¿Y el sueldo…?
Quedan algunas horas para que concluya la campaña electoral , los candidatos dan las últimas vueltas por el país mientras sus adherentes desafían el cansancio agitando banderas en las esquinas y en los últimos actos masivos. Recorrí muchas comunas habitadas por gente de bajos ingresos o, mejor dicho y sin eufemismos, muy pobre y que sobrevive exclusivamente gracias a las distintas ayudas estatales. Una señora con enfisema pulmonar que ya tiene su casa pide que construyan un dormitorio en el primer piso porque resopla como un búfalo cuando debe subir al segundo. En otra parte,hay un acalorado debate en una junta de vecinos sobre la elección de postular para otro subsidio. Hay que elegir entre mejoramiento de lo que ya está construido o ampliación de la superficie habitable y los vecinos se agarran de las mechas. En otro lugar, piden que el consultorio sea dotado de una ambulancia. Más allá, critican al alcalde, pelan al concejal, felicitan a otro porque se mueve bastante por su comuna. En fin, el rosario de reclamos y solicitud de más ayuda es largo, diverso y me parece imposible que se pueda responder a todo. En general, en esta campaña noté que se puso el acento en el rol del Estado. Es decir en la ayuda, su gestión, intervención y todo lo que se quiera. Por otra parte siento que se eludió, escamoteó un punto fundamental: el nivel de los salarios. En “La Segunda” leí que el 55% de los que trabajan en empresas privadas ganan menos de 257 mil pesos por mes. Con esos sueldos me parece difícil que las personas puedan escapar al calvario de andar golpeando puertas para recibir un subsidio, un bono o lo que sea. Ese grado de dependencia con respecto a las obras sociales se aligeraría bastante si los sueldos fueran otros. Pero reitero no se discutió mucho salvo algunas generalidades como proclamar que habrá más empleo. Mientras se esquive el bulto a eso, será difícil proponer verdaderas soluciones a la pobreza, la precariedad o la angustia en que viven millones de personas. Pero la campaña ya está en sus últimos minutos.


