Un desaparecido de 31 años
Jueves, Julio 31st, 2008
Hace ya algunos años leí “El primer hombre”, una novela póstuma de Albert Camus. Encontraron su manuscrito dentro del maletín que llevaba el día que murió y fue publicada con algunas pequeñas correcciones en 1994.
Ignoro los méritos técnicos del libro y no estoy ni de lejos capacitada para su análisis literario. Pero fue para mí un libro muy importante; de los más valiosos que he leído. Habla de un niño en sus primeros 14 años, criado en medio de un hogar de miseria. No conoce a su padre, que murió durante la Primera Guerra Mundial, y crece en medio del silencio de una familia pobre y analfabeta.
Un profesor, que le llama “mosquito”, decide entrenarlo a él y a otros para que vaya al liceo. Se abre una oportunidad allí donde no había nada. Muchos años después, el niño visita la tumba de su padre, y le ocurre lo siguiente: “Leyó las dos fechas sobre la lápida, 1885 - 1914, y calculó: 29 años. De pronto, le asaltó un pensamiento que lo sacudió incluso físicamente. Él tenía 40 años. El hombre enterrado bajo esa lápida, y que había sido su padre, era más joven que él”.
También de golpe comprendí yo, que un hijo no está preparado para ser más joven que su padre. Malamente, los hijos nos vamos habituando a la realidad de empezar a ser más ágiles, más firmes y más fuertes que nuestros padres. Mayores, ni hablar. Pero es un dato, que con el tiempo, iremos siendo más viejos que los que murieron.
La noticia de la detención en España de un abogado de 73 años, Alfonso Podlech Michaud, nos sorprendió ayer en la tarde. Ex Fiscal Militar de Cautín, Podlech viajaba hacia una de las ciudades más lindas de Europa, Praga, probablemente sin imaginar que existía una orden europea de detención en su contra, solicitada por la justicia italiana que investiga la desaparición, entre otras personas, de Omar Venturelli, ex sacerdote chileno-italiano. La justicia sabrá si Podlech tiene alguna responsabilidad es muerte.
Su familia -su hijo- ha dicho que él quiere presentarse lo antes posible ante la justicia italiana y que allí aclarará su situación.
La información nos llevó hacia la viuda de Venturelli, Fresia Cea Villalobos, quien se encontraba en Roma, donde está tratando un cáncer, y en medio de la noche italiana, nos fue contando de la detención de Venturelli. Nos contó que lo vio por última vez el 15 de septiembre de 1973. Luego lo visitó varias veces en la cárcel. Allí recibió algunos mensajes suyos. En una referencia extraña y dolorosa, Venturelli le cuenta en mensajes desde la cárcel, que lo que vivía “era peor que cualquier western italiano”. Que busque ayuda.
Fresia recordó en la entrevista que Omar Venturelli se presentó voluntariamente ante los militares el 15 de septiembre de 1973, y que lo acompañó su padre. ¿Qué edad tenía este ex sacerdote cuando fue ante los militares, que lo acompañó su papá?: “31 años”, me respondió Fresia.
Yo tengo más de 31 años. Soy parte de la última generación que se fue a inscribir con urgencia a los registros electorales, poco antes del plebiscito del 89. Para mí y muchas otras personas, varios desaparecidos, como Omar Venturelli, empiezan a ser personas que tenían mi edad, pronto tendrán un poco más, y en algún tiempo serán mucho más jóvenes que yo. Y esta tarde pensé que, probablemente, y al revés de lo que muchos dicen, el tiempo no me irá alejando de la tragedia y las muertes del Chile de 1973. Sólo me la hará más cercana, y todavía un poco más triste.


