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	<title>Opinión en Cooperativa&#187; Rodrigo Reyes Sangermani</title>
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		<title>El año que vivimos en peligro</title>
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		<pubDate>Sat, 02 Jan 2016 15:00:18 +0000</pubDate>
		<dc:creator>manola</dc:creator>
				<category><![CDATA[Política]]></category>
		<category><![CDATA[Rodrigo Reyes Sangermani]]></category>

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		<description><![CDATA[Hace años venimos hablando del fin de la transición, del fin de un período histórico que ha sido bisagra entre la dictadura de Pinochet y el establecimiento de una democracia fuerte, moderna y desarrollada. En su momento pensamos que la &#8230;<span class="br01"></br></span><a href="http://blogs.cooperativa.cl/opinion/politica/20160102120018/el-ano-que-vivimos-en-peligro/">Sigue leyendo <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Hace años venimos hablando del fin de la transición, del fin de un período histórico que ha sido bisagra entre la dictadura de Pinochet y el establecimiento de una democracia fuerte, moderna y desarrollada. En su momento pensamos que la transición terminaba con la detención del General Contreras o la entrega del mando del Ejército por parte de Pinochet o quizás con su propia muerte.</p>
<p>Creímos que estaba determinado por la eliminación de los senadores designados o por los cambios constitucionales de Lagos; quizás por el triunfo de la derecha tras cuatro gobiernos de la Concertación o más tarde por la reelección de una Bachelet empoderada y reformista. Pero probablemente ninguno de estos hechos ni otros han marcado con tanta claridad el fin de una época y el inicio de otra como los acontecimientos ocurridos este año 2015 en que la clase política y empresarial ha sufrido su peor crisis de confianza desde el retorno a la democracia.</p>
<p>La transición estuvo marcada por el tenso relato de una justicia en la medida de lo posible y la de una alegría que ya venía, el descaro y la desvergüenza de un sector político acomodado en su insaciable posición de privilegios o de un empresariado generando riqueza en colusión con la política, permiten hoy, pese al creciente descalabro de nuestra institucionalidad, mirar con optimismo las oportunidades que se nos abren en el futuro en la construcción de un país adulto y maduro tras los dolores propios de una crisis de adolescencia,.</p>
<p><strong>En buena hora hemos despertado de nuestro letargo juvenil definido por el triunfo del individualismo neoliberal y por un autocomplaciente onanismo cultural que tiene a medio Chile indignado por el envilecimiento de lo público, la ambición desmesurada, el egoísmo galopante y la falta de credibilidad en las instituciones, que hechas para ser un bálsamo en la salvaje jungla del capitalismo en el cual estamos insertos, han merecido el desprecio atrevido de la ciudadanía cansada de eslóganes y promesas bobaliconas</strong>.</p>
<p>Aquí no se trata de borrar todo lo avanzado como advierten interesada y temerosamente los dueños del statu quo, tampoco de tener demasiado cuidado con no atreverse a modificar lo que haya que modificar.</p>
<p><strong>El acuerdo sobre la gratuidad en la Educación Superior, el Proceso Constituyente, la desmunicipalización de la educación pública, los nuevos límites que se impondrán entre la política y los negocios, son todos proyectos quizás todavía imperfectos e incompletos, pero con seguridad el punto de partida de una etapa que inaugure el camino definitivo a la madurez de una democracia sin garantes ni padrinos</strong>.</p>
<p>Han sido tiempos difíciles, nos asusta la amenaza que esta falta de confianza destruya lo que queda de los frágiles cimientos de nuestra feble democracia recuperada, sin embargo, del propio descrédito de la gente, de la indignación ciudadana, de esa sensación de cambios que se respira en el ambiente, debe surgir la fuerza y madurez necesaria para cerrar esta larga transición e iniciar conforme al espíritu de una nueva Constitución Política un Chile más justo e inclusivo.</p>
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		<title>Despido en TVN regiones</title>
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		<pubDate>Wed, 30 Dec 2015 16:37:28 +0000</pubDate>
		<dc:creator>manola</dc:creator>
				<category><![CDATA[Medios]]></category>
		<category><![CDATA[Rodrigo Reyes Sangermani]]></category>

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		<description><![CDATA[En los últimos años hemos visto cómo se ha debilitado el exitoso modelo de televisión pública implementado desde la década de los noventa. Parte de esta crisis se explica por los cambios que ha debido enfrentar la industria frente a &#8230;<span class="br01"></br></span><a href="http://blogs.cooperativa.cl/opinion/medios/20151230133728/despido-en-tvn-regiones/">Sigue leyendo <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>En los últimos años hemos visto cómo se ha debilitado el exitoso modelo de televisión pública implementado desde la década de los noventa. Parte de esta crisis se explica por los cambios que ha debido enfrentar la industria frente a la aparición de otras plataformas mediáticas, a una distribución distinta de la inversión publicitaria y a la propia incapacidad por mantener programaciones atractivas acordes a las transformaciones culturales de la sociedad.</p>
<p><strong>La crisis de TVN se ve agravada por el despido que ayer sufrieron más de 20 profesionales de sus redes regionales, trabajadores algunos con más de veinte años de fuerte vinculación regional</strong>.</p>
<p>Las redes regionales de TVN desde el año 1990 se han transformado en uno de los pilares fundamentales que justifican la existencia de una televisión pública al servicio de una diversidad nacional.</p>
<p>Justo hoy cuando vemos una programación cada vez más homogeneizante dependiente de la inversión publicitaria, los espacios locales resaltando la rica diversidad regional de nuestro país, aparecen como un oasis de televisión pública frente al atropellador pantallazo de los programas envasados, de las series extranjeras o del festín farandulero.</p>
<p>La iniciativa implementada con el retorno de la democracia de establecer canales regionales en casi todas las capitales regionales, obedecía a un proyecto en que la televisión púbica se instalaba en las regiones <strong>para representar en sus pantallas la diversidad de un país distinto</strong> en que la identidad a recuperar no sólo fuera la de un Chile ahogado por su propio centralismo, sino <strong>refrescado por el viento del norte y del sur que entraría por esta ventana que se abría desde las regiones tanto para ellas mismas como para el país entero que podía ver y verse en una pantalla de televisión</strong>.</p>
<p>El despido de estos 20 profesionales sin duda debilita aún más una ya debilitada red regional que ha sido víctima de una pésima gestión realizada estos años como también del extravío del modelo de televisión pública que quizás fue bueno para los noventa pero inadecuado para los tiempos que corren</p>
<p><strong>¿Necesitamos todavía una televisión pública que compita por el rating? ¿No será mejor transparentar la realidad y asumir que debemos exigir calidad y diversidad a un canal del Estado que privilegie precisamente lo que el mercado no da aunque sea sacrificando las grandes audiencias?</strong></p>
<p>Lo que está claro es que TVN no puede seguir cediendo terreno donde precisamente debe ser fuerte, es decir en su derrotero de televisión pública, autónoma, plural, diversa y, sobre todo, descentralizada.</p>
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		<title>¿Verdadero sentido de la Navidad?</title>
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		<pubDate>Thu, 24 Dec 2015 17:09:08 +0000</pubDate>
		<dc:creator>manola</dc:creator>
				<category><![CDATA[Sociedad]]></category>
		<category><![CDATA[Rodrigo Reyes Sangermani]]></category>

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		<description><![CDATA[En estos días fatigosos de sentimientos encontrados abundan los lugares comunes, las frases hechas, la iconografía navideña del hemisferio norte y los llamados a buscar un verdadero sentido en estas fiestas, sin embargo, más allá de las buenas intenciones y &#8230;<span class="br01"></br></span><a href="http://blogs.cooperativa.cl/opinion/sociedad/20151224140908/verdadero-sentido-de-la-navidad/">Sigue leyendo <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>En estos días fatigosos de sentimientos encontrados abundan los lugares comunes, las frases hechas, la iconografía navideña del hemisferio norte y los llamados a buscar un verdadero sentido en estas fiestas, sin embargo, más allá de las buenas intenciones y sanos propósitos, ¿cuánto hacemos cada uno de nosotros en su ámbito personal, privado o público para obedecer los deseos aparentemente sinceros que prodigamos en estas fechas?</p>
<p><strong>¿Cómo con nuestra actitud permanente en el trabajo, en la política, en la empresa, en el ámbito familiar y social somos ejemplo vivo del paradigma que profesamos en las redes sociales, en la compra de un regalo solidario o en una tarjeta navideña donde declaramos lo que en el quehacer cotidiano mucha veces no hacemos?</strong></p>
<p>Es cuestión de ver la ausencia valórica como factor común en la colusión empresarial, en los actos de la corruptela política, en la ambición desmedida por la riqueza, en el abuso de poder desde el poder, en el fanatismo religioso, en la intolerancia a la diversidad, etcétera.</p>
<p>Preferiría en estas fiestas, en que la reflexión debiera campear, que cada uno de nosotros desde la posición en la que se encuentre, sea ésta en un alto puesto de la política, en la cima de una organización empresarial, en el mando de una corporación o lisa y llanamente en el modesto lugar de nuestro trabajo o en la posición social que tengamos, podamos poner siempre el sello de la justicia, de la razón, de la paz y de la verdadera caridad.</p>
<p>No se trata de obedecer a pie juntillas un dogma religioso o moral ni de intentar buscar respuestas en las variadas interpretaciones esotéricas que se puedan encontrar a propósito de las fiestas solsticiales, tampoco una reacción al llamado de alguna jerarquía, sólo aprovechar el sentimiento que abunda en estos días para <strong>construir en cada una de nuestras conciencias el hombre y la mujer nuevos que serán el pilar fundamental de una sociedad más justa, más igual, más libre y  más buena.</strong></p>
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		<title>La colisión de lo privado y lo público</title>
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		<pubDate>Thu, 12 Nov 2015 15:04:04 +0000</pubDate>
		<dc:creator>manola</dc:creator>
				<category><![CDATA[Medios]]></category>
		<category><![CDATA[Rodrigo Reyes Sangermani]]></category>

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		<description><![CDATA[La condición de vida privada o vida pública no es binaria, no se trata de que sea una o la otra en forma excluyente. ¿Qué es lo privado y qué lo público? ¿Qué hace que una fotografía, una carta, una &#8230;<span class="br01"></br></span><a href="http://blogs.cooperativa.cl/opinion/medios/20151112120404/la-colision-de-lo-privado-y-lo-publico/">Sigue leyendo <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>La condición de vida privada o vida pública no es binaria, no se trata de que sea una o la otra en forma excluyente.</p>
<p>¿Qué es lo privado y qué lo público? ¿Qué hace que una fotografía, una carta, una conversación sea privada o pública? ¿En qué momento una conversación privada deja de serlo?</p>
<p><strong>¿Esto lo determinan los participantes de la conversación o el contexto en la que se da?</strong></p>
<p>¿Una conversación entre tres diputados en el café del Congreso en voz alta es una conversación privada o pública? ¿Y la misma conversación dentro del hemiciclo o en la sala de comisiones?</p>
<p>¿Los periodistas que pululan por ahí y escuchan a pocos metros esa conversación y comparten posteriormente el contenido de lo conversado cometen una falta?</p>
<p>En el caso que hoy afecta al diputado Ceroni, sin duda colisionan dos maneras de mirar la cosa pública y no es fácil anticiparse de forma absoluta frente a un tema tan complejo.</p>
<p><strong>El sentido común dice que el Dínamo cometió una grave falta al inmiscuirse y divulgar una conversación privada;</strong> sin embargo, el parlamentario deberá reconocer al menos su desprolijidad al exponerse en el propio hemiciclo de la Cámara de Diputados, acaso símbolo del espacio público de discusión democrática, en una época que la ciudadanía espera y demanda mayor transparencia.</p>
<p>Como tercer elemento está el tema de fondo, <strong>el constatar que el morbo por este diálogo del diputado radica en que el contenido da cuenta de la condición sexual del mismo, ¿habría tenido la misma resonancia si el chateo se hubiera referido a un tema doméstico como “a qué hora vas a llegar a casa” o “recuerda de la cena en casa de tu hermana esta noche”?</strong></p>
<p>La opinión pública tiene derecho a saber quiénes son sus parlamentarios, qué piensan, qué hacen en el Congreso, sobre todo en el hemiciclo, ya que fueron elegidos para representar ideas, plantearlas y defenderlas en ese espacio mágico (y público) de representación popular.</p>
<p>Ello obliga a la autoridad a que deba ser mucho más discreta respecto de su privacidad si quiere mantenerla en ese ámbito; sin embargo, una ética no necesariamente periodística sino que fundada en aspectos básicos de la convivencia humana,<strong> indica que el reportero, el fotógrafo, como persona, antes que profesional, debe estar consciente siempre del daño que puede producir una denuncia, si el denunciado, por muchos errores a la discreción que cometa, no ha sido responsable de un delito y ni menos con su error perjudicado la honorabilidad y confianza de los suyos que lo eligieron para representarlos en la cosa pública.</strong></p>
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		<item>
		<title>De revolución democrática, justicia social y triunfo del NO</title>
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		<pubDate>Mon, 12 Oct 2015 13:39:43 +0000</pubDate>
		<dc:creator>manola</dc:creator>
				<category><![CDATA[Política]]></category>
		<category><![CDATA[Rodrigo Reyes Sangermani]]></category>

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		<description><![CDATA[Algunos se bajaron del carro de la victoria hace rato. Desdeñan con ironía el histórico slogan “Chile la alegría ya viene”, o que la frase “Justicia en la medida de lo posible” fue el atisbo fatal de una justicia social &#8230;<span class="br01"></br></span><a href="http://blogs.cooperativa.cl/opinion/politica/20151012103943/de-revolucion-democratica-justicia-social-y-triunfo-del-no/">Sigue leyendo <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Algunos se bajaron del carro de la victoria hace rato. Desdeñan con ironía el histórico slogan <em>“Chile la alegría ya viene</em>”, o que la frase <em>“Justicia en la medida de lo posible</em>” fue el atisbo fatal de una justicia social incompleta, insatisfecha, incapaz de entusiasmar los crecientes apetitos de una masa empoderada por la historia, los medios y el consumo.</p>
<p>Los hermosos sueños surgidos de la mágica primavera de la recuperación de la democracia ese día se habrían transformado casi sin darnos cuenta en una larga pesadilla de insatisfacciones; lo sólido del triunfo de la democracia se desvaneció de a poco en la incertidumbre, la desesperanza y el desasosiego.</p>
<p><strong>Hoy, muchos de los enfervorizados concertacionistas que vitoreaban a Aylwin en el multitudinario acto de sanación del Estadio Nacional ese día de marzo del 90 son a veces los mismos que se refieren a la Presidenta con un brutal tono de desprecio y con una peligrosa dosis de violencia verbal culpándola a ella, a su gobierno, a la clase política, a la propia democracia de todos los males de una república en permanente crisis de crecimiento</strong> que como nunca está consciente de sus propios dolores de adolescencia, como no de su propia inoperancia, de su indignante posición aburguesada en las esferas de poder.</p>
<p>Esos mismos fueron quienes en su momento se acomodaron en la realidad heredada por la Dictadura y que disfrutaron de los beneficios (y privilegios) de un sistema en el que todos podían acceder a un crédito automotriz, un televisor de la última tecnología, un VHS estéreo, o un viaje fuera del país.</p>
<p><strong>Una educación para cada segmento parecía ser la solución unánime de pobres, clase media y ABC1, el que podía pagar que pagara, y el que no, no importaba, ahí estaban las escuelas municipales de jornada completa reuniendo niños igualados en carencias, y con un poco más de dinero en los bolsillos de los asalariados padres, la alternativa de un colegio subvencionado con corbata a rayas y nombre inglés</strong>.</p>
<p>A lo anterior, amplias carreteras, transformación de las ciudades en grandes centros urbanos, marcas de prestigio en shoppings por doquier, fútbol por TV, clubes de fidelidad en tiendas de departamento y supermercado para canjear la juguera, el secador o la mercadería. Fue la realidad que nos tocó vivir (y disfrutar) sin que nadie haya hecho nada para cambiarlo y pocos para denunciarlo (gracias Tomás Moulian por la claridad y oportunidad de tus ideas).</p>
<p>Ningún periodista preguntó nunca cómo financiaban los políticos sus billonarias campañas; a vista y paciencia de la ciudadanía, los candidatos llenaron postes, plazas, bandejones, murallas con su rostro edulcorado sin adscripción política alguna; ningún ciudadano de a pié reparó en que el surgimiento de tanta institución de educación superior aquí y allá venía precedida de una inconmensurable ambición por el lucro; <strong>ningún fiscal, ningún juez puso atención en que los violadores a los derechos humanos compraban en la feria o permanecían con sueldos intactos en una escondida oficina de alguna repartición de las fuerzas armadas desempeñando labores administrativas. </strong></p>
<p>Sin embargo, los que más se sirvieron de los beneficios de ser gobierno, estando hoy o no en el, son los que jamás denunciaron o hicieron algo en su momento para anticiparse a la crisis de credibilidad  de la política en la que hoy estamos insertos.</p>
<p>La revolución del 5 de octubre sigue pendiente y no porque no haya cumplido con su deber histórico de haber derrotado a la Dictadura y haber transformado al país, sino más bien porque ésta no ha tenido los liderazgos adecuados para renovarla, y cuando han aparecido, el poder fáctico ha tejido sus redes para neutralizarlos con el beneplácito de los de turno, de los receptores de platas truchas, de los fotografiados en las sociales de El Mercurio o de la jerarquía de San Pedro.</p>
<p><strong>El triunfo del NO, qué duda cabe, transformó las tristes alamedas ensanchándolas con alegría, parte de una nueva generación produjo los más importantes cambios de nuestro país en toda su historia, pese a la infranqueable desigualdad y alto endeudamiento la ciudadanía maduró, los jóvenes supieron poner a tiempo en el lugar que corresponden los sueños extraviados, </strong>y esto debe dar pie a un nuevo Chile, un Chile que, tributario del triunfo del 5 de octubre, sepa renovar en paz la construcción de una sociedad en justicia y en democracia, factores esenciales que determinan la histórica fecha en que derrotamos no sólo a la dictadura sino a la desesperanza de creer que estaba todo perdido.</p>
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		<title>Fallo de la CIJ de La Haya</title>
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		<pubDate>Fri, 25 Sep 2015 16:12:27 +0000</pubDate>
		<dc:creator>manola</dc:creator>
				<category><![CDATA[Relaciones exteriores]]></category>
		<category><![CDATA[Rodrigo Reyes Sangermani]]></category>

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		<description><![CDATA[Declaraciones rimbombantes, tesis histéricas, aclaraciones innecesarias como decir que no se ha perdido territorio, conclusiones depresivas, son las que desde ayer han llenado las redes sociales, los comentarios periodísticos, y lo que es peor aún, las columnas de opinión de &#8230;<span class="br01"></br></span><a href="http://blogs.cooperativa.cl/opinion/relaciones-exteriores/20150925131227/fallo-de-la-cij-de-la-haya/">Sigue leyendo <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Declaraciones rimbombantes, tesis histéricas, aclaraciones innecesarias como decir que no se ha perdido territorio, conclusiones depresivas, son las que desde ayer han llenado las redes sociales, los comentarios periodísticos, y lo que es peor aún, las columnas de opinión de cuanto pseudo analista, autoridad o político que creen entender el verdadero sentido del fallo que la Corte Internacional de La Haya expresó ayer en la mañana.</p>
<p><strong>Llama la atención lo desinformado que están algunos parlamentarios, el tono chovinista de sus declaraciones, lo confundidos que están algunos al tratar de entender y a veces tratar de explicar las consecuencias de un veredicto jurídico que tiene mucho de gatopardismo.</strong></p>
<p>No hay que ser experto en derecho internacional para darse cuenta que en la propia lectura del fallo se deslizaba la tesis de que la CIJ delimita la cuestión de fondo sólo a poder juzgar si corresponde o no a la Corte pronunciarse respecto de una negociación entre Bolivia y Chile para que la república altiplánica tenga acceso al mar.</p>
<p><strong>Al hacer esta distinción descarta la posibilidad de que la Corte revise el Tratado de límites vigente de 1904 y/o pueda obligar a Chile a entregar soberanía a Bolivia. De alguna manera la contundencia del fallo de ayer expresa con claridad que la CIJ sí puede juzgar si corresponde o no que Chile deba negociar con Bolivia pero no revisar el Tratado vigente de 1904.</strong></p>
<p>Ante esto, el proceso que recién se inicia podría incluso estimar de aquí a 2 o 3 años que no hay antecedentes que hagan concluir a la Corte que Chile tenga obligatoriedad de negociar con Bolivia, y en el caso de que sí corresponda en ningún caso supondrá un tipo de resultado específico, es decir, <strong>cualquier cosa que se resuelva en una eventual negociación entre ambos países pasará siempre por la voluntad de Chile y nunca por la Corte.</strong></p>
<p>No me gusta hacer apuestas ni menos anticiparme a un resultado cuando nos enfrentaremos a un proceso tan dinámico como éste, sin embargo lo que me resulta claro es que la soberanía territorial de Chile y la mantención de sus límites no van a estar nunca en manos de ninguna Corte, y que en el “peor de los casos” Chile tendría que sentarse a escuchar la postura boliviana y eventualmente poder negociar alternativas para que el pueblo altiplánico sienta que con Chile podemos ser no solamente socios en conectividad marítima sino también en la construcción de una agenda diplomática, económica y social bilateral donde las barreras de la desconfianza se puedan derribar de una vez por todas.</p>
<p>La declaración de presidente Morales realizada tras el fallo que invita al diálogo, <strong>no sólo debe verse como parte de una estrategia comunicacional bien urdida desde la Paz, sino como la constatación de que, más allá de las bravatas expuestas en la prensa internacional y lo artificiosa que puede ser esta tramitación en La Haya, lo importantes seguirá siendo para Bolivia que cualquier cambio en el statu quo de la cuestión marítima pasará por la voluntad política de nuestro país.</strong></p>
<p>Por eso, y ante un análisis desprovisto del tono histérico de algunos de nuestros políticos y analistas que con ello sólo desinforman y asustan a la opinión pública, es que <strong>debe primar la calma, la razón y el derecho que mana del propio Fallo que en absoluto nos perjudica y menos viola nuestra soberanía.</strong></p>
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		<title>La fiesta de lo salvaje</title>
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		<pubDate>Wed, 17 Jun 2015 21:35:57 +0000</pubDate>
		<dc:creator>manola</dc:creator>
				<category><![CDATA[Deportes]]></category>
		<category><![CDATA[Rodrigo Reyes Sangermani]]></category>

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		<description><![CDATA[Lo que ha ocurrido con Vidal es síntoma de la decadencia de nuestra sociedad. Por un lado, un deportista profesional que no comprende cabalmente la responsabilidad de su rol como actor público de una disciplina en que la ética debe &#8230;<span class="br01"></br></span><a href="http://blogs.cooperativa.cl/opinion/deportes/20150617173557/la-fiesta-de-lo-salvaje/">Sigue leyendo <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Lo que ha ocurrido con Vidal es síntoma de la decadencia de nuestra sociedad. Por un lado, un deportista profesional que no comprende cabalmente la responsabilidad de su rol como actor público de una disciplina en que la ética debe estar por sobre el triunfo; <strong>un entrenador profesional que no es capaz de dimensionar los aspectos simbólicos que desempeña su función pública como líder que debe modelar el valor deportivo al carecer del rigor profesional dando permisos en medio de un compromiso de alto nivel competitivo a personas que ya han demostrado cierta displicencia  por la causa deportiva, que además significa para la industria publicitaria y de turismo varios cientos de millones de dólares</strong> y por último, una muchedumbre enfervorizada y media inconsciente, que no sólo defiende lo indefendible, sino que yergue al jugador como un héroe nacional al que hay que defender, como víctima y como verdadero salvador de una guerra patriótica mayor como es un triunfo el próximo viernes ante Bolivia.</p>
<p>Reflejo de esa histeria colectiva es la celebración en Plaza Baquedano la noche del pasado 11 de junio, donde la sana celebración de <strong>un triunfo insignificante se convierte inevitablemente en la fiesta de lo salvaje.</strong></p>
<p>La victoria final, el triunfo a Bolivia, y luego a los que vengan (quizás valga la pena estudiar los aspectos telúricos de ese sentimiento) vale cualquier error, delito o desliz. <strong>Los medios han instalado a costa de nuestra mansa benevolencia que el triunfo futbolístico es lo supremo, el gol lo sublime, y que ello está por sobre cualquier disquisición valórica moralista.</strong> Ya no importa la ley penal ni la moral cuando los verdaderos y únicos responsables de sus actos  merecen como ningún otro el perdón y la compasión de la masa enfervorizada y alienada de fútbol.</p>
<p>Lo de Sampaoli, Vidal y sus acérrimos hinchas es una vergüenza. La vergüenza de una sociedad decadente de confianzas y certezas.<strong><br />
</strong></p>
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		<title>Catástrofes: el problema es la falta de desarrollo</title>
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		<pubDate>Sat, 28 Mar 2015 13:11:52 +0000</pubDate>
		<dc:creator>manola</dc:creator>
				<category><![CDATA[Política]]></category>
		<category><![CDATA[Rodrigo Reyes Sangermani]]></category>

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			<content:encoded><![CDATA[<p>Una vez más nuestro país se encuentra sumido en una gran catástrofe. La opinión pública se divide entre aquellos que se lamentan de las desgracias naturales y los que se dedican a criticar a las autoridades, los que le echan la culpa a Dios y los que sacan dividendos políticos, y al medio, casi desaprensivamente, surgen los chilenos comunes que desde cada rincón manifiestan circunstancialmente su espíritu solidario, olvidando aunque sea por pocos días su feroz egoísmo consumista.</p>
<p><strong>Que el desastre pudo ser evitado, que las autoridades no estaban preparadas, que Chile está condenado por su geografía a estas tragedias, que los asentamientos urbanos y rurales no cumplen las normas, en fin opiniones todas válidas que sin embargo no se encuentran en un punto desde donde acometer las tareas de un país que quiere ser desarrollado con profesionalismo y sin eslóganes.</strong></p>
<p>Terremotos, incendios, erupciones, tsunamis, aluviones no son sólo patrimonio de los pobres chilenos, ni menos de los chilenos pobres, la naturaleza con estos grados de violencia se ensaña en todos los rincones del mundo, India, Louisiana, Norte de Francia, Turquía, Tokio, Brasil, California, Irán, han sufrido tantas calamidades naturales como los chilenos; sin embargo, <strong>el nivel de destrucción y muerte tiene que ver en cada caso con el nivel de desarrollo de cada una de las sociedades víctima de estas tragedias.</strong> No es ninguna novedad decir que a mayor pobreza mayor fragilidad frente a las inclemencias de la naturaleza.</p>
<p>Chile, a la luz de las tragedias que año a año es víctima, necesita con urgencia también construir una sociedad desarrollada que pueda enfrentar a la naturaleza con grados aceptables de satisfacción.</p>
<p><strong>No se trata sólo de un presidente ni de un alcalde ni de una ONEMI, menos de la posibilidad de tener más teléfonos satelitales, ni retroescavadoras, ni frazadas, ni comida no perecible, casi inmediatamente después de la tragedia. </strong></p>
<p>Se trata de generar una trama social de mejor calidad, una mejor educación para promover una población más exigente de sus estándares de vida. Sólo una sociedad desarrollada, solidaria siempre (no sólo para los meses de la Teletón) de una gestión pública (y privada) basada no sólo en la excelencia en la gestión administrativa sino comprometida con una ética a toda prueba.</p>
<p>Quizás sea mucho pedir, pero los ríos, las lluvias, los volcanes, el fuego, el mar y la tierra sólo se ensañan con aquellos países que no han sabido resolver sus problemas esenciales, elevar la dignidad de las personas, construir una base social igualitaria a partir de una educación de calidad para todos.</p>
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