tras día de cómo muchos sacerdotes abusaron de la inocente y crédula confianza dogmática de sus niños parroquianos  para abusar de ellos, y de cómo la Iglesia pretendió cubrir con un tupido velo estos actos miserables, derivando en una crisis de valores en la sociedad irlandesa.</strong></p>
<p>Detrás del  drama del protagonista y de todos los demás personajes, surge una sensación de soledad, de indefensión, de fatalidad, que tiñe cada acción, cada situación, cada paisaje interior.</p>
<p>A todo esto hay que sumar una fotografía brillante, un trabajo sobre los personajes notable, desde la imagen un aprovechamiento del  paisaje campestre de una Irlanda casi anacrónica, el mar indómito, los riscos,  playas interminables, se presentan como paisajes inagotables y vastos… atávicos e intactos, para contar una historia interior, intimista, contradictoria, conmovedora. Una belleza desoladora.</p>
<p><em>Calvario</em> es el lugar donde Jesucristo fue crucificado, metáfora el título del sufrimiento que padece el protagonista, siendo la semana los siete días que ocupa  la narración una especie de Vía Crucis en la que el protagonista arrastra la cruz de los pecados de su pueblo por diferentes estaciones, un repaso vital a lo que han sido sus decisiones, y el modo mas consecuente de afrontar la podredumbre moral que lo rodea.</p>
<p>Altamente recomendable.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://blogs.cooperativa.cl/opinion/cine/20141205124742/calvario/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>1</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Matar un hombre</title>
		<link>http://blogs.cooperativa.cl/opinion/cine/20141022095049/matar-un-hombre/</link>
		<comments>http://blogs.cooperativa.cl/opinion/cine/20141022095049/matar-un-hombre/#comments</comments>
		<pubDate>Wed, 22 Oct 2014 12:50:49 +0000</pubDate>
		<dc:creator>manola</dc:creator>
				<category><![CDATA[Cine]]></category>
		<category><![CDATA[Alejandro Trejo]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.cooperativa.cl/opinion/?p=40629</guid>
		<description><![CDATA[Matar a un hombre es un film de procesos internos. Y en este sentido, pueden delimitarse dos partes muy diferentes en la película del chileno Alejandro Fernández Almendras. La primera, dedicada a exponer la impunidad con la que operan muchos &#8230;<span class="br01"></br></span><a href="http://blogs.cooperativa.cl/opinion/cine/20141022095049/matar-un-hombre/">Sigue leyendo <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><em>Matar a un hombre</em> es un film de procesos internos. Y en este sentido, pueden delimitarse dos partes muy diferentes en la película del chileno Alejandro Fernández Almendras. La primera, dedicada a exponer la impunidad con la que operan muchos criminales, el vacío legal que a ratos les ampara y el miedo y la frustración que esa situación genera en las víctimas. La segunda, centrada en la culminación de una venganza, acentuando particularmente en el peso que ésta tiene en un hombre común y corriente que al cruzar la frontera de lo legal sufre en sus carnes la pesada y descarnada culpabilidad de quien se sabe empujado a actuar  en contra de su voluntad y de sus códigos morales.</p>
<p><strong>&#8216;Impunidad&#8217; y ‘culpabilidad’, dos dramas con los que la historia reciente de Chile ha aprendido a  convivir y conoce bastante bien, dramas que sólo pueden vivirse y explicarse en primera persona.</strong></p>
<p><em>Matar a un hombre</em> es la crónica directa y desgarrada de una injusticia. Allá donde otras películas de tono más amable y accesible justifican las acciones del malo, la obra fílmica de Fernández  opta por distanciarse de sus personajes.</p>
<p>Esa es la lente por la que se opta al retratar al delincuente. También la que impera en el dibujo del protagonista. Y, en general, la que preside todo el film, construido a partir de planos fríos, cerrados y estáticos, diálogos apenas perceptibles y escenas entrecortadas con una atmósfera de tensión constante. Debido a esa opción narrativa y formal, el film defiende una exposición desnuda de la violencia,  nunca morbosa ni exagerada.</p>
<p><strong>Fernández Almendras pone la cámara alejada de los actores, sintiéndonos a ratos voyeristas teatrales de una puesta en escena en extremo naturalista lo que potencia cierta sensación de extrañeza, de absoluto desconcierto por lo que vemos en pantalla.</strong></p>
<p>Y como toda película donde el cúmulo de inquietantes sensaciones se imponen a las acciones, el espectador tiene el tiempo que le da una fotografía pausada y  brumosa  para digerir y reflexionar como  <em>Matar a un hombre</em> por su cuenta. En silencio y en soledad.</p>
<p>¿Qué haríamos en una situación parecida a la que se encuentra Jorge el protagonista  del film?</p>
<p><strong>¿Cómo responder ante la inoperancia de los que deberían velar por nuestra seguridad y nuestros derechos?</strong></p>
<p>¿Dónde reside verdaderamente el mal? ¿Quién es en verdad la víctima? ¿Quien es el asesino que mata?</p>
<p>Cuestiones que tras el visionado del film bombardean nuestra cabeza, nos interrogan y nos apelan hasta límites insospechados.</p>
<p><em>Matar a un hombre </em> parece un punto más en la lista de pecados capitales. Ver el film es lo más parecido a una penitencia dolorosa. La oscuridad de la sala de cine convertida en la penumbra de un confesionario.</p>
<p>Y, como sucede con el cine de Haneke, cuesta reconocerlo de alguna manera, <strong>todos atávicamente somos culpables, todos tenemos las manos manchadas de sangre, todos participamos de la injusticia establecida,  todos tenemos un arma o un cadáver en el ropero y cualquier intento por cambiar la realidad corre el riesgo de generar más injusticia, mas dolor y más miedo. Un mensaje devastador.</strong></p>
<p>Un gran filme, de un director sensible y arriesgado, que llega en primavera a alimentar una desnutrida cartelera  de cine nacional, ganadora en Sundance y que nos representará con valentía en la carrera por el Oscar.  <strong>Pero el gran premio, sin duda debería venir de nosotros al preferir un ticket para el cine arte nacional un ticket que sin duda alimentara y sea un motor para el espíritu creativo de directores jóvenes como Alejandro Fernández.</strong></p>
<p>Obras de cine como <em>“Matar un Hombre</em>” no deben quedar a merced de las despiadadas reglas libremercadistas,  desamparadas por un Estado y sus leyes que tiene la obligación moral, no solo de fomentar sino también de proteger.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://blogs.cooperativa.cl/opinion/cine/20141022095049/matar-un-hombre/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Salvajes relatos</title>
		<link>http://blogs.cooperativa.cl/opinion/cultura/20140904121116/salvajes-relatos/</link>
		<comments>http://blogs.cooperativa.cl/opinion/cultura/20140904121116/salvajes-relatos/#comments</comments>
		<pubDate>Thu, 04 Sep 2014 16:11:16 +0000</pubDate>
		<dc:creator>manola</dc:creator>
				<category><![CDATA[Cultura]]></category>
		<category><![CDATA[Alejandro Trejo]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.cooperativa.cl/opinion/?p=39448</guid>
		<description><![CDATA[Alguien decía por ahí no recuerdo quien… tal vez Rousseau? Lo voy a googlear. ¨Los temores, las sospechas, la frialdad, la reserva, el odio, la traición y la venganza se esconden habitualmente bajo ese velo uniforme y pérfido de la &#8230;<span class="br01"></br></span><a href="http://blogs.cooperativa.cl/opinion/cultura/20140904121116/salvajes-relatos/">Sigue leyendo <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Alguien decía por ahí no recuerdo quien… tal vez Rousseau? Lo voy a googlear.</p>
<p><em>¨Los temores, las sospechas, la frialdad, la reserva, el odio, la traición y la venganza  se esconden habitualmente bajo ese velo uniforme y pérfido de la cortesía¨</em> … y este velo es el que viene a correr con vehemencia esta gran película.</p>
<p><strong>Dejando de lado el relato introductorio a modo de divertido canapé o bien puntapié inicial [divertido por cierto] el resto del film ironiza crudamente sobre esa insoportable domesticación social a la que estamos sometidos cotidianamente y que nos permite seguir adelante ordenadamente como sociedad aún a costa de tolerar situaciones sobrecargadas de una maloliente injusticia.</strong></p>
<p>Y lo que aquí se nos narra es lo que ocurre cuando dejamos oculta la materia gris y fluye hacia el exterior, como  un arroyo de oleo  rojo turbio, nuestro lado salvaje, cuando el hipotálamo toma el poder y nos manejamos a puro instinto, y ahí señores y señoras,ladies and gentlemen …comienza el festival: una fiesta esperpéntica un carnaval  de risas y horror, de profunda y bestial superficialidad que nos dejará más que satisfechos,<strong> pues lo mágico de esta cinta tiene bases en nuestra absoluta y segura identificación  con alguna de las historias que desfilan en la pantalla y en la fantasía lúdica, siempre latente, de salirse alguna vez del papel ¨correcto¨ de utilizar nuestro manoseado “estado de derecho” como papel toilette y actuar sin medir las consecuencias, irracional y salvajemente. </strong></p>
<p>¿Cuáles son los comportamientos que consideramos violentos? ¿Qué es más humano, soportar pasivo y alienado cualquier tipo de injusticia aunque venga disfrazada de civismo o, reaccionar dejándose llevar por nuestro primitivo y atávico instinto de supervivencia? </p>
<p>Son algunos ejemplos de las muchas interrogantes que abren la puerta de una larga y regada conversa para jugar a filosofar con amigos, ya que una de las virtudes del director de esta película, el argentino  Damian Szifron , es ver allí, hurgar en ese universal , cotidiano y perverso escenario teatral  sudaca libremercadista donde todos sin excepción  actuamos un rol, aunque no del todo conscientes, somos los actores  necesarios en esta jungla.</p>
<p><strong>La indignación del hombre común frente a un sistema burocrático e insensible, la corrupción generalizada, la mentira, la venganza  y la codicia son los ejes principales de este film moral provocativo, necesario y perturbador, atravesado por un humor negrísimo, que puede alcanzar dosis muy altas de crueldad hasta extremas irrupciones de cine gore.</strong></p>
<p>La pretensión más evidente de la película es fantasear con los monstruos que genera el vigente &#8220;sueño de la razón&#8221;. Una forma de libertad o liberación no apta para seres susceptibles.</p>
<p>Los personajes se mueven en medio de una selva que confirma el pesimismo de la sentencia…. <em>Homo homini lupus</em>…el hombre es el lobo del hombre. Animales acorralados, domesticados para vivir en sociedad pero que no podrán ocultar por mucho tiempo el impulso de un instinto latente que los conducirá hacia el despeñadero liberador de una violencia sin retorno.</p>
<p>Ninguna de las 6 historias del film desarrolla demasiado a ningún personaje más allá del estereotipo y siempre los expone en su condición más pura y miserable pero también desnuda su costado grotesco como corresponde a una buena comedia negra. </p>
<p>El dominio del humor negro de Demian Szifrón nos hace a ratos desternillar de risa para luego mirarnos unos a otros y pensar, ¿de qué mierda me estoy riendo? ¿Realmente alguien podría cometer la salvajada que estoy viendo? ¿Porqué carajos me rio?????????!!!!!!</p>
<p>Con risas o sin ellas, siempre queda de manifiesto una misantropía un desencanto profundo en la raza humana. </p>
<p>Espectáculo cinematográfico  con diferentes números, uno atrás del otro, estas historias comparten la condición de cine catártico ya que  busca desatar emociones básicas, exhibiéndonos el rostro grotesco y obsceno de la realidad.</p>
<p><strong>Szifrón logra hacer que estas historias  de estilo literario pulpfiction , le sea propio y único para contárnoslas. Devela el  humor y el  salvajismo que hay detrás de las fachadas de la vida cotidiana y da rienda suelta a las perversiones más profundas que todos tenemos adentro e intentamos camuflar bajo un supuesto &#8220;orden social&#8221; o, mejor dicho &#8220;alucinación colectiva&#8221;.<br />
</strong><br />
Formalmente sobresale la precisión del montaje y el gran trabajo de la cámara, el nivel de las actuaciones, una excelente banda sonora y la buena factura de los efectos especiales. Todo en esta película  está unido y concertado para combinar de la mejor manera una visión artística de la mano de un cine industrial.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://blogs.cooperativa.cl/opinion/cultura/20140904121116/salvajes-relatos/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Sentido del humor</title>
		<link>http://blogs.cooperativa.cl/opinion/cultura/20140708080020/sentido-del-humor-2/</link>
		<comments>http://blogs.cooperativa.cl/opinion/cultura/20140708080020/sentido-del-humor-2/#comments</comments>
		<pubDate>Tue, 08 Jul 2014 12:00:20 +0000</pubDate>
		<dc:creator>manola</dc:creator>
				<category><![CDATA[Cultura]]></category>
		<category><![CDATA[Alejandro Trejo]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.cooperativa.cl/opinion/?p=38195</guid>
		<description><![CDATA[Valiéndome, desde hace un tiempo de este espacio de opinión libre, he puesto y expuesto mi punto de vista errado, acertado, artero, entusiasta y mercenario según el que lo reciba, de distintos objetos de arte cinematográfico que de alguna forma &#8230;<span class="br01"></br></span><a href="http://blogs.cooperativa.cl/opinion/cultura/20140708080020/sentido-del-humor-2/">Sigue leyendo <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Valiéndome, desde hace un tiempo de este espacio de opinión libre, he puesto y expuesto mi punto de vista errado, acertado, artero, entusiasta y  mercenario según el que lo reciba, de distintos objetos de arte cinematográfico que de alguna forma han remecido mi carne y mi carcasa cerebral, aun en funcionamiento. En esta ocasión me es difícil hacerlo en relación a una obra de teatro que acabo de estrenar. </p>
<p><strong>Me dificulta ya que soy actor de esta obra y no puedo verla, estoy detrás del espejo roto, no puedo sentarme frente a el y dejarme provocar y seducir por lo que podría entrar por mis ojos, oídos y piel ya que estoy en el lado del escenario detrás de la cortina en una espera nerviosa.<br />
</strong><br />
Estoy en la escena junto a mis compañeros, todos preocupados y ocupados de los más mínimos detalles, que nada falle para que así llegue a puerto y se cristalice nuestro intento teatrero por seducir, nutrir, inquietar y perturbar el entendimiento del respetable público con nuestra obra “Sentido del Humor”.</p>
<p>Frente a esta extraña ceguera y mudez prefiero dar paso  al desmenuce palabrero de nuestro director y dramaturgo Mateo Iribarren Arrieta  que reflejan de maravilla un fruto nacido luego de un largo proceso de creación, juego y locura. Gracias. </p>
<p>“La talla afilada y precisa en el momento más oportuno o en medio de la catástrofe, de la tragedia sangrienta, de la debacle total. La reverenda capacidad de reírse de todo con la frescura de raja del empleado público, del piscolero indomable y del jornalero intuitivo que presiente, cuando ve a la chiquilla apretadita pasar bajo el andamio incierto de un sueldo de miseria, que la vida es una broma, una broma de mal gusto que igual lo hace reír, y lo hace reír a carcajadas porque el humor del chileno es raro, es un humor que tiene que ver con la muerte. </p>
<p>Acabo de estrenar, hace tres semanas, una obra llamada “Sentido del Humor” y ocurren varias cosas sorprendentes con el público que asiste a verla. A muchos se les atraganta la risa entre una pena monstruosa y una culpa colosal. Y otros se ríen a mandíbula batiente sin detenerse ni por carajos en las desventuras de sus protagonistas, que aunque terribles, son bastante divertidas, yo diría que hasta desopilantes, pero sangrientas, eso sí, y tortuosas. </p>
<p><strong>La historia relata el viaje de un grupo de presos que caen en las fauces del feroz fascismo chileno el mismo 11 de septiembre y que por locura del protagonista, resumen extraño entre Jorge Chino Navarrete y el Cuervo Castro, terminan haciendo espectáculos en los campos de concentración de este ecléctico Chile que desvaría entre una decencia victoriana y un cruel régimen bananero . No voy a contar la obra porque me pasaría de huevón, pero si voy a hacer algunas reflexiones acerca del humor de los chilenos y acerca del bendito teatro.<br />
</strong><br />
Bendito teatro que subsiste como un piojo obstinado en el lomo de la bestia. Es que el teatro es un arte muy peligroso para la puta bestia fascista. Es un piojo revoltoso que mezcla palabras, imágenes, cantos, historias, vericuetos, bruslerías, dramas, comedias para representarlas sin aviso, de repente y por asalto y que más encima se pueden armar con poco, con muy poco, con nada prácticamente. Una piedra es una flor y un zapato es una nube. Solo hay que creer y tener sentido del humor. </p>
<p>Los amigos del Cuervo Castro en su versión de El Principito llegaron a hacer una película, una animación del avión cayendo en el desierto para la representación de esa obra. Una lupa, papel mantequilla, dibujos cuadro a cuadro, un mecanismos que gira a mano, agua y no sé que más, pero hicieron la caída del piloto francés proyectada en un ecrán a puro ingenio entre tortura y tortura.  </p>
<p><strong>Es que entre los presos de esos campos de concentración había de todo: físicos, matemáticos, médicos, ingenieros, dibujantes y claro, como no, actores. Porque tiene que haber un actor, un loco que empuje esta caravana delirante.  Y estoy hablando de hacer teatro sobre el ojo de la muerte, como unos salmones que hicieran teatro en la cueva de los osos. Insólito, hermoso. </strong></p>
<p>Creo que fue una época de oro del teatro chileno que descargaba humor en vez de balas, cantos en vez de alaridos, bailes en vez de marchas militares, vida en vez de muerte. </p>
<p>Hay algo misterioso ahí, en esas vidas que perdieron casi todo, algunos a sus familias, otros a sus camaradas, su dignidad, sus dientes, sus uñas, sus pellejos, sus horas y sus días, pero pocos, muy pocos, perdieron El Sentido del Humor y creo, me atrevería a asegurar, que ese sentido hermoso, no solo les salvó la vida a ellos si no que también a nosotros que obtuvimos ese legado poderoso que nos mira desafiantes a los que amamos el teatro de verdad y a los que nos gusta hacer reír a pesar de todas nuestras calamidades de humanidad defectuosa y también, a veces, valiente&#8221;.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://blogs.cooperativa.cl/opinion/cultura/20140708080020/sentido-del-humor-2/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Belleza</title>
		<link>http://blogs.cooperativa.cl/opinion/cultura/20140511160555/belleza/</link>
		<comments>http://blogs.cooperativa.cl/opinion/cultura/20140511160555/belleza/#comments</comments>
		<pubDate>Sun, 11 May 2014 20:05:55 +0000</pubDate>
		<dc:creator>manola</dc:creator>
				<category><![CDATA[Cultura]]></category>
		<category><![CDATA[Alejandro Trejo]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.cooperativa.cl/opinion/?p=36462</guid>
		<description><![CDATA[La gran belleza (Oscar 2014 a la mejor película extranjera).No conozco Italia nunca he caminado por las calles de Roma ni he contemplado el peso de la historia del hombre que no dudo se debe respirar por los cinco sentidos &#8230;<span class="br01"></br></span><a href="http://blogs.cooperativa.cl/opinion/cultura/20140511160555/belleza/">Sigue leyendo <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><em>La gran belleza</em> (Oscar 2014 a la mejor película extranjera).No conozco Italia nunca he caminado por las calles de Roma ni he contemplado el peso de la historia del hombre que no dudo se debe respirar por los cinco sentidos con tan solo pisar las piedras  de esta ciudad , mis referentes para hacerla sensual, maravillosa  y deseable provienen del cine, un vicio que en esta ocasión frente a esta gran película, agradezco padecer  y culpo de ello a Antonioni, De Sica, Fellini, Gassman, Hugo, Marcello,  Sofía, Ornella, Gulietta, Gina, Claudia etc.,etc.   </p>
<p>Infinitas gracias a todos ellos  por empujarme a los abismos de este vicio sin retorno. </p>
<p><em>La Gran Belleza</em> comienza con una de las fiestas mejor filmadas en la historia – una celebración desbordada que pone en escena y grafica  la más patética vulgaridad de inspiracion “Berlusconiana” una detención en estos nuevos y viejos monstruos, solo para decirnos que la fiesta se ha terminado. </p>
<p><strong>V<strong>islumbramos en medio del bacanal carrete a su protagonista Gep Gambardella una suerte de sombra fantasmal de Marcello Rubini de <em>La Dolce Vita </em> como si el retrato que hizo Fellini de la decadencia romana no hubiese cambiado ni un ápice en más de medio siglo. Pero sería hacerle un flaco favor a una película tan generosa con su público el hecho de considerarla un simple homenaje.</strong></strong></p>
<p>En <em>&#8216;La gran belleza&#8217;</em> se proyectan los fantasmas de <em>&#8216;Giulietta de los Espíritus&#8217;</em> (1965) y respira la espectral <em>Ciudad Eterna</em> de &#8216;Roma&#8217; (1972), pero en el deambular en círculos laberínticos de Gambardella se desprende de su herencia felliniana cuando calma sus ánimos grotescos y se abandona a la melancolía.  </p>
<p><strong>Nuestro guía y protagonista,un afamado sexagenario escritor, no solo no  encuentra la belleza como forma de creatividad para un nuevo libro, sino que ya no la ve en el mundo que  nos rodea, un mundo insensible, materialista, donde lo pagano vence a un falso espiritualismo, del que no se escapa la hipocresía eclesiástica. </strong></p>
<p>A lo largo de impecables escenas se nos muestra el contraste entre el día y la noche, entre la musicalidad moderna y clásica, entre el vicio humano y la pureza del paisaje que el mismo hombre a creado, y finalmente entre una vida que  nostálgicamente se alimenta del pasado y la muerte que acecha cualquier momento del presente.</p>
<p><strong>Paolo Sorrentino nos presenta un universo felliliano,sarcástico donde prevalece la mujer en toda su variedad física (espléndidas, grandotas, enanas, viejas , santas decrépitas…) ,junto a otros personajes propios de la Italia actual, pero que  califican y tiene su símil en cualquier sociedad capitalista de este siglo. </strong></p>
<p>Mediante una narración informal, esa vieja  señora entre candilejas, que es la ciudad de Roma, domina el film. En realidad, es donde permanece, sin fecha de caducidad, la gran belleza.</p>
<p>El insoportable peso de la vejez, la corrupta, húmeda y craquelada  pátina que otorga el tiempo, la vida resistiéndose a sucumbir ante la llegada de la decadencia, refugiados en remasterizaciones tecno  de Rafaella Carrá e inyecciones de bótox, desertores del reino de las sombras fingiendo y falseando la felicidad en decrépitos banquetes, el cinismo, la muerte. </p>
<p><em>La Grande Bellezza</em> no es sólo un brillante ejercicio cinematográfico-ensayístico por parte de su director, el napolitano Paolo Sorrentino, también es un retrato dibujado a mano, a ratos mordaz, a veces henchido de belleza, de una ciudad y sus gentes, de una Roma que niega desesperadamente su agonía buscando en la gloria de su pasado un antídoto a lo efímero del presente, la Roma del Panteón de Agripa y de la Capilla Sixtina, <strong>sí, pero también la Roma de las tetas operadas y de la basura Berlusconiana, esa Roma entre dos mundos que se mezclan en la figura de Jep Gambardella (excelente Toni Servillio) escritor, periodista, fumador,  bebedor y atesorador de recuerdos, re dei mondani, ( rey de lo mundano) con su terraza de fiesta perpetua colgada sobre el Coliseo, toda una metáfora de lo que pretende la película. </strong></p>
<p>Un film que quizás por esa necesidad de redención a través de lo artístico construye las imágenes más bellas de Roma nunca vistas en cinta alguna.</p>
<p>Perseguir la gran belleza resulta un acto estéril e inútil ya que esta se encuentra más allá de nuestro propio ser y esencia y hay que conformarse con la vergüenza, vulgaridad y banalidad de este mundo terrenal y de su insuperable tangibilidad; vivir en  Roma la ciudad  de más belleza y arte del mundo y no encontrar nada más que desapego y esperpéntica superficialidad, una constante desolación y decepción que profundiza irremediablemente cualquier fractura melancólica nostálgica. </p>
<p>Esa  gran frustración  es la fuerza de la película y el motor de nuestro protagonista Gep Gambardella, que recorre los rincones de su espléndida metrópoli buscando motivación, inspiración y alguna emoción que serene y aplaque su alma inquieta y llena de inertes vacíos. </p>
<p>Película transgresora laberíntica y compleja de visionar  con una afinidad muy riesgosa y engorrosa -si corremos el peligro de encontrarla-; totalmente visual y potencialmente sonora, habla a través de las imágenes, de la observación  del recorrido  de las alternancias y las detenciones en el  camino, con una latente ópera musical de fondo que acompaña y endulza todo el paquete de regalo, que huele sin duda a flores funerarias. Todo es ilusión, espejismo; nada camina, aparentemente, a ninguna parte.</p>
<p><em>“El mundo no es bello, pero es retratado con belleza: si hay algo bueno en la vida, ha de estar por fuerza en el mundo”.</em>  No recuerdo quien dijo esta máxima pero el director Sorrentino me ha hablado en esta película de lo difícil que es encontrar la gran belleza en el mundo, y, paradójicamente, me la ha estado mostrando durante 140 minutos.</p>
<p><strong>Clásico film muy alabado por la gran crítica pero que para la gran mayoría del público, no es mi deseo ser peyorativo con esto, será un intragable ladrillo;</strong> sólo a unos pocos nos va a parecer atractivo y motivador el reto de descubrir lo que quiere comunicar su director Paolo Sorrentino a través de su impresionante desfile de símbolos, de sus estrafalarias e impactantes ilustraciones desbordantes y de una apariencia que vive del exceso y el extremismo. Repito, únicamente para público muy específico.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://blogs.cooperativa.cl/opinion/cultura/20140511160555/belleza/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Esclavitud</title>
		<link>http://blogs.cooperativa.cl/opinion/cultura/20140316180102/esclavitud/</link>
		<comments>http://blogs.cooperativa.cl/opinion/cultura/20140316180102/esclavitud/#comments</comments>
		<pubDate>Sun, 16 Mar 2014 21:01:02 +0000</pubDate>
		<dc:creator>manola</dc:creator>
				<category><![CDATA[Cultura]]></category>
		<category><![CDATA[Alejandro Trejo]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.cooperativa.cl/opinion/?p=34994</guid>
		<description><![CDATA[Antes de lanzarnos a valorar 12 años de Esclavitud conviene aclarar el siguiente punto, una película que trata sobre uno de los sucesos más vergonzantes para la historia de la humanidad no la convierte automáticamente en un producto artístico de &#8230;<span class="br01"></br></span><a href="http://blogs.cooperativa.cl/opinion/cultura/20140316180102/esclavitud/">Sigue leyendo <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Antes de lanzarnos a valorar <em>12 años de Esclavitud</em> conviene aclarar el siguiente punto, una película que trata sobre uno de los sucesos más vergonzantes para la historia de la humanidad no la convierte automáticamente en un producto artístico de calidad.</p>
<p>Una película sobre el Holocausto en la que se muestren de forma hiperrealista las torturas y asesinatos de judíos puede funcionar como documento histórico, pero es posible que no sea una buena película. Aunque luego gane 12 Oscar y recaude 12 millones por día.</p>
<p>Y si tan solo nos atenemos al guión, <em>12 años de Esclavitud</em> no pasa de ser una cinta convencional, de desarrollo lineal, con los esperables flashbacks made in Hollywood, y con algunos diálogos, no todos, intrascendentes y poco verosímiles.</p>
<p><strong>Por suerte y gracias a Dios, como diría alguno de los esclavistas del filme con la biblia en la mano, este proyecto recayó en manos del director Steve McQueen; si cae en las de un heredero del modo y estilo spielbergiano, por poner un ejemplo, la cinta hubiese sido un fiasco moralizante.</strong></p>
<p>McQueen suple las carencias y la falta de osadía del guión ofreciendo una película formalmente notable, con momentos magistrales. Solomon, el protagonista, se nos presenta como un esclavo liberado, músico respetado que vive ceñido a las normas y hábitos de cualquier blanco respetado en el estado de Nueva York junto a su familia esposa e hijos. Su vida da un giro drástico al ser secuestrado por unos negreros. Y navega nuevamente encadenado al “infierno” sureño del año 1850.</p>
<p>A pesar de que ya conocemos al dedillo la historia que nos van a contar, McQueen logra alterar la forma en que lo hará ya que el fondo es, obviamente, inalterable.</p>
<p><strong>Durante el viaje de Solomon en el barco de vapor o la venta ante su primer amo, el director logra sacarnos de la pereza de lo predecible y nos permite darnos cuenta de que estamos ante algo más que otra historia sobre la esclavitud en el siglo XIX norteamericano. McQueen opta por aplicar grandes dosis de belleza fotográfica, frialdad estética y realismo a la historia.</strong></p>
<p>Mientras Solomon llega a la mansión de su primer amo, empezamos a contener el aliento. Y la canción que entona el siempre subyugante actor Paul Dano (<em>Petróleo Salvaje, Prisoners</em>) nos anuncia que <em>12 años de Esclavitud</em> va en serio. Pero nuevamente, aparecen algunas lagunillas en el guión. La progresión dramática sufre algunas caídas, innecesarios y prolongados flashbacks y algunas escenas intrascendentes.</p>
<p>Por suerte, el personaje de Michael Fassbender irrumpe en escena como el segundo amo de Solomon. Y no todo el mérito es el de gran actor alemán, sino de lo bien dibujado que está y lo simbólico que resulta, esta vez sí, gracias al guión de John Ridley.</p>
<p><strong>Edwin Epps es el personaje más verosímil y complejo de la cinta, un tipo deteriorado mentalmente, fisurado en sus emociones por una desviada fe cristiana, consumido por el alcohol y por su histérica esposa, pero sobre todo, por su enfermo deseo y dependencia sexual hacia una de sus esclavas.</strong></p>
<p>Este personaje nos permite reflexionar y llegar a la conclusión de que la esclavitud nunca ha sido una historia de blancos, negros o indios, de buenos y malos, sino de poderosos y parias. Alguna vez escuché una máxima que reza<em> “hay dos clases de hombres, los que tienen la pistola cargada y los que cavan&#8221;</em>. (Pero la pistola y la pala, cambia muchas veces de mano a lo largo de la historia del hombre).</p>
<p><em>“Uds. pagaran por esto”</em> le dice en un momento, el personaje canadiense que interpreta Brad Pitt al esclavista norteamericano. ¿Qué hay detrás de esa afirmación? Tal vez de paso a otra pregunta.¿Qué se podría esperar visionariamente, en 1850, de una nación que esta fundando gran parte su supuesta futura grandeza espiritual y riqueza material en esta bestial y despiadada forma de comercio?</p>
<p>De aquí en adelante el filme nos hará testigos de una buena cuota de melodrama, latigazos, carne desgarrada, sangre, traiciones y un desenlace digno de película ganadora de un Oscar. Pero prefiero quedarme con los momentos en los que el director Steve McQueen, así como en su gran filme <em>2011 Shame</em>, <strong>aquieta e inquieta su cámara y utilizando su lente más reflexivo nos mete en la piel flagelada y en los ojos vidriosos del protagonista para narrarnos un trocito de ese gran e inagotable manantial que es el dolor humano.</strong></p>
<p>Para aquellos que piensen en lo avanzados que estamos y que doloroso y reparador es rememorar este horror de hace 150 años, les recuerdo que el esclavismo del siglo XXI es una realidad y que somos parte de el, al <strong>comprar productos hechos en régimen esclavista en países donde operan a sus anchas fabricantes que explotan a millones de personas , chinos, vietnamitas, indios, africanos, tailandeses que hoy en día ni siquiera tienen para comer y se les explota por 16 horas diarias de trabajo por un pago miserable.</strong></p>
<p>Guardemos algunas lágrimas al salir del cine para derramarlas otro día, cuando compremos algún producto de bajo precio venido desde esas latitudes.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://blogs.cooperativa.cl/opinion/cultura/20140316180102/esclavitud/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>3</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Un &#8220;Jasmin&#8221; melancólico</title>
		<link>http://blogs.cooperativa.cl/opinion/cultura/20140126073959/un-jasmin-melancolico/</link>
		<comments>http://blogs.cooperativa.cl/opinion/cultura/20140126073959/un-jasmin-melancolico/#comments</comments>
		<pubDate>Sun, 26 Jan 2014 10:39:59 +0000</pubDate>
		<dc:creator>manola</dc:creator>
				<category><![CDATA[Cultura]]></category>
		<category><![CDATA[Alejandro Trejo]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.cooperativa.cl/opinion/?p=34121</guid>
		<description><![CDATA[Cuando de Woody Allen, desde Match Point, no se esperaba más que películas simpáticonas, jugetonas, ingeniosas y livianas, irrumpe &#8220;Blue Jasmine&#8221;, como una de sus obras más profundas e inquietantes en mucho tiempo. Luego del cinematográfico tour europeo, Woody regresa &#8230;<span class="br01"></br></span><a href="http://blogs.cooperativa.cl/opinion/cultura/20140126073959/un-jasmin-melancolico/">Sigue leyendo <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Cuando de Woody Allen, desde Match Point, no se esperaba más que películas simpáticonas, jugetonas, ingeniosas y livianas, irrumpe <em>&#8220;Blue Jasmine&#8221;</em>, como una de sus obras más profundas e inquietantes en mucho tiempo.</p>
<p>Luego del cinematográfico tour europeo, Woody regresa a su país y retoma los pasos perdidos para contar una historia intensa y provocativa inspirada en el clásico de la dramaturgia norteamericana <em>&#8220;Un tranvía llamado deseo&#8221;</em>, que nos muestra la decadencia de una dama con delirios de grandeza, refugiada en un mundo teatralmente inventado, altanera, desequilibrada y deliciosa.</p>
<p>Tal como en la obra original de Teneessee Williams e incluso en la versión fílmica de Elia Kazan que le valió en 1951 un Oscar por Mejor Actriz a Vivien Leigh, <em>&#8220;Blue Jasmine&#8221;</em> está construida desde el enfrentamiento de dos mundos culturales que se reflejan en la permanente disociación de su protagonista.</p>
<p><strong>En la transposición que Allen hace desde el teatro al cine, el encantador papel de la desequilibrada Blanche Du Bois original, ahora está a cargo de una inmensa Cate Blanchett encarnando a Jasmine, una arribista millonaria caída en desgracia, al descubrirse que su marido había construido su fortuna en base a fraudes, estafas y robos financieros.</strong></p>
<p>Sin un centavo, pero apegada a los lujos de su vida anterior, la protagonista desciende desde sus edénicos y refinados ambientes neoyorquinos hasta el humilde departamento de su hermana Ginger (Sally Hawkins) alojada en una modesta zona de San Francisco,que a los ojos y piel de la protagonista no es más que un descenso a los infiernos.</p>
<p><strong>Woody Allen contrapone y mide en la balanza los opuestos universos de empresarios adinerados y perfumados en Manhattan con personajes de la clase trabajadora (albañiles tatuados y con peinados modernos; sentimentales y pasionales empleadas de supermercado), aunque esta vez los extremos sociales comulgan en una mirada invariablemente desoladora.</strong></p>
<p>Allen retrata de una manera clara y evidente estos dos mundos opuestos otorgando humor y ligereza a los momentos más trágicos y resignificando situaciones aparentemente livianas.</p>
<p>Apoyada en un soberbio montaje, la narración de la película navega entre dos tiempos: el pasado, tan vacío como esplendoroso exteriormente, y el inestable presente de una mujer sumergida en un químico cóctel de alcohol y antidepresivos.</p>
<p><strong>Los ajetreados días presentes de Jasmine, donde pasa a sobrevivir de prestado, alcohólica, inestable psicológicamente y adicta a las pastillas subsiste en medio de una angustia permanente que la lleva a eclosionar en momentos cargados de tensión.</strong></p>
<p>La película tiene un momento de lucimiento para cada uno de sus personajes pero <em>&#8220;Blue Jasmine&#8221;</em> esencialmente está pensada y diseñada sobre el eje de la brillante Cate Blanchett para un personaje que fascina por su belleza, indigna con sus banales desplantes y conmueve al estrellarse violentamente contra el muro de la realidad, siendo ella un instrumento involuntario de su propia caída.</p>
<p><strong>Su interpretación con matices que la vuelven graciosa, triste, adorable y detestable a la vez le asegura un lugar memorable en la galería de anti heroínas creadas por el gran Woody Allen y que habitan ese prototipo femenino profundo con resonancias de Bergmann y Almodovar.</strong></p>
<p>La protagonista, como el jazmín de su nombre, abre sus pétalos al atardecer, irradiando una intensidad más fuerte en la oscuridad crepuscular de su drama: la actriz</p>
<p>Cate Blanchett pasa por todos los registros y consigue un personaje mentalmente muy complejo y pleno de sutilezas. La película es ella o mejor dicho sin ella no existiría película.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://blogs.cooperativa.cl/opinion/cultura/20140126073959/un-jasmin-melancolico/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>1</slash:comments>
		</item>
	</channel>
</rss>
