Ballotage es una palabra francesa que ha venido a reemplazar la expresión segunda vuelta en una elección. El ballotage defina al mecanismo que permite obtener la mayoría necesaria en un segundo acto electoral. El vocablo ballotage encuentra sus orígenes en la locución italiana “ballota”, que significa pelota pequeña. En Grecia y en la antigua Roma, se realizaban votaciones secretas introduciendo en una urna, pelotas de pequeño tamaño. Las pelotas blancas equivalían a un voto afirmativo, mientras que las negras, por el contrario, rechazaban la propuesta en tabla.
En la antigua Roma, las personas que postulaban a un cargo público acostumbraban a lucir vistosas togas blancas. Se les llamaban candidatos precisamente por tal razón, porque esta palabra, en latín, significa vestido de blanco. Las crónicas relatan que los tribunos de aquel entonces escogían el blanco, porque ya se sabía que la tonalidad alba causaba una excelente impresión en sus eventuales electores. Con el devenir del tiempo, el vocablo candidato adquirió su actual denotación: persona que pretende alguna dignidad, honor o cargo.
El vocablo comicios siempre se escribe con “s” final y significa elecciones para designar cargos políticos. En la Antigüedad se le llamaba comicios a la junta que tenían los romanos para tratar los asuntos públicos, entre ellos los que tenían relación con las elecciones. Más adelante, por extensión, se le empezó a denominar comicios a otro tipo de reuniones que sostenían los romanos. El sustantivo comicios nace de una voz latina plural que significa asamblea.
El diputado es el representante de los electores en un órgano legislativo. Este sustantivo tiene su origen en el vocablo castellano diputar, que es definido del modo siguiente: elegir a una persona para ser destinada a algún cargo público. La raíz primitiva de este vocablo se encuentra en la locución latina deputare que significa elegido para juzgar o considerar.
Escaño es el nombre del asiento de los diputados y senadores en las cámaras legislativas. También se le llama de este modo, a los bancos con respaldo. El asiento que ocupan los parlamentarios debe su denominación a un verbo latino que significa ascender. En el Senado romano había que subir un par de gradas para llegar a los asientos. De ahí, entonces, surgió la palabra escaño, para identificar las cómodas butacas que hoy ocupan los congresistas, muchas de las cuales están en altura.
El parlamento es la asamblea nacional legislativa de un país. Es muy probable que esta expresión encuentre su raíz en la locución francesa “parler”, que significa hablar. Igualmente se le puede relacionar con la voz latina “parabolare” que también quiere decir lo mismo: hablar, discursear. Por lo tanto, y literalmente, se puede entender la palabra parlamento como el lugar donde se va a hablar; en el caso de las asambleas nacionales, como nuestro Congreso Nacional, se va a hablar, pero con el propósito de legislar. A quienes integran una asamblea legislativa se les llama parlamentarios; vale decir, los que van a hablar en representación de una comunidad.
Se le llama presidente a la persona que preside una institución, una empresa, una junta, un tribunal, un consejo o una sociedad. Igualmente, se le llama de este modo, en los regímenes republicanos, al Jefe de Estado usualmente elegido, para que gobierne, en un plazo que ha determinado la Constitución. Desde un punto de vista etimológico, el vocablo presidente se compone de las voces latinas “prae”, que significa adelante y “sedere” que quiere decir estar sentado. En sus orígenes, y literalmente, el presidente era el que se sentaba delante o al frente de los demás en una reunión o asamblea. Obvio que se sentada frente a los demás debido a su posición de mando.
La palabra propaganda significa acción y efecto de dar a conocer algo con el fin de atraer adeptos. Se le diferencia de la publicidad, porque esta actividad tiene como objetivo básico anunciar productos comerciales, para atraer posibles compradores. Mientras la publicidad tiene como finalidad la venta de productos, la propaganda, más específicamente, tiene como propósito captar seguidores o simpatizantes para una ideología, una corriente de opinión o un partido político. Literalmente, el término propaganda surge de una voz latina que significa “lo que ha de ser propagado”; vale decir, difundido o divulgado. El vocablo propaganda nació de la locución latina “de propaganda fide” que era una congregación de cardenales, que tenía como quehacer principal difundir la religión católica.
Muy pocos deben recordar que la voz senado viene del término latino senatus que, en Roma, se refería al Consejo Supremo del Estado. Pero senatus tiene su raíz en la voz senex que quiere decir “…viejo, anciano”. Por lo tanto, la idea implícita que encierra este término, es que el Senado es un Consejo de Ancianos, como así lo fue en épocas pretéritas, en distintos grupos humanos; los de más edad eran los que legislaban.
El sufragio es el voto democrático; en sentido popular, es la manifestación de la voluntad de los ciudadanos mediante el voto. En el pasado, en Chile, existió el sufragio censitario, que sólo permitía el voto de los contribuyentes o propietarios; en otras palabras, de quienes disponían de renta o posesiones. El sufragio universal, reivindicación planteada a partir de la Revolución Francesa, es condición necesaria de toda democracia. El sustantivo sufragio nace del verbo latino suffragari que significa ayudar a alguien; en este caso, ayudar a elegir a una autoridad. Por esta razón, también se usa la expresión sufragar los gastos, con el sentido de satisfacerlos o costearlos.
Se denomina sondeo a una investigación de la opinión de una colectividad acerca de un asunto, mediante encuestas realizadas en pequeñas muestras, que se juzgan representativas del universo o conjunto al que pertenecen. El sustantivo sondeo nace del verbo sondear, que significa examinar con una sonda la naturaleza de un objeto. En el caso del sondeo de opinión, la sonda es la encuesta. Cuando se quiere investigar las características de un cuerpo celeste, se envía al espacio una nave espacial equipada con instrumentos de medición: en este otro caso, esa nave corresponde a una sonda espacial. También se pueden introducir sondas al interior del cuerpo humano, para averiguar el estado de los tejidos y, luego, curar.
La palabra voto tiene diez acepciones. La primera dice que este sustantivo es la expresión pública o secreta de una preferencia ante una opción; es la voluntad que se expresa en los comicios. De igual modo, se le llama voto a la papeleta donde se expresa la preferencia de una persona. Originalmente el voto era una promesa que se hacía solemnemente a Dios, a la Virgen o a un santo. Era, asimismo, un ruego ardiente, un compromiso profundo. De algún modo, en la actualidad, pero en sentido figurado, la persona que vota, busca exigir al candidato de su preferencia… que cumpla las promesas que hizo ante de las elecciones.
La palabra vocal se define como lo que se expresa materialmente con la voz, a diferencia de lo mental, que se piensa, pero no se expresa. De igual modo, se les llama vocales a las letras pronunciadas con una sola espiración de aire, que hace vibrar la laringe; a diferencia de las consonantes, que necesitan una vocal para articularse. La palabra vocal, en resumen, apunta a todo lo referido a la voz. Entonces: ¿por qué se les denominan vocales a las personas que componen una mesa de votación? Simplemente porque tienen derecho a voz en ese conjunto de ciudadanos. Por tal razón, se le llama vocal a toda persona que tiene voz en un consejo, una congregación o junta.