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	<title>Opinión en Cooperativa&#187; Cristian Gutiérrez</title>
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		<title>La historia y los cambios políticos</title>
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		<pubDate>Tue, 19 Jan 2016 11:58:59 +0000</pubDate>
		<dc:creator>manola</dc:creator>
				<category><![CDATA[Política]]></category>
		<category><![CDATA[Cristian Gutiérrez]]></category>

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		<description><![CDATA[“Y si mañana es como ayer otra vez lo que fue hermoso será horrible después”.(Charly García “Cerca de la Revolución”) La historia no es una trampa, no es una condena. No es una rutinaria e ineludible secuencia temporal  que, cual callejón &#8230;<span class="br01"></br></span><a href="http://blogs.cooperativa.cl/opinion/politica/20160119085859/la-historia-y-los-cambios-politicos/">Sigue leyendo <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><em>“Y si mañana es como ayer otra vez lo que fue hermoso será horrible después”.</em>(Charly García “Cerca de la Revolución”)</p>
<p>La historia no es una trampa, no es una condena. No es una rutinaria e ineludible secuencia temporal  que, cual callejón sin salida, se nos muestre en impenetrables paredes. La historia, como el tiempo, tiene sus ritmos: se contrae, se libera, zigzaguea y muestra sus pulsos específicos en determinados momentos de la humanidad.</p>
<p>El pulso de la historia, su ritmo, es lo que puede favorecer un conocimiento más profundo de aquello que nos rodea como sujetos históricos en interacción con otros, como comunidad. Leer estos pulsos y entender sus ritmos nos da luces de aquello que pasó, que está pasando y lo que puede pasar.</p>
<p>En otras palabras, el episodio, la coyuntura o la situación histórica particular, por si sola nos puede decir bien poco de lo que hay en su interior. Sin embargo, situando el hecho en diálogo con otros similares ya pasados (hace poco, muchos años o siglos), rastrear las ondas del pulso que mantiene y que muestran los acontecimientos, nos permitiría una comprensión un poco más completa de los hechos, nos permitiría además, poder conocer cómo decantaron hechos similares en otros o en el mismo lugar que se están sucediendo.</p>
<p>En definitiva, poder dimensionar los tiempos y sus ritmos, la historia y sus pulsos, nos puede favorecer en sacar lecciones útiles a la hora de que el tiempo histórico parezca (solo en apariencia) mostrarnos acontecimientos ya vividos.</p>
<p>Lo anterior resulta interesante para analizar la situación histórica por la que atravesamos como comunidad chilena. El pulso de nuestros acontecimientos está marcando de manera latente un nuevo escenario, que comparte protagonismo con los restos de un escenario que se apaga (por lo tanto la fricción entre los restos del saliente y la energía del entrante nos tiene movidos), <strong>escenario cuyo ritmo, si atendemos con cuidado, podemos situar de manera acotada en el marco temporal de un par de décadas. </strong>La indignación ciudadana frente al espectáculo triste y patético de quienes ostentan cargos políticos, es la emergencia que desde hace algún tiempo venimos observando.</p>
<p>Esta indignación responde claramente a la crisis de un modelo económico específico que porfiadamente ha sido rescatado una y otra vez por las grandes potencias. Un modelo que, para el caso chileno, es defendido por los mismos que hoy aparecen altamente cuestionados al demostrarse que son una mera extensión de aquellos empresarios que se vieron favorecidos con las políticas económicas y represivas de la dictadura militar. <strong>Políticos sobre todo de la derecha pinochetista que aparecen hoy legislando normas a medida para el gran empresariado que los financia. Negocio redondo.</strong></p>
<p>Este pulso histórico que viene latiendo desde hace unas décadas, nos muestra sus conexiones y sus zigzagueos. La crisis del orden neoliberal occidental que amenazó con la quiebra de varias de las economías más desarrolladas en el año 2007, pareciera ser al menos en el corto plazo, la puerta de entrada a la situación histórica en la que estamos.</p>
<p>La crisis, como señala Seumas Milne, empujó la elección de Obama en EE.UU., en Gran Bretaña la crisis posibilitó al gobierno de Brown girar en dirección (aunque tibia) de un modelo de políticas socialdemócratas. El año 2009 en las calles de Seattle las protestas se hicieron masivas contra el orden neoliberal encarnado en la Organización Mundial de Comercio.</p>
<p>En este contexto, además, es que comienzan a sucederse un sinnúmero de casos de corrupción que venían a ser el corolario de las crisis del orden neoliberal del siglo XXI. Las protestas sociales conocidas como “La Primavera Árabe” que entre 2010 y 2013 alzaron la voz pidiendo mayores derechos y más democratización solo venían a confirmar una ola rítmica de la historia que parece estar del lado de los oprimidos.</p>
<p>Por lo tanto, el pulso de los acontecimientos que en nuestro país se están desarrollando, forma parte de este zigzagueo <em>sísmico</em> de la historia. <strong>No son casos aislados del devenir político global, sino que forman parte de una crisis mayor, planetaria, que tiene que ver con el orden económico excluyente que a punta de golpes de Estado y desapariciones (al menos en lo que se refiere al Cono Sur de América Latina), se nos implantó adormeciendo la digna resistencia que pudo ofrecerse.</strong></p>
<p>En este sentido, el ciclo que se abre en nuestro país, es el ciclo correspondiente al fin de la pos dictadura. Esa transición engañosa que se quiso superar en base a pactos políticos, ignoró por completo el tiempo de la historia que ahora viene a reclamar su sitial, mostrando que los cambios sociales no siempre van de la mano con los pactos políticos entre la nobleza.</p>
<p>El pensamiento cortoplacista de “nuestros” líderes políticos, debe tomar en cuenta los tiempos de la historia que son a su vez los tiempos de las sociedades. No pueden gobernar con una mirada episódica y localista, sino que deben situar los cambios y las políticas públicas en mirada de mediano y largo plazo, entendiendo que estamos insertos en los ritmos históricos globales y de ellos se debieran sacar lecciones. En otras palabras, debieran pensar históricamente.</p>
<p><strong>Los que han entendido el giro del negocio, ya fundaron “nuevos” partidos o movimientos.</strong> Por ejemplo (citando algunos), por la derecha está Evopoli, Fuerza Pública (ciudadanos) y Chile Vamos, por el centro Revolución Democrática y el PRO de ME-O, todos intentando desmarcarse de una forma de hacer política que está desacreditada y añeja, como el sistema que la engendró.</p>
<p>Sin embargo, ninguno de estos nuevos actores políticos resultan una amenaza para el orden impuesto en dictadura, ninguno de estos movimientos (y los otros para qué decir) plantean la cuestión de fondo que resulta evidente: el ritmo histórico como un enjambre sísmico se multiplica y conecta con nuestro territorio, en un todo holístico que fragmentado o no, presiona ante una tozuda nobleza que se aferra al modelo económico imperante, pero que no podrá sostener por mucho tiempo este estado de las cosas.</p>
<p><strong>La auto-convocada <em>funa</em>, a los supermercados coludidos, son una expresión (eficaz o no) del cansancio ciudadano frente a la seguidilla de saqueos por parte de una elite minúscula pero enriquecida.</strong></p>
<p>El historiador francés Fernand Braudel, situaba el tiempo de larga duración en el tiempo de las estructuras, como por ejemplo los cambios en la geografía, cambios en apariencia imperceptibles y que tardan hasta siglos.</p>
<p>Chile, país sísmico, en los últimos años ha sido testigo de movimientos telúricos de una envergadura pocas veces vista en nuestro territorio y en el mundo. Estos sismos como verdaderos latidos de un tiempo profundo, no solo parecen haber resquebrajado la corteza terrestre, sino que las demás estructuras de nuestra sociedad, en cuyas grietas dejadas por los terremotos y por las desigualdades de un modelo económico somnoliento (parido entre desapariciones y torturas) parecieran colarse las  bases necesarias de un cambio histórico.</p>
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		<title>Kafka, Chile y los sextos</title>
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		<pubDate>Mon, 13 Apr 2015 16:40:24 +0000</pubDate>
		<dc:creator>manola</dc:creator>
				<category><![CDATA[Política]]></category>
		<category><![CDATA[Cristian Gutiérrez]]></category>

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		<description><![CDATA[Este breve texto fácilmente pudo llamarse “una interpretación Kafkiana de la Historia reciente de Chile”, pero claro, con semejante título hubiera ahuyentado a cualquiera que anduviera de paso por estas páginas. Pero ciertamente este simple escrito, pequeña reflexión nocturna del &#8230;<span class="br01"></br></span><a href="http://blogs.cooperativa.cl/opinion/politica/20150413134024/kafka-chile-y-los-sextos/">Sigue leyendo <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Este breve texto fácilmente pudo llamarse “una interpretación Kafkiana de la Historia reciente de Chile”, pero claro, con semejante título hubiera ahuyentado a cualquiera que anduviera de paso por estas páginas. Pero ciertamente este simple escrito, pequeña reflexión nocturna del descontento, es en sí, una interpretación de nuestra historia reciente, interpretación que se hace de la mano de Kafka, que mejor.</p>
<p>Kafka, en su relato <em>“Comunidad”</em> escribe.</p>
<p><em>“Somos cinco amigos, hemos salido uno detrás del otro de una casa; el primero salió y se colocó junto a la puerta; luego salió el segundo, o mejor se deslizó tan ligero como una bolita de mercurio, y se situó fuera de la puerta y no muy lejos del primero; luego salió el tercero, el cuarto y, por último, el quinto. Al final formábamos una fila. La gente se fijó en nosotros, nos señalaron y dijeron: «Los cinco acaban de salir de esa casa». Desde aquella vez vivimos juntos”. </em></p>
<p>Estos cinco amigos, en Chile, luego del <em>Gran Asalto</em> (1973) de los poderosos, anduvieron juntos, crecieron juntos, pelearon entre sí pero siempre siguieron juntos. Pactaron permanecer unidos para no perder el control. Cuando la cosa se ponía dura, ellos siempre lograban salir del caos bien parados. Y claro, la gente tenía toda la razón cuando decía “los cinco acaban de salir de la casa”, la casa grande, la gran casa incendiada que ellos, los cinco, ayudaron a reconstruir para poder mirar todo el territorio a sus pies. <strong>En definitiva los cinco amigos en Chile, lograron sacudirse el polvo, limar asperezas (algunos de ellos eran rebeldes sin causa y masticaban en silencio una melodía de elite para el pueblo), acordaron el camino y dibujaron un arcoiris. </strong></p>
<p>En el mismo relato, Kafka agrega.</p>
<p><em>“…Sería una vida pacífica, si no se inmiscuyera continuamente un sexto. No nos hace nada, pero nos molesta, lo que es suficiente. ¿Por qué quiere meterse donde nadie lo quiere? No lo conocemos y tampoco queremos acogerlo entre nosotros. Si bien es cierto que nosotros cinco tampoco nos conocíamos con anterioridad y, si se quiere, tampoco ahora, lo que es posible y tolerado entre cinco, no es posible ni tolerado en relación con un sexto. Además, somos cinco y no queremos ser seis…”</em></p>
<p>Claro, estos cinco amigos para el caso chileno, afianzaron tanto su pragmática amistad que no miraron al “otro” que observaba desde una distancia importante cómo estos cinco súper-amigos se repartían todo. Este otro hacía señas para que lo vieran, pero nada<strong>. Y este otro, el sexto, fue acusado de extraño, de peligroso y se le persiguió hasta de noche. Recibió condenas y estuvo preso, salió libre pero cesante, conoció bonitas siglas como el PEM, el POJH y otras menos gratas como DINA, CNI. Barrió calles y organizó ollas comunes… todo mientras los cinco amigos organizaban su amistad.</strong></p>
<p>Algunos de estos cinco amigos miraban al sexto y querían acogerlo, pero los otros salían al paso y le hacían ver su pacto. Eran cinco y no seis. Así es que el sexto, ese sexto adelgazado, torturado e ignorado esperó y siguió esperando.</p>
<p>Se acordó revisar los daños que los cinco amigos, ya sea por acción u omisión le habrían causado al sexto. Salieron los cincos por la tele cantando el himno patrio y exclamando que NUNCA MÁS!! El sexto se esperanzó, pero no lo invitaban a las cenas, no le subían el sueldo, mientras los cinco controlaban la bolsa, las forestales, los colegios y universidades privadas, el transporte y las carreteras, el sexto se endeudaba… <strong>el boom económico pasó muy rápido para el sexto que no entendió lo de las tarjetas… en fin… de la noche a la mañana la Matadero Palma pasó a ser la D05 y el sexto tuvo que acostumbrarse.</strong></p>
<p>Kafka concluye su relato.</p>
<p><em> “…ya estamos juntos y así permanecemos, pero no queremos una nueva unión, y precisamente a causa de nuestras experiencias. ¿Cómo se le podría enseñar todo al sexto? Largas explicaciones significarían ya casi una acogida tácita en el grupo. Así, preferimos no aclarar nada y no le acogemos. Si quiere abrir el pico, lo echamos a codazos, pero si insistimos en echarlo, regresa.”</em></p>
<p>En Chile, el sexto comenzó a enterarse de los negocios de los cinco amigos. Ellos aparecieron peleando entre sí, pero solo para la tele… estaban enojados con el sexto, ahora quería una especie de nuevo contrato social!!! Maldito Rousseau!! Exclamaron,pero con todo, no incluían al sexto que afuera de la casa grande, donde vivían los cinco, pedía la verdad. Dentro de la casa estaban los cinco amigos preocupados, se miraron y al final rieron, no era la primera vez que pasaba esto.</p>
<p>Ahora, el sexto de mil rostros exige un nuevo contrato social, una asamblea constituyente, adentro de la casa grande los cinco amigos ya firmaron su nuevo pacto. Tan amigos como siempre.</p>
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		<title>Aún los pasillos del Cóndor</title>
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		<pubDate>Fri, 12 Dec 2014 19:34:23 +0000</pubDate>
		<dc:creator>manola</dc:creator>
				<category><![CDATA[Derechos humanos]]></category>
		<category><![CDATA[Cristian Gutiérrez]]></category>

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		<description><![CDATA[El crujir lento y agudo de la madera envejecida. La cadena fría y la calma. Las baldosas que murmuran los pasos pasados y miran desconfiadas a los/as visitantes (para ellas son como extraños). El aroma a humedad y gritos atrapados &#8230;<span class="br01"></br></span><a href="http://blogs.cooperativa.cl/opinion/derechos-humanos/20141212163423/aun-los-pasillos-del-condor/">Sigue leyendo <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>El crujir lento y agudo de la madera envejecida. La cadena fría y la calma. Las baldosas que murmuran los pasos pasados y miran desconfiadas a los/as visitantes (para ellas son como extraños). El aroma a humedad y gritos atrapados que suben y bajan esas angostas escaleras. Escaleras que se quejan como versos castigados. Al fin las celdas, no, no son celdas, son perreras, son espacios para los no humanos que aún se encogen en agonía y dibujan en las paredes los rostros de sus hijas/os. <strong>¿El lugar? La Torre, el exterminio, el clímax de la deshumanización en el campo clandestino Villa Grimaldi, uno de los cientos que como collares colgaron del inglés cuello chileno en dictadura.</strong></p>
<p>Las imágenes hoy son fuertes. Inmediatamente esos olores y sensaciones, sonidos y silencios se posicionan para la escritura. Y los versos, siempre compañeros para relatar eso que a veces cuesta.</p>
<p>Imposible no tararear la canción-poema de Quilapayún Bando N°1 o “Los Dictadores”, cuando en un pasaje <em>señala “Voy a partir a Washington y pedirle a la CIA que me enseñe torturas todavía escondidas”.</em> Esa rabia que llena las venas hoy es una portada de diario (<em>on line</em> por supuesto) La CIA, esa CIA que es uno y son miles respondió la solicitud de <em>los quilas</em>, y nos mostró, aun siendo muchas ya conocidas, sus formas de torturas, en esas cárceles secretas que aun pululan de la mano de Dante en los subsuelos del mundo.</p>
<p>Viejas atrocidades que parecen y se esfuman. Aún el país de la libertad continúa el intercambio clandestino de prisioneros “terroristas”. Aún el país de la democracia fusila y bombardea su occidental manera de entender la paz.</p>
<p><strong>Como  en Vietnam entre el 65 y el 73, cuando fueron lanzadas más de dos millones de toneladas de bombas, o en Cambodia quienes recibieron un 50% más de bombardeos que los realizados contra Japón durante la II Guerra Mundial. 160 días consecutivos Cambodia recibió castigo aéreo estadounidense, quienes se enfocaban en los campos terroristas de un arroz subversivo. En suma, 600 mil personas muertas (“terroristas”), según informa Raúl Sorh.</strong></p>
<p>El vuelo nocturno que hoy siguen realizando los ángeles de la libertad, con las barrigas de los aviones atestados de entes deshumanizados, nos abren la memoria de otros vuelos, unos que la propia CIA envidiaría, unos vuelos desde el sur del mundo. Los vuelos del cóndor.</p>
<p>En una muy cursi carta de invitación extendida a jefes militares y de policías latinoamericanos, Manuel Contreras, el <em>mamo</em>, decía:</p>
<p><em>“Manuel Contreras Sepúlveda, Director de Inteligencia Nacional, saluda atentamente al Sr. General de División Don Francisco Brites, Jefe de la Policía de la República del Paraguay, y tiene el honor de invitarle a una reunión de Inteligencia Nacional que se realizará en Chile entre el 25 de noviembre y el 01 de Diciembre. La reunión tiene carácter de estrictamente secreta…”</em></p>
<p>Es el año 1975 cuando se redacta esta carta invitación. Serán muchos los asistentes a esta cita, siendo los más entusiastas (como indicara luego un cable desclasificado por la CIA) Argentina, Uruguay y Chile.</p>
<p><strong>Esta reunión es la fundación de Cóndor,  reunión llevada a cabo, como señala John Dinges, en una de las mansiones de descolorida elegancia que pueblan la avenida más ancha de Santiago. Cóndor ¿fue? el sistema represivo que asoló Latinoamérica cuando entre gorilas y tiranos se repartían los pueblos las dictaduras setenteras.</strong></p>
<p>El programa incluía la conformación de un sistema centralizado de inteligencia regional que permitiera el intercambio de información, prisioneros, asesinatos, cárceles secretas y desapariciones en cualquier rincón de América Latina. Y claro, no podía ser de otra manera, Chile fue el impulsor, como también lo reconociera el cable desclasificado por la CIA ( del 28 de septiembre de 1976). El próximo año se conmemoran los 40 años desde la fundación de Cóndor.</p>
<p>Entre los aleteos feroces de un Cóndor que no se marcha, la memoria y la historia parecen no dar a basto de quienes merodean sus páginas en busca de respuestas para más preguntas. Ayer el Cóndor que desde el sur emprendía su vuelo, hoy, vestido de más metal y resignificado por otros actores, sigue volando el mundo. Siguen también clandestinos sus nidos de torturas y fusilamientos.</p>
<p>Hoy, enfrentado a una popularidad por los suelos, Obama aparece como el denunciante de estos crímenes por todos conocidos.  Estados Unidos y su criadero de cóndores, se enfrenta al fracaso (uno más) en su invención de la guerra contra el terrorismo. <strong>Veremos que resulta de esta bomba noticiosa, aunque todos sabemos que “en el nombre de la libertad”, los estadounidenses permiten muchas atrocidades.</strong></p>
<p>Justo aparece la noticia de la CIA (quien además entrenara y formara  muchos de los hoy carteles narcos), a días de que en México se reconociera la primera víctima del asesinato de los 43 estudiantes, es Alexander Mora Venancio, de 19 años, y sus huesos pronto serán entregados a sus padres.</p>
<p><em>Unos pocos huesitos, las falanges</em></p>
<p><em>De un dedo, briznas y virutas</em></p>
<p><em>De costillas y fémures y rótulas,</em></p>
<p><em>Astillas de huesitos, rotas,</em></p>
<p><em>¡Por la puta, grandísimas putas!</em></p>
<p><em>¿Qué han hecho de los restos de los ángeles?(Armando Uribe).</em></p>
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		<title>Sube a nacer conmigo hermano</title>
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		<pubDate>Mon, 17 Nov 2014 22:34:10 +0000</pubDate>
		<dc:creator>manola</dc:creator>
				<category><![CDATA[Política]]></category>
		<category><![CDATA[Cristian Gutiérrez]]></category>

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		<description><![CDATA[Tiembla nuevamente en nuestro país. Son exactamente las 21:36 horas del 16 de noviembre 2014, y la tierra, esa profunda tierra nos vuelve a recordar que formamos parte del cinturón de fuego del pacífico, esa franja de tierra que compartimos &#8230;<span class="br01"></br></span><a href="http://blogs.cooperativa.cl/opinion/politica/20141117193410/sube-a-nacer-conmigo-hermano/">Sigue leyendo <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Tiembla nuevamente en nuestro país. Son exactamente las 21:36 horas del 16 de noviembre 2014, y la tierra, esa profunda tierra nos vuelve a recordar que formamos parte del cinturón de fuego del pacífico, esa franja de tierra que compartimos entre otros muchos países, con Perú, Bolivia, Colombia y México.</p>
<p>La tierra libera su energía acumulada y en mi mente desde hace un mes que la energía de dolor se acumula. Ese dolor de saber que son 43 estudiantes que nos faltan. Que son 43 hermanos desaparecidos. Que son 43 vidas que esperamos.</p>
<p><em>Sube a nacer conmigo, hermano.</em></p>
<p><em>Dame la mano desde la profunda zona</em></p>
<p><em>De tu dolor diseminado.</em></p>
<p><em>No volverás del fondo de las rocas.</em></p>
<p><em>No volverás del tiempo subterráneo.</em></p>
<p><em>No volverá tu voz endurecida.</em></p>
<p><em>No volverán tus ojos taladrados</em></p>
<p><em></em>Hoy la tierra nos recuerda sus ciclos poco definidos en que se manifiesta. Todos los que habitamos la larga tierra sísmica de América Latina, sabemos que volveremos a vivir la violencia de la tierra. ¿Cuándo? No lo sabemos.</p>
<p>Esa <em>larga duración</em> de la actividad sísmica en nuestra tierra nos muestra que desde tiempos remotos aquí la tierra se mueve, y por cierto, se moverá. <strong>También la <em>larga duración</em> de la violencia nos dice que desde tiempos remotos en América Latina se llevan a cabo masacres como la que estremece México en el presente. ¿Basta esto para entender el aniquilamiento y desaparición de 43 estudiantes?</strong></p>
<p>Enrique Krauze, escritor e historiador mexicano, señala que le extraña que esta masacre no ocurriera antes, ya que la zona de Guerrero es una zona violenta desde tiempos coloniales. Es decir, lo único seguro que tenemos, al igual que los sismos, es que volverá a ocurrir.</p>
<p>Las <em>leyes naturales </em>de la historia parecieran resucitar de la mano del escritor mexicano. La historia como condena, como trampa, como línea recta de la cual no podemos escapar, ya que, citando al escritor mexicano para el caso de Guerrero, aquí opera una ancestral cultura de violencia.</p>
<p><em>Piedra en la piedra, el hombre, ¿dónde estuvo? </em><em><br />
</em></p>
<p><em>Aire en el aire, el hombre, ¿dónde estuvo?<br />
</em></p>
<p><em>Tiempo en el tiempo, el hombre, ¿dónde estuvo?</em><em></em></p>
<p>Pareciera no importar para Enrique Krauze, los datos que él mismo entrega en su artículo, es decir, nada tiene que ver que más del 70% de la población de Guerrero viva en la pobreza, ni que ese mismo Estado desde los años setentas sea uno de los más militarizados de México. No. <strong>Eso es irrelevante, lo que verdaderamente importa, según se desprende de las letras de Krauze, es esa larga tradición de la violencia endémica. Esa violencia que se acumula, como la energía de la tierra, y que al igual que esta, explota devorando todo a su paso.</strong></p>
<p>Solo que la violencia política tiene una diferencia central con la violencia natural de la tierra: la tierra arrasa con ricos y pobres, la violencia política, por lo general, solo devora pobres.</p>
<p><strong>Por lo tanto, esa aparente ingobernabilidad intrínseca que se le quiere atribuir a Guerrero, es más bien una cómoda posición simplona, que muy por arriba trata de señalar que es mejor no meterse, que para qué tanto análisis si total, al igual que los temblores o erupciones, es una más de las que hubieron, una más de las que vendrán.</strong></p>
<p><em>Mostradme vuestra sangre y vuestro surco,</em></p>
<p><em>Decidme: aquí fui yo castigado,</em></p>
<p><em>Porque la joya no brilló o la tierra no entregó</em></p>
<p><em>A tiempo la piedra o el grano:</em></p>
<p><em>Señaladme la piedra en que caísteis,</em></p>
<p><em>Y la madera en que os crucificaron.</em></p>
<p><em></em>México, al igual que Chile, Bolivia y Colombia, es uno de los países por donde pasa este cinturón de fuego del pacífico. También Perú, que en los años 80 vivió su propio <em>enjambre</em> de violencias. También se señalaba que la violencia en Perú era culpa de los <em>indios</em>, de la barbarie y de la larga tradición de la violencia (parafraseando a Peter Klarén, uno de los autores que señala que la violencia es natural en Perú).</p>
<p>Nada importaba la ausencia del Estado en zonas quechua-hablantes, no importaba las altas tasas de analfabetismo de la región, de la pobreza absoluta de sus habitantes, nada importaba la representación de lo moderno en Lima, y lo bárbaro en la selva. <strong>Sendero Luminoso se apoderó de los poblados más empobrecidos de Perú, la respuesta no se hizo esperar y el Gobierno envió a sus <em>Rangers</em> para aniquilar a la población civil que apoyara a Sendero: dos placas en una zona de subducción chocando, friccionándose.</strong></p>
<p>Con su chalequito amarrado a los hombros y su pelo engominado, como todo buen vendedor de Best-seller gringos, Álvaro Vargas Llosa no se demora en situar lo que pasa en México como una rutina, “la rutina del horror”, es decir, la naturalización de la masacre. <strong>Él, claro está, de manera solapada critica a la izquierda (esa izquierda radical según él) de lo que pasó con los estudiantes, ya que los mismos estudiantes, polera en la cara, salen a criticar a un Estado ausente y cómplice del narcotráfico. Vargas Llosa, eso sí, señala que el problema en América Latina es que no podemos dejar de ser bárbaros. Faltarían páginas para responder este añejo y fascistoide argumento.</strong></p>
<p>En suma, la historia no es una  trampa. Solo para los rasgos más añejos de una rancia aristocracia, defendida por unos pocos dueños de todo, lo que pasa alrededor es culpa de la “naturaleza violenta de nuestra tierra”, para muchos, los más, los que están desde abajo acumulando fuerzas, esa violencia no es más que el resultado de las condiciones psico-materiales de la sociedad.</p>
<p>Las placas en la zona de subducción, hoy, se movieron 43 centímetros.</p>
<p>La tierra acumula su energía. Los pueblos están acumulando rabia.</p>
<p>(Vivos los queremos).</p>
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		<title>Después del bombardeo</title>
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		<pubDate>Mon, 01 Sep 2014 15:36:33 +0000</pubDate>
		<dc:creator>manola</dc:creator>
				<category><![CDATA[Derechos humanos]]></category>
		<category><![CDATA[Cristian Gutiérrez]]></category>

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		<description><![CDATA[Todavía no se desvanece del todo el polvo y el aullido de los cazas F-16 israelíes (entregados por EE.UU.), que desolaron Gaza y dejaron a una población aún más sumida en el terror y la desesperanza, cuando las ambulancias y &#8230;<span class="br01"></br></span><a href="http://blogs.cooperativa.cl/opinion/derechos-humanos/20140901113633/despues-del-bombardeo/">Sigue leyendo <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Todavía no se desvanece del todo el polvo y el aullido de los cazas F-16 israelíes (entregados por EE.UU.), que desolaron Gaza y dejaron a una población aún más sumida en el terror y la desesperanza, cuando las ambulancias y el personal médico comienzan su trabajo, después del bombardeo.</p>
<p>Ese silbido infernal que alerta del sobrevuelo rasante que hacen los poderosos aviones de combate, aun gatillan la memoria y nos acercan al dolor que hoy vive el pueblo palestino. </p>
<p><strong>Claro, de bombardeos sabemos los chilenos. Y una y otra vez aparecen como colgados de las nubes los cazas británicos Hawker Hunter, llevándose en su danza de manera dramática, el proyecto de modernidad socialista iniciado en 1970 con el doctor Salvador Allende, a la cabeza. La historia se conoce. Después del silbido, los escombros, el humo y por fin el silencio.</strong></p>
<p>Y al igual que hoy en Gaza, en Chile ese 11 de septiembre de 1973, luego de la ira y la destrucción llevada a cabo por las 4 ramas de las Fuerzas Armadas y de orden chilenas, un puñado de personas comenzará con miedo pero con decisión a recorrer las calles cercanas a La Moneda para socorrer heridos.<strong>Son paramédicos, choferes de ambulancias, que junto a enfermeras y médicos de la Posta Central, hoy Hospital de Urgencia Asistencia Pública, tendrán un rol central para muchas personas ese 11 con mil rostros.</strong></p>
<p><em>“Nómina de personas fallecidas atendidas en la Posta Central”,</em> es el titular que se inserta en la página 5 del periódico El Mercurio de Santiago en su edición del día 14 de septiembre de 1973. Entre las cerca de 16 personas que ahí se incluyen, está el nombre de Augusto Olivares, el periodista que estará junto al Presidente Salvador Allende en la defensa de La Moneda.</p>
<p>Por su parte en la página 6 de la misma edición de El Mercurio, se inserta bajo el titular <em>“Personas heridas que fueron llevadas a la Asistencia Pública”</em>, un listado de más de 100 personas que fueron trasladadas a la Asistencia Pública por diversas heridas entre las que destacan las “heridas a bala”, que suman cerca de 80 personas, sin contar las que llegan por heridas de esquirlas. </p>
<p>Es decir, casi la totalidad de las personas de la lista de El Mercurio son por heridas de armas de fuego. De este listado destacan los nombres de Antonio Aguirre Vásquez y de Osvaldo Ramos. De Aguirre Vásquez el listado señala que llegó con <em>“herida a bala transfixiante con salida de proyectil ángulo costolumbar derecho de pierna con gran compromiso de partes blandas. Fractura expuesta pierna izquierda”</em>, por su parte de Osvaldo Ramos, se informa que llegó con <em>“herida a bala abdominal, complicada”. </em></p>
<p><strong>Estos antecedentes son solo una parte de ese 11 de mil rostros. Rostros que en la Posta Central se develaron con dignidad.</strong></p>
<p>El informe Rettig confirma en relación a los casos de Aguirre y Ramos (ambos parte del dispositivo de seguridad del Presidente Allende), que estos fueron sacados desde el interior de La Moneda por efectivos militares y desde ahí les condujeron hasta la Posta Central. </p>
<p><em>“En ambos casos existe constancia de su permanencia en la Posta Central de Santiago, desde donde fueron sacados por efectivos militares. Desde entonces se desconoce su paradero”,</em> culmina enfático el Informe Rettig, agregando que la Comisión llega a la convicción  en ambos casos que se trata de personas que fueron víctimas de violación a sus Derechos Humanos, <em>“ya que su desaparición es de responsabilidad de agentes del Estado”. </em></p>
<p><strong>Es decir, en la Posta Central también podemos hablar de detenidos desaparecidos. Suena fuerte, como el silbido de los Hawker Hunter o los F-16 y nos deja en silencio, como cuando termina el bombardeo.</strong></p>
<p>Las memorias están dispersas por la ciudad, hablándonos en voz baja, contándonos detalles de una historia que pasa por arriba, a veces muy por arriba, por donde vuelan los aviones de guerra. Las memorias en cambio se quedan en los pasillos, en los laberintos de una ciudad que corre desprevenida de historia. Las memorias están colgando en las paredes, en los patios, en los ojos de los que la cuentan.  </p>
<p>La reconstrucción de Gaza tras los bombardeos de los F-16, será lenta. Algunos indican que costará más de 20 años. </p>
<p><strong>En Chile, ya han pasado 40 años desde el bombardeo de los Hawker Hunter, y aún seguimos reconstruyéndonos, buscando fragmentos en las ruinas de nuestra historia reciente. </strong></p>
<p>Después del bombardeo, queda la memoria.</p>
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		<title>Hacia una cultura de las buenas relaciones laborales</title>
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		<pubDate>Fri, 20 Jun 2014 14:24:55 +0000</pubDate>
		<dc:creator>manola</dc:creator>
				<category><![CDATA[Política]]></category>
		<category><![CDATA[Cristian Gutiérrez]]></category>

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		<description><![CDATA[¿Entonces qué les pasa? ¿Por qué andan tan furiosos?¿A quién andan buscando con revólver?Nosotros no sabíamos que todo lo tenían ocupado, las copas, los asientos,las camas,los espejos, el mar, el vino, el cielo.Y ahora nos salen con que no podemos, &#8230;<span class="br01"></br></span><a href="http://blogs.cooperativa.cl/opinion/politica/20140620102455/hacia-una-cultura-de-las-buenas-relaciones-laborales/">Sigue leyendo <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><em>¿Entonces qué les pasa? ¿Por qué andan tan furiosos?¿A quién andan buscando con revólver?Nosotros no sabíamos que todo lo tenían ocupado, las copas, los asientos,las camas,los espejos, el mar, el vino, el cielo.Y ahora nos salen con que no podemos, que no hay sitio en el barco, no quieren saludarnos, no quieren jugar con nosotros.¿Por qué tantas ventajas para ustedes? ¿Quién les dio la cuchara cuando no habían nacido?Sin mesa ¿dónde vamos a comer,dónde nos sentaremos si no tenemos silla? Si es una broma triste, decídanse, señores, a terminarla pronto, a hablar en serio ahora.Después el mar es duro. Y llueve sangre.</em>(Pablo Neruda, El Barco)</p>
<p>Aun nos duele como país que pretende avanzar a tranco firme hacia una democracia sólida, la muerte del dirigente sindical Juan Pablo Jiménez, ocurrida hace ya más de un año dentro de la empresa AZETA. </p>
<p><strong>La tesis de la bala loca (esa tesis tan usada en los tiempos más oscuros de la represión política en nuestro país), no solo es vergonzosamente insostenible sino que además nos deja de cara frente a una realidad muchas veces silenciosa pero tremendamente aniquilante: el maltrato laboral, el abuso de poder y la poca importancia que se le da a la dignidad de las personas en diversos frentes laborales a nivel nacional.</strong></p>
<p>El asesinato de Jiménez se suma dolorosamente a los recientes acontecimientos que han terminado con la vida de un trabajador y que mantiene a otro en extrema gravedad. </p>
<p>Marco Antonio Cuadra Saldías, presidente del Sindicato Nº2 de los choferes de la empresa RedBus Urbana S.A., a comienzos de junio de este año, tomó la drástica decisión de quemarse a lo bonzo debido a las pésimas condiciones laborales que deben enfrentar a diario los choferes del Transantiago. </p>
<p>La desesperación y la falta de diálogo, llevó al dirigente a este punto que lo mantiene al borde de la muerte. </p>
<p><strong>Rodrigo Aballay  Astudillo de 38 años, decidió quitarse la vida al interior del vehículo de transporte de valores de la empresa Brinks debido, según manifiestan sus colegas, a las pésimas condiciones de clima laboral en que conviven a diario los trabajadores</strong>, así lo expresó el presidente de la Federación de Trabajadores de Seguridad de Chile, Carlos Jara, quien señaló que <em>&#8220;al interior de Brinks hay una inestabilidad sicológica muy grande en un gran porcentaje de los trabajadores a raíz de las malas condiciones que tienen los mandos medios, las jefaturas.Lo que pasa acá es que independiente de los problemas que puede tener cualquier trabajador, si el clima laboral en Brinks fuera bueno, quizás él no habría tomado la decisión que tomó o habría cambiado dicha determinación”.</em></p>
<p>En una sociedad que quiere asumirse como desarrollada y democrática, no pueden seguir ocurriendo actos que van en dirección opuesta al ritmo del avance social. Las prácticas al interior de las empresas y servicios privados o públicos, no pueden hacer vista ciega al contexto nacional. </p>
<p>Las relaciones laborales, desde su aparición como campo de acción laboral en plena revolución industrial, son un reflejo de lo que somos como sociedad, estas no pueden ser autoritarias ni abusivas en un contexto en donde una sociedad avanza empoderada y demandante de mejores condiciones de vida. </p>
<p>Las organizaciones sindicales, gremiales, el Estado, los privados, todos estamos llamados a defender de manera responsable, con nuestros derechos y deberes, los climas laborales en los que a diario estamos insertos. </p>
<p><strong>Las conquistas sociales de apertura democrática, fue una dura gesta de muchas y muchos que incluso dejaron la vida para ver en Chile una democracia.</strong>No asumir la importancia central que reviste el buen trato laboral, es simplemente no entender la madurez de la sociedad, es seguir anclados a prácticas autoritarias y represivas que solo veían, en la añeja concepción Taylorista, al trabajador como un recurso más.<strong>Utilizable y por sobre todo, desechable.</strong></p>
<p>Es vital que desde el Gobierno se impulsen compañas contra el acoso laboral y sexual en los ambientes de trabajo. </p>
<p>Ya en el año 2006 se lanzó el Código de Buenas Prácticas Laborales y No Discriminación (CBPL), dando un impulso crucial para la defensa de la dignidad de las personas en todo ámbito. Sin embargo, más allá de las buenas intenciones, el CBPL aún no logra permear de manera profunda la cultura laboral en nuestro país. </p>
<p>En este sentido, el camino de la educación es central, creemos, para hacer el cambio de mentalidad necesario y acorde con una sociedad que pretende lograr un desarrollo económico y social. </p>
<p>Ese es uno de los desafíos no solo para el Gobierno actual, sino que y por sobre todo, es un desafío que tenemos como sociedad, la construcción de una cultura de la tolerancia y el respeto.</p>
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		<title>La descontrucción de la violencia de Estado</title>
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		<pubDate>Tue, 11 Feb 2014 12:01:04 +0000</pubDate>
		<dc:creator>manola</dc:creator>
				<category><![CDATA[Derechos humanos]]></category>
		<category><![CDATA[Cristian Gutiérrez]]></category>

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		<description><![CDATA[El triunfo, por llamarlo así, de la razón instrumental por sobre la razón crítica según la famosa obra de Max Horkheimer, se ve materializada en el cálculo subjetivo de lo que nos rodea (naturaleza y hombre incluidos), concretizado, en una &#8230;<span class="br01"></br></span><a href="http://blogs.cooperativa.cl/opinion/derechos-humanos/20140211090104/la-descontruccion-de-la-violencia-de-estado/">Sigue leyendo <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>El triunfo, por llamarlo así, de la razón instrumental por sobre la razón crítica según la famosa obra de Max Horkheimer, se ve materializada en el cálculo subjetivo de lo que nos rodea (naturaleza y hombre incluidos), concretizado, en una síntesis extrema, en la racionalidad del cálculo y los medios para determinados fines.</p>
<p>Una expresión pueden ser, por ejemplo, los campos de concentración que de manera mucho más clara a partir del siglo XIX, serán utilizados por los Estados para agrupar en ellos a parte de la población. Es peligrosa, ajena y aniquilable.</p>
<p>Como se sabe, la regulación y disposición por parte del Estado como poder soberano sobre determinado grupo, operó de manera mucho más clara en estos lugares, en donde, siguiendo a Giorgio Agamben, se pone bajo custodia y de la mano del estado de sitio (toma para esto la famosa tesis sobre la historia del alemán Walter Benjamin), a una porción la población para operar sobre ellos sin contrapeso.</p>
<p><strong>La llegada a ese punto de no retorno de este proceso represivo, es decir el exterminio o la posibilidad de que el Estado actúe sobre parte de la población a destajo, pasa precisamente porque ese proceso no fue detenido a tiempo, porque esa construcción social de la violencia fue asimilada, naturalizada por gran parte de la población, en una acción de dominación y dirección estatal que ya ha sido descrita de manera mucho más lúcida por A. Gramnsci. Hace mucho.</strong></p>
<p>Mas, ese proceso de construcción social de la violencia, como todo proceso tiene etapas que pueden ser reconocibles y, por ende, desmanteladas a tiempo.</p>
<p><strong>En algún punto del mismo se puede y debe accionar una barrera de contención que desarticule la cadena represiva.</strong>Una alerta temprana que frene un genocidio reorganizador en potencia, como ya lo ha mencionado el sociólogo argentino D. Feierstein. Simplemente una alerta temprana contra la recurrente violencia de Estado.</p>
<p>Ayer, ese proceso represivo naturalizó la violencia sobre aquellos que aparecían como peligrosos, y solo en nuestra América morena, cientos de miles fueron asesinados, torturados y desaparecidos.</p>
<p><strong>Hoy, en Chile, vemos como la represión al pueblo Mapuche, toma cada día que pasa niveles más alarmantes de violencia</strong> y pareciera ser que aun como sociedad no encendemos las alarmas.</p>
<p><strong>¿Un mecanismo de alerta temprana? La educación. La educación en Derechos Humanos. Educar en Derechos Humanos es el mejor método contra la violencia de Estado. Una educación en DDHH que articule elementos pasados con aquellos que están en la actualidad para generar una memoria crítica y que valore el respeto al otro/a como valor central.</strong></p>
<p>Es aquí donde precisamente esos lugares utilizados para violar los DDHH de manera cruenta, aparecen recuperados por la ciudadanía para convertirse en sitios de memoria desde donde se puede educar en DDHH, mediante un pedagogía de la memoria que justamente se centra en un análisis pasado-presente que permite entender de manera didáctica, las continuidades de las prácticas discriminatorias y represivas del Estado.</p>
<p>Este modelo metodológico, es una de las herramientas centrales en un mecanismo de alerta temprana que ponga freno a escalas más graves de violencia.</p>
<p><strong>Villa Grimaldi, desde hace más de 16 años, es uno de estos sitios de memoria desde donde se desarrolla un modelo educativo centrado en la pedagogía de la memoria, como eje central de una educación en DDHH</strong> que permita, en un trabajo sistémico, generar en las/os estudiantes esa masa crítica necesaria para detectar, denunciar y detener las violencias de un Estado que, en su ambigua seguridad nacional y de la mano de medios ilegítimos, continuamente echa a correr sus procesos violentos en contra de parte de la población.</p>
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		<title>Décadas de silencio</title>
		<link>http://blogs.cooperativa.cl/opinion/derechos-humanos/20130823135803/decadas-de-silencio/</link>
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		<pubDate>Fri, 23 Aug 2013 17:58:03 +0000</pubDate>
		<dc:creator>manola</dc:creator>
				<category><![CDATA[Derechos humanos]]></category>
		<category><![CDATA[Cristian Gutiérrez]]></category>

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		<description><![CDATA[“Y entonces, sólo entonces, cuando sean borrados cuando nadie recuerde el odio de sus nombres y entre manos aladas volvamos a encontrarnos desde las trizaduras de esta historia enlutada sobre la sangre entera vertida de mi tierra volarán golondrinas, trigales &#8230;<span class="br01"></br></span><a href="http://blogs.cooperativa.cl/opinion/derechos-humanos/20130823135803/decadas-de-silencio/">Sigue leyendo <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><em>“Y entonces, sólo entonces, cuando sean borrados</em><br />
<em> cuando nadie recuerde el odio de sus nombres</em><br />
<em> y entre manos aladas volvamos a encontrarnos</em><br />
<em> desde las trizaduras de esta historia enlutada</em><br />
<em> sobre la sangre entera vertida de mi tierra</em><br />
<em> volarán golondrinas, trigales y poemas.”</em></p>
<p>Como muchas veces, la poesía parece ser nuestra pitonisa, la que nos adelanta hechos, la que de la mano sensible del hablante nos da chispazos de futuro.Eduardo Carrasco, uno de los fundamentales hablantes chilenos, es quien nos regala los versos que están al inicio de este texto.</p>
<p><strong>En su poema <em>Los Dictadores</em>, Carrasco con aguda desesperación, con la rabia hecha poesía, nos muestra el cuándo. ¿Cuándo podremos dejar de sentir este dolor? Dolor transversal, social, dolor de los otros y por ende, dolor nuestro. Dolor en las imágenes, en las palabras, en los recuerdos.</strong></p>
<p>¿Cuándo las lágrimas dejarán de salpicar al abrir un nuevo antecedente de horror?(Cuando nadie recuerde el odio de sus nombres).</p>
<p>Sabemos que nuestro pasado está vivo y habitando con nosotros. Sabemos que la memoria, no respeta las fronteras del ayer y el hoy, y que el siempre pasajero presente, dialoga de manera permanente con ese abierto pasado.</p>
<p>E.H. Carr decía que la historia no era más que ese diálogo permanente entre el presente y el pasado. La belleza de esta característica simple y sencilla de la historia, da cuenta a su vez, de una tarea muchas veces no tan sencilla y no tan simple de recordar o de dialogar con el pasado.Diálogo muchas veces doloroso.</p>
<p><strong>¿Cómo no doler, cómo no caer en profunda reflexión al darse a conocer casos como el de aquel niño (hoy hombre) al que le asesinaron a sus padres y él, aferrado al cuerpo sin vida y ensangrentado de su madre veía cómo ese universo de niño era destrozado por una bota ennegrecida?(Voy a clavar sus manos a la cruz del obrero y colgaré en sus cuellos toda la cesantía).</strong></p>
<p>Han pasado 40 años, es cierto. 40 años de silencio por parte de las FF.AA. y de gran parte de los civiles que sustentaron el régimen genocida de Pinochet. No recuerdo que estos civiles hubieran pedido perdón. Perdón a esos que fueron dejados en el desamparo más absoluto.</p>
<p>¿Sabrán los civiles cómplices que hasta hace sólo unos años atrás todavía una mujer buscaba a su padre desaparecido en dictadura?</p>
<p><strong>¿Sabrán estos civiles (y militares) que hoy siguen silenciando crímenes, que esa mujer se detenía cada vez que veía un hombre en situación de calle, esperando que fuera su padre?</strong></p>
<p>Por último, ¿sentirán alguna vez, estos civiles cómplices que se siguen deleitando del dolor ajeno, <strong>el desgarro de esa mujer cuando hace sólo un par de años le entregaran los restos de ese padre tanto tiempo buscado?</strong> (Voy a hacer uniformes con los gritos de auxilio y vestirlos de miedo junto a sus escritorios).</p>
<p>Se necesita hacer una reflexión profunda como sociedad sobre los horrorosos crímenes de la dictadura, que sirvieron para montar un modelo monstruoso en lo económico y un modelo excluyente en lo político.</p>
<p>Es necesario que aquellos que formaron parte de esa maquinaria genocida que durante 17 años enlutó el paisaje chileno, hagan un mea culpa y aporten información relevante que ayude a esclarecer dolores. Los hoy paladines de la unidad, deben dar explicaciones. La candidata de la derecha cómplice, debe dar explicaciones.</p>
<p>En esta conmemoración de los 40 años del golpe doloroso, se abrirán diversas instancias de reflexión. Una de estas instancias será el Seminario Internacional “<em>A 40 años del Golpe de Estado en Chile. Representación, relato y memoria. Un debate abierto”</em> que organiza la <em>Corporación Parque por La Paz Villa Grimaldi,</em><strong> un ex centro secreto de torturas y exterminio, de ahí lo potente de este espacio de reflexión que se llevará a cabo en el Café Literario Balmaceda en Providencia el día 10 de septiembre.</strong></p>
<p>Es de esperar que a estos espacios puedan asistir una gran cantidad de personas para que en conjunto se puedan establecer ciertas bases de reflexión en torno al rol que nos compete hoy.</p>
<p>A 40 años del golpe más extremo de violencia y de terrorismo de Estado en Chile, como una sociedad crítica que no debe tolerar actos de injusticia como los cometidos en el pasado, pero tampoco actos de injusticia y de silencio cómplice como el que aun hoy mantienen sectores de la derecha chilena que ampararon, apoyaron y siguen justificando la violación sistemática de los Derechos Humanos en nuestro país.</p>
<p>Solo de esta manera, es decir, solo impidiendo que este silencio se siga manteniendo en nuestro país, podremos construir una verdadera sociedad democrática, y, tal y como dice el gran Eduardo Carrasco, entones, solo entonces, cuando entre manos aladas volvamos a encontrarnos… <em>volarán golondrinas, trigales y poemas.</em></p>
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		<item>
		<title>La Peste en el poder</title>
		<link>http://blogs.cooperativa.cl/opinion/cultura/20130630144614/la-peste-en-el-poder/</link>
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		<pubDate>Sun, 30 Jun 2013 18:46:14 +0000</pubDate>
		<dc:creator>manola</dc:creator>
				<category><![CDATA[Cultura]]></category>
		<category><![CDATA[Cristian Gutiérrez]]></category>

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		<description><![CDATA[En 1948 el escritor franco-argelino Albert Camus escribió la obra de teatro “Estado de Sitio” (“L’Etat de Siège”), que muestra cómo una nueva autoridad, La Peste, encarnada en un joven gobernante y su secretaria, comienza a reorganizar la vida de &#8230;<span class="br01"></br></span><a href="http://blogs.cooperativa.cl/opinion/cultura/20130630144614/la-peste-en-el-poder/">Sigue leyendo <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>En 1948 el escritor franco-argelino Albert Camus escribió la obra de teatro <em>“Estado de Sitio” (“L’Etat de Siège”)</em>, que muestra cómo una nueva autoridad, <em>La Peste</em>, encarnada en un joven gobernante y su secretaria, comienza a reorganizar la vida de la población echando mano a leyes autoritarias y represivas, con un carácter netamente burocrático y racional. La obra es un ataque frontal del autor a los fascismos europeos y en especial al franquismo en España.</p>
<p>En uno de sus pasajes <em>La Peste</em> expresa<em>, “me dan horror la diferencia y la sinrazón. A partir de hoy seréis, pues, razonables, es decir, tendréis vuestra insignia. Iréis con las ingles marcadas y llevaréis públicamente bajo el sobaco la estrella del bubón que os designará para ser azotados. Están en la lista, y yo no olvido a nadie. Todos sospechosos, he aquí un buen comienzo”.</em></p>
<p><em>La Peste,</em> esa forma de gobierno represivo que describe la lúcida obra de Camus, nos ha acompañado durante largos pasajes de nuestra historia, sobre todo en el siglo XX pasado, en donde los totalitarismos y su lógica represiva cargada de rutinaria burocracia, así como las dictaduras militares latinoamericanas, incluidos por supuesto nuestros 17 largos años de <em>Peste</em>, son la expresión máxima, siguiendo a Adorno y Horkheimer, de una razón instrumental por sobre una razón crítica.</p>
<p>Demás está recordar la marcación selectiva de individuos que resultaban peligrosos para el “orden” del Estado terrorista, quienes, como sacados de la obra de Camus, llevaban una marca simbólica de un otro ajeno, extraño y por tanto enemigo.<strong> Estos enemigos fueron puestos, como sabemos, en recintos habilitados para su eliminación. En orden, siempre en orden: el número, la ficha, el interrogatorio, el encierro, el castigo y el exterminio. <em>“Este desorden va a ser administrado. Una sola muerte para todos y según el precioso orden de una lista”,</em> dictaba<em> La Peste</em> mientras los guardias aplicaban los bandos sobre una aterrorizada ciudad.</strong></p>
<p>Al contrario de lo que muchos pudieran creer, <em>La Peste</em>, esa forma represiva, racional y burocrática de gobernar, no desapareció tras las lentas aperturas hacia una tibia democracia, sino que las ahora democracias neoliberales, transformaron La Peste y le pusieron un ropaje civil y ya no el lúgubre uniforme militar (acorde a los nuevos tiempos).</p>
<p>Sin embargo de cuando en cuando, esa porfiada <em>Peste</em> aparece de la mano de sus herederos más directos, aplicando la siempre necesaria marcación de los enemigos, para mantener el perfecto orden social.</p>
<p><strong>Como un párrafo más de <em>“Estado de Sitio”</em>, la obra de Camus, puede entenderse el proyecto de “Ley de Identificación Preventiva”, anunciado por Sebastián Piñera para, según él, controlar y vigilar en las marchas a quienes parezcan sospechosos.<em> “Todos sospechosos, he aquí un buen comienzo”,</em> una y otra vez aparecen los mandatos de La Peste.</strong></p>
<p>Pareciera ser que nuestro país tiene, por un lado, una predilección por la soberanía de La Peste y su legalidad de excepción, y por otro, un recurrente gusto por la exclusión y/o aniquilamiento de la peligrosidad para el Estado.</p>
<p>El Propio Benjamín Vicuña Mackenna analizaba el amplio uso del estado de sitio,figura legal introducida en la Constitución de 1833 que ampliaba las atribuciones del Presidente de La República, y restringía “temporalmente” las garantías y derechos constitucionales de la población, durante el siglo XIX, y Brian Loveman en conjunto con otros autores, ha sistematizado los distintos y abundantes periodos en que el estado de sitio así como la ampliación de las facultades del ejecutivo en materia de Seguridad Interior del Estado, ha sido utilizado, sobre todo durante los gobiernos de González Videla, Ibáñez del Campo (segundo periodo) y la dictadura de Pinochet. Es decir, nuestra tierra ha sido acogedora con esta <em>Peste</em> insistente y difícil de erradicar.</p>
<p><em>“¡Honor a los estúpidos, porque ellos preparan mis caminos! ¡Son mi fuerza y mi esperanza! Llegará un día, acaso, en que todo sacrificio os parecerá estéril, en que el grito interminable de vuestras sucias rebeliones cese por fin. Ese día reinaré verdaderamente en el silencio definitivo de la servidumbre”.</em> Palabras de<em> La Peste</em> al borde de la derrota, pero señalando cual será su retorno: la mano de los estúpidos.Estúpidos que permitirán que <em>La Peste</em> los rija con su mano lógica y castigadora, burocrática y excluyente.</p>
<p>Pero si de la mano de los estúpidos <em>La Peste</em> podrá seguir gobernando, entonces de la mano de la comunidad <em>La Peste</em> podrá ser derrotada.</p>
<p>Tal y como sucede al finalizar la obra de Camus y que bien puede reflejar nuestro presente:<strong><em> “Mirad, el mar furioso tiene el color de las anémonas. Nos venga. Su cólera es la nuestra. Grita la unión de todos los hombres del mar, la reunión de los solitarios. ¡Oh ola, oh mar, patria de los insurrectos, aquí está tu pueblo que no cederá jamás!”.</em></strong></p>
<p><em>“Estado de sitio”,</em> una obra de mediados de siglo XX, pero que a la luz de los movimientos sociales actuales, pone de manifiesto la desnudez del poder y la humanidad de la rebelión.</p>
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		<title>Ríos Montt, el genocida</title>
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		<pubDate>Sun, 12 May 2013 22:16:54 +0000</pubDate>
		<dc:creator>manola</dc:creator>
				<category><![CDATA[Derechos humanos]]></category>
		<category><![CDATA[Cristian Gutiérrez]]></category>

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		<description><![CDATA[Hace tan solo unos días se llevó a cabo unos de los hitos más importantes y trascendentales en la historia reciente de Guatemala. La condena por el delito de genocidio en contra del ex dictador Efraín Ríos Montt, quien fuera &#8230;<span class="br01"></br></span><a href="http://blogs.cooperativa.cl/opinion/derechos-humanos/20130512181654/rios-montt-el-genocida/">Sigue leyendo <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Hace tan solo unos días se llevó a cabo unos de los hitos más importantes y trascendentales en la historia reciente de Guatemala. La condena por el delito de genocidio en contra del ex dictador Efraín Ríos Montt, quien fuera el verdugo que en solo un año (1982-1983), <strong>dejara un legado de horror, sobre todo para la población maya, de alrededor de 2.000 muertos.</strong></p>
<p>El que este ex militar y ex dictador que golpe de Estado mediante, se hiciera del poder en los años 80s, haya sido juzgado por crímenes de lesa humanidad, marca un hito en la historia guatemalteca ya que después de largos años de ocurridos los hechos, por fin se puede hablar, de manera inicial, de justicia para los miles de familiares de las víctimas del genocida. Pero sobre todo <strong>marca un referente ya que hasta hacen tan solo unos días, el hoy condenado Ríos Montt, se declaraba inocente del cargo que se imputaba. Según él, nunca había firmado nada, ni dado orden alguna, para cometer crímenes contra raza o etnia alguna.</strong></p>
<p>Ríos Montt, declarando su inocencia, nos recuerda las declaraciones de otros genocidas que alegaron inocencia, como Adolf Eichmann, jerarca nazi responsable de millones de muertes mediante la<em> “solución final”,</em> quien dijera en el famoso juicio llevado a cabo en Jerusalén (del cual hay películas y libros), que él solo era un engranaje más de la maquinaria nazi, por lo tanto era totalmente inocente.</p>
<p><strong>Y como no recordar nuestra propia historia de terror durante los 17 años de dictadura, en donde el fallecido dictador Augusto Pinochet, mediante su amnesia crónica, jamás reconociera crimen alguno, partiendo en la total impunidad y sin pagar por los crímenes de lesa humanidad cometidos durante su régimen dictatorial y genocida.</strong></p>
<p>Guatemala hoy, como Argentina hace ya un tiempo, marcan precedente en materia de juzgamiento a los verdugos que en total impunidad cometieron graves crímenes contra la población muchas veces indefensa. Pero sobre todo, el proceso guatemalteco centra la discusión abierta ya con los procesos judiciales del Juez Baltasar Garzón, quien guiara, sobre todo en Argentina, juicios por el delito de Genocidio contra algunos de los militares de ese país que encabezaron la dictadura militar entre 1976 y 1983.</p>
<p>Lo mismo se intentó para nuestro país. El mismo juez español -hay que recordarlo-, llevó a cabo un auto de procesamiento contra el dictador chileno Augusto Pinochet, por el crimen de genocidio, teniendo a la vista sobre todo el operativo de represión transnacional denominado “Cóndor”, con sus miles de víctimas tanto chilenas como de otras nacionalidades.</p>
<p><strong>Analizar los crímenes de la dictadura militar chilena bajo la tipificación de genocidio, es una necesaria y urgente medida que se debe contemplar por los organismos de justicia, pero sobre todo como demanda social.</strong></p>
<p>Esto, ya que como se ha discutido con bastante tiempo en otros países que sufrieron también regímenes de muerte como el nuestro, la violencia genocida de carácter reorganizadora, se caracteriza no solo por el acto mismo de exterminio, sino que también, como lo afirma el sociólogo argentino Daniel Feierstein, por su realización simbólica, por la construcción social de la violencia, que permite entender el genocidio como un proceso complejo que comienza mucho antes del acto de exterminio, y que por lo tanto, se extiende mucho después de ocurrido dicho acto.</p>
<p>En este sentido, la identificación de un enemigo a exterminar aparece en una experiencia y otra, como el primer paso de esta violencia genocida (los gitanos, judíos, entre otros, en la experiencia Nazi, los subversivos en Argentina y Chile, los indios y comunistas en Guatemala, etc.).</p>
<p>Aclaratorias en este sentido, son las palabras de la Declaración de Principios de la Junta Militar chilena (1974) en donde se señala: <em>“La alternativa de una sociedad de inspiración Marxista debe ser rechazada por Chile, dado su carácter totalitario y anulador de la persona humana, todo lo cual contradice nuestra tradición cristiana e hispánica”.</em></p>
<p>Serán estas ideas las que tenga a la vista el Juez Garzón cuando inicie su auto de procesamiento por el crimen de genocidio en contra de Pinochet, ya que según señala el propio Juez:<em> “los objetivos de los conspiradores son por una parte la destrucción parcial del propio grupo nacional de Chile integrado por todos aquellos que se les oponen ideológicamente a través de la eliminación selectiva de los líderes de cada sector”.</em></p>
<p>Y también, agrega: <em>“la acción criminal persigue la destrucción parcial del grupo respecto de aquellas personas que, o bien son contrarias al planteamiento religioso oficial de la Junta de Gobierno –como el caso de Cristianos Por el Socialismo- o bien sus creencias no son teístas”.</em></p>
<p>Solo queda aplaudir entonces el proceso guatemalteco, que continúa en la búsqueda de verdad, justicia y reparación para las víctimas y/o sus familiares de los crímenes de Estado perpetrados por agentes militares o civiles, en gran parte de nuestra América Morena, durante los largos años de una guerra fría que sigue presente, muy presente y cotidiana.</p>
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		<title>Reconciliación ¿de qué y de quienes?</title>
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		<pubDate>Sat, 13 Apr 2013 11:22:01 +0000</pubDate>
		<dc:creator>manola</dc:creator>
				<category><![CDATA[Política]]></category>
		<category><![CDATA[Cristian Gutiérrez]]></category>

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		<description><![CDATA[La movilización de los trabajadores portuarios de nuestro país, quienes demandaban entre otras cosas, un tiempo razonable y digno para su almuerzo, nos remite, por un lado y de manera directa, a aquella huelga portuaria de Valparaíso de 1903, en &#8230;<span class="br01"></br></span><a href="http://blogs.cooperativa.cl/opinion/politica/20130413082201/reconciliacion-de-que-y-de-quienes/">Sigue leyendo <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>La movilización de los trabajadores portuarios de nuestro país, quienes demandaban entre otras cosas, un tiempo razonable y digno para su almuerzo, nos remite, por un lado y de manera directa, a aquella huelga portuaria de Valparaíso de 1903, en un período de álgidas luchas sociales y de profundas y violentas represiones por parte de las elites político-económicas gobernantes.</p>
<p>Por otro lado, y situándonos en un plano más profundo de la cuestión anterior, el último movimiento huelguístico portuario, nos propone una reflexión sobre un aspecto recurrente en discursos oficiales de políticos de una y otra banda, sobre todo en el periodo pos-dictadura: la reconciliación.</p>
<p>Reconciliar, según la RAE, es <em>“volver a las amistades, atraer ánimos desunidos”</em>, mas ¿se puede reconciliar aquello que nunca estuvo conciliado? Los enfrentamientos y conflictos de clases han estado en nuestro país presentes desde hace ya bastante tiempo, y como lo podemos ver cada día, lo siguen estando.</p>
<p><strong>Desde las primeras huelgas y movilizaciones de carácter obreras en la segunda mitad del siglo XIX, pasando por las violentas masacres propinadas por las elites dominantes a las movilizaciones sociales y sindicales de las primeras décadas del siglo XX, los destierros, encarcelamientos y confinamientos a los que han sido sometido diversos líderes sociales, el sometimiento a la ilegalidad política, la detención en campos de concentración, etc. etc. Todo esto antes del golpe del ’73.¿De qué conciliación nos hablan?</strong></p>
<p>La conciliación que existía y que se quiebra a partir de los años 70s, es la conciliación del consenso de las elites político-económicas que reinaban (y volvieron a reinar) en Chile hasta antes de la UP.</p>
<p>A partir del triunfo del proyecto socialista chileno, ese consenso (incluido el disenso aparente), comienza a resquebrajarse y, con el golpe, se profundiza en cierta medida. La reconciliación por tanto, se ha dado entre las elites dominantes, quienes nuevamente han logrado consensuar la alternancia en el poder, incluyendo momentos de disenso que no alteran el consenso del cual son herederos. Sin embargo, la conciliación de clases antagónicas aun es un tema pendiente en nuestro país.</p>
<p>Y es que sobre todo después de aquel 11 de septiembre de 1973, los conflictos de clases chilenos se acrecientan, sobre todo en sectores donde la violencia reorganizadora de la dictadura se dejó caer con más fuerza. <strong>Se acrecientan también, por el no menos violento modelo económico que instaura la Junta Militar (apoyada por civiles), provocando un silencioso trago amargo para un vasto porcentaje de la población nacional. Así pues, la idea de una conciliación social desaparece junto a miles de personas.</strong></p>
<p>La idea de una “reconciliación”, apunta a que creamos la historia oficial del Chile Republicano y democrático, y, por tanto, apunta a entender el periodo de la dictadura, como un punto negro dentro de nuestra historia y no como uno más, el más violento y criminal quizás, de los muchos acontecimientos violentos con que cuenta nuestro país. <strong>En lugar de hablar de reconciliación, deberíamos apurarnos por lograr una conciliación social verdadera, haciendo esfuerzos reales, sobre todo desde las elites económicas y políticas nacionales, para acortar la vergonzosa y profunda desigualdad que a diario nos rodea.</strong></p>
<p>¿Cómo lograr la conciliación si aún hoy los trabajadores de distintos sectores deben movilizarse, soportar la violenta y desmedida represión policial, para obtener derechos mínimos en su desempeño laboral? ¿Se puede avanzar hacia una conciliación cuando la mayoría de los empresarios, respaldados por los gobiernos de turno, amenazan con el desempleo ante un necesario y digno reajuste del salario mínimo?¿Puede haber conciliación sin justicia, reparación y arrepentimiento?</p>
<p>En una entrevista en CNN Chile, el vocero de los trabajadores portuarios de San Antonio, decía en relación al rol como mediadora entre empresarios y trabajadores de la ministra del Trabajo Evelyn Matthei, que ella <em>&#8220;se pone de acuerdo con la empresa y le ponen un valor a esa media hora de colación, cosa que, todos sabemos, es un derecho irrenunciable”</em>. Difícil hablar de conciliación social cuando la mezquindad y el egoísmo de algunos sectores empresariales, llega a límites indecentes y que violan abiertamente los derechos laborales y, por sobre todo, los derechos humanos básicos. Resulta alarmante el que en pleno siglo XXI, aun se deba reclamar por cuestiones tan básicas en este Chile desigual por donde se le mire.</p>
<p>Con unas elites reconciliadas y consensuadas en torno a la alternancia del poder; con un poder económico reconciliado y coludido para fijar precios de servicios y productos; con el silencio consensuado entre las elites y el poder militar en cuanto a obtener información del paradero de miles de desaparecidos durante la dictadura cívico-militar.</p>
<p>Con todos estos aspectos de por medio, hablar de reconciliación aparece como una más de las elaboraciones discursivas y míticas del Estado, para construir una realidad que no es, y para intentar reconciliar, aquello que nunca ha estado siquiera conciliado.</p>
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		<title>Más allá de El diario de Agustín</title>
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		<pubDate>Fri, 22 Mar 2013 11:36:33 +0000</pubDate>
		<dc:creator>manola</dc:creator>
				<category><![CDATA[Política]]></category>
		<category><![CDATA[Cristian Gutiérrez]]></category>

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		<description><![CDATA[Ante la polémica producida entre Ricardo Brodsky, director del Museo de la Memoria, y la periodista Faride Zerán, en torno al Documental “El Diario de Agustín”, nos interesa revisar este hecho a la luz de la participación civil, específicamente empresarial, &#8230;<span class="br01"></br></span><a href="http://blogs.cooperativa.cl/opinion/politica/20130322083633/mas-alla-de-el-diario-de-agustin/">Sigue leyendo <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Ante la polémica producida entre Ricardo Brodsky, director del Museo de la Memoria, y la periodista Faride Zerán, en torno al Documental “El Diario de Agustín”, nos interesa revisar este hecho a la luz de la participación civil, específicamente empresarial, tanto en el Golpe de Estado de 1973, como en la posterior dictadura que asoló nuestro país hasta 1990.</p>
<p>¿Qué rol jugaron algunos empresarios en la configuración del golpe? Esta pregunta ya ha sido trabajada y documentada en varias investigaciones, tanto nacionales como extranjeras, que dan cuenta del vínculo entre el poder empresarial y el poder militar. En estas, destaca un nombre entre los varios empresarios que ayudaron tanto en la debacle económica de la U.P. como en el Golpe de aquel ‘11’: Agustín Edwards.</p>
<p><strong>El entonces director del poderoso periódico nacional El Mercurio, no escatimó en gastos ni en contactos para impedir el normal avance del proceso abierto en 1970. Edwards fue uno más de los empresarios que vieron en el gobierno de la Unidad Popular, una amenaza, principalmente económica, que había que combatir por todos los medios posibles.</strong></p>
<p>Como se señala en la rigurosa y detallada investigación de Mónica González, cuya publicación lleva por título “<em>La Conjura. Los mil y un días del golpe”</em>, ya en 1968, nace la<em> Cofradía Náutica del Pacífico Austral,</em> por iniciativa del entonces retirado oficial de la Armada Hernán Cubillos Sallato y el ya mencionado Agustín Edwards.En sus salones comenzaban las primeras tentativas que buscaban acercar el mundo empresarial con parte del mundo militar.</p>
<p><strong>A dicha cofradía se unirían con posterioridad, entre otros, José Toribio Merino, Patricio Carvajal, Roberto Kelly (otro ex oficial). Todos ellos, parte importante de los “Históricos” del Golpe, quienes junto a Sergio Arellano Stark, serían los que comenzarían a delinear la caída del proyecto socialista chileno.</strong></p>
<p>El propio Cubillos señala que, “<em>de ese club fue naciendo una relación que nos permitió ir pasando información a las Fuerzas Armadas e ir recibiendo nosotros sus inquietudes. Más que nada yo me dediqué a conversar con la Marina. El que tenía muchos contactos con el Ejército y la Fuerza Aérea era el entonces director de El Mercurio, René Silva Espejo. Él jugó un papel importante en la coordinación del Golpe”.</em></p>
<p>De estas primeras tentativas, se pasó ya en 1971, a una avanzada empresarial en contra de la Unidad Popular. En septiembre de ese año se organizó, por parte de los empresarios, una reunión con fachada de ‘seminario’ en el Hotel O´Higgins, articulado todo por Orlando Sáenz, presidente de la SOFOFA, vinculado a Patria y Libertad. De las conclusiones ahí tomadas, estarán la conformación de una estructura de guerra; el allegar recursos económicos tanto nacionales como internacionales para acción propagandística; y la confección de un programa alternativo de gobierno, todo esto comunicado sistemáticamente a las Fuerzas Armadas.</p>
<p>Otro de los organismos creados para combatir el gobierno presidido por Salvador Allende, será el conocido como Frente Invisible, grupo de empresarios que colaboraban activamente con el complot en contra de la UP. Entre sus miembros estaban, entre otros, Enrique Campos Menéndez, Álvaro Puga, Benjamín Matte (presidente de la Sociedad Nacional de Agricultura). También participaba, el gerente general de LADECO Juan Costabal.</p>
<p><strong>Toda la maquinaria complejamente articulada, ya que mientras los empresarios aquí citados (y otros más) desataban la ‘guerra -término que ellos mismos utilizaban- el Diario de Agustín, generaba desconcierto entre sus lectores, montando y maquinando la información que aparecía en sus páginas.</strong></p>
<p>Tras el golpe, vinieron las celebraciones empresariales y militares, y tras estas, la razzia empresario-militar, que, sobre todo en regiones, dejó a decenas de personas asesinadas y desaparecidas, algunas de ellos, solo por ver con esperanza cómo el campo era repartido entre los que menos tenían. Rancagua, Linares, Temuco, Valdivia, son sólo algunas de las ciudades en las cuales, el poder latifundista local, se articuló al reciente terror militar, para aniquilar la disidencia política, real o ficticia, de aquellas zonas.</p>
<p>Hoy, de manera vergonzosa, vemos como la censura, tal y como ayer operara, sigue articulando su mano invisible para bloquear aspectos importantes de nuestra historia reciente.</p>
<p><strong>Ahora es el turno de El Diario de Agustín, como antes lo fue del documental, Mi vida con Carlos. Obras que son silenciadas en la televisión abierta, por quienes ayer fueron actores importantes del golpe y los posteriores años de la dictadura, los mismos que hoy deambulan tranquilos por los pasillos de La Moneda. Pareciera ser que en Chile, 40 años no son suficientes.</strong></p>
<p><em>Nota del autor :“El Golpe después del golpe. Leigh vs. Pinochet: Chile 1960-1980”. Verónica Valdivia. LOM, Chile 2003;“La Conjura. Los mil y un días del golpe”. Mónica González. Catalonia-UDP, Chile 2012;“La misión era matar”. Jorge Escalante. LOM, Chile 2000.</em></p>
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