Sobre la crítica
Primero, muchas gracias a todos los que leen y escriben, incluidos, por supuesto, quienes salieron en defensa de su propio punto de vista en relación a Madonna. Respeto la fuerza y la determinación con la que están dispuestos a defender sus ideas y sus opiniones. Yo sólo creo en una crítica periodística informada, razonada, justa y bien intencionada. Y cualquiera sea el producto de esa crítica, ésta no tendría sentido si no existieran ustedes, un público suficientemente involucrado, en este caso con un gran espectáculo como el de Madonna, como para tener interés en leer los comentarios, contrastarlos con los propios, y acogerlos, ignorarlos o criticarlos.
Creo también en la crítica como la valoración de aquello que hacen, cantan, actúan o producen las personas. Son los actos, los hechos los que me parece que deben ser juzgados; nunca la persona, a quien jamás tendré elementos suficientes para juzgar. Yo a Madonna la he valorado y comentado en función de sus actos públicos, y son sus actos, su dimensión de artista, sus espectáculos los que comento. No su vida, ni su moral, ni sus intenciones. Espero entonces, lo mismo de ustedes. Entiendo que tendrán, mis críticos, fundamentadas razonas para desconfiar de los comentaristas en general y de mí en particular, y achacarme tan malas intenciones como desinterés por mi trabajo (Javier, que cree que fui obligada); prejuicios cegadores (Pablo, que me descarta por subjetiva); o incluso plagio! (José, creo que hay muy buenos periodistas en La Nación, pero jamás me atrevería a copiarlos, y me alegra que hayamos coincidido en parte de las impresiones).
Igual que muchos de ustedes, yo empecé a trabajar en cuanto tuve la opción de hacerlo -más joven de lo que quisieran saber- y he tenido la oportunidad -además de leer las noticias cada día en Cooperativa hace ya casi 10 años- de asistir y comentar distintos espectáculos por más de una década. Y lo he tratado de hacer bien. No asisto a los espectáculos por obligación. Lo hago porque es mi pasión y mi trabajo. Y jamás le faltaría el respeto al público colocando mi gusto o disgusto por encima de lo que tengo que hacer y aquello por lo que me pagan: la interpretación más honesta y precisa de lo que veo. Por lo mismo, me parece totalmente absurdo observar la música, o el cine, o la política o la actualidad o la vida misma sin al menos, una mínima distancia crítica. No acepto la opinión de la mayoría como la única posible.
Respecto a los comentarios que me acusan de haber cambiado mi comentario en Canal 13 y este blog, si no creen en una ética, ni una trayectoria, créanme al menos, que no tendría ningún motivo para hacerlo. Ni me lo piden, ni lo necesito. Reitero, el de Madonna fue un gran espectáculo desde el punto de vista técnico. Fue inédito y quizás, irrepetible. El resto, ya lo saben.


