Archive for Diciembre, 2008

San Silvestre y la noche de Año Nuevo

Miércoles, Diciembre 31st, 2008

A la noche de Año Nuevo también se le llama la Noche de San Silvestre. ¿Pero, quién fue San Silvestre, en cuyo honor se corre una carrera en la noche de Año Nuevo en Brasil? San Silvestre nació, vivió y murió en Roma, en el siglo cuarto. Ascendió al trono de San Pedro y se convirtió en Papa en el año 314. Durante su pontificado, el cristianismo se convirtió, con el emperador Constantino I a la cabeza, en la religión oficial del imperio. De ahí su importancia. San Silvestre murió el 31 de diciembre del año 335.

El color amarillo y el año nuevo

Martes, Diciembre 30th, 2008

Según la tradición, el amarillo es el color del Año Nuevo. Desde muy antiguo, el amarillo se ha considerado una tonalidad vigorizante, porque el sol tiene ese color; por lo tanto, el amarillo representa la eternidad. En otras culturas, el amarillo, por ser el color del otoño, representa la madurez. Finalmente, el amarillo es, también, la tonalidad del oro, el más noble de los metales. En consecuencia, el color que hay que buscar, en la ropa interior que se usará en la noche de Año Nuevo, es el amarillo dorado, que representa el bien y la luz y es el símbolo de la sabiduría. El amarillo pálido representa la traición  y el engaño.

Es usual que al aproximarse el Año Nuevo se agoten, en las tiendas de ropa interior, los calzones y los calzoncillos amarillos. La tradición igualmente establece que el amarillo es un color que brinda energía -porque el sol es de ese color-; es, asimismo, la  tonalidad de la pasión y la fecundidad. Estas son algunas de las razones por las cuales la tradición aconseja, que durante la Noche de Año Nuevo, se lleve ropa interior amarilla.

Desde cuándo se celebra el año nuevo

Martes, Diciembre 30th, 2008

Hasta el siglo 16, la mayor parte de Europa se rigió por el calendario juliano y celebró el Año Nuevo el 25 de marzo, Día de la Anunciación porque, en esa oportunidad, la Virgen María recibió la revelación de su maternidad divina. A partir de 1582, con la adopción del calendario gregoriano, el Año Nuevo pasó a ser el 1º de enero. Antes de la implantación de este calendario, en algunos reinos de Europa y Asia Menor, ya se había adoptado la Fiesta de la Natividad, que estipulaba que el año se iniciaba el 25 de diciembre.

Las fiestas de Año Nuevo están inspiradas en las que realizaban los pueblos primitivos, que pretendían reconstruir el orden a partir del caos. Por ejemplo, en las celebraciones se usaban máscaras para representar a los espíritus de los muertos. Se golpeaban tambores y tocaban cornetas, para ahuyentar a los demonios. Se permitían algunos excesos alcohólicos y sexuales, para simbolizar el desorden que pronto terminaría. En definitiva, las tradiciones de fin de año reflejaban las esperanzas del hombre primitivo… las esperanzas de que en el nuevo año todo va a ser mejor y diferente.

Las festividades de fin de año tienen su origen en antiguas fiestas paganas europeas dedicadas al solsticio de invierno. La influencia de la Iglesia Católica, cuando fusionó estas celebraciones con el nacimiento de Jesús, despojaron a las fiestas de Año Nuevo de toda razón de ser por largo tiempo. Eso explica que hasta fines del siglo 19, no hubiera celebraciones de Año Nuevo. Fueron restaurantes europeos, como el Maxim’s de París, los que devolvieron el jolgorio y la alegría a esta fecha. La celebración del Año Nuevo, como se vive hoy, empezó en los primeros años del siglo 20.

Explicación a algunas tradiciones de Año Nuevo

Lunes, Diciembre 29th, 2008
  • Uva

Es tradición comer a las doce de la noche del 31 de diciembre, doce granos de uva al compás de las campanadas del reloj; eso significa suerte, prosperidad y salud para los doce meses del año que se inicia, porque en diversas culturas la uva es alegoría de vida. Esta es una tradición del Viejo Mundo, hemisferio que celebra la Navidad en invierno, época en que el organismo necesita más energía (para soportar el frío), la que se consigue a través de los alimentos. Otra explicación asegura que este ritual fue inventado por vitivinicultores españoles, para vender los excedentes de uva del año.

  • Lentejas de Año Nuevo

La tradición recomienda ingerir lentejas a las cero horas del 31 de diciembre, para atraer buena suerte y bienestar para el nuevo año que se inicia. La costumbre sugiere comerlas con cucharones de madera. La ingesta de lentejas, por sus calorías, vitaminas y sales minerales, permite enfrentar el invierno con mejores defensas. Como se puede apreciar, ésta es una tradición del Viejo Mundo, porque en Europa, el Año Nuevo se recibe en invierno y, como es obvio, se necesitan muchas calorías para soportar las bajas temperaturas.
Limpieza de Año Nuevo

Desde hace siglos se cree que con la basura también se bota la mala suerte y todos los lastres que impiden la felicidad. Por tal razón, numerosas personas barren meticulosamente sus hogares en los últimos minutos del año, para -de este modo- espantar las malas vibraciones y la suerte adversa. En estos casos, la costumbre aconseja tirar la basura hacia la calle y dejar la escoba al lado de la puerta, porque si llega a pasar una bruja verdadera, va a creer que en esa casa vive otra bruja y va a seguir su camino. Recordemos que la escoba es el transporte por excelencia de las brujas.

  • Más joven y más anciano

En la Edad Media se inició una costumbre para celebrar el Año Nuevo que, en algunos lugares, se mantuvo hasta bien entrado el siglo 20. Esa noche, la cena con que se esperaba el nuevo año era presidida por el integrante de más edad de la familia y, también, por el más joven. Ambos se sentaban en los extremos de la mesa. De este modo tan sencillo, se representaban el año que estaba terminando y el nuevo, que estaba comenzando.

  • Buenos deseos

Numerosas personas, el día de 31 de diciembre, mantienen una tradición, que fue habitual en décadas pasadas: escriben en una hoja todos los errores, desaciertos y malas acciones que cometieron en el año que termina y, a las doce en punto, toman ese papel, lo doblan cuidadosamente, y lo queman con la esperanza de no volver a incurrir en ninguno de esos yerros, desatinos, torpezas y conductas erráticas y desafortunadas.

  • Maletas

Las maletas no sólo son el símbolo más emblemático de los viajes, sino que también representan lo que se va acumulando y guardando a través de los años: experiencias, recuerdos, conocimientos, estudios, habilidades, hábitos y anhelos cumplidos y no cumplidos.  Desde muy antiguo se cree que al dar las doce de la noche del 31 de diciembre hay que tomar un par de maletas y dar -con ellas a cuesta- una vuelta a la manzana. De este modo, se dice, es posible que el nuevo año sea pródigo en viajes y en nuevas y enriquecedoras experiencias.

  • Agua

Se dice que el agua de un jarro tiene la capacidad de atraer hacia sí las malas vibraciones de una habitación. Para deshacerse de ellas, cuando se han acumulado, hay que botar el agua; nunca bebérsela. Por esta razón, mucha gente, a las doce en punto del 31 de diciembre tira por la ventana de su casa, hacia afuera, un jarro con agua que han mantenido durante todo el día, almacenando mala suerte y malas vibraciones. Eso sí se recomienda tener cuidado, al tirarlo, de que no vaya pasando ninguna persona por la calle, en ese momento. Eso, además de mala suerte, puede acarrear un contratiempo.

¿Por qué se regala en navidad?

Viernes, Diciembre 26th, 2008

En la Antigüedad los reyes eran permanentemente halagados con obsequios magníficos. Esta costumbre dio nacimiento a una serie de voces latinas con el significado de agasajos a un rey. De ahí surgió la voz regalar, con el alcance que hoy le damos: obsequiar. La costumbre de regalar, para fin de año, la instauraron los romanos; ellos obsequiaban ramas de árboles, frutos secos y espigas, para desear buenas cosechas. Siglos más tarde, los cristianos hicieron suya esta idea. La tradición católica recuerda que cuando nació Jesús, tres Reyes Magos lo fueron a visitar y le regalaron oro, incienso y mirra.

Oro, porque simboliza la pureza y la nobleza. Incienso, porque representa la purificación de la conciencia. Se dice que cuando se aspira incienso, se amplía la capacidad de pensar y de crear con originalidad y benevolencia. Por este motivo, el incienso se emplea en la mayoría de las ceremonias religiosas. Finalmente la mirra -que es una resina- tiene propiedades medicinales. De ahí que se sugiera, que los regalos de Navidad sean útiles para el espíritu, la mente y el cuerpo.

Hasta los inicios del siglo XX, los regalos que la gente  intercambiaba eran muy sencillos: la mayoría se fabricaban a mano y por quienes los regalaban. A comienzos de la centuria pasada, los presentes confeccionados en casa cedieron su lugar a los que se compraban en tiendas. En esas circunstancias comenzó a perderse el sentido de personalización. La virtud más apreciada del regalo era que lo hubiera hecho quien lo ofrecía; por lo tanto, para devolverle el carácter personal, se inventó entregarlos envueltos en papeles vistosos. De este modo, los regalos recuperaron su valor simbólico y se le añadió el toque propio y la categoría que estaban faltando.

El verdadero Santa Claus

Lunes, Diciembre 22nd, 2008

El rechoncho personaje que conocemos como Santa Claus jamás vivió en el Polo Norte, sino en el Mediterráneo. Su nombre viene del holandés Sinter Klaas, por San Nicolás quien, al parecer, fue un obispo de Myra, Turquía, en el siglo 4. San Nicolás era protector de los niños y de las muchachas casaderas. La tradición cuenta que, a manera de dote, en una oportunidad regaló tres bolsas llenas de oro a las hijas de un ciudadano pobre para que pudieran casarse. La leyenda, más tarde, adaptó esas bolsas de oro a bolsas con regalos, para los niños que se portan bien durante el año.

La tradición de San Nicolás se inició en Asia Menor y llegó hasta los Países Bajos en el siglo 13. En el siglo 16, los niños cantores de las 23 iglesias dedicadas a San Nicolás, en Holanda, llevaron a sus hogares los ritos de Navidad y la creencia en San Nicolás, a quien dieron el nombre de Sinter Klaas. En el mundo angloparlante, fue el escritor Washington Irving quien, en su libro Historia de Nueva York, creó la bondadosa figura de Saint Claus, que es la pronunciación inglesa de Sinterklaas. De Saint Claus, en inglés, derivó al castellano como Santa Claus.

Hacia el siglo 16, las leyendas inglesas también hablaban de un anciano bondadoso y de barba blanca, que hacía regalos para la celebración del nacimiento de Jesús, el 25 de diciembre. Se le llamaba Father Christmas; vale decir, Padre Navidad, en castellano. Cuando la figura del Father Christmas cruzó el Canal de la Mancha y se instituyó en Francia, se le tradujo a este idioma como Père Nöel; en otras palabras Padre Navidad, pero en francés. Nöel, en la lengua de Marcel Proust, significa precisamente Navidad. Esta tradición -luego- pasó a España, donde finalmente se le tradujo como Papá Noel.

La imagen actual del Viejo Pascuero, ese anciano regordete, sonriente y bondadoso que viste de ropa roja con ribetes blancos se la debemos al caricaturista norteamericano Thomas Nast. En 1863, Nast de 23 años trabajaba para la revista Harper’s Weekly. En tal oportunidad, el director del magazine le encargó que ilustrara un poema llamado Una visita de San Nicolás de Clement Moore. Nast, para dibujar al Viejo Pascuero, se basó en las descripciones que hacen de este personaje Clement Moore e, igualmente, Washington Irving.

Pero la figura del Viejo Pascuero continuó evolucionando. En 1930, el Viejo Pascuero adquirió su fisonomía definitiva. La idea de darle una nueva imagen a Santa Claus nació como una iniciativa en la empresa Coca Cola, quien le asignó esta tarea al publicista Habdon Sundblom.

Sundblom, para buscar inspiración, tuvo presente los bocetos de Nast, pero también se sirvió de un modelo real. Lo encontró en un vendedor jubilado llamado Lou Prentice. Fue así como Santa Claus engordó un poco más y se convirtió en la imagen grata de un abuelo ideal. La vestimenta mantuvo los colores del traje del Viejo Pascuero: rojo con ribetes blancos, porque son los colores oficiales de la Coca Cola.

Sundblom, con los años, siguió retocando la figura que había creado y cuando Prentice falleció, el pintor se tomó a si mismo como modelo.

¿En definitiva, cuál es el origen del nombre del Cola de Mono?

Viernes, Diciembre 19th, 2008

En Chile no exista acuerdo para determinar el origen del nombre de Cola de Mono. El Diccionario de Chilenismos de Manuel Antonio Román asegura que este nombre se debería a la tonalidad parda obscura del brebaje, supuestamente parecida a la cola de los monos. En cambio, otros investigadores desechan esa hipótesis y afirman que se debería a las botellas de Anís del Mono, porque los primeros ponche en leche se habrían vendido en esos envases. Existe una tercera versión improbable que dice que este licor habría nacido de la expresión el colt de Montt, en alusión al revólver del Presidente Pedro Montt. Finalmente, se esgrime una cuarta versión, que trata de establecer que el origen de este nombre tan curioso estaría en un ponche en leche estadounidense llamado Cool Moon, que a Chile habría llegado como Cola de Mono.

¿Pascua o navidad?

Jueves, Diciembre 18th, 2008

La Pascua es la fiesta judía que recuerda la salida de los hebreos de Egipto, en tiempos de Moisés y, también, se le llama de este modo a la celebración cristiana que conmemora la resurrección de Cristo, el domingo siguiente al Viernes Santo.

La voz Pascua usualmente se emplea como sinónimo de Navidad, que quiere decir “…nacimiento de Jesús”. El vocablo hebreo Pascua alude a “…la acción de pasar por encima, salvar”; hace referencia al episodio en que Dios quitó la vida a los primogénitos egipcios. Los israelitas que vivían en Egipto no fueron incluidos en el castigo; en otras palabras, la muerte “…los pasó por alto”.

En la actualidad, el diccionario acepta la voz Pascua como sinónimo de Navidad; también acepta que Pascua es el tiempo que transcurre desde la Natividad de Jesús hasta el Día de Reyes, inclusive (6 de enero).

La palabra Navidad se forma a partir de una voz latina que significa nacimiento. Fue el Papa Julio I -que dirigió la Iglesia entre los años 337 y 352- quien escogió el 25 de diciembre, para la celebración del nacimiento de Jesús, en lugar del 6 de enero, como se acostumbraba, hasta ese entonces. Su propósito fue relegar al olvido las antiguas festividades paganas, en honor al fuego, con las que se confundía la Navidad.

La ambición, los candidatos y la candidez

Viernes, Diciembre 12th, 2008

Entre las voces ambición y candidato existe una curiosa vinculación.

La ambición es el deseo intenso de conseguir algo como, bienes, poder o fama. Esta palabra tiene una historia que se remonta a la Roma de la Antigüedad. El vocablo ambición se forma a partir de la locución latina “ambitio” que, en aquel tiempo, aludía a las vueltas que daban por la ciudad los candidatos a un cargo público, con el propósito de solicitar votos. Por ese motivo, el término “ambitio” se definía como “…tratar de obtener votos dando vueltas”.

Con respecto a los candidatos, también en la antigua Roma, las personas que postulaban a un cargo público usaban togas blancas. Se les llamaban candidatos precisamente por eso, porque esta palabra en latín significa vestido de blanco. Dicen que los tribunos de aquel entonces escogían el blanco para causar buena impresión en sus eventuales electores. Con el devenir del tiempo esta palabra -candidato- adquirió su actual significado: persona que pretende alguna dignidad, honor o cargo.

Otra curiosidad; el vocablo candidato tiene el mismo origen que la voz cándido. En este caso, los últimos no son los candidatos, muchas veces son los electores.

¿Por qué el viernes 13 trae mala suerte?

Viernes, Diciembre 5th, 2008

Existen varias razones para pensar que el viernes es un mal día. Algunos estudiosos han aventurado la curiosa idea de que Adán y Eva comieron la fruta del árbol del bien y del mal en un viernes. Otros han asegurado que Caín mató a su hermano Abel en viernes. No faltan los que afirman que el Diluvio Universal comenzó un viernes.

En siglos pasados, existió una tradición con las ejecuciones que podría dar luz sobre esta superstición: en algunos países de Europa, los viernes se dedicaban a los ajusticiamientos; se le conocía como el día del ahorcado. En Estados Unidos, hasta hace poco, las ejecuciones se llevaban a cabo los viernes, razón por la cual este día se convirtió en el peor de la semana. Finalmente, la palabra viernes nace del nombre de la diosa noruega del amor, Freya. A ella, los antiguos cristianos la asimilaron como una bruja y dejaron el viernes como el día para que estas damas se dedicaran a  sus tropelías y maleficios.