La “bonne” chilena
Los Valdés, son unos nuevos burgueses progresistas que han adoptado a Raquel como si fuera un miembro de la familia. El film comienza precisamente con el festejo del cumpleaños de la Nana, es así como llaman a la bonne en Chile.
Este es uno de los párrafos del comentario publicado recientemente por “ Liberation” uno de los diarios influyentes de Francia. Como usted lo puede advertir se trata del film “La Nana” cuyo rol protagónico está interpretado por Catalina Saavedra. El comentarista de este matutino se interesa especialmente en el servilismo que voluntariamente mantiene la empleada con sus patrones. No hay un problema de dinero ni de maltrato. Muy por el contrario, la señora Valdés es muy acogedora con su domestica (perdone si la palabra puede sonar cruda pero dejémonos de eufemismos) porque es como de la familia. Pero ahí está el quid del asunto, porque ella es “como” y nada más. Aunque Raquel haya enterado 23 años de leales servicios, no es la hija, ni la hermana, ni siquiera una prima lejana de la patrona. Según Gerard Lefort, se trata de una película sutil porque tampoco Raquel es un ángel de la sumisión. Tiene mal carácter e incluso se porta como una tirana con la hija mayor de la familia. Lefort echa mano al “Discurso sobre la servidumbre voluntaria” del escritor francés Etienne de La Boetie, un intelectual del siglo XIV para analizar esta historia. “Los hombres nacidos bajo el yugo y alimentados en la servidumbre, se contentan con vivir así, sin siquiera concebir otra forma de vida o que tienen derechos. Y encuentran natural que su existencia se mantenga igual al estado en que nacieron”. Luego de otras consideraciones, el periodista subraya que Raquel logrará su liberación pero no a través de una lucha de clases sino a través de la amistad con otra Nana que fue contratada para ayudarla.
Uno puede estar en acuerdo o en desacuerdo con esta visión. Pero el valor de este comentario es que premia la mirada refinada de este film nacional , una mirada que juega con los grises de nuestra existencia, desechando el facilismo de blanco o negro. Y nosotros que conocemos lo que ha significado a través de décadas la figura de la Nana para millones de familias, deberíamos reflexionar sobre esta relación.


