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	<title>Opinión en Cooperativa&#187; Gladys Alcaíno</title>
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		<title>Memoria compartida</title>
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		<pubDate>Sun, 21 Apr 2013 22:25:11 +0000</pubDate>
		<dc:creator>manola</dc:creator>
				<category><![CDATA[Cultura]]></category>
		<category><![CDATA[Gladys Alcaíno]]></category>

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		<description><![CDATA[Lorena Hurtado es la directora de Memoria Compartida, obra de danza contemporánea estrenada en el GAM a comienzos de abril de este año. Pasó mas de una década en que una nueva obra de esta directora viera la luz, periodo &#8230;<span class="br01"></br></span><a href="http://blogs.cooperativa.cl/opinion/cultura/20130421192511/memoria-compartida/">Sigue leyendo <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Lorena Hurtado es la directora de Memoria Compartida, obra de danza contemporánea estrenada en el GAM a comienzos de abril de este año. Pasó mas de una década en que una nueva obra de esta directora viera la luz, periodo en el que ha transitado por distintos quehaceres aportando a la danza nacional: en estos años se desempeñó como investigadora, escribió un libro sobre la danza independiente, sigue gestionando importantes festivales de danza y videodanza, y hasta hoy realiza una valiosa labor en la dirección de una escuela, manteniendo un intercambio vivo con creadores y teóricos chilenos y extranjeros. Entonces, ver nuevamente una obra suya en cartelera fue la primera gran noticia.</p>
<p>Lo que sigue también responde a lo que le ha ocurrido a la coreógrafa en estos años: una profunda reflexión sobre no olvidar o cómo recordar.</p>
<p><strong>Para ello, Lorena Hurtado aborda la escena de <em>Memoria Compartida</em> junto a tres jóvenes intérpretes que heredaron el peso de nuestra memoria reciente, sumergiéndose en sus propias biografías y en el territorio chileno gráficamente dibujado sobre el piso y simbólicamente recorrido por estos tres notables bailarines que además sacan su voz, su fuerza y su rebeldía para intentar asir en sus cuerpos esta historia.</strong></p>
<p>Sus movimientos emergen bajo una destacable propuesta lumínica, y se enfrentan a los sonidos de un dial setentero que muchos alguna vez escuchamos, hasta toparse con el sonido para siempre estremecedor del bombardeo a La Moneda.</p>
<p>Así, en esta obra se dialoga, se divaga, se discute, bajo el hilo conductor de las propias vidas de quienes interpretan, pues esto expresa tanta verdad como la que puede alcanzar la mejor dramaturgia de autor.</p>
<p>Entonces, no es raro que sintamos similitud en algunos momentos con obras como <em>El año en que nací</em>, o con otras obras que reconstruyen ciertas escenas en lo que Alejandro Zambra diría, es un lugar común que toma cuerpo conmovedoramente en la obra de arte, aludiendo también a la semejanza entre <em>El año en que nací</em> y el libro de la narradora mexicana Guadalupe Nettel, <em>El cuerpo en que nací.</em></p>
<p>Es así como Memoria Compartida desde su temática y la forma en que pone en crisis los distintos lenguajes escénicos, <strong>se articula como una obra contemporánea de gran coraje, pues emerge cuando la memoria como tema es mal vista por sectores que quieren borrarla, cuando muchas de nuestras ideas políticas no son en absoluto parte del gran discurso nacional,</strong> cuando tal vez el único lugar donde podamos encontrar un debate sincero, una experiencia intelectual o un espacio para la rebeldía fuera de la calle, sea una sala donde obras de teatro o de danza, transcurran como ésta, con enorme honestidad.</p>
<p><em>Memoria Compartida</em><br />
<em> Dirección: Lorena Hurtado</em><br />
<em> Intérpretes: Leslie Apablaza, Pedro González y Pablo Zamorano.</em><br />
<em> Composición Musical: Eleonora Coloma</em><br />
<em> Diseño de Iluminación: Luís Reinoso.</em><br />
<em> Producción final de sonido: Nicolás Ríos. Asistencia de vestuario: Alexandra Mabes.</em></p>
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		<title>Diana</title>
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		<pubDate>Fri, 11 Jan 2013 12:20:24 +0000</pubDate>
		<dc:creator>manola</dc:creator>
				<category><![CDATA[Cultura]]></category>
		<category><![CDATA[Gladys Alcaíno]]></category>

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		<description><![CDATA[Hace pocos días por razones de tiempo, tuve que optar entre ir a ver la última función de la obra “Diana”(*), de la coreógrafa chilena Paulina Mellado en la Sala Santa Elena, o la ultima función de “Diarios de un &#8230;<span class="br01"></br></span><a href="http://blogs.cooperativa.cl/opinion/cultura/20130111092024/diana/">Sigue leyendo <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Hace pocos días por razones de tiempo, tuve que optar entre ir a ver la última función de la obra <em>“Diana”(*)</em>, de la coreógrafa chilena Paulina Mellado en la Sala Santa Elena, o la ultima función de <em>“Diarios de un viaje I &#8211; Veinte para las ocho”</em>, de la coreógrafa Alemana Sasha Waltz en el Teatro Municipal de Santiago.</p>
<p>Diana es el último trabajo realizado por Paulina Mellado junto a un gran elenco de intérpretes sin protagonismos uno por sobre los otros; sin embargo, por su enorme fuerza interpretativa me merece hacer una mención especial a Marcela Retamales, gran bailarina e intérprete, quien antes también participó en la obra <em>Pequeño hombrecito</em> de la misma coreógrafa.</p>
<p>Por otro lado, la obra con la que llegó esta vez a Chile S. Waltz a través del festival Santiago a Mil, fue estrenada por primera vez hace veinte años en Alemania. Digamos, se trataba de una reposición que hacía concordancia con las veinte versiones que se conmemoran del festival, con la que bien se podía observar cómo madura una obra, en este caso de la llamada heredera de Pina Bausch.</p>
<p>A la hora de optar y renunciar a uno de los montajes quizás definitivamente, pensé en que a Paulina Mellado le he seguido su obra desde hace más de dos décadas, y que su trabajo siempre responde a una búsqueda y procesos creativos consistentes.</p>
<p>Los resultados de estas búsquedas son por sobre todo interesantes, proponen y remueven desde su apuesta escénica, como también obtienen reconocimiento, <em>Pequeño Hombrecito</em> obtuvo el Premio del Círculo de Críticos el año 2010, y otras de sus obras han sido seleccionadas para destacadas bienales y festivales en Europa y Latinoamérica.</p>
<p><strong>Sin duda que una obra chilena destaque en el extranjero es importante, pero no es la principal conquista. Lo difícil está en mantenerse creando danza contemporánea en Chile, seguir estrenando obras sin necesariamente contar con un Fondart, como<em> Diana</em>, que fue realizada sin financiamientos estatales ni de empresas.</strong></p>
<p>Lo difícil también está en mantener a un grupo interesado en ser parte de un elenco que desde ya sabe que la principal ganancia será pertenecer a esta nueva apuesta, a este nuevo riesgo creativo, en este caso de una coreógrafa de gran trayectoria, que tal vez lo único que no tenga en relación a estas grandes personalidades extranjeras que llegan a Chile, son sus subvenciones permanentes.</p>
<p>Sin pretender cuestionar la calidad que puedan tener o no los distintos directores, elencos y obras que llegan al país, no es novedad que agoten sus entradas, porque la danza que llega es una inversión cultural de sus naciones, <strong>por lo mismo no es extraño que consigan el espacio de prensa que la danza contemporánea en Chile no tiene, porque ésta no vende ni va a vender, porque aún es rebelde al mercado y al igual que la performance, cuestiona el cuerpo, lo escenifica, no precisamente en busca de embellecerlo</strong>.</p>
<p><em>“La danza no deja de hacerse preguntas, preguntas que no le interesan a una mayoría porque no prometen nada a nadie, sino todo lo contrario, nos invitan aún, como casi ya no ocurre en ningún otro espacio, a cuestionarnos como sociedad, como individualidad, como alteridad”</em> me respondió Mellado en una entrevista para ninguna prensa.</p>
<p>Por eso, <strong>sigue resultando excepcional llegar a una sala independiente como la de Santa Elena y no al Municipal, y entrar a una obra en que son los mismos intérpretes los que cortan la entrada como pase para una obra inenarrable, que no persigue argumentos que no se conciban sino en el propio cuerpo.</strong></p>
<p>Diana resultó ser una gran experiencia y elección, donde se rompió con todo formato y estructura, y en que cada una de las subjetividades presentes, elenco y público, construimos la función. Las prácticas con los distintos dispositivos de luz, oscuridad, situacionales, atmósferas y música ocasional una vez más situaron a Paulina Mellado como una de las figuras más innovadoras de nuestra escena.</p>
<p><em>* Diana</em>. <em>Dirección: Paulina Mellado</em><br />
<em> Intérpretes: Danilo Aldea, Diana Carvajal, Hugo Castillo, Javiera Cifuentes, Claudio Farías, Camila Jiménez, Ana Luz Ormazábal, Marcela Retamales, Nicole Sazo, Andrea Torrejón, Gonzalo Venegas, Beatriz Zeiss, Andrea Zuloaga</em><br />
<em> Asistente de Dirección y Escritora: Trinidad Quinteros</em><br />
<em> Música: José Miguel Miranda</em><br />
<em> Iluminación: José Antonio Palma</em><br />
<em> Vestuario: Richard Solís</em><br />
<em> Diseño y Fotografía: Marcela Moncada</em></p>
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		<title>La educación prohibida</title>
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		<pubDate>Tue, 21 Aug 2012 13:03:28 +0000</pubDate>
		<dc:creator>manola</dc:creator>
				<category><![CDATA[Cultura]]></category>
		<category><![CDATA[Gladys Alcaíno]]></category>

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		<description><![CDATA[Mientras la poca prensa nacional dedicada al cine levanta críticas o polémicas por películas inspiradas en estrategias de campaña o en personajes de televisión, mientras los superhéroes de la ficción rompen record de taquilla aquí y en el resto del &#8230;<span class="br01"></br></span><a href="http://blogs.cooperativa.cl/opinion/cultura/20120821090328/la-educacion-prohibida/">Sigue leyendo <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Mientras la poca prensa nacional dedicada al cine levanta críticas o polémicas por películas inspiradas en estrategias de campaña o en personajes de televisión,  mientras los superhéroes de la ficción rompen record de taquilla aquí y en el resto del mundo, disfrazando a nuestros niños con todo el merchandising que pueden llegar a desear después de ver las superproducciones,  en circuitos alternativos de Santiago se ha exhibido a sala llena el documental <em> “La educación prohibida”</em>.</p>
<p>Lo primero destacable de este documental es que en sus créditos enfatiza que tuvo 704 productores, ciudadanos comunes de distintos países que hicieron aportes personales para que éste pudiera materializarse. <strong>Luego, el equipo realizador pone a disposición el documental a todo aquel que se interese por esta película, aclarando que se puede copiar, difundir, intervenir y mostrar en donde se quiera, con la condición que sea sin fines de lucro,  pues declaran que para ellos la cultura se protege compartiéndola.</strong></p>
<p>Es así, como  lejos de la industria, trasgrediendo los modos habituales de producción, luego de años de investigación, viajes y registros, estos jóvenes audiovisualistas argentinos dieron cuerpo a esta pieza independiente dirigida por German Doin, que cuestiona los modelos de educación instalados ya por más de dos siglos.</p>
<p><em>“La educación prohibida”</em> mezcla en su formato distintas técnicas de animación, una trama argumental protagonizada entre otros por el actor argentino Gastón Pauls, como también incluye entrevistas realizadas en su mayoría a quienes forman parte de al menos 45 experiencias educativas autónomas, desentendidas del modelo educativo oficial de sus distintos países, entre ellos Chile.</p>
<p><strong>Estas voces dan cuenta de que más allá de rechazar la educación como está concebida, se pueden generar proyectos libres que funcionan al margen de las estructuras dominantes.</strong></p>
<p>En su ensayo <em>“El documental como monumental: vehículo de la memoria”</em> Claudio Rolle  vincula al historiador con el documentalista, y cita  al  polaco Witol Kula, quien sostiene que <em>“el historiador hace a la sociedad conciente de la propia individualidad y al mismo tiempo hace esta individualidad comprensible  a los otros.Comprender a los otros”. </em></p>
<p>Bajo este prisma, vale destacar  un momento del documental, en que  Rafael González Heck, profesor  de una de las varias iniciativas educativas autónomas en Chile, realiza una mirada histórica que contextualiza la escuelización de la educación, el origen de su obligatoriedad y homogeneización,  y aclara que <em> “al sistema y a los Estados no les preocupa el ser humano como persona, como individuo y que en esos términos toda educación que busque otra cosa finalmente es prohibida”.</em></p>
<p>Por todo esto, tal vez el aspecto más conmovedor de <em>&#8220;La educación prohibida</em>&#8220;, es que sus realizadores reconstruyen la historia de la educación como la conocemos hasta hoy, pero a su vez se detienen con insistencia en estas otras iniciativas libres, prohibidas y desconocidas por el sistema,   despertándonos a que otra realidad es posible,  y dejándonos además con la pregunta:  ¿hasta cuándo vamos a permitir que se nos prohíba el derecho de elegir aspectos tan fundamentales de nuestras vidas,  como el educar bajo una opción propia y  libre a nuestros niños, jóvenes y a nosotros mismos?</p>
<p><em>Nota de la autora :Si a usted le interesa está en www.laeducaciónprohibida.com</em></p>
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		<title>El año en que nací</title>
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		<pubDate>Sun, 10 Jun 2012 13:34:14 +0000</pubDate>
		<dc:creator>manola</dc:creator>
				<category><![CDATA[Cultura]]></category>
		<category><![CDATA[Gladys Alcaíno]]></category>

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		<description><![CDATA[“El año en que nací” es un montaje teatral que estará en cartelera por pocos días más.¿Cómo explicar lo que ocurre con esta obra? No se trata de contarla, pero sí podríamos decir que su directora, la argentina Lola Arias, &#8230;<span class="br01"></br></span><a href="http://blogs.cooperativa.cl/opinion/cultura/20120610093414/el-ano-en-que-naci/">Sigue leyendo <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>“El año en que nací” es un montaje teatral que estará en cartelera por pocos días  más.¿Cómo explicar lo que ocurre con esta obra?</p>
<p>No se trata de contarla, pero sí podríamos decir que su directora, la argentina  Lola Arias, sostiene que el teatro no es un espectáculo, sino una experiencia.</p>
<p>Por ello quizás, en este escenario nos encontramos con que solo algunos son actores y que ni ellos ni  los otros repiten parlamentos, sino que cuentan pasajes de sus vidas.</p>
<p><strong>No es terapia, es arte escénica que busca, que transita por lo real, que investiga, que llega a la interdisciplinaridad de lenguajes usados con virtuosa  modestia aparte. Y todo cobra gran sentido, como la música, videos, relatos, fotografías y coreografía. </strong></p>
<p>Sobre este montaje, el escritor  Alejandro Zambra escribió que al presenciarlo <em>“nos invade una vertiginosa sensación de protagonismo”</em>, porque claro, los actores no son personajes, sino personas que nos hablan desde sí mismos directo a los ojos, contándonos partes de sus vidas, que una mas otra, construyen finalmente nuestra propia historia.</p>
<p><strong>Son once personas que se narran en escena, son jóvenes nacidos en dictadura venidos de los más diversos sectores, como el hijo de uno de los primeros eslabones de Patria y libertad, la hija de una pareja que se fue a vivir el sueño americano o la hija de una mujer mirista asesinada. Son once vidas que con maestría Lola Arias logra reunir y llevar (nos) a todos a un territorio sin juicios, sino de encuentros.</strong></p>
<p>Tal vez por eso, luego del apagón final aplaudimos de pie por largos insistentes minutos y luego salimos del teatro como cuando leemos un libro que no quieres que se acabe, del que guardas las ultimas páginas alargándolas un poco más.</p>
<p>O como cuando salimos del cine con la necesidad del silencio, de caminar  porque aún estás con lo que la pantalla en todos sus espectaculares milímetros te acaba de decir.</p>
<p>Pero no se trata solo de ficción, esta obra son Nicole Ítalo Alejandro, Jorge, Fernanda, Ana Laura, Leopoldo, Pablo, Soledad, Alexandra, Viviana, esta obra son nuestros padres, nuestros hijos, somos  tú y somos yo.</p>
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		<title>Maliki 4 ojos, una notable primera persona</title>
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		<pubDate>Tue, 17 Jan 2012 20:58:13 +0000</pubDate>
		<dc:creator>manola</dc:creator>
				<category><![CDATA[Cultura]]></category>
		<category><![CDATA[Gladys Alcaíno]]></category>

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		<description><![CDATA[Hace pocos días llegó a mis manos “El diario Intimo de Maliki 4 ojos” (Ril Editores, 2011), escrito y dibujado por la artista chilena Marcela Trujillo. Desde que supe del lanzamiento de este diario en octubre del año pasado, quise &#8230;<span class="br01"></br></span><a href="http://blogs.cooperativa.cl/opinion/cultura/20120117165813/maliki-4-ojos-una-notable-primera-persona/">Sigue leyendo <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Hace pocos días llegó a mis manos “El diario Intimo de Maliki 4 ojos” (Ril Editores, 2011), escrito y dibujado por la artista chilena Marcela Trujillo.  Desde que supe del lanzamiento de este diario en octubre del año pasado, quise comprarlo, pero su adquisición siguió pendiente hasta  que por  fin me lo regalaron hace apenas unos días.</p>
<p>Un año atrás me habían regalado  “Las crónicas de  Maliki 4 ojos” (Feroces Editores, 2010).  Ambos libros los tomé y luego no pude parar de leerlos y disfrutarlos.  Con el último hice un esfuerzo para dejar al menos  la lectura del epílogo para la noche.</p>
<p>Es que Marcela Trujillo, en una notable primera persona y bajo el formato de la narrativa gráfica, relata a través de su personaje Maliki 4 ojos todo cuanto le acontece. Y lo hace con honestidad brutal, como bien se subraya en el  prologo del diario.</p>
<p>Durante décadas hemos visto a las mujeres como personajes de comics que encarnan las  fantasías eróticas de los hombres, con las curvas bien marcadas en cada dibujo, o bien los defectos si se trata de embrutecerlas.</p>
<p>Con Maliki encontramos a una mujer que se permite los sueños eróticos hasta incluso dialogar y hacer recuerdos con su clítoris. En sus viñetas vemos cuerpos masculinos dibujados en los ángulos que a muchas (y muchos seguramente) nos gusta verlos en la intimidad y la fantasía.</p>
<p>Lejos de elaborar un complejo discurso feminista, Marcela Trujillo con el diario de Maliki expone y denuncia  con su experiencia de vida las problemáticas de las mujeres en un mundo en el cual el patriarcado aún manda.</p>
<p><strong>Así la autora, reconoce en su biografía hitos que la marcaron como a muchas de nosotras: colegio católico, dictadura, incluso censura, como la que ella misma experimentó cuando a finales de los años 80, el numero 19 de la legendaria revista Trauko fue retirado de los kioscos, por su historieta Afrod y Ziaco en noche buena. </strong></p>
<p>Pero es a través de Maliki 4 ojos, en su primer libro de crónicas, que Marcela Trujillo  nos relata las vivencias de una joven artista que estudia en Nueva York, que  sufre por el tormentoso fantasma del arte conceptual, hasta que se libera de el y sigue construyendo su obra como hasta ahora, es decir, como lo ha hecho la misma Trujillo, con talento indomable como dijo antes uno de sus editores.</p>
<p>En ese primer ejemplar, Maliki  cuida a una niña para ganarse la vida y  se preocupa de recoger impresiones de los habitantes de su barrio en el downtown neoyorkino  para darles voz sobre la guerra y la gestión de  Bush. El coreano y muchos otros quedaron dibujados en este libro. Luego Maliki se va a Alemania, vuelve a Chile en pareja y siendo madre, se hace adulta.</p>
<p>En su segundo libro,  El diario íntimo,  Maliki  es una madre separada, con dos hijas. Una profesora a honorarios (profesora taxi driver como dice ella)  que debe saber arreglárselas para el sustento diario. Es quien con humor puede narrarnos el dolor que hay en una separación y tras cada pensión alimenticia.</p>
<p><strong>Maliki también hace un justo homenaje a las amigas, a quienes incluso les da la categoría de hadas, por estar ahí, por  saber regalar un momento, su compañía, su carcajada y su consuelo.</strong></p>
<p>Entre otros episodios, Maliki narra como nadie el doloroso jueves 4 de agosto del 2011, momento en que el actual gobierno de Chile dejó claro que la represión en su mandato podía ser tan despiadada como en  la misma dictadura. Con su relato, el personaje  hace retornar esas imágenes dolorosas de una marcha reprimida, de calles grises por los gases, de jóvenes violentados por  los abusos del Estado.</p>
<p>Pero páginas antes,  Maliki hace necesarias referencias a los nuevos jóvenes que se han tomado las calles, a su fuerza, a su libertad y creatividad. También habla de la energía que fluye más libre y desprejuiciada en los nuevos artistas visuales chilenos.</p>
<p>Maliki nos retrata a todas  sacando piojos, levantando a los hijos  por las mañanas, momento en que ninguna de nosotras es como una postal ideal de madre. <strong>Y como muchas, Maliki lucha contra el sobrepeso, cuestionando el cuerpo como un lugar sabio en el que habita nuestro intelecto, psiquis y emocionalidad. Pero también como un lugar discriminado por el sistema de mercado. </strong></p>
<p>Maliki sueña con el hombre ideal, hasta que despierta  y se da cuenta que no existe, pero sí la posibilidad de un compañero que sepa estar.</p>
<p>Porque Maliki es mucho más que una simple caricatura,  es un personaje entrañable, valiente, con el que Marcela Trujillo nos deja ver el  talento incomparable de su trazo, la cotidianeidad, lo real de una vida con desgarro, celebraciones, muchas celebraciones, genio en el arte y el dibujo,  y un humor que reconoce el relato autobiográfico no solo como un estilo, sino como un derecho.</p>
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		<title>Vertientes</title>
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		<pubDate>Mon, 14 Nov 2011 15:17:51 +0000</pubDate>
		<dc:creator>manola</dc:creator>
				<category><![CDATA[Cultura]]></category>
		<category><![CDATA[Gladys Alcaíno]]></category>

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		<description><![CDATA[¡Chile se mueve! Y esta vez no porque la tierra tiemble. La viva actividad cultural que desafortunadamente no llega a los medios como debiera, es lo que se mueve incesantemente. Durante el año hay ocasiones en que el tiempo no &#8230;<span class="br01"></br></span><a href="http://blogs.cooperativa.cl/opinion/cultura/20111114111751/vertientes/">Sigue leyendo <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>¡Chile se mueve! Y esta vez  no porque la tierra tiemble.  La  viva actividad  cultural que desafortunadamente no llega a los medios como debiera, es lo que se mueve incesantemente.</p>
<p>Durante el año hay ocasiones en que el tiempo no da, la agenda no alcanza para ver lo que está en cartelera en el terreno de las artes escénicas.  No sólo en enero la oferta es variada y de gran calidad. Si se menciona el primer mes del año,  es porque  gracias a una gran gestión hoy podemos vincular enero al intenso ajetreo teatral que ocurre en el Festival Santiago a Mil.</p>
<p>Pero sin desmerecer al magno evento, para nada es lo único que acontece a nivel de festivales de teatro.  Por esa misma fecha podemos optar también por la cartelera alternativa del Festival de Teatro a Luca.</p>
<p>En Puerto Montt  hace alrededor de veinte años, estalla en tormenta el Festival Temporales Internacionales de Teatro. Como también, desde el año 2001 llega a Santiago y regiones lo más contemporáneo de la dramaturgia europea al FEDEC.</p>
<p>Además se realizan varios  festivales comunales  en distintos periodos del año que  acercan el teatro a los vecinos.</p>
<p><strong>Transgresor es lo que ocurre en regiones, como el Festival de Teatro Container, el que podremos disfrutar en su tercera versión desde el 14 al 20  de noviembre. Este evento nace en Valparaíso y se realiza en pequeños contenedores habilitados como teatros de cámara.Incluye obras nacionales, internacionales e infantiles dando forma a una  innovadora propuesta. </strong></p>
<p>Revisando esta cartelera, es innegable como una renovada gestión y  búsqueda en cuanto a la creación de nuevos espacios y contextos ya son parte  habitual en las prácticas de nuestras artes escénicas.</p>
<p>Es así como han surgido festivales  que en su cartelera  integran tanto al teatro como la danza, dando lugar a una gran diversidad de obras, estilos, debates y a una nueva aproximación hacia el público. Lejos de lo convencional.</p>
<p>Ejemplo de ello es el  Festival de Escena Doméstica, que ya lleva tres años  convirtiendo la casa y sus rincones en espacio escénico. De este modo sus organizadores logran entregar una nueva y participativa experiencia al espectador, como también  independizan la creación de los grandes presupuestos, ya que las obras se conciben al interior de la casa en la que  el creador quiera dar lugar a  su acción.</p>
<p>Dentro de los nuevos lenguajes, o más bien de lo transdisciplinar,  hay que destacar  el  Festival internacional de Videodanza Uarcis, de gran convocatoria y  programación, del cual ya se han realizado cinco notables versiones. Un formato muy interesante que ha logrado una sólida tribuna en este encuentro anual.</p>
<p>En danza la oferta es variada y de excelencia. En pleno invierno tuvimos  la primera versión del  Festival Internacional  de danza Contemporánea Escena 1, evento que dio lugar a una intensa actividad de extensión al alcance de todos,  como también  a que la danza contemporánea se vincule  a espacios  emblemáticos, como la recuperación y resignificación del GAM, hoy epicentro para las artes escénicas o el  Museo de la Memoria y los Derechos Humanos entre otros. Grandes exponentes nacionales y extranjeros pasaron por esta primera versión de Escena 1.</p>
<p>Imprescindible es mencionar el Festival Internacional Danzalborde, Valparaíso nuevamente, que en su convocatoria destaca que “todas las funciones y actividades de 10 años de Festival son gratuitas y con cupo limitado. El acceso dependerá de la capacidad de cada sala. ¡Están todos invitados!”</p>
<p>Ahora mismo, desde el  6 al 20 de noviembre transcurre la cuarta versión de Vertientes, Festival de danza Contemporánea Emergente. El  evento anuncia y destaca  en su convocatoria lo internacional, que bienvenido sea.</p>
<p>Sin embargo, luego de haber visto varias funciones de esta versión, la escena emergente chilena ha sorprendido con obras como “H”  con dirección de Carla Bolgeri. O “Turbo, La Licuadora y Bailarinas en Motocicleta”,  dirigida por Rodrigo Chaverini.</p>
<p>Estas,  como gran parte de las obras programadas en los distintos festivales, permiten la pregunta sobre qué tantas expectativas tenemos que tener frente a lo que viene de afuera, a aquello  internacional,  cuando la escena local se interroga, se atreve y se aprecia por su experimentalidad y calidad.</p>
<p>En cuanto al valor de las entradas,  varían según cada evento, ya que oscilan entre lo gratuito y la factura de Santiago a mil. Pero en general los valores se igualan a los precios del cine, considerando siempre abonos, convenios,  precios especiales para estudiantes y tercera edad, como una gran gama de actividades  gratuitas y de extensión.</p>
<p>Si  estos festivales lograran una difusión y taquilla como la que merecen, movimientos de  auspicios y taquilla aumentarían. Y aunque es difícil luchar contra el mercado y lo que vende, hay que considerar  que tras cada gestión festivalera hay un esfuerzo indudable por acercar la cultura al mayor público posible.</p>
<p>Vale la pena entonces, apagar el televisor  o el computador por un rato e ir a ver las distintas creaciones. Hay que dejar de pensar que el arte y la cultura en Chile son bienes inalcanzables, porque si se observa un poco, hay mucho, todo el año  y a la vuelta  de la esquina.</p>
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		<title>La escena de la resistencia</title>
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		<pubDate>Sat, 15 Oct 2011 10:43:10 +0000</pubDate>
		<dc:creator>manola</dc:creator>
				<category><![CDATA[Cultura]]></category>
		<category><![CDATA[Gladys Alcaíno]]></category>

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		<description><![CDATA[La dictadura chilena provocó quiebres a niveles culturales tan violentos y significativos como los ocurridos en su vida política. Tal ruptura bloqueó los espacios conquistados para el arte en los periodos anteriores al golpe militar, no sólo por  la cantidad &#8230;<span class="br01"></br></span><a href="http://blogs.cooperativa.cl/opinion/cultura/20111015064310/la-escena-de-la-resistencia/">Sigue leyendo <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>La dictadura chilena provocó quiebres a niveles culturales tan violentos y significativos como los ocurridos en su vida política.</p>
<p>Tal ruptura bloqueó los espacios conquistados para el arte en los periodos anteriores al golpe militar, no sólo por  la cantidad de víctimas de la represión que se llevó de los campos artísticos, sino también por el cierre de lugares destinados para el arte y su libre creación.</p>
<p>Ante la falta de espacios y la extremada censura, nacieron inolvidables  espacios de resistencia artística, como El Trolley, Matucana 19, Café del Cerro, y muchos más a los que les debemos  gran parte de nuestro patrimonio cultural.</p>
<p>Otra acción importante la realizaron personajes claves de nuestras artes escénicas, que  se tomaron las calles para hacer obra, llegar a un público, crear en la danza, la música, la performance  y el teatro.</p>
<p>Con la fuerza de la contracultura, la luz del arte, de todo arte,  brotó en Chile en aquellos espacios no oficiales.</p>
<p><strong>Es menester mencionar a creadores de la talla de Andrés Pérez y Juan Edmundo  Gonzáles, quienes  fundaron el Teatro Urbano Contemporáneo (TEUCO)  e incursionaron en la escena callejera haciendo historia con sus zancos, maquillajes, máscaras, muñecos, coreografías, piezas musicales desplegadas en obras propias o en dramaturgias adaptadas para el transeúnte.</strong></p>
<p>Varias creaciones y también varias y brutales detenciones  marcaron la trayectoria de este grupo y como ellos, la de  tantos otros que se sumaron a lanzar sus dispositivos creativos a la calle.</p>
<p>Antes, en una reflexión altamente conceptual y de vanguardia, el precedente lo había marcado el Colectivo de Acciones de Arte CADA, que reunía creadores y teóricos de distintas disciplinas que con su quehacer marcan trascendencia hasta hoy.</p>
<p>Ellos irrumpieron también en la población y en espacios impensados, como el propio aire, arrojando desde avionetas volantes que partían diciendo: “<em>Nosotros somos artistas, como cada ser humano que trabaja por la ampliación, aunque sea mental de sus espacios de vida, es un artista”. </em></p>
<p>Fue a mediados de los años ochenta que Patricio Bunster y Joan Turner, quienes habían llegado a Chile de vuelta del exilio, fundaron la Compañía de danza Espiral.</p>
<p>Ellos llevaron sus creaciones a todos los rincones donde un cuerpo de danza pudo llegar sin medios y en plena dictadura.</p>
<p>Distintas poblaciones y pueblos de Chile pudieron ver su arte gracias a su coraje y compromiso. Junto a ellos o en otras iniciativas coreográficas, destacados intérpretes y creadores fueron el cuerpo que danzó en la resistencia.</p>
<p>Hoy, cuando ya se cumplen cinco años de la muerte de Patricio Bunster, el movimiento estudiantil ha despertado las calles y  hemos visto una nueva escena que resiste.</p>
<p><strong>Y aunque se cuestiona la categoría de espectáculo aparecida en coreografías como la del Thriller por la educación, o las caricaturas de personajes hollywoodenses caminando con sus letreros por una educación sin lucro, ante la urgencia de la acción, se comprende la necesitad de un referente común y de alcance masivo, esta vez venido por ejemplo, de la cultura del videoclip.</strong></p>
<p>También la calle también pide otras cosas, que por ahí surgen en los desnudos, performances o pasacalles como las de un grupo de  jóvenes estudiantes de danza del Espiral, hoy parte de la UAHC, que acogen a estudiantes de otras instituciones y marchan con una secuencia de movimientos que no decae, que con cada paso cobra mayor corporalidad.</p>
<p>Siguen desplazándose a pesar que hace unos días, gracias a los rápidos registros audiovisuales, pudimos ver las lesiones en sus cuerpos tras ser detenidas por estar bailando en la vereda.</p>
<p>No tardaron mucho en volver a ponerse de pie  y continuar su danza.</p>
<p>Su danza, que inevitablemente nos recuerda la del maestro Patricio Bunster  y la de todos aquellos que conformaron la danza independiente chilena  y encarnaron el cuerpo de  los que creyeron que el arte es un derecho como la libertad o la igualdad.</p>
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