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	<title>Opinión en Cooperativa&#187; Manuel Riesco</title>
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		<title>Renta y crisis</title>
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		<pubDate>Thu, 09 May 2013 16:13:47 +0000</pubDate>
		<dc:creator>manola</dc:creator>
				<category><![CDATA[Economía]]></category>
		<category><![CDATA[Manuel Riesco]]></category>

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		<description><![CDATA[Cuando Mr. James Anderson formuló la teoría clásica de la renta (1770), sabía perfectamente que la misma constituía una transferencia hacia los rentistas, de parte de la ganancia de los auténticos capitalistas. Año tras año, Mr. Anderson rabiaba, al pagar &#8230;<span class="br01"></br></span><a href="http://blogs.cooperativa.cl/opinion/economia/20130509121347/renta-y-crisis/">Sigue leyendo <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Cuando Mr. James Anderson formuló la teoría clásica de la renta (1770), sabía perfectamente que la misma constituía una transferencia hacia los rentistas, de parte de la ganancia de los auténticos capitalistas.</p>
<p>Año tras año, Mr. Anderson rabiaba, al pagar un elevado canon de arriendo al Lord, propietario de las tierras que trabajaba. De poco le servía aplicar las más modernas técnicas &#8211; inventó el arado escocés &#8211; para bajar sus costos y ganar más que otros arrendatarios capitalistas como él.</p>
<p><strong>El Lord, que podía ser un flojo rematado, pero no tenía un pelo de leso, a poco andar se daba cuenta y le subía el canon. Concluyó que la misma medida que aumentaba el tributo a la clase parasitaria de los rentistas, reducía el incentivo a los auténticos empresarios capitalistas y el dinamismo de la economía. Las hoy llamadas crisis seculares, parecen darle toda la razón.</strong></p>
<p>El Banco Mundial ha hecho el interesante aporte de calcular las rentas mundiales, las que ha estimado como el excedente del precio sobre el costo de producción de los principales recursos naturales. Su evolución a lo largo de las últimas cuatro décadas resulta aleccionadora. La renta global de los recursos naturales muestra dos grandes burbujas, la primera durante la década de 1970 y la segunda en la década del 2000.</p>
<p>Durante la primera, el valor global de las rentas, es decir, corregido por la inflación se multiplica por diez entre 1970 y 1980. Luego cae bruscamente, y durante las décadas de 1980 y 1990, oscila entre dos y tres veces su valor real de 1970.</p>
<p><strong>Durante la década del 2000, las rentas globales inician un nuevo ciclo secular al alza, que las eleva hacia fines de la década, a un nivel veinte veces más elevado que el de 1970, medidas en moneda de un mismo poder adquisitivo. Luego de alcanzar esas alturas el 2008, las rentas globales se desploman a la mitad del 2009 e inician un nuevo ciclo secular a la baja, que se encuentra en pleno curso.</strong></p>
<p>Medidas como porcentaje sobre el Producto Interno Bruto (PIB) mundial, las burbujas de las rentas globales en las décadas de 1970 y 2000, resultan aún más impresionantes.</p>
<p>De un nivel inferior al dos por ciento del PIB mundial en 1970, las rentas globales saltan hasta el 7 por ciento del PIB mundial en 1980, para volver a caer y oscilar en torno al dos por ciento del PIB global a lo largo de las décadas de 1980 y 1990.</p>
<p>Luego de topar fondo en 1998, en un nivel similar al de 1970, inician su nueva carrera alcista, hasta alcanzar nuevamente un máximo de 7 por ciento del PIB mundial en 2008, antes de iniciar su nueva fase secular descendente.</p>
<p>Lo más impactante de esta evolución de las rentas globales, es que coincide exactamente con los ciclos económicos seculares, iniciados precisamente en 1970 y 1998, sólo que al revés.</p>
<p>Es decir, <strong>las crisis seculares -largos periodos en que varios ciclos económicos &#8220;normales&#8221; se suceden unos a otros a la baja- que se extienden a lo largo de la década de 1970 y la década del 2000, coinciden exactamente con las burbujas de las rentas globales.</strong></p>
<p>El comportamiento de la economía global, reflejado en el índice de las bolsas de valores de los países desarrollados, que publica www.mscibarra.com, calculado en dólares y ajustados por la inflación estadounidense, junto a la evolución de las rentas globales, permite apreciar la crisis secular que se extiende a lo largo de la década de 1970, periodo durante el cual el índice bursátil oscila en torno a niveles inferiores a la mitad de su máximo de principios de esa década.</p>
<p>Luego, se puede apreciar el largo ciclo secular ascendente, que se prolonga desde 1980 y hasta fines de la década de 1990, para caer nuevamente en el ciclo secular descendente, que se extiende a lo largo de la década del 2000 y continúa hasta hoy.</p>
<p>Los índices bursátiles se encuentran hoy en un nivel poco más arriba de la mitad de sus máximos de fines de los años 1990.</p>
<p>Los dos ciclos seculares a la baja en la economía mundial, coinciden exactamente con las dos burbujas de las rentas, durante las décadas de 1970 y 2000, respectivamente.</p>
<p>A su vez, al largo ciclo secular al alza de la economía mundial, que se prolonga a lo largo de las décadas de 1980 y 1990, coincide exactamente con el largo periodo de moderación en las rentas globales, que se extiende durante esas mismas décadas.</p>
<p>La relación causal entre rentas elevadas y bajo dinamismo económico la descubrió la economía clásica hace más de dos siglos: las primeras se extraen de las ganancias capitalistas, cuya disminución afecta el dinamismo de la economía.</p>
<p><strong>La lógica de los clásicos es sencilla y contundente: la suma global de todos los precios no puede exceder a la suma de todos los costos de producción, que incluyen la ganancia capitalista media.</strong></p>
<p>Si no fuese así ¿quién pagaría la diferencia? Por lo tanto, si algunos bienes y servicios se venden por encima de sus costos -lo cual es la definición de la renta-, otros necesariamente deben venderse por debajo de los suyos. Puesto que el único componente elástico de los costos es la ganancia capitalista, es ésta la que debe reducirse para pagar a los rentistas.</p>
<p>De este modo, a mayor renta, menor ganancia capitalista y consecuentemente, menor dinamismo de la economía.</p>
<p>Los cálculos de renta del Banco Mundial, permiten dimensionar la magnitud de la disminución de las ganancias capitalistas en los periodos de burbujas rentistas: tanto en la década de 1970, como en la década del 2000, las rentas globales aumentaron de menos de un dos por ciento de PIB global a un siete por ciento del mismo.</p>
<p>Es decir, las ganancias capitalistas necesariamente se contrajeron al menos en cinco puntos del PIB global, por este motivo.</p>
<p>Evidentemente, las crisis seculares son fenómenos muy complejos, probablemente los más complejos de todos. Por lo mismo, no se pueden reducir a una sola causa.</p>
<p>Por otra parte, las rentas de los recursos naturales son sólo una forma de renta, es decir, de excesos de precios por encima de los costos. Todas las formas de monopolios generan asimismo rentas.</p>
<p>Se ha escrito abundantemente, sobre las enormes rentas monopólicas que se apropian los grandes bancos y su relación con la crisis.</p>
<p><strong>Estas enormes burbujas de rentas de todo tipo, inclinan a favor de los rentistas la hegemonía al interior de las clases propietarias, a costa de los industriales, entre otros. Dicha hegemonía se traduce en políticas económicas favorables a los intereses de los primeros.</strong></p>
<p>Es así, que se ha documentado extensamente, por ejemplo, la relación entre los grandes financistas y rentistas, con los profesores Neoliberales, que expresan en el plano teórico y de políticas públicas, los intereses de estos grupos.</p>
<p>No obstante lo anterior, <strong>los cálculos del Banco Mundial arrojan una nueva luz, espectacular, sobre una de las causas de la crisis en curso: las elevadísimas rentas durante los periodos de crisis seculares.</strong></p>
<p>¡Mr. Anderson tenía toda la razón!</p>
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		<title>Renacionalizar</title>
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		<pubDate>Mon, 25 Mar 2013 12:05:04 +0000</pubDate>
		<dc:creator>manola</dc:creator>
				<category><![CDATA[Economía]]></category>
		<category><![CDATA[Manuel Riesco]]></category>

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		<description><![CDATA[Chile va a renacionalizar el cobre. Es inevitable y sucederá antes de lo que se piensa. Es lo que han venido haciendo, en mayor o menor medida y de una u otra manera, casi todos los países ricos en recursos &#8230;<span class="br01"></br></span><a href="http://blogs.cooperativa.cl/opinion/economia/20130325090504/renacionalizar/">Sigue leyendo <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Chile va a renacionalizar el cobre. Es inevitable y sucederá antes de lo que se piensa. Es lo que han venido haciendo, en mayor o menor medida y de una u otra manera, casi todos los países ricos en recursos naturales, a lo largo de los últimos años, en lo que la prensa internacional ha dado en llamar el &#8220;nacionalismo de recursos.&#8221;</p>
<p>Ciertamente, la principal experiencia a la que el país va a recurrir cuando adopte esta medida, es la nacionalización aprobada unánimemente por el Congreso en 1971, bajo la presidencia de Salvador Allende.</p>
<p>Adicionalmente, la experiencia internacional reciente ofrece buenas ideas acerca de cómo proceder, para diseñar una política que recupere para el Estado la totalidad de la renta de sus recursos naturales. Así lo recomiendan la sana doctrina económica y el interés nacional.</p>
<p>En 1971, el Estado chileno nacionalizó las riquezas del subsuelo, las que pasaron a propiedad del Estado, como establece todavía hoy la Constitución. Adicionalmente, se nacionalizaron las empresas de la Gran Minería.</p>
<p>Se fijó una indemnización, equivalente al valor de sus activos &#8211; sin considerar los yacimientos mismos -, valor del cual se descontaron las &#8220;utilidades excesivas,&#8221; obtenidas por las mismas empresas en años anteriores. Éstas se estimaron como el excedente por sobre el promedio mundial de rentabilidad de las empresas de tamaño equivalente, en el mismo período.</p>
<p>Desde luego, dichas &#8220;utilidades excesivas,&#8221; es decir, la renta apropiada por estas empresas, resultó muy superior al valor de los activos de las mismas y por lo tanto, no se pagó indemnización alguna.</p>
<p>Las empresas nacionalizadas conformaron posteriormente CODELCO, que ha sido desde entonces un pilar fundamental del desarrollo nacional y del financiamiento del fisco, aparte de la única herramienta efectiva para capturar la renta de los minerales.</p>
<p>El procedimiento es claro y se puede aplicar de nuevo.<strong> Las grandes mineras privadas se han venido apropiando, cada uno de los últimos siete años, excedentes del mismo orden de magnitud del total de sus inversiones precedentes; es decir, las han recuperado siete veces, sin considerar los excedentes retirados en años anteriores. De este modo, sus activos distintos al yacimiento, el que pertenece al Estado, se han requete pagado con la renta apropiada.</strong></p>
<p>Todo ello difícilmente sucederá en el próximo gobierno, aunque éste puede abrir los cauces institucionales por los cuales pueda cursar. Sin embargo, en el cobre, las cosas no pueden dejarse sencillamente como están. La política minera actual es aberrante y cambiarla resulta imperioso.</p>
<p>La experiencia internacional reciente señala que existen diversos pasos intermedios en el camino a una nacionalización completa. Quizás, un eventual gobierno de Michelle Bachelet podría inspirarse en la nueva política de recursos que la Presidenta Dilma Rousseff, ha implementado recién en su país.</p>
<p>Brasil procedió a renacionalizar el 2009, sus recién descubiertas riquezas petroleras submarinas.Puso término a un esquema de concesiones vigente desde 1997 que, si bien era menos aberrante que el chileno, igualmente permitía el acceso de empresas privadas a la explotación petrolera, aunque con cobros significativos.</p>
<p>En el nuevo esquema, Petrobras &#8211; que a su turno fue renacionalizado en buena parte, como se verá -, recuperó el monopolio de la extracción.Sin embargo, puede compartir parte del petróleo extraído, con socios privados que aporten capital a las nuevas operaciones.</p>
<p>La nueva política se inspiró en el ejemplo de Noruega. Se concretó en cuatro leyes, aprobadas el 2009, las que establecen una nueva empresa estatal que es la propietaria de los yacimientos y administra todo el esquema, un fondo con fines sociales que manejará los excedentes, los consorcios que explotarán los nuevos yacimientos mediante &#8220;acuerdos de producción compartida&#8221; y, la asignación de 5 mil millones de barriles de petróleo de las nuevas reservas, para capitalizar Petrobras, que fue el mecanismo utilizado para re nacionalizar esta última.</p>
<p>La nueva empresa, íntegramente estatal, propietaria de los yacimientos, participará en los nuevos consorcios explotadores, con un mínimo de quince por ciento de la propiedad y tendrá adicionalmente derecho a veto en todas las materias, incluido el nivel de producción y las políticas de abastecimiento de insumos.</p>
<p>Petrobras, tendrá el monopolio de la extracción, formando para ello consorcios, en los cuales tendrá un mínimo de 30 por ciento de la propiedad, aparte del 15 por ciento de la nueva propietaria estatal de los yacimientos. Se admitirán socios privados, los cuales podrán inscribir en sus activos, parte de las reservas de petróleo de los nuevos yacimientos, el que será extraído y comercializado por Petrobras. Ello permitirá a estos socios obtener financiamiento a cambio de dichos activos &#8211; en eso consisten los &#8220;acuerdos de producción compartida&#8221;.</p>
<p>La re nacionalización parcial de Petrobras, se efectuó mediante la mayor oferta pública de acciones &#8211; una &#8220;OPA,&#8221; como denominan estos aumentos de capital en jerga financiera &#8211; de que existan registros.</p>
<p>Totalizó más de 70.000 millones de dólares, de la cual el Estado brasileño suscribió 43.000 millones de dólares, aportando los 5 mil millones de barriles de las nuevas reservas, valorizados a precios de mercado. De este modo, el Estado subió su participación en Petrobras, de 40 por ciento a 45 por ciento, &#8220;licuando&#8221; en parte a los demás accionistas, todos los cuales son socios menores y varios de ellos son asimismo fondos o instituciones estatales.</p>
<p><strong>El esquema ha sido un éxito rotundo. La monumental &#8220;OPA&#8221; de Petrobras tuvo el doble de interesados que las acciones ofrecidas. Por otra parte, más de 70 empresas internacionales, entre ellas todas las mayores, postularon para asociarse con Petrobras, en el primer llamado a constituir uno de los nuevos consorcios con &#8220;acuerdos de producción compartida.&#8221; </strong></p>
<p>Por cierto, aunque inicialmente muchos pusieron el grito en el cielo, nadie ha reclamado por esta notable manifestación de &#8220;nacionalismo de recursos.&#8221;</p>
<p>Adicionalmente, desde luego, los consorcios quedan sometidos a un esquema de royalties, el cual está diseñado de modo que se incrementa cuando el precio sube, capturando de ese modo una parte adicional de la renta minera. <strong>Dichos royalties serán compartidos por todos los estados y municipios del país, con preferencia aquellos donde se encuentran los yacimientos</strong> &#8211; aunque no tanto como éstos quisieran, lo que ha dado origen a una fuerte polémica reciente.</p>
<p><strong>Por otra parte, la Presidenta Rousseff ha propuesto que la totalidad de dichos royalties se destine a educación, lo que elevaría el presupuesto público respectivo desde 5,7 por ciento del PIB en la actualidad, a 10 por ciento el 2020: &#8220;Es nuestro pasaporte para terminar con la lacra de la desigualdad&#8221; &#8211; ha declarado la mandataria brasileña.</strong></p>
<p>El esquema anterior, se complementa con una política de abastecimiento local de insumos y procesamiento de los recursos, que alcanza niveles espectaculares. En el caso de Petrobras, su presupuesto de inversiones para los próximos cinco años alcanza a 225 mil millones de dólares &#8211; equivalente al PIB chileno completo y el mayor de cualquier empresa a nivel mundial -<strong> e incluye, por ejemplo, la construcción del doble de barcos que los que posee la marina británica. Al menos un 65 por ciento de dicho presupuesto será abastecido por la industria brasileña.</strong></p>
<p>En el caso de la minería chilena, lo primero que debería considerar un eventual nuevo gobierno de la oposición, es la derogación inmediata del infame articulado de &#8220;concesiones plenas,&#8221; introducido en la constitución de 1981 por José Piñera. El mismo contradice de modo flagrante el carácter &#8220;inalienable e intransferible&#8221; de la propiedad estatal sobre las riquezas del subsuelo, establecido en el artículo precedente de la constitución vigente.</p>
<p>Utilizando dicho esquema de &#8220;concesiones plenas,&#8221; un puñado de grandes consorcios rentistas privados, en su mayoría extranjeros, han declarado pertenencias mineras sobre más de 28 millones de hectáreas, equivalentes a un 40 por ciento el territorio nacional &#8211; CODELCO posee pertenencias sobre poco más de dos millones de hectáreas. <strong>No pagaron ni un peso por su adjudicación. Para conservarlas abonan patentes por el equivalente a un dólar por hectárea al año. Son indefinidas, transferibles y hereditarias.</strong></p>
<p>Para remate, si el Estado quiere recuperar esta propiedad suya &#8220;inalienable e intransferible,&#8221; debe pagar a sus actuales detentadores, el valor total de las reservas que eventualmente hubiesen descubierto en ellas.</p>
<p><strong>Las &#8220;concesiones plenas&#8221; constituyen un esquema grotesco, son inconstitucionales, antinacionales, fueron impuestas por la dictadura y deben ser derogadas cuanto antes. Acto seguido, quizás, puede considerarse un esquema similar al brasileño.</strong></p>
<p>En el caso del cobre y otros minerales, CODELCO &#8211; que felizmente se mantiene cien por ciento estatal &#8211; puede asumir la exclusividad de su explotación. Sin embargo, al menos para el caso de las grandes minas actualmente de propiedad de empresas privadas, CODELCO puede establecer consorcios con &#8220;acuerdos de producción compartida,&#8221; al estilo de los brasileños.</p>
<p>Las empresas que actualmente los explotan &#8211; Anglo Sur o Escondida, por ejemplo -, pueden hacer aumentos de capital, &#8220;OPAS,&#8221; de las cuales CODELCO suscribiría una parte mayoritaria, aportando parte de las reservas, las cuales a su vez el Estado aportaría a CODELCO como aumento de capital.</p>
<p>La nueva empresa estatal propietaria de las reservas participaría asimismo en la propiedad de la misma, en la cual podría ejercer su respectivo derecho a veto. De este modo, las empresas que actualmente son propietarias de dichas operaciones mineras, puede permanecer como socias del Estado chileno en las mismas.</p>
<p><strong>En el caso del salitre y yodo, así como en el hierro, un esquema similar puede permitir la re nacionalización de SOQUIMICH y CAP, respectivamente.Ambas empresas eran estatales, y fueron apropiadas de modo escandaloso por los mismos funcionarios &#8211; uno de ellos yerno de Pinochet &#8211; encargados de su privatización, en las postrimerías de la dictadura.</strong></p>
<p>La política anterior debería complementarse con normas de abastecimiento de insumos y refinación de minerales y procesamiento de cobre en el país, que permitirá la re industrialización de la economía chilena.</p>
<p>Cuando el Presidente Lula presentó su nueva política de recursos naturales al Congreso, declaró que se trataba de la &#8220;Segunda Independencia&#8221; del Brasil. Recordó así al Presidente Allende, que proclamó la segunda Independencia de Chile, cuando nacionalizó los recursos en 1971, con la aprobación unánime de un congreso dominado por sus encarnizados opositores.</p>
<p>Es hora que una nueva mandataria o mandatario, proclame con razón la &#8220;Tercera Independencia de Chile.&#8221;</p>
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		<title>Chávez y Bolívar</title>
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		<pubDate>Tue, 12 Mar 2013 14:12:47 +0000</pubDate>
		<dc:creator>manola</dc:creator>
				<category><![CDATA[Internacional]]></category>
		<category><![CDATA[Manuel Riesco]]></category>

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		<description><![CDATA[El sueño de Bolívar, la integración latinoamericana, fue impulsada decididamente por el Presidente Hugo Chávez y constituye uno de sus proncipales legados.Dichas políticas continuarán su marcha de una u otra manera, puesto que obedecen a los intereses estratégicos más profundos &#8230;<span class="br01"></br></span><a href="http://blogs.cooperativa.cl/opinion/internacional/20130312101247/chavez-y-bolivar/">Sigue leyendo <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>El sueño de Bolívar, la integración latinoamericana, fue impulsada decididamente por el Presidente Hugo Chávez y constituye uno de sus proncipales legados.Dichas políticas continuarán su marcha de una u otra manera, puesto que obedecen a los intereses estratégicos más profundos de la región y también los de Venezuela.</p>
<p>Resultaría aventurado afirmar que los acuerdos energéticos y otros establecidos por su gobierno, representen subsidios unilaterales de Venezuela a otros países. Por ejemplo, los favorables pero razonables precios de largo plazo acordados para el abastecimiento de petróleo a Cuba, son compensados en parte, por el significativo y valioso aporte de los médicos cubanos que trabajan en Venezuela. Otros acuerdos de integración energética, como el oleoducto que recorrerá buena parte de Sudamérica, resultan de evidente interés para Venezuela en primer lugar.</p>
<p><strong>El Presidente Chávez, como buen militar y discípulo privilegiado de Bolívar, otorgó la debida importancia a un elemento clave de la estrategia desarrollista estatal latinoamericana: la integración regional.</strong></p>
<p>Es decir, avanzar hacia la conformación en la región de un espacio más amplio de circulación libre y estable de mercancías, dinero y personas, el que históricamente sólo ha resultado posible en territorios amparados bajo la protección y regulación de instituciones estatales que ejercen soberanía nacional o compartida sobre un espacio supranacional crecientemente integrado.</p>
<p><strong>La integración resulta ineludible para Latinoamérica, para compensar en parte la enorme atracción gravitacional que ejerce nuestro gigantesco vecino del Norte, que constantemente atrae a nuestros países individualmente hacia su órbita y, crear condiciones para competir en buenas condiciones en el mercado mundial del siglo 21, conformado por gigantescos Estados-mercados de cientos de millones de habitantes.</strong></p>
<p>La importancia histórica del Presidente Hugo Chávez es que puso fin a la locura anarquista burguesa neoliberal &#8211; como la calificó el gran historiador Eric Hobsbawm &#8211; de la omnipotencia del mercado, impulsada interesadamente en la región en las últimas décadas, por los intereses de las grandes corporaciones financieras y rentistas de recursos naturales, de los países desarrollados.</p>
<p>Restableció las políticas que, bajo diferentes inspiraciones ideológicas, el desarrollismo estatal latinoamericano impulsó a lo largo de buena parte del siglo XX y que constituyeron la base de la modernización de la región: <strong>enérgica intervención del Estado, para recuperar las riquezas básicas, resolver el problema agrario, acompañar la transformación de los campesinos tradicionales en una fuerza de trabajo urbana, razonablemente sana y educada, y protección al naciente empresariado local, para impulsar un desarrollo basado en la producción de valor agregado por las nuevas ciudadanas y ciudadanos.</strong></p>
<p>La estrategia desarrollista debe ir evolucionando, desde una fuerte presencia estatal inicial en todos los aspectos de la producción, hacia un creciente impulso a la empresa privada en la misma, a medida que la urbanización va creando las condiciones para el desarrollo de esta última, sin abandonar jamás, sino que incrementando constantemente el papel del Estado en la regulación y protección de la economía y la sociedad.</p>
<p>En este sentido, el desarrollismo impulsado por el Presidente Chávez &#8211; con una fuerte presencia el Estado en la producción -, resulta adecuado a las condiciones de Venezuela, en pleno proceso de urbanización, pero no es en esencia diferente al que impulsan Brasil, Argentina o Uruguay &#8211; que Chile deberá volver a impulsar &#8211; países que ya han alcanzado hace décadas niveles superiores de urbanización.</p>
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		<title>Pichicateada</title>
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		<pubDate>Fri, 08 Feb 2013 14:39:05 +0000</pubDate>
		<dc:creator>manola</dc:creator>
				<category><![CDATA[Economía]]></category>
		<category><![CDATA[Manuel Riesco]]></category>

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		<description><![CDATA[La crisis mundial entra en el décimo tercer año desde su inicio secular y sexto desde su episodio más violento. La enérgica reacción de los principales bancos centrales, principalmente, sumada a la titubeante respuesta fiscal, han logrado evitar los escenarios &#8230;<span class="br01"></br></span><a href="http://blogs.cooperativa.cl/opinion/economia/20130208113905/pichicateada/">Sigue leyendo <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>La crisis mundial entra en el décimo tercer año desde su inicio secular y sexto desde su episodio más violento. La enérgica reacción de los principales bancos centrales, principalmente, sumada a la titubeante respuesta fiscal, han logrado evitar los escenarios de hecatombe.</p>
<p>Sin embargo, queda bastante camino que recorrer antes de iniciar un nuevo ciclo largo de recuperación sostenida. La última recaída de la economía real todavía va hacia abajo. Son muchos los grandes desequilibrios aún sin resolver. La respuesta principalmente monetaria de las autoridades no ha permitido desinflar el desproporcionado crecimiento de los activos financieros.</p>
<p>Al revés, en muchos casos los ha hipertrofiado todavía más. La economía chilena es una de las más distorsionadas, principalmente porque uno de los activos que más se ha insuflado a consecuencia de la política monetaria global es el precio del cobre; antes el metal servía para hacer ollas y cables, hoy es un instrumento financiero.</p>
<p>Lo mismo ocurre con los fondos de las AFP. Las dimensiones de los activos financieros globales siguen resultando insostenibles. <strong>Si no se produce una nueva caída de sus precios, lo que no se puede descartar, probablemente se van a disolver gradualmente mediante una desvalorización monetaria global.</strong>Ésta lleva tiempo cursando y enfrenta a los países, especialmente los desarrollados con los emergentes.</p>
<p>Impulsados por el torrente de moneda, sin precedentes, que inyectan los bancos centrales, el optimismo ha vuelto a los mercados financieros.Han iniciado el 2013 en una euforia impresionante, como la califica el editor del Financial Times, John Authers, en su columna del 1 de febrero del 2013.<em> &#8220;Los mercados pueden crear su propia realidad</em> &#8220;- escribe Authers &#8211; <em>&#8220;y este sentimiento que la crisis ha pasado ayuda a superar la crisis&#8221; (FT 1/2/13).</em></p>
<p>Los índices de las bolsas de valores de los países desarrollados por primera vez superaron su máximo inmediatamente anterior, alcanzado a principios del 2011. Eso no ocurre con los países emergentes, pero sí con el índice que reúne a todas las bolsas mundiales, el está determinado por el enorme peso de las plazas desarrolladas. Sin embargo, si se considera la inflación europea, todavía están levemente por debajo de éste.</p>
<p>La observación es relevante, puesto que, por definición, las crisis seculares como la que se vive desde el 2000, se caracterizan porque a lo largo de su curso descendente los ciclos &#8220;cortos&#8221; se suceden unos a otros &#8220;hacia abajo,&#8221; es decir, se precipitan en una nueva crisis antes de alcanzar el máximo del ciclo precedente. Los mercados desarrollados, medidos en euros, se encuentran en un 70 por ciento del nivel que alcanzaron en marzo del 2000 y también por debajo del máximo del 2007, que alcanzó un 80 por ciento de aquel.</p>
<p>Los mercados emergentes se elevaron extraordinariamente el 2007, pero como concluyó el mismo Authers en un famoso comentario del 8 de junio del 2009, ello<em> &#8220;parece haber sido un boom especulativo empujado por el optimismo del mundo desarrollado.</em>&#8221; Lo confirma el índice MSCI de todo el mundo, que reúne tanto a los desarrollados como a los emergentes, el que sigue de cerca el comportamiento de aquellos.</p>
<p><strong>Desde un punto de vista comparativo, la fase descendente de los últimos dos ciclos seculares duró más de dos décadas después de la crisis de 1930 y trece años después de 1969. En el caso más reciente de Japón, el índice Nikkei a pesar que se ha duplicado en el último año, muestra todavía hoy un nivel que es menos de la mitad del que alcanzó hace 23 años, antes de su desplome de 1989 (FT 18/1/2013).</strong></p>
<p>Como dice Authers, hay buenas razones para la euforia actual, especialmente la aparente superación de los eventos catastróficos que amenazaron la economía mundial el 2012, como el estallido de Europa, el barranco fiscal estadounidense o el aterrizaje violento de la economía china. Asimismo, la economía de los EE.UU. &#8211; que sigue siendo de lejos la principal -, parece mostrar signos alentadores, por ejemplo en el mercado inmobiliario.</p>
<p>Sin embargo, recuerda Authers, excluyendo las financieras, las ganancias de las empresas estadounidenses están estancadas y sus ventas crecieron apenas 0,5 por ciento en un año. Los inversionistas continúan invirtiendo muy fuerte en bonos y los del gobierno mantienen retornos bajísimos. Lo más importante es que la economía real no repunta, sino al revés, por ahora.</p>
<p>La última cifra del índice mensual de gerentes de compras de manufacturas, indica que este sector clave continúa contrayéndose: está en 47,9 en la eurozona (bajo 50 indica contracción), 49,8 en Alemania y se redujo a 50,4 en China, cuyas importaciones descendieron, &#8220;ominosamente&#8221; según Authers. Las economías del Reino Unido y &#8211; contrario a lo esperado &#8211; en los EE.UU. se contrajeron en el último trimestre (FT 1 de febrero 2013).</p>
<p>Todo ello genera un cuadro de estancamiento en la economía real, con un desempleo todavía elevadísimo, debido a lo cual los bancos centrales van a continuar emitiendo moneda en forma abundante.</p>
<p>Japón se ha unido recientemente a este cuadro global de expansión monetaria. La consecuencia de ello en el largo plazo sólo puede ser una: la licuación de los activos financieros globales mediante una desvalorización general de las monedas. Ello acarrea grandes conflictos entre países. Así ha ocurrido en las crisis seculares anteriores y probablemente ocurrirá también ahora.</p>
<p><strong>Lo que está claro es que la situación actual es insostenible desde este punto de vista. El endeudamiento total de los países del G7 equivale a un 410 por ciento de su PIB (FT 4/2/2013).</strong></p>
<p>Los activos en poder de los bancos centrales, que han ido comprando bonos de gobierno y activos del sistema bancario, han alcanzado asimismo niveles sin precedentes. Las bolsas mundiales en ningún momento se han acercado siquiera a los mínimos históricos que se alcanzan cuando las crisis seculares topan fondo, medidas por el índice de precio/ganancia de largo plazo elaborado por Robert Schiller.</p>
<p>La ley fundamental, descubierta hace dos siglos por los grandes economistas clásicos, es muy sencilla:<strong> el valor no es algo arbitrario, no sale del aire, tampoco de la especulación ni de la emisión de moneda, sino que está relacionado directamente con el trabajo humano invertido en la producción de bienes y servicios que logran venderse en el mercado.</strong></p>
<p>El valor nuevo agregado cada año es medido con precisión por el producto interno bruto (PIB) mundial, el que a su vez crece más o menos al ritmo del incremento de la fuerza de trabajo urbana, es decir, aquella que produce mercancías destinadas a venderse en el mercado. Ambas se incrementan globalmente a tasas de dos a tres por ciento por año, en el largo plazo.</p>
<p>Evidentemente, nada puede crecer indefinidamente por encima de esa tasa. Si algo lo hace, como ha ocurrido con los activos financieros a lo largo de las últimas tres décadas y hasta la crisis o las rentas de los recursos naturales, sólo están capturando una parte mayor de la &#8220;torta.&#8221;</p>
<p><strong>Ello constituye una distorsión insostenible, además de injusta, que tarde o temprano debe corregirse mediante algún mecanismo: derrumbe bursátil, quiebra, default, devaluación o inflación.No hay vuelta que darle. Es lo que está cursando en el mundo, hoy por hoy.</strong></p>
<p>Chile, junto a otros países emergentes, es una de las economías más afectadas por la emisión monetaria de los países desarrollados.</p>
<p>Es exactamente lo que argumenta el ministro de Hacienda, Felipe Larraín, en un clarísimo artículo publicado por el Financial Times el 4 de febrero del 2013. <em>&#8220;Los países desarrollados están actuando para sostener sus economías &#8211; escribe el secretario de Estado chileno -, pero son los mercados emergentes los que han venido absorbiendo el grueso de la severa apreciación de las divisas que ha seguido a cada ronda de expansión cuantitativa [conocida como "QE" por su sigla en inglés].&#8221;</em></p>
<p>Las dimensiones del fenómeno denunciado por Felipe Larraín quedan de manifiesto de modo dramático en el comportamiento de la bolsa chilena que, medida en euros, se ha disparado a las nubes desde que empezó la expansión monetaria de los países desarrollados.</p>
<p>A pesar de la fuerte corrección que viene experimentando desde fines del 2010, al 31 de enero del 2013, el índice bursátil chileno alcanzaba todavía un nivel 246, mientras los países emergentes estaban en 151, el conjunto de las bolsas mundiales en 73 y los países desarrollados en 69, todos ellos medidos en Euros y tomando como base un nivel 100 en marzo del 2000.</p>
<p>Desde otro punto de vista,<strong> la capitalización bursátil chilena, es decir, el valor total de las empresas transadas en bolsa medida según el precio de sus acciones, continúa significativamente por encima del PIB. Según el millonario inversionista Warren Buffet, ésta es la mejor medida para saber si un mercado se encuentra sobrevalorado.</strong></p>
<p>Al 31 de febrero del 2013, las acciones de la bolsa chilena alcanzaban una suma de 163,6 billones de peses, según la bolsa de comercio. Dicha cifra excede en más de un cuarto al PIB chileno, que el 2012 bordeará los 128 billones de pesos, según las proyecciones del Banco Central. Ello constituye una sobrevalorización.</p>
<p>En los EE.UU., por ejemplo, la capitalización bursátil equivale hoy a poco más del PIB, lo que se considera moderadamente elevado y en su máximo histórico, durante el clímax de la burbuja &#8220;punto com&#8221; el 2000, equivalía a más de 1,5 veces el PIB.</p>
<p>Es una caída esperando ocurrir y el Ministro lo sabe bien. Larraín concluye su artículo cuestionando la efectividad del &#8220;QE&#8221; en el largo plazo, pero asume que van a continuar y se pregunta ¿qué deben hacer los países emergentes? Insinúa que aplicarán controles de capitales.</p>
<p>En ese cuadro, los fondos de pensiones chilenos aparentemente han logrado recuperar las pérdidas sufridas en la crisis, pero se trata de un alza ficticia.</p>
<p>A fines de enero del 2013, los fondos terminaron con un incremento neto de poco menos de dos por ciento de su valor de hace cinco años y medio, una vez descontados los aportes netos de los afiliados , el fisco y la inflación.</p>
<p>Probablemente, será flor de un día, tal como sucedió a fines del 2007 y a fines del 2010, cuando por breves lapsos los fondos se recuperaron de las pérdidas precedentes, sólo para reanudarlas a las pocas semanas. Los fondos más riesgosos A y B siguen a pérdida &#8211; la cuota del primero terminó enero del 2013 un 11 por ciento por debajo de su valor del 25 de julio del 2007 &#8211; y no se han recuperado nunca de sus pérdidas.</p>
<p><strong>En otras palabras, en los últimos cinco años y medio, la rentabilidad del conjunto de los fondos de pensiones ha sido cero, los fondos A y B han perdido dinero y sólo el más conservador fondo E muestra una modesta rentabilidad de 4 por ciento anual en este período.</strong></p>
<p>De este modo, la tan cacareada rentabilidad promedio de más de ocho por ciento anual desde 1981 hasta ahora, en los últimos años se ha reducido a cero.</p>
<p>Los mandamases de las AFP, han sudado tinta china haciendo malabares especulativos para intentar eludir lo inevitable: con toda probabilidad, los fondos van a reanudar sus pérdidas o van a mantener una rentabilidad muy baja durante mucho tiempo, hasta que la rentabilidad promedio de largo plazo se reduzca más o menos al nivel del crecimiento del PIB.</p>
<p>Es la ley fundamental de la economía, que al parecer el Willy y su pandilla no aprendieron nunca.</p>
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		<title>Charcha</title>
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		<pubDate>Sat, 02 Feb 2013 14:25:08 +0000</pubDate>
		<dc:creator>manola</dc:creator>
				<category><![CDATA[Economía]]></category>
		<category><![CDATA[Manuel Riesco]]></category>

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		<description><![CDATA[Dícese del objeto o condición de mala calidad, mediocre o a mal traer, según un &#8220;diccionario de modismos chilenos,&#8221; que de por sí es bastante charcha y lleno de faltas de ortografía. Proviene de &#8220;chalcha,&#8221; término con que en Chile &#8230;<span class="br01"></br></span><a href="http://blogs.cooperativa.cl/opinion/economia/20130202112508/charcha/">Sigue leyendo <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Dícese del objeto o condición de mala calidad, mediocre o a mal traer, según un &#8220;diccionario de modismos chilenos,&#8221; que de por sí es bastante charcha y lleno de faltas de ortografía. Proviene de <em>&#8220;chalcha,</em>&#8221; término con que en Chile se llamaba la acumulación de grasa en el vientre de los animales y en Honduras denomina la carnosidad que cuelga debajo de la garganta de gallos y gallinas.</p>
<p>Fea y ordinaria la palabreja, pero parece apropiada para calificar la apreciación de la &#8220;elite&#8221; chilena y los medios que la representan &#8211; no así del Gobierno -, acerca de las recientes cumbres de la Comunidad de Estados de Latinoamérica y el Caribe, CELAC y la Unión Europea, celebradas en Santiago en enero del 2013.</p>
<p><em>&#8220;Es la mayor cita internacional de gobernantes jamás realizada en nuestro país,&#8221;</em> como reconoce un editorial de El Mercurio del 24 de enero.Recibió más de 29 mil menciones en la prensa mundial, de lejos el tópico relacionado con Chile que concitó mayor interés, el doble que el rally Dakar, por ejemplo, según El Mercurio del 1 de febrero del 2013.</p>
<p>Sin embargo, en el más influyente diario de Chile, el CELAC obtuvo sólo 479 menciones (349 el 2013), entre febrero del 2012 y febrero del 2013. <strong>Menos cobertura que el tenista Nadal, la selección &#8220;sub 20,&#8221; el entrenador de la selección adulta, Sampaoli o el rally Dakar, por ejemplo, que fueron mencionados 515 veces (166 el 2013), 665 veces (302 el 2013), 1.656 veces (159 el 2013) y 569 veces (260 el 2013), respectivamente, en el mismo período, por el mismo diario.</strong></p>
<p>Para rematarla, una cuarta parte de la cobertura local se relacionó con los tópicos favoritos de la derecha chilena: de las noticias que mencionan el CELAC, 76 estuvieron relacionadas con la campaña UDI referida al crimen de Jaime Guzmán y con los disidentes cubanos y 49 con la enfermedad del Presidente Chávez.</p>
<p>Los opinólogos oficiales del suplemento reportajes del diario, uno de los cuales es un conocido rector universitario, dedicaron sus columnas del domingo en que se reunía el CELAC, a los DD.HH. en Cuba. El Presidente de la Democracia Cristiana declaró que el hecho que el Presidente Castro asumiera la presidencia del organismo era <em>&#8220;una hipocresía.&#8221;</em></p>
<p><strong>En el colmo de la frivolidad, un periodista del mismo diario dedicó parte de una entrevista al Presidente de Colombia, a una popular serial de televisión dedicada a un narcotraficante.</strong></p>
<p>Muy diferente es la apreciación del Presidente del Uruguay, José Mujica, que en una intervención notable sintetizó bien el enorme significado del encuentro:</p>
<p><em>&#8220;Este clima que estamos viviendo &#8211; dijo Mujica &#8211; de gente que piensa muy distinto, y sin embargo, se da cuenta que tenemos que andar juntos, nunca se vio en la historia de nuestra América. No es sólo asunto nuestro. Las personas como Chávez y Fidel y Lula, que han impulsado esta iniciativa, poderosos intelectuales que han impulsado la integración, Simón Bolívar, tantos otros, esa cultura importa. Pero creo que es una consecuencia de la época que nos toca vivir. Los hombres somos funcionales al tiempo y al desarrollo y al impacto colosal de las fuerzas productivas que están transformando este mundo. Somos un tercio del PIB mundial, se dice, sí, pero tenemos sesenta y pico de gobiernos, mientras hay otro tercio que está emergiendo en Oriente, que tiene unidad de comando. El mundo se está organizando en gigantescas unidades y creo que eso anuncia, más adelante, un grado de unidad del mundo que no podemos ni siquiera soñar los hijos del Estado nacional. Creo que esto responde a una colectiva y creciente adaptación a lo que ocurre. No nos reunimos sólo por Bolívar y por Martí. Nos está impulsando el susto, la necesidad de defendernos. Todos instintivamente tenemos conciencia de que para ser fuertes nos tenemos que juntar y para que nuestro derechos pesen necesitamos andar juntos y que cuanto más nos dividamos más débiles vamos a ser y más gobernados desde afuera. El rescate de nuestros propios intereses nos está obligando a pasar por encima de nuestras diferencias. Esto no se dio en la historia de nuestra América y esto no pasa porque no está entre nosotros el patrón del Norte, sucede porque estamos empezando a ser patrones de nosotros mismos y estamos intentando agarrar fuerzas para construir un diálogo de igual a igual, con cualquiera en el mundo.&#8221;</em></p>
<p>En efecto, fuerzas muy poderosas están impulsando por abajo la integración regional: el comercio, las inversiones, la integración vial y energética, las migraciones.</p>
<p>Está naciendo un mercado regional, pero no puede existir un mercado sin instituciones estatales que lo regulen y protejan. Recién hace dos siglos nacieron los Estados nacionales, al mismo tiempo que los mercados nacionales. Los primeros se construyeron para conformar los segundos. Existe un tamaño mínimo para estos espacios de libre circulación estable de mercancías, dinero y personas: aquel del Estado-mercado dominante en cada época.</p>
<p>El Reino Unido determinó el tamaño de los Estados-mercados del siglo 19 y los EE.UU. los del siglo 20, forzando la integración de los viejas naciones de Europa. Los EE.UU, la Unión Europea, China e India, están determinando el tamaño de los Estados-mercados del siglo 21. Si el segundo de ellos aparece hoy apadrinando la integración latinomericana, es porque entiende que sus perspectivas de influencia en la región serían mucho mejores que con pequeños satélites de los EE.UU.</p>
<p><strong>Esas son las verdaderas &#8220;ligas mayores&#8221; y para competir de igual a igual, no cabe a los Latinoamericanos otro camino que integrarse crecientemente, lo cual significa crear instituciones estatales supranacionales de soberanía compartida.</strong></p>
<p>No hay otro camino. La utopía Neoliberal de la circulación sin trabas no es más que un bello sueño. El mito neoliberal de la globalización pareció funcionar para las mercancías, pero sólo hasta que llegó la crisis.</p>
<p>En cuanto a las personas, basta preguntar a los mexicanos. Lo único que se globalizó de verdad fue el dinero, para beneficio de los especuladores financieros, los grandes padrinos de los Neoliberales. Ellos y los grandes rentistas -que no requieren protección estatal porque están sentados encima del monopolio del recurso que se han apropiado-, son los únicos beneficiados y los principales impulsores del mito de la globalización y desaparición del Estado.</p>
<p>El mercado mundial no es posible mientras no se construya un Estado mundial y para eso falta mucho. Mientras tanto, el único camino realista es trabajar con perseverancia en la construcción de una América Latina integrada.</p>
<p><strong>Al oponerse a dicho camino, despreciando la región y privilegiando el camino de los tratados de libre comercio con medio mundo, la orientación neoliberal en los hechos ha venido siguiendo los lineamientos del &#8220;gran patrón del Norte,&#8221; que siempre ha buscado dividir para reinar.</strong></p>
<p>En cambio, apuntan en la dirección correcta las iniciativas de integración regional, que porfiadamente han venido avanzando, trabajosamente lento, con tantos avances como retrocesos, pero cada vez más rápido, a lo largo de medio siglo.</p>
<p>La reunión del CELAC en Santiago representa quizás uno de sus hitos más importantes, hasta el momento.</p>
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		<title>Japoneses</title>
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		<pubDate>Wed, 23 Jan 2013 14:33:43 +0000</pubDate>
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				<category><![CDATA[Economía]]></category>
		<category><![CDATA[Manuel Riesco]]></category>

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		<description><![CDATA[Los japoneses son gente ocurrente. Por ejemplo, han reemplazado el papel de los baños por higiénicos chorros de agua. Claro, no siempre tienen buenas ideas. A veces se les ocurre invadir y masacrar a sus vecinos. Ahora, llevan quince años &#8230;<span class="br01"></br></span><a href="http://blogs.cooperativa.cl/opinion/economia/20130123113343/japoneses/">Sigue leyendo <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Los japoneses son gente ocurrente. Por ejemplo, han reemplazado el papel de los baños por higiénicos chorros de agua. Claro, no siempre tienen buenas ideas. A veces se les ocurre invadir y masacrar a sus vecinos. Ahora, llevan quince años intentando salir de la crisis a punta de contraer el gasto. Eso los ha estancado y ¡endeudado a tope! Ahora han dado un viraje espectacular, apretando el acelerador a fondo. Si les resulta, el mundo entero los va a seguir, la crisis se va a superar y las monedas y deudas se van a licuar &#8211; junto con los fondos de pensiones del Willy.</p>
<p>Un artículo de Peter Tasker en el <em>Financial Times</em> (FT January 11, 2013), describe la situación de modo tan claro, que vale la pena reproducirlo en parte.</p>
<p>Recuerda que los japoneses rara vez hacen las cosas a medias. El &#8220;boom&#8221; de los años 1980 fue probablemente el mayor de la historia, tanto que la bolsa de Tokio llegó a representar la mitad de la capitalización bursátil mundial &#8211; la bolsa chilena está todavía más inflada, en relación al producto interno bruto (PIB).</p>
<p><strong>La contracción fue igualmente intensa. 23 años después del &#8220;crash&#8221; de 1989, la bolsa de Tokio sigue rozando mínimos históricos y el PIB nominal es similar al de 1992.</strong> A pesar de eso la política macro económica sigue siendo contractiva, el año pasado el gobierno propuso duplicar los impuestos al consumo.Lamentablemente, el premio a tal rectitud ha sido una explosión en la relación de la deuda con el PIB.</p>
<p>La política monetaria ha sido igualmente cautelosa. El Banco Central ha sido igualmente cauteloso. Hace poco culpó la persistente deflación a la infertilidad de las mujeres y no a su propia política monetaria &#8211; está como el Willy, que alega que la gente y especialmente las mujeres no tienen pensiones porque &#8220;duran más&#8221; y no porque el sistema de AFP se queda con la plata de las cotizaciones.</p>
<p>Tasker recuerda que hasta Milton Friedman, que no era ningún tonto, declaró que<strong> la crisis de Japón se debía a su equivocada política monetaria y que no había que confundir tasas bajas con dinero fácil ni tasas elevadas con dinero restringido; en ocasiones, dijo, esto funciona al revés.</strong></p>
<p>Tarde o temprano un político iba a captar el mensaje, como lo ha hecho el nuevo primer Ministro, el derechista Abe, que ha iniciado un amplio programa de obras públicas.</p>
<p>Más importante, <strong>Abe ha amenazado terminar con la independencia del banco central si no aplica una política monetaria agresiva. Exige una meta explícita de inflación y un Yen más débil, garantizado mediante un acuerdo entre el gobierno y el banco central.</strong></p>
<p>Ello rompe con dos tabúes, dice Tasker: por una parte, que no se pueden manipular los tipos de cambio y por otra, el de la supuesta &#8220;independencia política&#8221; de los bancos centrales. Eso no es así, dice Tasker, puesto que la política monetaria de hecho regula la relación entre deudores y acreedores y su supuesta &#8220;independencia&#8221; oculta un sesgo abierto a favor de estos últimos.</p>
<p>De esta manera,<strong> el articulista del diario británico devela la causa profunda de la incomprensible y dañina &#8220;austeridad&#8221; fiscal y monetaria en tiempos de crisis: ella favorece a los acreedores, puesto que retrasa la inevitable licuación de las deudas, que en tiempos de &#8220;boom&#8221; han crecido muy por encima del PIB, a veces a lo largo de dos o tres décadas, como ocurre en la actualidad.</strong></p>
<p>Evidentemente, en el largo plazo nada puede crecer más que el PIB, que mide todo el valor generado año tras año. Por este motivo, tarde o temprano, las crisis terminan por desinflar aquello que ha crecido desproporcionadamente, <strong>sea directamente mediante quiebras o, en caso que éstas se eviten como ha ocurrido con el salvataje estatal a los bancos, mediante licuación de las monedas en que dichos &#8220;activos&#8221; se hayan expresados, es decir, mediante devaluaciones e inflación.</strong></p>
<p>Si la economía de Abe funciona, sería otra ocurrencia japonesa digna de ser imitada &#8211; aunque lamentablemente vaya a reducir los fondos de pensiones del Willy a sus reales dimensiones.</p>
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		<title>Estatizar</title>
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		<pubDate>Mon, 19 Nov 2012 12:40:19 +0000</pubDate>
		<dc:creator>manola</dc:creator>
				<category><![CDATA[Economía]]></category>
		<category><![CDATA[Manuel Riesco]]></category>

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		<description><![CDATA[Los estudiantes de la fallida Universidad del Mar exigen su estatización. El ex Presidente Frei tuvo la misma idea respecto del TranSantiago.Ambos tienen razón. La solución más sencilla, clara, rápida, eficiente y justa, a las crisis de educación y transporte, &#8230;<span class="br01"></br></span><a href="http://blogs.cooperativa.cl/opinion/economia/20121119094019/estatizar/">Sigue leyendo <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Los estudiantes de la fallida Universidad del Mar exigen su estatización. El ex Presidente Frei tuvo la misma idea respecto del TranSantiago.Ambos tienen razón. La solución más sencilla, clara, rápida, eficiente y justa, a las crisis de educación y transporte, es reconstruir los respectivos sistemas públicos, a partir de lo que hoy existe. Es decir, estatizarlos total o parcialmente.</p>
<p><strong>Los servicios públicos que el país había construido a lo largo de medio siglo, fueron desmantelados deliberadamente, para alentar en su reemplazo negocios privados, los que dependen de subsidios y regulaciones estatales. Ese intento es el origen de los problemas actuales. Lo mismo sucede con la salud, pensiones y energía, por mencionar sólo algunos de los ámbitos donde la privatización ha resultado un fracaso y hoy se debaten en crisis más o menos evidentes.</strong></p>
<p>Por cierto, la madre de todas las estatizaciones requeridas, es la renta de los minerales y demás recursos naturales, junto a la drástica eliminación de las rentas monopólicas, que hoy distorsionan todos los mercados.</p>
<p>Ello permitirá restablecer su competitividad, fomentando y protegiendo la producción interna de bienes y servicios, de alto valor agregado por el trabajo de los chilenos y chilenas, en el marco de una creciente integración regional.</p>
<p><strong>Estas medidas ciertamente no son socialistas, ni mucho menos, sino el ABC de la política económica y social de cualquier país desarrollado.</strong>Ellas constituyen el corazón del programa de gobierno que Chile necesita para corregir las enormes distorsiones que han acarreado cuatro décadas de extremismo Neoliberal. Aplaudido con fervor por la segregada elite criolla y apadrinado por los únicos a quienes conviene el actual estado de cosas: los grandes rentistas de todos los pelajes.</p>
<p>Tienen una influencia considerable y el Estado es la única fuerza capaz de ponerlos en cintura, para lo cual es necesario a su vez reconstruirlo, puesto que también ha sido desmantelado, y democratizarlo de verdad, de modo que cumpla su papel.</p>
<p>Esto lo sabe todo el mundo y por lo mismo, este cambio de rumbo goza de una amplia legitimidad. Se abrirá paso de una u otra manera, puesto que la situación actual no puede continuar por mucho tiempo más. Estos grandes cambios serán posibles gracias a la renovada movilización política de la ciudadanía, tal como ha ocurrido varias veces a lo largo del último siglo.</p>
<p><strong>Hablar de estatizar en Chile es poco menos que un delito y la bendita palabra es inconstitucional. Su proscripción total y absoluta es algo así como la piedra angular del actual ordenamiento institucional de inspiración neoliberal.</strong></p>
<p>Este rasgo anarquista-burgués, como lo calificó el historiador Eric Hobsbawm, es el aspecto más dañino del neoliberalismo. El moderno capitalismo vino al mundo junto con los modernos Estados.</p>
<p>Unos y otros han nacido y venido desarrollándose al unísono, tan inseparablemente como el huevo de la gallina. No hay uno solo de los mercados modernos que no haya sido creado por los respectivos Estados, los que a su vez nacieron para ello. Fueron éstos los que barrieron las viejas aduanas feudales, para permitir la libre circulación de dinero, mercancías y personas, sobre espacios más amplios, protegidos y regulados al interior de fronteras bien establecidas.</p>
<p>Ante todo, acompañaron en cada país la transformación de los campesinos tradicionales en fuerzas de trabajo urbanas, razonablemente sanas y educadas, que constituyen la base especial de cualquier mercado moderno. Durante el siglo 20, además, trajeron al mundo subdesarrollado los avances que el capitalismo pionero había generado en los países más avanzados, al tiempo que ayudaban a nacer acá, a los actores que los habían creado allá.</p>
<p>En los países desarrollados, los Estados capturan la mayor parte de la renta de la tierra y combaten los monopolios en general, nivelando la cancha y asegurando de ese modo el funcionamiento competitivo de todos los mercados. Asimismo, <strong>ponen coto a la explotación inmisericorde de los trabajadores y crean amplios sistemas de protección social, los llamados Estados de Bienestar, que ofrecen un mínimo de seguridad a todos, legitimando así el régimen y ampliando el mercado interno.</strong></p>
<p>Cuando sobrevienen las crisis periódicas, son los bancos centrales los que inundan los mercados de moneda, para asegurar la continuidad de la circulación ante la violenta interrupción del crédito.</p>
<p>Son los gobiernos asimismo, los que incrementan fuertemente su gasto deficitario -especialmente en el ámbito social-, para compensar la contracción del gasto privado, que la provoca en primer lugar y morigerar sus consecuencias sobre las masas de la población.</p>
<p>Protegen a sus productores de la competencia externa y les ayudan a competir en el exterior &#8211; a veces se les pasa la mano y en su entusiasmo competitivo han generado las guerras más atroces.</p>
<p>Al menos, existe una experiencia histórica en que los primeros Estados capitalistas, han dejado atrás guerras pasadas y se han propuesto construir en paz un mercado común, lo cual ha requerido que paralelamente vayan creando instituciones estatales supranacionales, que lo regulen y protejan sobre un espacio mayor de soberanía compartida. La crisis ha puesto de manifiesto en este caso, precisamente, que no puede haber un mercado sin un Estado, lo cual ha exigido a esos países a avanzar más rápido en su construcción, a riesgo de perder medio siglo de esfuerzos de integración.</p>
<p><strong>Son las instituciones estatales las que establecieron regulaciones de protección del medio ambiente y están adoptando las primeras tímidas medidas para enfrentar el calentamiento global y otros desequilibrios ecológicos planetarios.</strong></p>
<p>El mercado capitalista no puede funcionar sin un Estado de dimensiones adecuadas a las subyacentes economías y su nivel de desarrollo.</p>
<p>El auténtico mercado mundial, es decir, la libre circulación global de dinero, mercancías y personas, será sólo una utopía mientras no se logre construir un Estado mundial, para lo cual falta bastante.</p>
<p>Al oponerse por principio a los Estados, los neoliberales distorsionan el propio capitalismo que proclaman. Al rechazar los procesos de integración regional, impiden el único camino realista para avanzar hacia mercados más amplios.</p>
<p>Es tiempo que los chilenos vayamos reincorporando al léxico la palabra &#8220;Estatizar&#8221;.</p>
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		<title>Mal holandés</title>
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		<pubDate>Thu, 01 Nov 2012 14:00:32 +0000</pubDate>
		<dc:creator>manola</dc:creator>
				<category><![CDATA[Economía]]></category>
		<category><![CDATA[Manuel Riesco]]></category>

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		<description><![CDATA[Chile está infectado del virus holandés. La economía y la sociedad están enfermas de gravedad.Lo peor es que no se dan ni cuenta. Durante décadas, las inversiones no se han dirigido a contratar mano de obra para crear valor, produciendo &#8230;<span class="br01"></br></span><a href="http://blogs.cooperativa.cl/opinion/economia/20121101110032/mal-holandes/">Sigue leyendo <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Chile está infectado del virus holandés. La economía y la sociedad están enfermas de gravedad.Lo peor es que no se dan ni cuenta. Durante décadas, las inversiones no se han dirigido a contratar mano de obra para crear valor, produciendo bienes y servicios competitivos. El grueso ha llegado a extraer y exportar tesoros, que pueden alcanzar a veces altos precios, pero tienen muy poco valor agregado.</p>
<p>Su precio es casi pura renta, es decir, excedente por encima de su costo de producción. Si el mercado se contrae, la renta se esfuma y la economía se reduce a sus verdaderas dimensiones, que es el valor agregado por el trabajo en la producción interna de bienes y servicios.</p>
<p><strong>La minería ha absorbido un tercio de las inversiones extranjeras de cuatro décadas y solo ocupa al 1,5% de los asalariados. Absorbió un 56 por ciento de las inversiones record llegadas el 2012.Los proyectos mineros representan más de la mitad de los programados para los próximos cinco años y solo darán empleo estable adicional a un 0,8% de los asalariados.</strong></p>
<p>Es decir, esas inversiones no llegan a producir valor y generar ganancias a partir de la explotación del trabajo de los chilenos y chilenas. Los inversionistas que llegan no son verdaderos capitalistas, sino buscadores de tesoros. Vienen a llevarse los recursos con que la naturaleza bendijo a este territorio y que en sus manos se han convertido en una maldición.</p>
<p>Mientras tanto, más de la mitad de la fuerza de trabajo no está ocupada en la producción de bienes y servicios, la que se ha reducido sólo a ramas que cuentan con protección natural, como recursos naturales, construcción, transporte, educación o salud, por ejemplo.</p>
<p><strong>Gran parte trabaja en el comercio, finanzas, servicios personales y sociales, y otros oficios que agregan escaso valor o ninguno, con empleos precarios y mal remunerados.</strong> Cerca de uno de cada diez han estado desocupados desde el golpe militar en adelante, en promedio.</p>
<p>La minería representa hoy un 16 por ciento del PIB ¡diez veces la proporción de asalariados que ocupa! Es decir, su aporte al PIB es diez veces mayor al valor agregado internamente, el cual, por su parte, es proporcional a los trabajadores ocupados en la producción.</p>
<p>Ello se debe a que el precio del cobre no corresponde el valor agregado en su proceso de extracción y procesamiento. Es casi pura renta, es decir, excedente por encima del costo de producción.</p>
<p>En otras palabras, al menos un sexto del PIB chileno no representa valor agregado en el país, sino corresponde a una transferencia de valor creado por el trabajo productivo en otros países.</p>
<p>Es una suerte de tributo que éstos pagan a Chile, por el simple hecho que posee un virtual monopolio sobre un recurso escaso: minerales de alta ley y bajos costos de extracción. Por cierto, la mayor parte de dicha renta se la apropian y remesan nuevamente al exterior, las grandes mineras extranjeras, que son las que realmente profitan de todo este asunto.</p>
<p><strong>El mal holandés muchas veces toma la forma de superávit comercial y tipos de cambio crónicamente sobrevaluados. Eso también sucede en Chile y ha llevado al destacado economista y ex ministro de Pinochet, Rolf Lüders, a proponer un tipo de cambio diferenciado para la minería, lo que es muy buena idea.</strong></p>
<p>Sin embargo, el virus holandés es aún más dañino. Muchas naciones tiene superávit comercial, es decir, exportan más de lo que importan, a veces durante largos períodos. Pero no todos los superávit son iguales. El superávit comercial de Alemania o Corea, por ejemplo, corresponde exclusivamente a valor agregado por alemanes y coreanos, que se exporta. En cambio, el superávit comercial de Chile es casi pura renta, es decir, no representa un valor agregado internamente, sino valor transferido desde otros países.</p>
<p>En ambos casos, el dinero obtenido a cambio del superávit comercial se puede atesorar o, a su vez, exportarse como capital. Si se contrae el mercado internacional, el superávit desaparece, con consecuencias muy diferentes en uno y otro caso.</p>
<p>En Alemania o Corea, puesto que se trata de valor agregado en el país, se puede redirigir dicha producción al mercado interno, sin menoscabo de la misma. Basta con dejar de atesorar excedentes o exportar capitales y, en cambio, gastar esos recursos en consumir internamente la producción que antes se exportaba. De este modo, esas economías pueden continuar produciendo al mismo nivel anterior.</p>
<p>El bienestar de su población puede incluso mejorar, puesto que ahora va a consumir todo lo que produce, en lugar de exportar una parte en términos netos. Probablemente, van a producir menos camiones y más automoviles, es decir, deberán cambiar la forma que adquiere el valor producido internamente, para adecuarla a la demanda interna. Pero el PIB no se va a reducir.</p>
<p><strong>En el caso chileno, en cambio, o de cualquier país rentista, una contracción del mercado internacional resulta letal. En nuestro caso, bajan los precios del cobre y se esfuma la renta asociada a los minerales. Es decir, se termina el tributo que el resto del mundo viene transfiriendo a Chile &#8211; y que se apropian principalmente las mineras extranjeras.</strong> La economía del país se reduce a sus reales dimensiones que, una vez esfumada la renta, no pueden exceder el valor agregado internamente. El PIB chileno se reduciría al menos en un sexto, que es el excedente del precio del cobre por encima del costo de producción del mismo.</p>
<p>Se acaba la transferencia de rentas desde el resto del mundo y los chilenos despertamos a la triste realidad que el valor agregado por nuestra economía, es sustancialmente inferior al que hoy se refleja en el PIB. Es precisamente lo que ocurrió cuando la crisis de 1929 contrajo la demanda mundial de salitre, redujo el precio del mismo y esfumó la renta asociada a los depósitos del mineral. Hoy sería peor que entonces, puesto que en 1929 las exportaciones equivalían un 29 por ciento del PIB de la época, mientras hoy representan la mitad del mismo.</p>
<p>Ésta es la esencia de la llamada enfermedad holandesa. La cura se conoce: nacionalización de los recursos naturales, para capturar su renta por parte del Estado, para acabar así con el subsidio a la sobre explotación de los mismos que significa regalar su renta a privados. Nivelada de este modo la cancha, las inversiones se redirigen desde la búsqueda de tesoros, hacia la contratación masiva de fuerza de trabajo para producir bienes y servicios competitivos.</p>
<p>La enfermedad holandesa solo infecta a los países que olvidan el gran descubrimiento de la economía clásica: el trabajo es la única y auténtica fuente de riqueza de las naciones modernas.</p>
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		<title>Carta abierta a Camilo Escalona</title>
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		<pubDate>Mon, 17 Sep 2012 01:52:42 +0000</pubDate>
		<dc:creator>manola</dc:creator>
				<category><![CDATA[Política]]></category>
		<category><![CDATA[Manuel Riesco]]></category>

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		<description><![CDATA[Estimado Camilo, Quisiera compartir algunas reflexiones en torno a tu reciente descalificación de la demanda por una Asamblea Constituyente. Me parece basada en un error de apreciación serio, que de imponerse en el seno de la oposición, puede conducir al &#8230;<span class="br01"></br></span><a href="http://blogs.cooperativa.cl/opinion/politica/20120917015242/carta-abierta-a-camilo-escalona/">Sigue leyendo <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><em>Estimado Camilo,</em></p>
<p>Quisiera compartir algunas reflexiones en torno a tu reciente descalificación de la demanda por una Asamblea Constituyente. Me parece basada en un error de apreciación serio, que de imponerse en el seno de la oposición, puede conducir al poderoso movimiento progresista que se levanta en el país a un despeñadero.</p>
<p>Desde luego, tu opinión que no hay crisis institucional sino apenas un <em>&#8220;desencanto político,&#8221;</em> a estas alturas resulta curiosa, por decir lo menos.Debes ser el único que opina eso. Desde luego, no se sabe de ningún otro político opositor que sostenga algo parecido. El movimiento social es unánime en denunciar dicha crisis. Más allá de ellos, la misma resulta bien evidente para todo el mundo.</p>
<p>Ascanio Cavallo, analista político que no acostumbra hacer apreciaciones tremebundas, afirma: &#8220;<em>el descrédito de las instituciones, los partidos y los dirigentes políticos se acerca a los bordes de una crisis de legitimidad.&#8221;</em></p>
<p>Pilar Vergara, periodista de El Mercurio, escribe: <em>&#8220;Confianzas en cortocircuito. La conclusión a la que uno llega es que el gran cambio social que vivimos y se siente, en realidad es un rebaraje del poder.&#8221;</em></p>
<p>Bernardo Larraín, Presidente de Colbún y vocero del Grupo Matte, que acaba de suspender el proyecto HidroAysén precisamente por este motivo, ha afirmado: <em>&#8220;Para que el resultado sea el legítimo, es necesario que la institucionalidad tenga legitimidad. Sin embargo, esto no está ocurriendo. No se están dando equilibrios entre las empresas y la ciudadanía.&#8221;</em> Cabe subrayar que dicha falta de legitimidad ha paralizado los dos proyectos hidroeléctricos que en conjunto cubren la mitad de la demanda de las décadas venideras. Eike Batista, inversionista brasileño que impulsa el segundo de los mismos, declaró: <em>&#8220;Se está volviendo imposible invertir en Chile.&#8221;</em></p>
<p>Ciertamente, quien mejor lo ha expresado es el célebre editorial del diario británico Financial Times, del 24 de agosto del 2011: <em>&#8220;Diseñadas para salvaguardar el modelo económico y social heredado de Pinochet, su fosilización ha ahuecado las instituciones estatales de toda representatividad.&#8221;</em></p>
<p><strong>Es decir, es una situación que no da para más. Resulta imperioso encontrar una salida. Sin embargo, al revés de lo que afirmas en tu entrevista, la actual institucionalidad no permite hacerlo. Incluso, el solo cambio del binominal no parece resultar suficiente, aunque ciertamente constituye una apertura importante.</strong></p>
<p>Necesariamente, por lo tanto, debe generarse una ruptura. Se pueden imaginar muchas formas en que ello puede cursar, como la aprobación de un plebiscito vinculante con iniciativa ciudadana, por ejemplo. Sin embargo, cuando se encuentre la salida, lo que resulta inevitable y ocurrirá más temprano que tarde, probablemente la misma resultará insospechada.</p>
<p>Lo importante, sin embargo, es representar claramente a la ciudadanía la imperiosa necesidad de realizar este cambio. Ese es precisamente el contenido de la demanda por una Asamblea Constituyente: ciertamente la salida más democrática y civilizada para una situación imposible.</p>
<p>Lo que está en crisis no es sólo la institucionalidad, sino &#8220;<em>el modelo económico y social heredado de la Pinochet&#8221;.</em><strong> Lo esencial al respecto es renacionalizar el cobre y los recursos naturales, puesto que el monopolio sobre los mismos por parte de un puñado de grandes conglomerados rentistas, extranjeros los mayores de ellos, es la base principal de todas las distorsiones de la economía y la sociedad.</strong></p>
<p>Los grandes grupos que operan en Chile no invierten en la gente, puesto que no obtienen sus ganancias del valor agregado por el trabajo de los chilenos y chilenas, sino de la renta de los recursos con que la naturaleza ha bendecido a nuestro territorio, pero que en sus manos se han convertido en una verdadera maldición.</p>
<p>Por esta razón, principalmente, las políticas de las últimas décadas han desprotegido la producción interna de bienes y servicios, la que se desarrolla con relativa debilidad en relación a otros países emergentes.</p>
<p><strong>Esta es la causa de fondo de la precariedad del empleo, puesto que más de la mitad de la fuerza de trabajo está ocupada en comercio o servicios que producen escaso valor agregado. Por esta misma razón, se ha consentido en el desmantelamiento de la educación pública: la fuerza de trabajo importa poco para los grandes rentistas que hegemonizan la elite.</strong></p>
<p>También, ciertamente, es la causa principal de la escandalosa inequidad. No solo de aquella que se verifica al interior de la fuerza de trabajo, que es la que mide la CASEN, que también resulta peor que en la mayoría de los países. La desigualdad de verdad, sin embargo, es entre el 99 por ciento de la población que representa la CASEN y el uno por ciento verdaderamente rico que ni siquiera se digna responderla, lo que no le impide apropiarse de la mitad del PIB; consume nada menos que un 27 por ciento del mismo e invierte el resto, para ganar más todavía en la otra vuelta.</p>
<p>La renacionalización de los recursos naturales resolverá de una plumada estas gigantescas distorsiones.Es el equivalente de la reforma agraria, que hace cuatro décadas barrió con las trabas que frenaban el progreso del país.Permitirá redirigir la economía hacia la producción de bienes y servicios, en base a la mano de obra nacional, garantizando una verdadera competencia en todos los mercados y reorientada a su vez hacia adentro de una América Latina crecientemente integrada.Junto a ello, hay que terminar con el lucro en la educación, las ISAPRE y AFP y reconstruir los grandes sistemas públicos de educación, salud, previsión y transporte, para ofrecer una adecuada calificación, seguridad y comodidad a la población.</p>
<p><strong>Esas grandes medidas no constituyen un asalto al cielo ni mucho menos.Sencillamente, se trata de corregir las distorsiones acumuladas tras cuatro décadas de extremismo neoliberal, que han favorecido principalmente a un puñado de grandes corporaciones rentistas.Permitirán el desarrollo sin trabas de la auténtica producción capitalista en el país, como ocurre en las potencias emergentes más dinámicas, con grados mucho mayores de respeto y equidad para los trabajadores: la verdadera fuente de la moderna riqueza de las naciones.</strong></p>
<p>Sin embargo, no se trata de tareas sencillas. Los sectores afectados son ínfimos en número, pero hoy por hoy controlan el país a su amaño. No podemos caer nuevamente en la ingenuidad de pensar que no harán todo lo que esté a su alcance para mantener sus privilegios.Pero es posible.Principalmente porque se trata de medidas nacionales, indispensables para que el país continúe progresando. También, porque la situación actual no da para más. La abrumadora mayoría del país está de acuerdo con estas medidas, puesto que benefician a todos. Incluso a la segregada elite que hoy vive aislada y atemorizada, en un Apartheid que sabe que no puede continuar.</p>
<p><strong>Ciertamente, al igual como ocurrió a lo largo de buena parte del siglo pasado, esta gran transformación solo puede ser dirigida por el Estado, conducido por una nueva coalición desarrollista, de trabajadores, empresarios y funcionarios, civiles y militares. También los trabajadores independientes, pescadores y campesinos; no pocos de estos últimos se identifican en medida no menor con las comunidades de pueblos originarios amenazados por la voracidad de los grandes rentistas.</strong></p>
<p>Al igual que ha venido ocurriendo con todos los grandes avances de nuestra sociedad a lo largo del pasado siglo, una transformación de esta magnitud solo resulta posible en el marco de una renovada participación masiva de la ciudadanía en los asuntos políticos. Felizmente, es bien evidente que ello está sucediendo nuevamente.</p>
<p>Esto lo conocemos bien, porque hemos sido actores en los últimos grandes ciclos de auge de la movilización popular: el que se extendió desde la segunda mitad de los años 1960 y hasta 1973, que hizo posibles las grandes e irreversibles transformaciones progresistas de los gobiernos de los Presidentes Frei Montalva y Allende. También en aquel que en el curso de los años 1980 permitió terminar con la dictadura.</p>
<p>Aprendimos asimismo, que cuando la movilización va al alza, hay que adecuar las consignas, adelantándolas para que se encuentren con el movimiento de masas en ascenso. El peor error en estas situaciones, consiste en quedarse atrás del movimiento en alza; sencillamente, este último nos pasaría por encima. Es lo que Lenin denominó &#8220;cretinismo parlamentario,&#8221; aludiendo a los políticos que pretenden seguir actuando en los momentos de auge igual como lo hacían en los largos y exasperantes períodos de calma chicha, durante los cuales la política se ve reducida a la manida &#8220;medida de lo posible&#8221; de los consensos en los corredores parlamentarios.</p>
<p><strong>También aprendimos dolorosamente, que estos grandes ciclos de actividad política masiva no duran para siempre. Cumplidos sus objetivos principales, la gente común y corriente, cuya fuerza colectiva de millones los hacen posible en primer lugar, se cansan del inevitable caos en que transcurren y añoran que se restablezca el orden para poder regresar a sus asuntos cotidianos.</strong></p>
<p>La joven generación de socialistas de la cual formas parte, se grabó a fuego el gran error de 1973, cuando la dirección de tu partido promovía frívolamente <em>&#8220;avanzar sin transar,</em>&#8221; sin percatarse que el gran ciclo de movilización popular había empezado a declinar. La generación de comunistas de la cual yo formo parte, aprendimos la misma lección a fines de los años 1980, cuando pretendimos seguir impulsando &#8220;a pulso&#8221; el derrocamiento de la dictadura, sin parar mientes que la gran ola de protestas populares había empezado a declinar desde mediados de 1986.</p>
<p>En ambos casos, fuimos presa de una suerte de &#8220;cretinismo parlamentario al revés.&#8221;</p>
<p>Precisamente porque aprendimos juntos todas estas cosas a lo largo de todos estos años, es que te escribo esta carta: tus declaraciones recientes parecen indicar que no aprecias la situación que se vive con realismo. Pareces tener una sola idea en la cabeza: ganar las próximas elecciones presidenciales y asegurar la gobernabilidad del segundo mandato de la Presidenta Bachelet.</p>
<p><strong>Ciertamente, concuerdo plenamente en la necesidad de ganar las próximas elecciones presidenciales y obtener la mayor representación parlamentaria que resulte posible. Asimismo, será necesario garantizar la gobernabilidad del gobierno de Bachelet. Lo primero parece bastante asegurado, porque la gente votará por Michelle para poner término al gobierno de la derecha, tal como votó por Piñera para poner término a los gobiernos de la Concertación. Así de sencillo. De ahí se verá.</strong></p>
<p>Sin embargo, lo más probable es que lo segundo, sólo resulte posible poniéndose a la cabeza del movimiento ciudadano en alza. No sería de extrañar que el futuro gobierno de Bachelet desate una importante movilización popular. Hasta ahora solo han entrado a la pelea los sectores medios, pero ello no significa que el pueblo ya esté arreglado, como ilusamente ha planteado el ex presidente Lagos. Muy por el contrario, el descontento popular es explosivo, solo que nunca empiezan la pelea, esperan pacientemente al momento preciso para lanzarse al ruedo, porque saben que al final pagan los platos rotos.</p>
<p>Para asegurarse la conducción de dicho movimiento hay que hacer ahora lo mismo que hizo la Unidad Popular: levantar un programa decidido, que diga claramente lo que hay que hacer. Luego, hay que avanzar apoyándose en la movilización en alza, con cautela para no quedar en el vacío, con paciencia para no precipitarse, pero con toda decisión en la medida que las condiciones para avanzar vayan madurando.</p>
<p><strong>Luego, asegurarse de estar muy atentos al momento en que la movilización empiece a declinar, para restablecer el orden y consolidar lo avanzado, antes que la inevitable reacción asuma este desagradable papel. Esto último es lo que no hicimos con Allende.</strong></p>
<p>Acá es donde entra la demanda de una Asamblea Constituyente. Ésta debe ser la consigna central de la campaña de Bachelet. Al mismo tiempo, hay que decir que no vamos a poder lograrla si no obtenemos una mayoría importante en el parlamento y/o la movilización social no irrumpe para exigirla.</p>
<p><strong>Si el gobierno de Bachelet no se propone actuar de este modo, corre el riesgo de ser sobrepasada absolutamente por los acontecimientos. Éstos, por otra parte, seguirían un curso impredecible al no tener adelante una fuerza política experimentada, capaz de conducirlo.</strong></p>
<p>Su segundo gobierno sería un desastre. Sencillamente no podría gobernar y podría terminar muy mal, en la impotencia total. ¡Una suerte de madrugada del 27 de febrero extendida a los cuatro años de gobierno!</p>
<p>Estoy seguro que eso sería lo último que desearías para ella y para el país. Por este motivo, te sugiero consideres revisar tu posición respecto de la justa consigna de la Asamblea Constituyente.</p>
<p>Te saludo con un abrazo fraternal.</p>
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		<title>Opositores a Allende</title>
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		<pubDate>Sun, 01 Jul 2012 15:27:01 +0000</pubDate>
		<dc:creator>manola</dc:creator>
				<category><![CDATA[Política]]></category>
		<category><![CDATA[Manuel Riesco]]></category>

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		<description><![CDATA[El Presidente Allende no sólo enfrentó enemigos mortales, de adentro y fuera del país.También una oposición feroz de parte de otros actores políticos. Los primeros representaban a poderosos intereses, afectados por las principales medidas modernizadoras que su gobierno impulsó con &#8230;<span class="br01"></br></span><a href="http://blogs.cooperativa.cl/opinion/politica/20120701112701/opositores-a-allende/">Sigue leyendo <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>El Presidente Allende no sólo enfrentó enemigos mortales, de adentro y fuera del país.También una oposición feroz de parte de otros actores políticos. Los primeros representaban a poderosos intereses, afectados por las principales medidas modernizadoras que su gobierno impulsó con singular resolución y eficacia: la nacionalización del cobre y la reforma agraria.</p>
<p>Los segundos, a sectores atemorizados o sobreexcitados, por el curso del proceso revolucionario, sólo en virtud del cual se lograron llevar a cabo con éxito dichas transformaciones, necesarias y en definitiva irreversibles.</p>
<p>Unos y otros no fueron lo mismo, pero los segundos aportaron lo suyo al dramático desenlace de aquella gesta.</p>
<p>Algunos  de estos últimos han dado que hablar recientemente. El ex presidente Aylwin se refirió al ex presidente Allende en términos  descomedidos. Sin dar explicaciones por su apoyo  al golpe que acabó con su vida, lo culpó de haberlo provocado por ser un &#8220;mal político.&#8221; Generó ruido en las alianzas de su partido, que se vio forzado a tomar distancia de tamaño desatino.</p>
<p>Uno de sus ex ministros, aprovechó la ocasión para salir en la foto, sumando al agravio   el insulto de considerar además al Presidente Mártir una figura penosa.</p>
<p>Mientras Aylwin dirigía al principal partido de centro, el <em>apenado</em> militaba entonces en un grupo ultra revolucionario, que rivalizaba con el primero en la estridencia de su oposición al gobierno de la Unidad Popular.</p>
<p>También sacó el habla por estos días un ex camarada suyo en aquellas andanzas. A diferencia del otro, este último no se ha &#8220;renovado “nada: sin un dejo de autocrítica respecto de su frenética oposición a Allende, sigue transmitiendo monsergas anarquistas y anticomunistas.Ahora insultó a Camila Vallejo, de un modo que resulta más grotesco proviniendo de quién posa de galardonado historiador y gurú.</p>
<p>A decir verdad, todo lo dicho  por ellos no afectan para nada la figura de Allende.</p>
<p>No solo es el político más importante de la historia patria, sino el único chileno universal.<strong>Toda una generación alrededor del mundo, recuerda exactamente lo que hacía en el instante de su muerte; por eso mismo, Pinochet asumió instantáneamente como villano universal.</strong></p>
<p>Su figura no se agota en su heroico sacrificio en La Moneda en llamas. Fue el político más destacado del medio siglo de progreso que transformó a Chile de arriba abajo y para siempre.</p>
<p>Discípulo de los ilustrados médicos que proporcionaron el ideario desarrollista a los militares que iniciaron la construcción del moderno Estado chileno en 1924; vicepresidente de la FECH durante las protestas que en 1931 abrieron paso a la continuación de esa obra por parte de una sucesión de gobiernos democráticos; fundador del Partido Socialista y <strong>el más joven ministro de Estado con Pedro Aguirre Cerda en 1938; parlamentario y Presidente del Senado que aprobó de modo unánime la ley del Servicio Nacional de Salud, en 1952, entre muchas otras leyes progresistas en que su participación fue decisiva; </strong>fundador del Frente de Acción Popular y la Unidad Popular, su gobierno coronó así medio siglo de brillante accionar político.</p>
<p>En tres años sus realizaciones fueron más relevantes que las de cualquier otro gobierno de la historia patria. Entre ellas destaca, por cierto, la proeza política de nacionalizar el cobre con el apoyo unánime de un parlamento dominado por sus opositores, en medio del más agudo conflicto. Nunca, ni antes ni después, se ha logrado generar un consenso político de mayor significación que ese.</p>
<p>Por lo mismo, su gobierno y la revolución que encabezó, no tenían porqué terminar de la manera que lo hicieron: derrotada a manos de sus enemigos mortales, con la consecuencia de una destrucción general que todavía el país no logra reparar.</p>
<p>El análisis de lo ocurrido constituye una de las cuestiones políticas no resueltas de mayor relevancia para Chile.</p>
<p><strong>Las explicaciones que se han dado hasta el momento, si bien apuntan a aspectos verdaderos, parecen muy insuficientes. La intervención extranjera en el marco de la guerra fría ciertamente fue decisiva, especialmente para volver a los militares en contra de un proceso que ellos mismos habían iniciado medio siglo antes. </strong></p>
<p>Sin embargo, todas las grandes revoluciones de los últimos dos siglos superaron agresiones externas muchísimo más agudas. Se culpa a su manejo económico, que si bien no fue muy católico, parece prudente y conservador al lado de los verdaderos desenfrenos en la materia de todas las revoluciones y para que decir, de las metidas de pata monumentales y catastróficas de los gobiernos neoliberales.</p>
<p>Se dice que faltó capacidad de generar acuerdos de mayoría, pero eso apunta más a la oposición de entonces que al propio gobierno y menos a Allende, que hizo todo lo posible al respecto y hasta el último.</p>
<p>Se culpa a la ultraizquierda, que si bien molestó bastante, fue muy marginal como siempre ocurre con estos grupos, aunque son inflados con alharaca por los verdaderos y conscientes promotores del caos contra revolucionario; si no hubiesen existido los hubiesen inventado, como hicieron en medida no menor.</p>
<p><strong>El Presidente Allende fue un héroe trágico. Su grandeza estuvo hermanada con su error, como en las figuras clásicas. Sin embargo, este último parece bastante más complejo de lo que usualmente se le atribuye. </strong></p>
<p>Condujo un movimiento revolucionario, que solo puede ser analizado en su propio mérito: un período en que por fuerzas que exceden a sus protagonistas, millones de personas asumen una amplia y persistente actividad política directa. Sólo eso permitió a su gobierno hacer tanto y con tanta profundidad, en tan corto tiempo.</p>
<p>Sin embargo, las revoluciones son estados de ánimo transitorios y en buena hora, puesto que si no resultarían agotadoras. A corto andar y cuando aprecian que han alcanzado sus objetivos fundamentales, quiénes las desatan, que son personas comunes y corrientes, se cansan de su inevitable turbulencia y anhelan el regreso del orden.</p>
<p>Imponerlo al término de un proceso revolucionario no es cosa fácil, ni simpática, ni grata, sino todo lo contrario. Como dijo uno de sus guardias más leales, que logró sobrevivir el combate de La Moneda: <em>&#8220;Hacía rato que había que haber metido presa a mucha gente. El Doctor no tuvo corazón.&#8221;</em> Allende no fue el único de sus partidarios que no tuvo corazón para ello.</p>
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		<title>Zambullón</title>
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		<pubDate>Sat, 02 Jun 2012 17:05:50 +0000</pubDate>
		<dc:creator>manola</dc:creator>
				<category><![CDATA[Economía]]></category>
		<category><![CDATA[Manuel Riesco]]></category>

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		<description><![CDATA[Época de temporales. La economía mundial se desliza en picada hacia la tan anunciada doble zambullida. Por ahora, el ojo del huracán está en Europa, cuyos mercados financieros parecen estar cerca de su sima secular. Ello está todavía lejos en &#8230;<span class="br01"></br></span><a href="http://blogs.cooperativa.cl/opinion/economia/20120602130550/zambullon/">Sigue leyendo <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Época de temporales. La economía mundial se desliza en picada hacia la tan anunciada doble zambullida. Por ahora, el ojo del huracán está en Europa, cuyos mercados financieros parecen estar cerca de su sima secular.</p>
<p>Ello está todavía lejos en el caso de  EE.UU., que sigue disfrutando del financiamiento del resto del mundo, lo que no va a durar mucho. Los mercados emergentes se tambalean pero siguen muy inflados.</p>
<p>El de Chile continúa en la estratosfera. No hay crisis que dure cien años y ésta lleva doce sin topar fondo.Con suerte, la enérgica intervención de los Estados la dejará arrastrarse por varios años sin llegar a una depresión catastrófica, como en Japón.</p>
<p><strong>No hay vuelta que darle: antes de haberse recuperado de la Gran Recesión del 2007, la economía mundial viene nuevamente para abajo. Así lo comprueban, por ejemplo, los principales indicadores que compilan el Financial Times y Brookings Institution, que resultan muy ilustrativos al respecto. </strong></p>
<p>Muestran que la producción real, los mercados financieros y el índice de confianza empresarial, vienen de baja desde hace un año y caen nuevamente en territorio negativo durante el 2012.</p>
<p>Las economías emergentes siguen muy de cerca los movimientos de los desarrollados y los amplifican en el caso de los mercados financieros, es decir, suben mucho más y caen más bruscamente. Ello se verifica asimismo en el caso de China, por ejemplo.</p>
<p>Como han venido reiterando los principales analistas, la crisis se inició con el siglo y es de las que hoy se denominan &#8220;seculares.&#8221; Éstas se caracterizan porque varios ciclos normales se suceden hacia abajo antes de topar fondo y recuperar su trayectoria en ascenso.</p>
<p>Las grandes crisis del siglo XX, precipitadas en 1929 y 1969, tardaron más de una década en topar fondo y cuando lo hicieron, los mercados financieros se encontraban mucho más deprimidos que en la actualidad, lo cual es un buen indicador de que falta bastante por caer.</p>
<p>Como se sabe, en estas grandes turbulencias el agua retorna a su nivel, es decir, se restablecen violentamente los equilibrios perdidos. Uno de ellos es la hipertrofia de los activos financieros &#8211; bolsas de valores, carteras de préstamos bancarios, precios de materias primas, etc. &#8211; los que habían venido creciendo muy por encima de la economía real.</p>
<p>Es decir, habían subido más que el valor agregado, cuya evolución mide en forma precisa el Producto Interno Bruto (PIB) mundial.</p>
<p>A la larga ello resulta evidentemente insostenible, puesto que el dinero no hace parir dinero por sí solo, como comprobó Adam Smith, quién descubrió que el PIB crece en la misma medida que la cantidad, intensidad y calificación, de las horas de trabajo humano destinadas a producir bienes y servicios que logran venderse en el mercado.</p>
<p>Solamente en el caso de algunos países de Europa y particularmente en Grecia, por ejemplo, los mercados financieros parecen estar llegando a su sima. Las carteras bancarias se han castigado ya a lo menos en tres cuartas partes y la bolsa de comercio parece estar cerca de lo más profundo del hoyo, si se la compara con las utilidades de las empresas durante los diez años precedentes, lo que es un indicador utilizado frecuentemente para esta medición.</p>
<p>Otros países como España, parecen encaminarse rápidamente en la misma dirección. Así lo afirma el historiador económico Russel Napier, en una entrevista del 28 de mayo con James Mackintosh del Financial Times. Los demás mercados financieros todavía debería caer mucho más, significativamente los EE.UU., que se mantiene principalmente porque el resto del mundo le sigue pasando recursos a cambio de dólares todavía muy sobrevaluados, afirma Napier.</p>
<p>Todo ello no es acabo de mundo. En el caso de Europa, lo más probable es que lejos de disolverse el euro y el mercado común, suceda lo contrario:<strong> sus líderes profundizarán la integración fiscal y terminarán reforzando las instituciones estatales supranacionales que han creado trabajosamente a lo largo de medio siglo. </strong></p>
<p>Otros países grandes saldrán de la crisis reforzando su mercado interno y devaluando sus monedas para licuar sus activos financieros. Paul Krugman, en una notable conversación con Martin Wolf del Financial Times, publicada el 26 de mayo por ese medio, manifiesta que la mejor salida para los EE.UU. es seguir el ejemplo del Japón en las últimas dos décadas, que ha licuado los activos financieros forzando a los inversionistas locales a prestarle dinero al Estado a tasas negativas, al tiempo que ha mantenido e incluso incrementado el ingreso per cápita a pesar de una economía estancada.</p>
<p>Para Chile, sin embargo, las noticias son muy malas, debido a la extrema vulnerabilidad en que ha sumido a su economía la locura neoliberal, fomentada por las grandes corporaciones rentistas que hegemonizan la elite.</p>
<p>Las exportaciones, que llegaron a representar un 47 por ciento del PIB el 2007, todavía no recuperan su nivel máximo de entonces, si se las mide en UF y ahora vuelven a bajar.</p>
<p><strong>El precio del cobre, que representa más de la mitad de las mismas, se está desinflando rápidamente: ha caído casi un tercio desde su máximo y probablemente caerá  mucho más todavía antes que la crisis tope fondo. </strong></p>
<p>Algo parecido ocurrirá con otros minerales, que sumados al cobre alcanzan a dos tercios de las exportaciones, y también otras materias primas.</p>
<p><strong>La bolsa de comercio y el peso se han valorizado artificialmente hasta lo indecible, a merced de especuladores internacionales y las AFP, que ingresan y retiran divisas a su amaño, gracias a la permisividad del Banco Central:</strong> la bolsa chilena medida en euros o dólares sigue siendo una de las más infladas del mundo, a pesar de su &#8220;corrección&#8221; de los últimos meses; en el último año es la que más ha bajado medida en dólares, con dos o tres excepciones.</p>
<p>Para que decir los fondos AFP, que han sostenido la ilusión de un crecimiento de más de ocho por ciento promedio anual a lo largo de tres décadas: el 2008 perdieron un tercio de su valor y la mitad en el caso del fondo A.</p>
<p><strong>En los últimos dos meses han perdido cinco mil millones de dólares y en los últimos cinco años no han ganado un peso; al revés, el fondo A está un quinto más bajo que entonces, en términos reales. </strong></p>
<p>Esto va a continuar, hasta que la ganancia de largo plazo se ajuste a lo que dan los mercados financieros en realidad, que no excede uno por ciento anual en promedio.</p>
<p>Hay que reconocer que el ministro de Hacienda y el Presidente parecen estar plenamente conscientes de todo lo anterior. Nunca han caído en el optimismo obsesivo de los operadores financieros, que son usualmente los más consultados por medios de comunicación que parecieran andar a la caza de inversionistas incautos.</p>
<p>Por el contrario, desde hace meses han anunciado que tienen preparado un contundente conjunto de medidas fiscales y monetarias para enfrentar un eventual recrudecimiento de la crisis. Habrá que ver.</p>
<p>El capitalismo se va a recuperar de esta crisis al igual que de las anteriores, pero la locura neoliberal no, como dice Eric Hobsbawm.</p>
<p>En el caso chileno, antes que termine la crisis se va a acabar con el movimiento irrestricto de capitales externos, el modelo exportador con apertura unilateral, el libre acceso sin cobro a los recursos naturales, las AFP y muchas otras distorsiones y frescuras neoliberales.</p>
<p>¡Mala cosa Willy!</p>
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		<title>¡No más lucro en las pensiones!</title>
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		<pubDate>Mon, 28 May 2012 15:14:30 +0000</pubDate>
		<dc:creator>manola</dc:creator>
				<category><![CDATA[Economía]]></category>
		<category><![CDATA[Manuel Riesco]]></category>

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		<description><![CDATA[Las AFP lucran escandalosamente con la previsión y han dejado a los chilenos y muy especialmente a las chilenas, sin pensiones que merezcan el nombre de tales. A lo largo de tres décadas, han venido expropiando las contribuciones de los &#8230;<span class="br01"></br></span><a href="http://blogs.cooperativa.cl/opinion/economia/20120528111430/no-mas-lucro-en-las-pensiones/">Sigue leyendo <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Las AFP lucran escandalosamente con la previsión y han dejado a los chilenos y muy especialmente a las chilenas, sin pensiones que merezcan el nombre de tales.</p>
<p>A lo largo de tres décadas, han venido expropiando las contribuciones de los trabajadores a la seguridad social, mientras el Estado debe cargar con casi todas las pensiones. Las AFP no son un sistema de previsión, sino de ahorro forzoso de los trabajadores en beneficio de los grandes grupos financieros. Hay que acabar con el lucro en la previsión y restablecer el sistema público basado en el esquema solidario, que ha venido entregando pensiones dignas a lo largo de un siglo en todos los países desarrollados.</p>
<p><strong>Las AFP y compañías de seguros relacionadas, se han embolsado uno de cada tres pesos cotizados por sus afilados desde 1981 hasta ahora. El grueso de los otros dos pesos lo transfieren a sus compinches, en forma de préstamos y capital accionario; uno de ellos era La Polar. </strong></p>
<p>No otorgan pensiones que merezcan el nombre de tales. Ello fue asumido parcialmente por la reforma de la Presidenta Bachelet, mediante la cual el Estado se tuvo que hacer cargo de otorgar beneficios solidarios ¡al 60 por ciento de los afiliados! En su gran mayoría, sencillamente no recibían nada de las AFP.</p>
<p>Sin embargo, el 40 por ciento restante, afiliados de sectores medios, tampoco reciben pensiones mínimamente adecuadas. Ello se puede comprobar con los siguientes casos reales.</p>
<p>Una jueza, que intenta jubilar al cumplir la edad legal para hacerlo tras cotizar toda su vida sin fallar un solo mes y por el sueldo tope, obtiene una pensión de 330.000 pesos mensuales. Eso representa menos de la décima parte de su sueldo. Dirán que fue afectada por el daño previsional ocasionado por la sub cotización a los empleados públicos durante los años 1980 y es cierto.</p>
<p>Sin embargo, <strong>una médica con la misma trayectoria de cotizaciones, pero que ha trabajado toda la vida en el sector privado, obtiene una pensión de 465.000 pesos mensuales, cerca de una octava tercera parte de sus ingresos en actividad. Simplemente no pueden dejar de trabajar.</strong></p>
<p>Se dirá que ambas son mujeres, mientras un hombre que jubila al cumplir la respectiva edad legal obtiene una pensión un tercio mayor con el mismo fondo acumulado, lo que es verdad. Constituye una discriminación flagrante y masiva contra las mujeres, que se ha denunciado a los tribunales y ante la OIT y está prohibida en la Unión Europea.</p>
<p>Sin embargo todos, especialmente las mujeres pero también los hombres, que han cotizado sin &#8220;lagunas&#8221; y por el tope, obtienen pensiones muy inferiores a las que perciben sus colegas con similares historias previsionales, pero que tuvieron la suerte de permanecer en el antiguo sistema público: <strong>estos últimos, tanto hombres como mujeres, obtienen la pensión pública tope, que actualmente es de alrededor de 1.100.000 pesos mensuales.</strong></p>
<p>Si tal es la situación de los cotizantes ejemplares ¿que queda para la abrumadora mayoría de los afiliados que cotizan por remuneraciones más bajas y presentan abundantes lagunas previsionales?</p>
<p>A partir de sus magros saldos actuales, El Mercurio del 12 de mayo del 2012 calculó que las mujeres que jubilarán en diez años más obtendrán una pensión promedio de $92.100, que equivale al 20 por ciento de sus ingresos al jubilar.</p>
<p>En el caso de los hombres, estiman que recibirán una pensión promedio de $223.000, que equivale al 41 de sus ingresos en actividad. El cálculo se basa en el optimista supuesto que los fondos obtengan una rentabilidad de 4 por ciento anual &#8211; en los últimos cinco años han dejado cuantiosas pérdidas &#8211; y ellos coticen regularmente hasta entonces.</p>
<p>No toma en cuenta tampoco, que a cada rato las pensiones se reducen aún más, so pretexto de aumentos en la expectativa de vida o rebajas en las tasa de interés internacionales.</p>
<p>Esas no son pensiones, puesto que representan una fracción menor de sus ingresos en actividad, especialmente en el caso de las mujeres. Los chilenos y las chilenas no cuentan con un verdadero sistema de pensiones.</p>
<p>Esta situación se ha agravado considerablemente debido a las multimillonarias pérdidas experimentadas por los fondos AFP durante la crisis en curso. El 2008 perdieron un tercio del fondo total y la mitad de los fondos más riesgosos. En lugar de poner los fondos a buen recaudo hasta que pase la crisis, aumentaron irresponsablemente su exposición a las inversiones más volátiles, incluyendo derivados financieros.</p>
<p>No les sirvió de nada, puesto que luego de una fugaz recuperación han reanudado sus pérdidas millonarias. <strong>De este modo, en los últimos cinco años no solo no han ganado nada, sino que han perdido miles de millones de dólares de sus afiliados: sólo en abril y mayo del 2012 han perdido cinco mil millones de dólares de sus afiliados; exactamente el equivalente a los ingresos anuales de todas las instituciones de educación superior.</strong></p>
<p>Las pérdidas se concentran en los riesgosos fondos A y B, en donde están más de la mitad de los afiliados, cuyas cuotas han perdido un quinto y un décimo respectivamente, en términos reales, en los últimos cinco años.</p>
<p>Dichas pérdidas van a continuar, hasta que el rendimiento de largo plazo de los fondos de pensiones, que supuestamente sigue siendo muy elevado, entre en línea con lo que se valorizan los mercados financieros en el largo plazo, que es del orden de uno por ciento real anual. Todo lo demás es ilusión y la crisis lo terminará de desinflar.</p>
<p>Se está conformando un movimiento muy amplio que exige el término del lucro en las AFP y la reconstrucción del sistema público para garantizar pensiones dignas a los chilenos y chilenas. El nuevo sistema se basará nuevamente en el esquema de reparto, que no es sino un clásico mecanismo de seguros, mediante el cual las cotizaciones de los trabajadores en actividad se utilizan para pagar las pensiones de los jubilados.</p>
<p>Dicho esquema ha demostrado su solidez y sustentabilidad otorgando pensiones muy decentes a lo largo de más un siglo a poblaciones mucho más maduras que la chilena, que es muy joven.</p>
<p><strong>Todos ellos dejan año tras año cuantiosos excedentes de caja a los respectivos Estados, al igual como ocurría en Chile hasta 1981, cuando las cotizaciones alcanzaban para pagar todas las pensiones y un tercio quedaba como excedente. </strong></p>
<p>Lo mismo ha ocurrido en los cuatro países que han terminado con sus AFP en el curso del último año: Argentina, Bolivia, Hungría y Polonia, los dos últimos con gobiernos de derecha.</p>
<p>Así ocurrirá en Chile cuando se ponga término a este sistema: las cotizaciones volverán a utilizarse para pagar pensiones, lo que dejará un excedente fiscal equivalente al 30 por ciento del gasto público social, que se podrá volver a destinar a mejorar las pensiones y también a educación y salud. Los fondos acumulados quedarán intactos de reserva para el futuro.</p>
<p>La majadera propaganda del sistema financiero, que anuncia la &#8220;quiebra&#8221; de los sistemas de reparto ante el aumento de la edad de las respectivas poblaciones, se basa en cálculos que proyectan déficit en años por venir, si no se incrementa levemente la edad de jubilación y/o el monto de los descuentos.</p>
<p>Tampoco representa ninguna tragedia el manido &#8220;envejecimiento&#8221; de la población; muy por el contrario. De hecho, el mundo en su conjunto, casi todos los países y ciertamente también Chile, tienen poblaciones muy jóvenes.</p>
<p>El incremento de la edad promedio reduce el número de pasivos que debe sostener cada persona en edad activa, puesto que el número de jóvenes que ingresan a la fuerza de trabajo es muchísimo mayor que el número de adultos que se retiran de ella, cada año. Así continuará durante buena parte del siglo.</p>
<p>Para garantizar el equilibrio entre las cotizaciones y las pensiones en los países más maduros, basta con subir levemente la edad de jubilación o las cotizaciones, de tanto en tanto.</p>
<p>En Chile, sin embargo, no hay justificación alguna para hacerlo, como pretenden las AFP y el Gobierno de Piñera. La única causa de las bajas pensiones es que las AFP no destinan las cotizaciones a pagar pensiones, sino a lucrar con ellas en los mercados financieros. El rechazo a tales intentos será multitudinario y unánime en la oposición.</p>
<p>Asimismo, por estos motivos, los trabajadores independientes rechazarán masivamente el intento de descontar de sus ingresos una cotización para las AFP. Este descuento empezará a operar automáticamente partir del 2012. Sin embargo, hasta el 2015 existe la posibilidad que el afiliado rechace dichos cobros.</p>
<p>Para mejorar las pensiones hay que terminar con las AFP y no permitir que expropien una porción aún mayor de los ingresos de la fuerza de trabajo durante más años todavía.</p>
<p>¡Vas a tener que soltar la teta Willy!</p>
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