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	<title>Opinión en Cooperativa&#187; Domingo Namuncura</title>
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		<title>Un futuro con nosotros, incluidos</title>
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		<pubDate>Sat, 29 Aug 2015 12:26:04 +0000</pubDate>
		<dc:creator>manola</dc:creator>
				<category><![CDATA[Política]]></category>
		<category><![CDATA[Domingo Namuncura]]></category>

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		<description><![CDATA[La relación entre Pueblos Indígenas, Estado y Sociedad mantiene latente un clima de tensión que recorre toda América Latina, desde México en el norte, hasta los pueblos originarios del cono sur. No hay país, en este período del siglo XXI, &#8230;<span class="br01"></br></span><a href="http://blogs.cooperativa.cl/opinion/politica/20150829092604/un-futuro-con-nosotros-incluidos/">Sigue leyendo <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>La relación entre Pueblos Indígenas, Estado y Sociedad mantiene latente un clima de tensión que recorre toda América Latina, desde México en el norte, hasta los pueblos originarios del cono sur. No hay país, en este período del siglo XXI, en donde no se esté viviendo una señal de parto.  En consecuencia, nada de lo que ocurra en nuestros países puede ser extraño, paradojal o sorprendente en su relación con los indígenas.  Desde 1492 hasta la fecha, nuestros Pueblos Originarios han transitado, a lo largo de 523 años de historia, por una senda llena de piedras y este caminar seguirá siendo así por un tiempo más.</p>
<p>La relación histórica entre Pueblos Originarios y Estado ha sido crónicamente difícil. No nos detendremos en los diagnósticos de muchísimos informes que relatan y destacan las injusticias cometidas por los Estados en contra de sus comunidades nativas.</p>
<p><strong>La mirada tiene que ser puesta hoy, sin embargo, en un futuro que es inevitable para nuestras sociedades y que será igualmente crítico construirlo: el destino de América Latina, el futuro de nuestros Estados, el porvenir de nuestras sociedades, avanza hacia el reconocimiento y construcción de pueblos y países pluriculturales y plurinacionales.</strong></p>
<p>Unos más, otros menos, los Estados se irán sumando –lenta e inexorablemente- en esta perspectiva. Y este es el verdadero curso de la historia presente y futura. Y los Gobiernos y los Parlamentos, y los distintos poderes del Estado no tendrán más alternativa que ir abriendo paso al reconocimiento integral de Derechos Indígenas, a la inclusión de estos derechos en nuevas Constituciones y a la valoración sin igual de nuestra cultura y de nuestro compromiso con el medio ambiente y un desarrollo social y económico inspirado en el “buen vivir” (kiwün) que, en el caso del Pueblo Mapuche, representa una mirada más que centenaria.</p>
<p><strong>¿Qué impide que estos logros se puedan concretar con más rapidez?. La discriminación y el racismo, velado y abierto, que todavía impera en nuestras sociedades en el continente. </strong>La invisibilidad de muchos indígenas en Centroamérica. La mayor demanda de espacios políticos en México. Los desafíos de construir un Estado plurinacional en Ecuador y Bolivia. Los compromisos culturales para comprender la importancia de la emancipación de comunidades mapuches en Argentina.</p>
<p>Los temas territoriales de pueblos amazónicos en Brasil y Perú. Los límites del protagonismo indígena en Nicaragua y Venezuela. <strong>Las tensiones y conflictos existentes en diversas regiones de Chile: del pueblo Rapa Nui y de su lucha por el principio de autodeterminación; del Pueblo mapuche y las tensiones descritas por el “Informe de la Comisión de Verdad y Nuevo Trato” (2004); de comunidades Aymaras en la defensa de su patrimonio arqueológico en el norte</strong>… No son tiempos fáciles para los Pueblos Indígenas del continente. Nunca lo han sido, en realidad, y no lo serán en el corto plazo.</p>
<p>¿Porqué, entonces, a pesar de tantas dificultades, los Pueblos Indígenas existen, han sobrevivido sus tradiciones y valores por siglos, y emergen hoy como una promesa de desarrollo y de bienestar, con ideas, experiencias y sabidurías diferentes a la tradición colonial y consumista del modelo occidental?</p>
<p>Tales pueblos existen por su acendrada tradición cultural; por su cosmovisión religiosa y de vida; por su organización auténticamente democrática y participativa, desde mucho tiempo antes que surgiera en nuestra civilización, la teoría de la democracia.   Nuestros pueblos sobreviven por su rica diversidad cultural, por su arqueología sin igual.</p>
<p>En Guatemala, Tikal, en la zona de Petén,  están presentes los más impresionantes testimonios de pirámides y construcciones, vinculadas a la naturaleza del sol y de la luna, que fueron levantadas prácticamente de manera simultáneas con las grandes edificaciones de la civilización egipcia y se trató de continentes absolutamente separados y distantes.</p>
<p><strong>¿Alguien puede desconocer que la civilización Maya, predominante entre las culturas de Centroamérica, fue lejos una de las civilizaciones más cultas de Mesoamérica y una de las primeras, antes que en Europa, en donde sus sabios ya podían leer el “lenguaje de las estrellas”.</strong> América fue poblada hace más de 10.000 años por pueblos y culturas diversas, ricas en conocimiento.</p>
<p>Pero claro, los españoles conquistadores del siglo XV no podían saber que ellos no eran los únicos “civilizados” en el mundo, y amparados en la fuerza y la religión desconocieron el valor de estas culturas y arrasaron con nuestros Pueblos. Y luego continuó el Estado colonial… Y luego continuaron las nacientes Repúblicas de criollos… Y luego, los Estados modernos… Y luego los Estados del siglo XX y parte del siglo XXI… Y los Pueblos Indígenas siguen sobreviviendo.</p>
<p>No debiera ser extraño, entonces, que las relaciones entre Pueblos Originarios y Estados sea tensa. Esto es así porque nuestras sociedades, blancas, católicas, “republicanas”, unilingües, centralistas y consumistas, vieron primero a los indígenas como algo marginal, luego los miraron con curiosidad folklórica.<strong> Posteriormente, los emplearon como mano de obra barata. Finalmente, los asimilan a diversas formas de rebeldías</strong>. Chile acaba de poner en pantalla la primera serie de televisión (en muchos años) que intentó entrar en la profundidad de un drama histórico, con “Sitiados”.  Y se logró con ello, que millones de chilenos –siguiendo cada capítulo dominical- aprendieran, precisamente, de aquello que el sistema educacional tradicional y conservador nunca enseñó en las aulas: la existencia de dos pueblos confrontados: chilenos y mapuche.</p>
<p><strong>¿Ha terminado la confrontación? No. El Informe oficial del Estado de Chile, en el 2004, sobre Verdad y Nuevo Trato lo dejó meridianamente claro: Chile reconoce y tiene una deuda de justicia con sus Pueblos Originarios. El Papa Francisco, en su reciente visita a Bolivia remarcó el tema de las injusticias con los indígenas,  con mucha fuerza. </strong></p>
<p>¿Se podrán resolver las tensiones existentes entre Pueblos Originarios y Estado en el continente? Sí. Ha habido avances, limitados, pero la experiencia histórica reciente está demostrando que se puede avanzar. De partida, ha emergido en el continente una nueva generación de liderazgos indígenas, ilustrados, preparados, educados y formados –contradictoriamente- en el seno mismo de la sociedad que los ha discriminado.  Esa generación tiene en sus manos el proceso político, cultural y social definitivo para abrir nuevos caminos y esto es sin retroceso.</p>
<p>Los Estados también comprenden, a pesar de la pesadez formal y estructural de sus propias limitaciones, que tendrán que abrir espacio,  si o si,  a la pluriculturalidad y plurinacionalidad de nuestros países. Esto es tan sólo hoy, un problema de tiempo.  La sociedad, por su parte, soberbia y orgullosa de su racismo y discriminación histórica, comienza a ceder en su reconocimiento de lo indígena e incluso hoy ya admira el hecho de que muchas de las esperanzas ciudadanas, en una mejor calidad de vida, en el cuidado de nuestros bosques y de nuestros ríos, en el respeto a la tierra y a la naturaleza, tiene en los Pueblos Indígenas sus mejores pedagogos.</p>
<p>Las sociedades comienzan a mirar y a percibir a los indígenas como pueblos aliados para un mejor modelo de desarrollo, menos extractivo y menos depredador, y comienzan a comprender que la cosmovisión indígena es una fuente de esperanza.</p>
<p><strong>Mientras estos valores se desarrollan y se amplían lentamente, es inevitable que fuerzas y movimientos conservadores, culturalmente hablando, pugnen en el continente por mantener a los indígenas en el oscurantismo o que los limiten o reduzcan a categorías menores o, en el peor de los casos, que los combatan con la fuerza y la violencia.   </strong></p>
<p><strong></strong>Pero ya sabemos, luego de 523 años, que no hay fuerza suficiente por parte de los Estados y de las sociedades que puedan disminuir o liquidar el protagonismo indígena. Esa es la principal derrota presente y futura de los Estados, sociedades y de actores políticos que no comprenden que el camino es reconocer, valorar e incluir a los Pueblos Indígenas en su desarrollo, como iguales.</p>
<p>Ese es el futuro de Chile: un futuro con nosotros. Incluidos.</p>
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		<title>“Sitiados”, una serie históricamente necesaria</title>
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		<pubDate>Thu, 09 Jul 2015 15:41:10 +0000</pubDate>
		<dc:creator>manola</dc:creator>
				<category><![CDATA[Cultura]]></category>
		<category><![CDATA[Domingo Namuncura]]></category>

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		<description><![CDATA[Mis recuerdos de infancia respecto de películas –todavía en blanco y negro- en la transición de los años 50 a los 60, relativas a la Pasión de Cristo, son que Jesús era presentado por actores blancos, de ojos claros, y &#8230;<span class="br01"></br></span><a href="http://blogs.cooperativa.cl/opinion/cultura/20150709114110/sitiados-una-serie-historicamente-necesaria/">Sigue leyendo <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Mis recuerdos de infancia respecto de películas –todavía en blanco y negro- en la transición de los años 50 a los 60, relativas a la Pasión de Cristo, son que Jesús era presentado por actores blancos, de ojos claros, y de hablar cadencioso, corto y preciso. Sus apóstoles reunían más o menos las mismas características y las ciudades de su vida, pasión y muerte estaban reconstruidas a la usanza de la época.</p>
<p>Por cierto, los romanos, siempre malos, eran mostrados con rudas barbas, miradas ásperas y sonrisas burlonas, gozando cada azote al profeta. Ejemplo de esto es la superproducción “Rey de Reyes” en 1961, además, con un gran éxito de taquilla a nivel mundial. En 1963 el director italiano Pier Paolo Passolini escandalizó a Roma con “El Evangelio según San Mateo”, claramente contestaria.</p>
<p>En 1965, EEUU saltó a escena con “La historia más grande jamás contada”, en un tibio intento por mostrar una versión más contemporánea de la historia. Una cinta dominante en América Latina, en 1969 fue la mexicana “Jesús, María y José”, llena de piedad y religiosidad. Con el tiempo, en los años 70 y 80 las producciones fílmicas sobre Cristo no variaron mucho, pero la televisión comenzó a introducir versiones más “liberales”, tratando de contextualizar su historia. <strong></strong></p>
<p><strong>Y el cine se atrevió con versiones más audaces, como “Jesucristo Superestrella”, que rompió las fronteras y acercó a millones de jóvenes al conocimiento de una historia que estaba más bien refugiada en las Iglesias, los colegios católicos y en las sociedades religiosas.</strong></p>
<p>La miniserie anglo-italiana de 1977, “Jesús de Nazareth”, fue un acierto mostrando a un protagonista más humano, más cercano, más cotidiano y a una corte de judíos y romanos no tan malos ni tan buenos, y atravesados por enormes disquisiciones respecto del qué hacer con este personaje.</p>
<p><strong>Martin Scorsese, en 1988, agregará mayor controversia con “La última tentación de Cristo”, en donde el espectador pudo establecer una perspectiva más realista de cómo pudo ser la existencia del profeta y, por lo mismo, con una sensación de mayor cercanía.</strong>   En 1979 llega “La vida pública de Jesús”, más controvertida y claramente con mayor énfasis histórico. Es una producción que hace pensar sobre el valor religioso de su vida. En la película “Jesús”, en 1999, el demonio aparece caracterizado con vestimenta moderna y el relato de la misma lo hace un narrador romano, “Livio”.</p>
<p>La película americana de Mel Gibson, el año 2004, “La pasión de Cristo”, lejos, es la cinta más conmovedora por su puesta en escena, por mostrar a un Jesús humano, por una reproducción de escenarios y contextos históricos muy concretos y porque logra hacer entender las grandes contradicciones sociales, políticas y culturales que tuvieron lugar en aquellos hechos.  Se entiende que son estos aspectos los que finalmente permiten tomar conciencia y comprender los relatos históricos y sobre todo acercar la historia a la realidad,  y la realidad a una conciencia distinta.</p>
<p>Por cierto, ninguna de estas producciones estuvo exenta de problemas y críticas. Durante décadas la Iglesia institucional gozó del beneficio indulgente de películas sumamente religiosas y sin contexto histórico. Pero luego tuvo que enfrentarse al hecho de que el cine y la televisión abrieron la historia.</p>
<p>Comunidades de judíos en el mundo protestaron cuando se les presentó como responsables del crimen histórico acontecido con Jesús. Católicos conservadores en el mundo interpusieron todo tipo de recursos para que determinadas películas no fuesen exhibidas, y no faltaron –muchos en realidad- que cuestionaron las tramas, los personajes, las historias y a los protagonistas.</p>
<p>Pero la historia avanzó y hoy, gracias a la suma de estas producciones la sociedad puede saber mejor cómo fue –en realidad- la historia de Jesús y ya podemos comprender que él fue un personaje, que si bien tuvo un protagonismo histórico determinante, no fue ajeno –y esto es lo principal- al contexto histórico que le tocó vivir y a las vicisitudes políticas de su propio tiempo. <strong>Gracias a estas películas uno llega a la comprensión de que Jesús fue un profeta  y un líder, y como tal, vivió las angustias y sobresaltos propios de aquello y que, probablemente, no estaba en condiciones de retroceder y que su destino estaba trazado de antemano.</strong></p>
<p>Televisión Nacional de Chile, en co-producción con Fox International Channel ha inaugurado en horario premiun del día domingo la nueve serie <strong>“Sitiados”</strong>, que narra –en síntesis- los sucesos de la cruenta batalla de Curalaba, en Villarrica, entre Mapuche y españoles de la conquista a fines del siglo XVI (1598).  El 23 de diciembre de ese año, el Cacique Pelantaro cayó sobre las fuerzas españolas, iniciando la liberación de un amplio territorio al sur de Chile el que luego, a comienzos del siglo XVII fue recuperado  por los españoles. El proceso implicó muchas batallas.</p>
<p><strong>La serie ha sido producida considerando diversos matices para generar la convocatoria necesaria: guerra, sangre, sexo, intrigas políticas, drama, banda musical, escenarios naturales y otros no tanto, reproducción histórica lo más cercana posible y la introducción de diversas situaciones simbólicas que han generado controversias diversas, como la calvicie de los “weichafes” mapuche hasta el uso parcial del mapudungun.</strong> Recuerden ustedes el impacto de Gibson en la producción “La pasión de Cristo”, en donde todo el guión es hablado en lengua vernácula y eso sí fue un acierto fílmico notable.</p>
<p>“Sitiados” es una serie que está destinada a ser objeto de debate en Chile, no sólo por su producción en sí, sino además por el momento histórico en que emerge.  No existe en Chile, previamente, una producción televisiva como “Sitiados”. Es la primera de una serie que esperamos siga ampliándose, como lo fue el tránsito de las películas religiosas de Cristo hasta las versiones más modernas que nos acercaron mejor a su historia. A nivel mundial sólo la película “La Misión” (1986) nos adentró en la historia del descubrimiento y conquista.</p>
<p><strong>Es evidente que “Sitiados” se trata de una serie televisiva a la que le falta mucho para ser considerada una “pieza histórica” en la relación entre Pueblos Indígenas, Estado y Sociedad, pero no es menos cierto que a partir de su exhibición en TVN miles de chilenos sabrán ahora que hubo una batalla heroica en Curalaba y que nuestras tradiciones no son sólo el 21 de Mayo y la gesta de Prat o las batallas de O’Higgins, San Martín y Manuel Rodríguez.</strong></p>
<p>Después del estreno de “Sitiados”, cientos de miles de chilenos que vieron el primer capítulo ahora ya saben que hubo mapuche que lucharon contra la invasión española y que esto no fue fácil de comprender para las fuerzas españolas, orgullosas de su cultura y civilización y ahora entrampados en Villarrica, obligados a defenderse.</p>
<p>Con la serie “Sitiados”, los miles de chilenos ahora también podrán comprender que los Mapuche son personas dignas y orgullosas de su identidad y que el amor también nace en la guerra.  Los chilenos conocerán al español conquistador dubitativo –porque lo fue- ante la estrategia; que hubo líderes como Pelantaro, que no aceptaron con facilidad la conquista española y que también hubo líderes como Kurimanque, que se aliaron con los conquistadores.</p>
<p>“Sitiados” no tiene porque ser una pieza histórica exacta o religiosa como las películas catolizadas, o tan desprejuiciadas como “La última tentación de Cristo”.  <strong>Siendo la primera oportunidad y el primer ejercicio serio de la televisión chilena para mostrar esta parte que los historiadores conservadores de Chile (Encina, Eyzaguirre, Villalobos y otros) escondieron por décadas a los chilenos, ya es en sí misma una valiosa experiencia que ayudará a miles de compatriotas a adentrarse en el corazón de una historia intercultural que nos ha sido negada hasta ahora.</strong></p>
<p>¿Qué fue “Valparaíso mi amor”, de Aldo Francia, en 1969 sino una toma de conciencia para miles de chilenos que vieron esta película en blanco y negro, mostrando la riqueza y sobre todo la miseria de los barrios porteños, y todo puesto en un contexto político y socio-cultural que hoy tiene a esta cinta con un valor de culto?</p>
<p>“Sitiados” tendrá que ser recordada como la producción más importante de estos años en la televisión chilena; disponible para mostrar un episodio histórico, el de una batalla intensa entre mapuche y españoles, en un momento en que la conquista avanzaba a sangre y fuego y fueron los mapuche quienes resistieron, y la historia dominante redujo este hecho casi a la nada…Hasta ahora.</p>
<p><strong>Imagino las tensiones previas a la producción de esta serie. Las batallas en sí no son convocantes, lo es su trama. Y el guión tiene el valor de mostrar momentos relevantes en donde los personajes, en el contexto de una guerra, se desenvuelven como son: seres humanos avasallados, con sueños y esperanzas, débiles y fuertes, con deseos de sobrevivir aun sabiendo que al día siguiente pueden morir</strong>.</p>
<p>Para el mundo Mapuche, Curalaba siempre ha estado en el relato de nuestros ancestros, abuelos y padres. Pero nunca había entrado al conocimiento masivo de la sociedad chilena. “Sitiados” logra ese efecto.</p>
<p>Y mañana, más temprano que tarde, vendrán otras producciones y conoceremos más detalles de cómo se fue conformando la historia de esta sociedad pluricultural llamada Chile. Y será entonces el momento para ir exigiendo mayores precisiones y certezas.</p>
<p>¿Y por qué no? También más temprano que tarde, Chile producirá –une película o serie televisiva de larga duración- con su verdadera historia, en lenguas indígenas, con personajes mapuche históricos y con subtítulos en español. Por ahora, felicitaciones al equipo de producción de TVN por la serie “Sitiados”, por el esfuerzo realizado y sobre todo por invitar con esta iniciativa a miles de chilenos a adentrarse en la historia desconocida de Chile.</p>
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		<title>¿Dejar atrás la celebración del No?</title>
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		<pubDate>Mon, 06 Oct 2014 10:50:13 +0000</pubDate>
		<dc:creator>manola</dc:creator>
				<category><![CDATA[Política]]></category>
		<category><![CDATA[Domingo Namuncura]]></category>

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		<description><![CDATA[Han transcurrido 26 años desde la gesta del NO el 5 de octubre de 1988. Tenemos muchas razones para sentirnos orgullosos de ese destacado triunfo de quienes fuimos oposición al régimen militar de Pinochet. Ganamos en las urnas con un &#8230;<span class="br01"></br></span><a href="http://blogs.cooperativa.cl/opinion/politica/20141006075013/dejar-atras-la-celebracion-del-no/">Sigue leyendo <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Han transcurrido 26 años desde la gesta del NO el 5 de octubre de 1988. Tenemos muchas razones para sentirnos orgullosos de ese destacado triunfo de quienes fuimos oposición al régimen militar de Pinochet. Ganamos en las urnas con un 54,71% de los votos. Quienes deseaban la continuidad de la dictadura, sólo obtuvieron un 43,01% de los sufragios. <strong> No fue una campaña fácil: estuvo poblada de sacrificio y mucho esfuerzo por parte de la oposición.  La dictadura aportó censura, represión y puso muchos recursos financieros para convencer al país que entre el SI y el NO había que apoyar el SI.</strong></p>
<p>En los años siguientes, y luego del triunfo presidencial con Patricio Aylwin, ya en La Moneda, el 5 de octubre –cada año- se convirtió en un ícono de conmemoraciones masivas y oficiales, con mucho ceremonial, sea en el Palacio presidencial, en el ex Congreso, hoteles y sedes partidarias.</p>
<p><strong>La élite oficial celebraba con entusiasmo y vocación lo que fue la gesta histórica que abrió camino a la transición democrática.  Los actores se peleaban para los discursos de rigor. No estar presente en los actos conmemorativos del NO, cada 5 de octubre, era –prácticamente- estar fuera del escenario político.</strong></p>
<p>Lentamente este acopio de entusiasmo ha ido decayendo y es bueno y es sano reconocerlo. En los últimos años se convirtió en una “lata” ceremonial, en un ritual desgastado, con discursos llenos de lugares comunes y promesas de unidad y compromiso democrático propios de una buena retórica.</p>
<p>Posteriormente, con la debacle de la derrota electoral en enero del 2010, y con el ingreso de la derecha a La Moneda, prácticamente, el riguroso y potente ceremonial del 5 de octubre de cada año, dejó de celebrarse con la pompa partidaria y gubernamental de antaño.</p>
<p>Apelamos al recuerdo de la Historia. No hubo ceremoniales relevantes. Se han señalado diversas excusas para ello. En realidad, lo mejor es que cada cual –gobierno, partidos, dirigentes, funcionarios, militantes y simpatizantes- hagan bien su trabajo en donde sea que estén. Y si hay espacio para que en algunos lugares, se realice alguna reunión para celebrar el NO, que esa reunión sea bienvenida.</p>
<p>Lo esencial es lo siguiente: las fechas históricas dejan de tener sentido ritual cuando éstas se han internalizado en la Memoria del país. Por muchos años, habrá siempre un recuerdo del NO y sobre todo de su fuerza unitaria.</p>
<p>Los que fuimos jóvenes activistas de la campaña en 1988, ya habremos transmitido a nuestros hijos la epopeya de la que fuimos protagonistas y testigos. Y ellos, a su vez, la mantendrán en su memoria y seguirán transmitiéndola. Esto es la herencia de la tradición oral y escrita, que tiene un sello determinante en los pueblos. No es que el NO pase al olvido. Por ningún motivo.</p>
<p><strong>Lo que acontece es que quienes lo protagonizaron y después fueron parte del nuevo poder democrático, entendieron –seguramente a su modo- que había que enfrentar complejas decisiones políticas, legislativas, económicas y culturales que, inevitablemente, empañarían el legado del NO. ¿Se recuerdan de esa frase histórica: “Haremos justicia en la medida de lo posible”?&#8230;., en referencia a la lucha por los Derechos Humanos.</strong></p>
<p>El desgaste del ritual político de la celebración del NO, no guarda relación con el valor intrínseco de la gesta histórica. <strong>Se relaciona, fundamentalmente, con el desgaste de los liderazgos políticos.</strong>El NO permanecerá para siempre como valor, a pesar de nuestros liderazgos y de nuestros partidos.</p>
<p>Conmemoramos entonces 26 años de esa hermosa gesta política. <strong>No olvidemos que ese 43% de chilenos que votaron por la continuidad de la dictadura siguen también existiendo y que, en definitiva, el camino de la reconciliación en aras de una sociedad más justa, sigue teniendo fuertes contradicciones. </strong></p>
<p>Nuestra conmemoración , en el primer año del gobierno de la Nueva Mayoría, herederos legítimos de la Concertación por el NO, representa fundamentalmente la consolidación de la Memoria Histórica, la que cada uno conserva. Es un marco de referencia fundamental para obligarnos a pensar –claramente- que cuando triunfamos con el NO,  el 5 de octubre de 1988, fue para iniciar un cambio democrático de verdad, para establecer relaciones de justicia, para instaurar la verdad en derechos humanos, para que Chile se convierta en una sociedad progresista, pero para todos y no para unos pocos.</p>
<p><strong>Si no hay suficiente convicción respecto de estos valores superiores, tal vez, valga la pena no gastar tiempo en rituales artificiales y así, es mejor, que la celebración del NO haya sido un gesto sencillo, de cada cual, en el lugar en que se encuentre.</strong></p>
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		<title>Propuestas indígenas desde la derecha</title>
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		<pubDate>Mon, 01 Sep 2014 12:56:07 +0000</pubDate>
		<dc:creator>manola</dc:creator>
				<category><![CDATA[Política]]></category>
		<category><![CDATA[Domingo Namuncura]]></category>

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		<description><![CDATA[Los parlamentarios Espina y García han tomado una posición pro-activa en favor de Derechos indígenas largamente demandados. Presentaron sus ideas en un documento en donde destacan dos ejes doctrinarios importantes. Los asuntos indígenas que conmueven a la Región de la &#8230;<span class="br01"></br></span><a href="http://blogs.cooperativa.cl/opinion/politica/20140901085607/propuestas-indigenas-desde-la-derecha/">Sigue leyendo <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Los parlamentarios Espina y García han tomado una posición pro-activa en favor de Derechos indígenas largamente demandados. Presentaron sus ideas en un documento en donde destacan dos ejes doctrinarios importantes.</p>
<p>Los asuntos indígenas que conmueven a la Región de la Araucanía constituyen una cuestión de Estado y reconocen una incapacidad histórica del Estado para construir una política de inclusión.  </p>
<p>Luego, proponen, entre otras medidas la creación de un Consejo de Tierras (integrado por representantes indígenas, de la sociedad empresarial, gobierno y otras entidades) para resolver las demandas de tierras en la Araucanía e incluso enfatizan la idea de una reparación pos 1990.  </p>
<p>Proponen también crear una suerte de Corporación Regional de Fomento rural y se pronuncian categóricamente en favor de la creación de cuotas especiales de representación en el Congreso Nacional, municipios y otras entidades colegiadas.  </p>
<p>Por cierto, reconocen las falencias de la actual institucionalidad indígena, expresadas en la Conadi y su superación con la creación del ministerio de Asuntos Indígenas.<strong> A lo largo de estos años, señalan, se ha diagnosticado de manera suficiente la problemática indígena pero las respuestas han sido insuficientes o limitadas. En lo principal, se pronuncian también a favor del reconocimiento constitucional de los Pueblos Indígenas.</strong></p>
<p>Lo primero que quiero decir es que me alegro de esta toma de posición de estos parlamentarios de la derecha chilena. Sin entrar a revisar cómo han votado a lo largo de sus períodos legislativos cuando varias de estas mismas iniciativas fueron puestas en debate, lo que es menester esperar es que <strong>ahora, cuando estas ideas sean presentadas o restablecidas como proyectos de Ley, ambos legisladores (y asumo que sus bancadas harán honor al compromiso expresado en este reciente documento) votarán a favor de las iniciativas legales.</strong></p>
<p>Y eso representaría un avance sustancial en la solución política de la cuestión social indígena en Chile.</p>
<p>No obstante, es igualmente importante –y en honor a la historia- despejar y precisar varios aspectos de esta toma de posición, primero, para indicar que en materia de iniciativas políticas para abordar el tema indígena, no estamos partiendo de cero.</p>
<p>En efecto. No es nuevo, por ejemplo, señalar hoy que la problemática indígena constituye un asunto de Estado. Esto ya estaba claro en el planteamiento del Pacto de Nueva Imperial, en 1989.Estuvo claro en las bases de la Comisión Especial de Pueblos Indígenas (CEPI), entre 1990 y 1993. Estuvo muy claro en el debate parlamentario, con motivo de la Ley Indígena 19.253, finalmente aprobada el 5 de octubre de 1993 y recordemos que la derecha se opuso tenazmente a la aprobación del Convenio 169 y al reconocimiento de la condición de pueblos de nuestras comunidades ancestrales. </p>
<p>Para el movimiento democrático y la sociedad civil indígena en Chile, desde mucho antes del triunfo del No en 1988 ya se tenía claro que la problemática indígena debería ser abordada como un asunto de Estado. </p>
<p>Y a mayor abundamiento, esta concepción quedó ampliamente establecida en el histórico Informe oficial de la Comisión Nacional de Verdad y Nuevo Trato (2004).<strong> En consecuencia, no es una novedad reconocer hoy que el tema indígena es un asunto que corresponde resolver al conjunto de la sociedad chilena y del Estado. La pregunta es, ¿por qué la derecha ha demorado 25 años en reconocerlo?</strong></p>
<p>En materia de propuestas, es igualmente importante formular profundas precisiones a las generosas ideas de los parlamentarios Espina y García. </p>
<p>La cuestión social indígena en Chile no se reduce a la Región de la Araucanía: es un tema de carácter geopolítico, que comprende a todos los Pueblos Indígenas de Chile, desde el norte grande hasta el extremo sur del país. Los acontecimientos en la Araucanía solo reflejan la punta del iceberg del problema mayor.  </p>
<p>En consecuencia, y esto ya fue previsto en el Informe de la Comisión de Verdad y Nuevo Trato y en los programas presidenciales del 2005 y del 2013, cuando se dice (y en este caso se reitera lo ya conocido) que el tema indígena es un tema de Estado, lo es –efectivamente- en el amplio sentido de los problemas, deudas históricas y oportunidades que Chile y su Estado deben abrir y considerar para todos los pueblos indígenas.</p>
<p>Otro capítulo de precisiones apunta  que en todas aquellas políticas referidas a las “soluciones” de los problemas de Tierras y Aguas, no es suficiente un Consejo de carácter regional, para constituir una suerte de “banco de tierras” y fijar un plazo para devolver tierras e incluso levantar reparaciones “para indígenas y no indígenas”.  </p>
<p><strong>Los pueblos indígenas del norte, el pueblo Rapa Nui y diversas comunidades mapuche desde el Bío- Bío hasta el extremo sur del país, están planteando que deben ser considerados los derechos territoriales y de autodeterminación que emanan del Convenio 169 de la OIT, hoy Ley de la República.  </strong></p>
<p>Y aquí no me quiero detener en revisar cómo votaron en años anteriores los parlamentarios que ahora “lideran soluciones” de buena voluntad para encarar la cuestión indígena.  El punto principal es que hoy, la demanda de tierras no se refiere sólo a la Deuda Histórica reconocida en el 2004 por el Estado en el Informe de Verdad y Nuevo Trato, sino que el requerimiento se ha ampliado –legítimamente- a un asunto territorial de mayor envergadura. Y esto fue adecuadamente previsto en el Programa de la campaña presidencial de la Nueva Mayoría en el 2013, con las correspondientes propuestas de políticas públicas.</p>
<p><strong>Los parlamentarios Espina y García se pronuncian también a favor de una representación parlamentaria, municipal y en otras entidades, de los Pueblos Indígenas.Esto no es una expresión de buena voluntad. Ni siquiera para la Nueva Mayoría.Es una exigencia que emana del Convenio 169 de la OIT y de la Declaración universal de Derechos Indígenas, de Naciones Unidas (2007).<br />
</strong><br />
Es decir, y para ser más precisos, la calidad democrática del próximo Congreso Nacional a elegirse el 2017 estará condicionada por dos fenómenos nuevos: la incorporación efectiva de cuotas de mujeres y  la incorporación efectiva de cuotas parlamentarias indígenas, y en ambas Cámaras, para ser bien precisos.</p>
<p>La idea de una especie de Corfo Rural ya está presente en el programa presidencial del actual Gobierno. Lo mismo, la creación del ministerio de Asuntos Indígenas para fortalecer la transversalidad de la política indígena; y en el programa se incorporó un compromiso que deriva desde el Informe de Verdad y Nuevo Trato: que los Pueblos Indígenas tengan su propia institución representativa, con capacidad de interlocución con todos los poderes del Estado y esto es, el Consejo (o Parlamento) Nacional de los Pueblos ancestrales o indígenas de Chile.</p>
<p><strong>¿Qué es, entonces, lo nuevo en la toma de posición de los parlamentarios Espina y García? Que en tanto representantes de la derecha, y a partir de una postura de buena voluntad (y ello se verá reflejado cuanto voten en el parlamento), lo que ellos están haciendo es producir un giro (no sabemos cuán sólido y persistente podrá ser), en una derecha que a lo largo de muchas décadas desconoció la relevancia histórica, social y cultural de nuestros Pueblos ancestrales.</strong>  </p>
<p>Este es el principal mérito de su postura, por cuanto –espero- obligará a sus correligionarios políticos conservadores a tomar igual posición en el parlamento.  </p>
<p>Si esto es así, es perfectamente dable pensar que cuando nuestra Presidenta ingrese los proyectos de Ley respectivos, los parlamentarios Espina y García serán los más entusiasmados en aprobarlos. </p>
<p>Y eso, en sí mismo, es extraordinariamente valioso.</p>
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		<title>Una oportuna interpelación</title>
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		<pubDate>Fri, 11 Jul 2014 14:17:57 +0000</pubDate>
		<dc:creator>manola</dc:creator>
				<category><![CDATA[Política]]></category>
		<category><![CDATA[Domingo Namuncura]]></category>

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		<description><![CDATA[Sectores conservadores del parlamento chileno han orquestado una “puesta en escena” para interpelar al ministro del Interior, Rodrigo Peñailillo, por acontecimientos que vienen desarrollándose en el sur, particularmente en la Araucanía a propósito de hechos de violencia en el mal &#8230;<span class="br01"></br></span><a href="http://blogs.cooperativa.cl/opinion/politica/20140711101757/una-oportuna-interpelacion/">Sigue leyendo <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Sectores conservadores del parlamento chileno han orquestado una “puesta en escena” para interpelar al ministro del Interior, Rodrigo Peñailillo, por acontecimientos que vienen desarrollándose en el sur, particularmente en la Araucanía a propósito de hechos de violencia en el mal denominado “conflicto mapuche”. </p>
<p>Tangencialmente, con dicha interpelación apuntan también al jefe del gobierno regional, el abogado mapuche Francisco Henchumilla. Veamos primero los hechos.</p>
<p>La Presidenta designó por primera vez como Intendente en la historia de la región mapuche (Araucanía) a un profesional originario de este Pueblo.Esto nunca había ocurrido y la señal fue claramente entendida: una de las más importantes tareas de la nueva autoridad es re-encaminar las relaciones del Estado con nuestras comunidades, en el marco de un proceso que ha sido tenso y complejo en todos estos años. </p>
<p>El Intendente asumió este mandato y a su vez brindó señales claras de que la sociedad chilena, el Estado y sus instituciones (gobierno, poder judicial, parlamento) deben encarar de una vez por todas los compromisos pendientes y comenzar a saldar la deuda histórica con los Pueblos Indígenas. </p>
<p>Pidió perdón a los mapuche por las injusticias cometidas; se pronunció a favor de un Estado pluricultural; visitó de inmediato a comunidades en zonas de alta tensión; visitó a un preso mapuche en la cárcel y, en suma, ha hecho todo aquello que en su momento, el Informe de la Comisión Nacional de Verdad y Nuevo Trato (2004) señaló como tareas y compromisos ineludibles del Estado ante las justas demandas por los Pueblos Indígenas de Chile.</p>
<p><strong>Todo esto ha sido mal percibido por el mundo conservador y sus parlamentarios. La derecha en Chile comenzó a tomar posición y a través de los medios de prensa en donde ejercen una importante influencia, volcaron editoriales, reportajes, crónicas y entrevistas para expresar públicamente su descontento con esta política, digamos, un tanto étnica del Gobierno Regional y fueron construyendo una estrategia que les permitiese elaborar una puesta en escena mayor, para apuntar al corazón del Gobierno. Esto se llama “interpelación al ministro del Interior”.</strong></p>
<p>La reacción del Ministro ha sido ponderada, al reconocer que tales parlamentarios tienen derecho a interpelar y que el Gobierno responderá en su justa medida. Esto es un gesto claramente republicano. </p>
<p>No obstante, la pretensión de quienes buscaron esta interpelación no es la de realizar un debate profundo sobre la realidad de las relaciones entre Pueblos Indígenas y Estado. Su objetivo es poner contra la pared a las autoridades, apuntando a su supuesta parcialidad, por ejemplo, respecto de las victimas de hechos de violencia. Defenderán el derecho de propiedad, a raíz de dudosos atentados locales. Rasgarán vestiduras por el clima de violencia y, sin duda, buscarán “dejar en evidencia” la falta de diligencia o de voluntad del Gobierno para enfrentar un clima de “terrorismo étnico”.</p>
<p>Entonces, hace muy bien el ministro del Interior en reconocer el derecho de que puedan manifestarse en ese tono. Y la interpelación ha de ser una excelente oportunidad para poner las cosas en su lugar. Y vamos al punto.</p>
<p>La política de los Gobiernos en relación con la situación indígena tiene que enmarcarse en el contexto de los acuerdos y recomendaciones del Informe de la Comisión nacional de Verdad  y Nuevo Trato.Esto es lo que se intentó en el primer gobierno de la Presidenta y los resultados fundamentales están expresados en el Programa Re-Conocer y en la aprobación del Convenio 169 de la OIT. Y digamos con franqueza meridiana: ninguna de las recomendaciones principales de dicho Informe fueron recogidas por el Gobierno conservador del Presidente Piñera, cuya falta de respuestas contribuyeron a la profundización de las desconfianzas entre Pueblos Indígenas y Estado. </p>
<p>Durante la campaña presidencial del 2013, la Presidenta inició sus diálogos sociales reconociendo errores y marcó de entrada que bajo su Gobierno las políticas indígenas tendrían un sello diferente y progresista. Y está cumpliendo con aquello.</p>
<p>¿Por qué entonces la interpelación al Ministro Peñailillo? Ciertamente, no está motivada por un repentino arrojo de sensibilidad y compromiso de la derecha chilena con los Pueblos Indígenas. </p>
<p><strong>Tampoco, y seamos claros en esto, porque les conmueva demasiado el llamado “clima de violencia”, que si bien existe y no es extendido y ha cobrado víctimas mapuche y no mapuche, lo que verdaderamente les preocupa –y este es el problema de fondo para ellos- es que la sociedad chilena, el Estado y el Gobierno en particular están abriendo camino hacia la idea de una sociedad pluricultural e intercultural, con pleno reconocimiento de los derechos indígenas. Esto es lo que está comprometido en el programa presidencial.<br />
</strong><br />
Les resulta extraño, incómodo y probablemente perjudicial para la concepción cultural dominante que ha reinado en Chile por más de siglo y medio, el que los pueblos indígenas, tradicionalmente olvidados, marginados y excluidos, hoy sean protagonistas sociales y políticos como nunca antes lo fueron en nuestra historia. </p>
<p>Les preocupa que aquellos intereses económicos que siempre campearon en el sur a diestra y siniestra, tengan que someterse ahora a procesos de consulta indígena.<strong> Molesta esta perspectiva de que los inquilinos de ayer, la mano de obra barata de ayer, esos nativos sin ciudadanía real, hoy tengan que ser considerados como actores y ciudadanos reales y se haga necesario tener que consensuar con ellos, discutir con ellos, debatir con ellos temas como el desarrollo nacional, la educación, la cultura, los derechos políticos que hasta hace unos años sólo estaban reservados a la sociedad chilena, blanca, católica y comerciante.<br />
</strong><br />
Es la irrupción del Chile moreno, indoamericano y mestizo lo que incomoda. Es tener un Intendente Mapuche lo que molesta. Es estar siendo gobernados por un Gobierno progresista que está poniendo reformas estructurales profundas, lo que tiene conmovida a la derecha.</p>
<p>Entonces, hace bien el Ministro Peñailillo en asumir la interpelación, y con toda seguridad sabrá volcar la puesta en escena de la derecha y pondrá al mundo conservador de frente al espejo porque, en realidad, los interpelados deberían ser aquellos que a lo largo de muchas décadas silenciaron la verdad de una Historia en donde se ocultó el trato injusto que el Estado tuvo con los Pueblos Indígenas.</p>
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		<title>Voces de la Tierra, concierto indígena magnífico e impecable</title>
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		<pubDate>Mon, 02 Jun 2014 16:13:55 +0000</pubDate>
		<dc:creator>manola</dc:creator>
				<category><![CDATA[Cultura]]></category>
		<category><![CDATA[Domingo Namuncura]]></category>

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		<description><![CDATA[Las aposentadurías del clásico y tradicional Teatro Municipal de Santiago, estaban completas a las 19:00 pm del domingo primero de junio, cuando las luces del escenario principal acompañaron el ingreso solemne de Mahani Teave, la gran pianista Rapa Nui que &#8230;<span class="br01"></br></span><a href="http://blogs.cooperativa.cl/opinion/cultura/20140602121355/voces-de-la-tierra-concierto-indigena-magnifico-e-impecable/">Sigue leyendo <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Las aposentadurías del clásico y tradicional Teatro Municipal de Santiago, estaban completas a las 19:00 pm del domingo primero de junio, cuando las luces del escenario principal acompañaron el ingreso solemne de Mahani Teave, la gran pianista Rapa Nui que hoy sorprende por su técnica y arte en muchas partes. </p>
<p>Ella inició el primer gran concierto de Artistas de los Pueblos Indígenas de Chile, que saludaron el inicio del mes de junio, en donde se celebra el Año Nuevo indígena (Wetripantu mapuche y de otros pueblos) y el Día Nacional de los Pueblos ancestrales, que se conmemora el 24 de junio de cada año. Su magistral ejecución en el piano fue aplaudida entusiastamente por centenares de personas que coparon el Municipal.</p>
<p>Su actuación fue seguida por otro gran descubrimiento artístico: la soprano Aymara, Sandra Caqueo. Sus datos los podrán encontrar en su página de facebook (https://www.facebook.com/people/Sandra-Caqueo/1060553999). </p>
<p><strong>Ella cantó principalmente en su lengua nativa y vestida a la usanza de nuestros pueblos del norte. Era la primera vez que, en la historia de este Teatro Municipal de Santiago, la voz y la melodía de estos pueblos se hacía escuchar con fuerza y belleza.También fue aplaudida con creces por los participantes.</strong></p>
<p>El gran espectáculo, que a esa altura de las presentaciones fue alcanzando un mayor climax, se consolidó con el ingreso de más de 50 músicos de la Orquesta Filarmónica de Santiago, esta vez dirigida por una mujer, Carolina Arredondo, música y pianista, esposa de nuestro gran Tenor Mapuche, Miguel Angel Pellao (vean su facebook en https://www.facebook.com/miguel.pellao) quien hizo una sobria entrada, siendo recibido de inmediato por un cerrado aplauso y el <em>afafan</em> mapuche. Centenares de hermanos con sus familias copaban el Municipal. </p>
<p><strong>Miguel Ángel desarrolló un impecable repertorio musical; su compañera, Carolina, dirigió la orquesta de manera magistral. El canto, los sonidos, la belleza de estos artistas indígenas nos rememoró historias de dolor, cantos de paz y justicia, arengas para defender la vida, el vínculo sagrado con la naturaleza. </strong></p>
<p>Probablemente el elegante Teatro Municipal de Santiago nunca se había dejado seducir por la magnificencia de este arte, proveniente ahora de nuestros Pueblos Indígenas. </p>
<p>Por cierto, el espectáculo cerró con prolongados e intensos aplausos, dejándonos una sensación hermosa y sobre todo, la convicción de que la conmemoración próxima -en todo el país- del Día Nacional de los Pueblos Indígenas, no podrá ser menos que lo logrado en esta gran gala artística indígena, que ha dejado la vara en alto.</p>
<p><strong>No es posible concluir esta sencilla reflexión sin reconocer el valioso aporte de la Alcaldía de Santiago.La Alcaldesa Carolina Tohá estuvo presente y acompañó todo el espectáculo. Lo hizo con especial compromiso y sensibilidad. Lo sé bien porque como Presidenta del PPD, en su momento, ella estuvo permanentemente a nuestro lado y tan solo recuerdo cuando tuvo el coraje de reunirse con los presos mapuches en Temuco. Ahí estaba ahora, poniendo el Municipio y el Teatro a disposición de este concierto. </strong></p>
<p>También hay que reconocer el auspicio del ministerio de Cultura (y estuvo presente la Ministra y parte importante de su equipo). No es menos lo que puede hacer pues la expresión artística de nuestros Pueblos es parte del patrimonio cultural de Chile. </p>
<p>También estuvieron presentes el Director Nacional de la Conadi y la Ministra de Desarrollo Social, además de Alcaldes, Concejales, Diputados como Giorgio Jackson y sobre todo, muchas familias y dirigentes del movimiento indígena e invitados, todos los cuales se maravillaron con el arte y las voces de Mehani Teave, Sandra Caqueo y Miguel Angel Pellao.</p>
<p>Un reconocimiento especial merece el equipo coordinador de ENAMA (Encuentro Nacional Mapuche), presidida por Hugo Alcamán y que tiene en su directorio al periodista Pedro Cayuqueo, gestores de este concierto intercultural y promotores de la iniciativa.Agradecemos su compromiso, independientemente de cualquier observación que se tenga de su labor. </p>
<p>Y debiera haber un mayor despliegue de organizaciones y movimientos que tengan esta capacidad de convocatoria. El concierto indígena realizado en el Teatro Municipal de Santiago, abre muchos nuevos caminos, especialmente para la difusión de nuestro arte y cultura. </p>
<p>Me complazco en haber sido uno más, junto a mi familia, de los centenares de participantes que gozamos ayer de una Gala magnífica, sobre todo porque esto nos llena de orgullo, identidad y sentido.</p>
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		<title>Representación indígena en el Parlamento</title>
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		<pubDate>Thu, 24 Apr 2014 15:46:35 +0000</pubDate>
		<dc:creator>manola</dc:creator>
				<category><![CDATA[Política]]></category>
		<category><![CDATA[Domingo Namuncura]]></category>

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		<description><![CDATA[Está puesto en el debate público el proyecto que apunta a eliminar el sistema binominal de elección parlamentaria. Es una deuda con nuestra democracia terminar con sus efectos y es un deber de la Nueva Mayoría cumplir con el compromiso &#8230;<span class="br01"></br></span><a href="http://blogs.cooperativa.cl/opinion/politica/20140424124635/representacion-indigena-en-el-parlamento/">Sigue leyendo <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Está puesto en el debate público el proyecto que apunta a eliminar el sistema binominal de elección parlamentaria. Es una deuda con nuestra democracia terminar con sus efectos y es un deber de la Nueva Mayoría cumplir con el compromiso de establecer un sistema electoral más representativo. </p>
<p>Es un tema duro. No será fácil asumirlo. Están en juego experiencias pasadas, ganancias electorales pírricas, intereses cruzados.</p>
<p>Se trata de que esta reforma amplíe la representación de las regiones, que otorgue mayor espacio a la diversidad social existente y, justo es decirlo, que no implique mayores gastos para el Estado. </p>
<p><strong>Todas estas son ecuaciones no fáciles y se hacen más complejas cuando se contempla la idea de que ningún sexo supere el 60% de los integrantes del nuevo Congreso y esto abre merecidos espacios para las mujeres, considerando incluso &#8220;premiar&#8221; a los partidos políticos con un bono financiero según la cantidad de mujeres que logren elegir.</strong></p>
<p>Estos temas entran ya al debate nacional.Lo importante es que se aborda de verdad una reforma muy demandada pero que nunca fue asumida totalmente en serio.Hoy estamos a las puertas de que esto se convierta en algo distinto.</p>
<p>Grandes ausentes en la idea son, sin embargo, los Pueblos Originarios. No hay mención a cuotas ni de formas de participación parlamentaria. Y dicho así, evidentemente resulta extraño, toda vez que se cuenta con un Programa Presidencial en asuntos indígenas que es mucho más avanzado que otros programas anteriores y en el horizonte se vislumbra una nueva institucionalidad (Ministerio de Asuntos Indígenas y Consejo Nacional de los Pueblos). </p>
<p><strong>Para ser precisos, el programa indígena no entró en el detalle de este tema en términos de cuotas o cupos más o menos en el parlamento. El primer criterio programático es el de considerar el respeto a los tratados internacionales. </strong><br />
<em><br />
Se dice: &#8220;Es un deber del Estado de Chile implementar los tratados que ha ratificado en materia de Derechos de los PPII y adecuar su legislación para que sea acorde con dichos estándares y elaborar una nueva política con un enfoque de Derechos&#8221;.</em>  </p>
<p>Recordemos que, a diferencia de años anteriores, entre los principales tratados internacionales ratificados por Chile está el Convenio 169 de la OIT que hoy es Ley de la República y sus normas determinan, de manera taxativa, la participación indígena en todos los órganos del Estado, lo que incluye el Parlamento. </p>
<p>La doctrina imperante en el debate nacional e internacional es que esta inclusión no puede ser voluntaria o quedar dependiente de la voluntad de los partidos políticos en razón de la experiencia acumulada y por tal razón, en diversos Estados, la norma del C169 se aplica con una lógica de discriminación positiva. </p>
<p>En el programa presidencial indígena tuvimos especial cuidado de cautelar que el mecanismo de inclusión de los Indígenas en los órganos del Estado fuese remitido al mecanismo de consulta que el C169 determina. </p>
<p>Cito. <em>&#8220;Debemos analizar en conjunto la mejor forma de participación de los Pueblos lndígenas en su propio destino y en los del país&#8221;.</em> </p>
<p>El enfoque de derecho se cumple en la siguiente afirmación que desarrolla esta metodología:<em> &#8220;Garantizaremos la participación plena de los Pueblos Indígenas en todo el proceso de debate y decisión sobre una Nueva Constitución, teniendo presente la idea de un Estado pluricultural que garantice sus derechos colectivos&#8221;.</em></p>
<p>Esto implica que cualquier referencia a la participación indígena en el parlamento va a requerir un debate específico con los Pueblos Indígenas y los resultados de esta consulta deberán ser incluidos en el debate mayor, que es la Nueva Constitución, pues -entre otros principios fundantes- está el del pleno reconocimiento de Chile a los derechos colectivos de los Pueblos Indígenas. </p>
<p><strong>En consecuencia, cualquier sistema electoral futuro, en términos democráticos, deberá contener -entre otros aspectos- la plena representación de los Indígenas en el Congreso y esto ha de ser resultado de un consenso entre el Estado y los Pueblos Indígenas. Lo mismo ocurre respecto de la creación del Consejo Nacional de los Pueblos, una especie de Parlamento indígena en Chile.<br />
</strong><br />
En este caso, hay mayores posibilidades de debate pues -entre otros aspectos- en el propio mundo indígena se preguntan si acaso no será mejor considerar un Parlamento por cada Pueblo. Claramente esto representa otras dimensiones. </p>
<p>En cualquier caso, la creación del Consejo o Parlamento de los Pueblos no excluye la participación de los indígenas en el Senado y en el Parlamento, por cuanto el Congreso Nacional deberá ser el espacio de representación nacional de nuestra diversidad cultural. Y la diversidad indígena en Chile es nacional y no solo regional.</p>
<p>En consecuencia, junto con valorar el inicio de un proceso que abre el camino para terminar definitivamente con el sistema binominal, está bien que un primer tema de debate sea la inclusión del Derecho de género. </p>
<p><strong>Luego, habrá que terminar con las prohibiciones que dicho sistema instala respecto de las incompatibilidades (entre ser dirigente sindical y parlamentario, por ejemplo) y posteriormente y como expresión de una Nueva Constitución, la participación de los Pueblos Indígenas en el Congreso Nacional no será la expresión de una suerte de &#8220;concesión graciosa&#8221; de las élites partidarias, sino el ejercicio pleno de un derecho político que el Estado y la sociedad han negado sistemáticamente a nuestros Pueblos Originarios. </strong></p>
<p>La señal del cambio cultural es que, así como ocurre en naciones civilizadas del mundo, los Pueblos Indígenas de Chile estarán representados en el Congreso.</p>
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		<item>
		<title>Indios entregados al alcohol</title>
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		<pubDate>Sat, 22 Mar 2014 15:46:01 +0000</pubDate>
		<dc:creator>manola</dc:creator>
				<category><![CDATA[Política]]></category>
		<category><![CDATA[Domingo Namuncura]]></category>

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		<description><![CDATA[El historiador Sergio Villalobos tiene una virtud importante que hay que reconocer públicamente: es brutalmente franco y no oculta su pensamiento ultra conservador, particularmente, respecto de la cuestión social indígena.A diferencia de sus colegas de ruta en esta lógica, no &#8230;<span class="br01"></br></span><a href="http://blogs.cooperativa.cl/opinion/politica/20140322124601/indios-entregados-al-alcohol/">Sigue leyendo <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>El historiador Sergio Villalobos tiene una virtud importante que hay que reconocer públicamente: es brutalmente franco y no oculta su pensamiento ultra conservador, particularmente, respecto de la cuestión social indígena.<strong>A diferencia de sus colegas de ruta en esta lógica, no esconde su desprecio y racismo.</strong></p>
<p>Es el Juan Ginés de Sepúlveda del siglo XVI en la memorable Junta de Valladolid, en la controversia con Bartolomé de las Casas, una especie de “cumbre” organizada por el Consejo de Indias, con el propósito de resolver el dilema (falso por cierto) de cómo entender la relación de la Corona y de la Iglesia con los pueblos nativos <em>descubiertos</em> y conquistados. Ginés de Sepúlveda, coincidentemente historiador, defendía la tesis de la guerra justa en contra de los indios,<em> “por sus pecados e idolatrías”.</em></p>
<p>Don Sergio Villalobos habló recientemente de “<em>defectos ancestrales</em>” de los mapuches, sin ahondar mucho en aquello.</p>
<p>Para Ginés de Sepúlveda, los indios eran seres inferiores y decía que sus prácticas culturales eran anti natura. Hoy, el profesor Villalobos alega que los mapuche, <strong><em>“de acuerdo a la cultura ancestral escasamente participaban en faenas: “era formalmente un guerrero y un cazador, que vivía relajadamente y entregado al alcohol”.</em></strong></p>
<p>Si a esto se suma el hecho de que, de acuerdo a sus conceptos, era inaceptable que <em>“hubiese tierras desperdiciadas en manos de los naturales (los mapuche)</em>”, se entiende entonces que estos sujetos estaban desprovistos de derechos.</p>
<p>En el siglo XVI Jesús Ginés de Sepúlveda alegaba exactamente lo mismo. Por eso, el Estado de Chile ejerció la fuerza y la violencia para despojar al mapuche de su patrimonio, como en su tiempo la Corona conquistó con sangre el continente.</p>
<p>Villalobos no es Ginés de Sepúlveda. Por cierto. Y Huenchumilla no es Bartolomé de Las Casas, como es evidente, pero ambos personajes son claves en la lucha por los derechos de indios durante la conquista. Y en algo se parecen en el debate de estos días.</p>
<p><strong>Uno, Villalobos defiende la conquista y sometimiento del Pueblo Mapuche y Huenchumilla busca – como muchos mapuches- reivindicar sus derechos.</strong></p>
<p>Lo más dramático es que, Ginés de Sepúlveda, el severo historiador y filósofo español, capellán y cronista de Carlos I y preceptor de Felipe II, defensor de la conquista española, pareciera revivir, ¡cinco siglos después! <strong>en los dichos de quien ha sido ungido, nada menos, como Premio Nacional de Historia, Sergio Villalobos.</strong></p>
<p>De las “reflexiones” del severo jurista Ginés de Sepúlveda encuentro esta afirmación categórica y explícita (Ginés tampoco tenía pudor con la franqueza) en su libro <em>“De la justa causa de la guerra contra los indios”.</em></p>
<p><em>“Con perfecto derecho los españoles imperan sobre estos bárbaros del Nuevo Mundo e islas adyacentes, los cuales en prudencia, ingenio, virtud y humanidad son tan inferiores a los españoles como niños a los adultos y las mujeres a los varones, habiendo entre ellos tanta diferencia como la que va de gentes fieras y crueles a gentes clementísimas. ¿Qué cosa pudo suceder a estos bárbaros más conveniente ni más saludable que el quedar sometidos al imperio de aquellos cuya prudencia, virtud y religión los han de convertir de bárbaros, tales que apenas merecían el nombre de seres humanos, en hombres civilizados en cuanto pueden serlo”.</em></p>
<p>Sí. El pensamiento de la conquista española sigue todavía vigente. Y en Chile podemos encontrar en el profesor Villalobos uno de sus más conspicuos seguidores.</p>
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		<title>Bienvenida Joan Báez</title>
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		<pubDate>Thu, 13 Mar 2014 10:33:27 +0000</pubDate>
		<dc:creator>manola</dc:creator>
				<category><![CDATA[Cultura]]></category>
		<category><![CDATA[Domingo Namuncura]]></category>

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		<description><![CDATA[Después de 33 años de habernos visitado en 1981, llega a Chile en estas horas la afamada cantante internacional Joan Báez, esta vez para compartir con miles de fans dos recitales en Santiago. El país al que arriba es distinto &#8230;<span class="br01"></br></span><a href="http://blogs.cooperativa.cl/opinion/cultura/20140313073327/bienvenida-joan-baez/">Sigue leyendo <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Después de 33 años de habernos visitado en 1981, llega a Chile en estas horas la afamada cantante internacional Joan Báez, esta vez para compartir con miles de fans dos recitales en Santiago. El país al que arriba es distinto al que visitó en mayo de 1981. Nadie le prohibirá ahora nada, ella podrá ingresar tranquila, sin premura ni temores. Podrá circular por nuestras calles con toda comodidad y nadie le impedirá cantar ante miles de personas.</p>
<p>Cuando vino a nuestro país en 1981 la realidad era otra, más densa y dramática. Como Presidenta y fundadora de la organización Humanitas International, había aceptado una sugerencia del Premio Nobel de la Paz, Adolfo Pérez Esquivel, Presidente del Servicio Paz y Justicia de América Latina, Serpaj de visitar nuestro continente, para conocer nuestra realidad y brindar su solidaridad con nuestros pueblos.</p>
<p>Se definió entonces que arribaría a Argentina, Chile y Brasil. En Argentina, la dictadura militar le prohibió todo tipo de encuentros abiertos; sus pasos fueron celosamente seguidos por efectivos de seguridad nacional.<strong>Un simulacro de bombas fue montado en la sede de Serpaj Argentina y las horas que vivió en Buenos Aires fueron de miedo.</strong></p>
<p>Sin embargo, se las ingenió para reunirse –igualmente- con dirigentes de movimientos de derechos humanos, las madres de Mayo, estudiantes y algunos grupos progresistas bonaerenses y alcanzó a cantar en recitales muy íntimos. El siguiente país sería Chile.</p>
<p>Adolfo nos había comunicado la buena nueva de su gira. Los tres gobiernos dictatoriales se pusieron en guardia y el Servicio Paz y Justicia de Chile, logró que su ingreso fuese catalogado como “turismo”.</p>
<p>Aún así su pequeña comitiva fue revisada extensamente el 15 de mayo de 1981, mientras la esperábamos en las afueras del aeropuerto. En 1981 Chile vivía una cruenta dictadura militar. El movimiento de Derechos Humanos (Vicaría de la Solidaridad, Comisión Chilena de DDHH, Codepu, Fasic, Codeju, Serpaj Chile y la Iglesia) era una línea de trinchera en contra de las violaciones a los DDHH.</p>
<p><strong>El gobierno militar no pudo impedir el ingreso de Joan Báez pero impuso severas restricciones siendo la más importante la prohibición absoluta de cualquier concierto en recintos públicos.</strong></p>
<p>Esto representaba diversos dilemas para Serpaj Chile, pero se resolvieron en coordinación con las organizaciones que ayudaron a organizar la gira y luego del arribo de Joan a Santiago, se puso en marcha una agenda de reuniones y encuentros en recintos de Iglesia, en la sede de la Vicaría, en parroquias y en el propio Serpaj Chile, <strong>lugares en donde Joan Baez escuchó y tomó notas de los dolorosos testimonios de víctimas y familiares a quienes abrazaba y brindaba el consuelo de su voz y de su guitarra, ante emocionados pequeños auditorios casi reservados.</strong></p>
<p>Los dirigentes del Servicio Paz y Justicia, no obstante, no estábamos dispuestos a aceptar las restricciones de la dictadura. Nuestra filosofía de Paz y No Violencia nos impulsaba a cerrar la gira de Joan con un evento público.</p>
<p>Para ello escogimos un sencillo y modesto salón parroquial de la Iglesia de Santa Gemita, en la comuna de Nuñoa, con capacidad máxima para unas 300 personas, buscando que se cumpliese la restricción de no ser un recinto con fines comerciales, ni un recital pagado y que no fuera público.El ser un salón parroquial confería al lugar una característica distinta.</p>
<p>La convocatoria fue de boca en boca. No hubo volantes ni invitaciones impresas para evitar medidas represivas.</p>
<p>Persona a persona, a través de las amplias redes del movimiento de DDHH circuló la información: “Joan Báez cantará en la Iglesia Santa Gemita”. Ya lo había hecho, con un importante éxito en la Parroquia Universitaria, en el marco de una Misa dominical y con varios cantantes nacionales. Eso indicaba que podíamos cerrar su gira con un evento mayor.</p>
<p>Concluida la agenda de reuniones y encuentros estuvo todo dispuesto en el salón parroquial el 18 de mayo de 1981. Se agregaron algunas luces, conseguimos una amplificación relativamente adecuada.</p>
<p><strong>Nos ayudó en ello, entonces, Ricardo García, del querido y recordado sello Alerce, quien se ofreció para una grabación profesional del recital (el único registro de la época se puede encontrar en youtube como Joan Báez en Chile, mayo de 1981).</strong></p>
<p>Eduardo Yentzen, mientras tanto, Director de la entonces histórica Revista La Bicicleta cooperó con la posibilidad de levantar un registro periodístico del evento y 50 voluntarios de la red de Serpaj Chile, muchos de ellos muy jóvenes, se organizaron como “equipo de producción”.</p>
<p>¿Resultado? El único recital de Joan Báez en Chile, en mayo de 1981, y prácticamente en toda su gira, se realizó entonces en la Iglesia de Santa Gemita, ante un espacio totalmente copado por más de 500 personas en su interior y, <strong>he aquí lo extraordinario de la respuesta popular, en la calle de Simón Bolívar, otras 2500 a 3000 personas se agolpaban alrededor del evento, escuchando por parlantes externos el concierto de Joan.</strong></p>
<p>Por cierto, alertados por el vecindario (suponemos) llegaron hasta el lugar piquetes de carabineros y el grupo móvil. Los oficiales a cargo requirieron información de lo que estaba sucediendo y como no podían cancelar o cerrar un recinto de iglesia, sólo pudieron instalar puntos de patrullaje en las calles aledañas.</p>
<p><strong>Minutos después aparecieron funcionarios de la CNI en diversos vehículos y se dedicaron a sacar muchas fotos de la gente.Pero a esa altura, todos los reunidos sólo cantaban y a viva voz, coreando las canciones de Joan, sintiendo esa épica de un canto solidario.</strong></p>
<p>El concierto fue breve, 45 minutos. Al cierre, llamamos a despejar la zona con tranquilidad y así se cumplió. Cerramos el salón y previo, Joan Baez fue sacada por un equipo de Serpaj Chile y conducida a su lugar de alojamiento. Al día siguiente, a primera hora abordó un avión a Brasil.</p>
<p>La noticia de su histórico recital se extendió como reguero de pólvora. Mucha gente lamentó no hacer concurrido, pero estoy seguro que en más de las 3000 personas asistentes, quedó grabado para siempre en el corazón este hermoso gesto de una mujer que se atrevió a venir con su canto, que se solidarizó con el dolor de nuestro pueblo y que a través de su arte nos brindó un hermoso bálsamo.</p>
<p><strong>Sí. Joan Báez arriba a Chile después de 33 años de esa gesta. No habrá ninguna limitación para que recorra nuestras calles libremente y cante con toda su energía y calidad en el Teatro Caupolicán.Será su re-encuentro con un pueblo que tiene en su memoria la belleza de su duro viaje en mayo de 1981.</strong></p>
<p>Y quienes tuvimos la oportunidad de participar activamente en esa gesta, sólo podemos decir que fue una experiencia construida con miedo, pero alentada por la esperanza, que ocho años después –en 1988- tuvo su fruto mayor en la campaña del No.</p>
<p>Gracias Joan Baez por tu testimonio y solidaridad con Chile. Gracias por tu canto internacionalista y humanitario. Gracias por tu cariño hacia nosotros. Eres entusiastamente bienvenida.</p>
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		<title>La pacificación de Chile</title>
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		<pubDate>Mon, 06 Jan 2014 21:31:08 +0000</pubDate>
		<dc:creator>manola</dc:creator>
				<category><![CDATA[Política]]></category>
		<category><![CDATA[Domingo Namuncura]]></category>

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		<description><![CDATA[El 7 de enero del 2013, días después de la tragedia ocurrida en Vilcún con el matrimonio Luchsinger-Mackay, cooperativa.cl en su sección de Opinión publicó una columna mía con el título “¿Pacificar La Moneda?” con una crítica directa al accionar &#8230;<span class="br01"></br></span><a href="http://blogs.cooperativa.cl/opinion/politica/20140106183108/la-pacificacion-de-chile/">Sigue leyendo <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>El 7 de enero del 2013, días después de la tragedia ocurrida en Vilcún con el matrimonio Luchsinger-Mackay, cooperativa.cl en su sección de Opinión publicó una columna mía con el título “<em>¿Pacificar La Moneda?</em>” con una crítica directa al accionar de Palacio, intensamente policial, pero políticamente limitado y errático. Esas fueron mis palabras. <em>“De pronto, da la impresión que el Palacio Presidencial, que debería ser centro y sujeto de construcción política, se convierte solo en un centro de Bandos y órdenes”.</em></p>
<p>Estamos a Enero del 2014, exactamente un año después. <strong>¿Y qué observamos? Masivo despliegue policial; viajes del ministro del Interior y reuniones oficiales con agricultores (más, con ninguna comunidad indígena); declaraciones belicosas; imputaciones abiertas de “terrorismo indígena”; declaraciones notables o sorprendentes de una vocera haciendo alusión al rescate de la “Pacificación de la Araucanía”… ¿Son distintas estas observaciones de aquellas de las cuales dimos cuenta en enero del 2013? No.</strong></p>
<p>Y al contrario, personeros del mundo empresarial han sido más relativos en sus juicios. Sin renunciar a exponer su preocupación por la gravedad de determinados hechos, en su mayoría coinciden que la Región de la Araucanía sigue produciendo y que algunos actos de violencia no afectan mayormente los indicadores de producción.</p>
<p>Desde la cárcel, Héctor LLaitul, vocero de la CAM sale al paso de algunas personas que haciendo uso y abuso de la causa mapuche confunden su accionar con la identidad indígena o la emplean con una finalidad propagandística.</p>
<p><strong>El Gobierno dice, <em>“encontramos panfletos que hacen alusión a la causa mapuche”.</em>Y cuando eso se dice, me acuerdo de aquellos años de dictadura cuando en determinados (y muy sospechosos actos de “violencia extremista”) proliferaban también <em>“panfletos y volantes subversivos”.</em></strong></p>
<p>¿Qué está sucediendo en realidad en La Araucanía? Nada nuevo que no se conozca desde hace más de 40 años, sólo para establecer una mirada corta (desde el punto de vista histórico).</p>
<p>Entre 1973 y 1989 el Pueblo Mapuche, en particular y en el sur principalmente, sufrió una profunda represión. Lo que quedaba de sus tierras fue usurpado por particulares y por el Estado militar. Las leyes que se alcanzaron con esfuerzo y el trabajo de muchos años para proteger una parte de los derechos de tierras, fueron borradas sin contemplaciones.</p>
<p><strong>La dictadura dictó Decretos Presidenciales mediante los cuales se subdividió la tierra indígena y se obligó a muchas comunidades y familias a dejar sus tierras.Sobre estos mecanismos institucionales se levantó el poder de las empresas forestales y se fortaleció la hegemonía de familias de terratenientes.</strong></p>
<p>Esa es la verdad. Y los indígenas fueron reducidos a la mínima expresión. Cualquier lucha social y pacífica que se levantase para exigir derechos indígenas en el sur, fue violentamente reprimida.</p>
<p>¿Qué cambió con la transición democrática? En 1989 los indígenas firmaron el Pacto de Nueva Imperial con Patricio Aylwin. El Presidente cumplió: creó la CEPI, Comisión especial de pueblos indígenas. Le encomendó enmendar la ley y crear una Ley Indígena. Pasaron tres años y finalmente la Ley 19.253 nació el 5 de octubre de 1993, generando grandes esperanzas de cambio.</p>
<p>En 1994 se crea la CONADI y se inicia una nueva relación entre Pueblos Indígenas y Estado. ¿En qué fallamos?</p>
<p>Se destinaron recursos limitados para resolver complejos problemas de demandas de tierras ancestrales. La naciente institucionalidad democrática chilena no estaba preparada para impulsar grandes cambios en la política indígena. Las autoridades del Estado, en general, sentían que el tema indígena era fundamentalmente un problema de pobreza y falta de oportunidades.</p>
<p>En suma,lo indígena nunca alcanzó a ser un tema relevante en el Estado. Con la crisis de Ralco y su impacto en la Ley Indígena, la Conadi perdió fuerza y la Ley Indígena quedó debilitada.</p>
<p>El Presidente Lagos comprendió que estábamos ante un problema y convocó a una comisión que durante dos años y medio arribó a conclusiones muy importantes: <strong>el Informe de la Comisión Nacional de Verdad y Nuevo Trato reconoció las injusticias que el Estado cometió en contra de los Pueblos Indígenas; se auto-impuso el deber de establecer una Deuda Histórica y formuló 120 medidas de todo tipo para iniciar un proceso de reparación.</strong></p>
<p>El Informe está cumplido sólo en una mínima parte. La Presidenta Bachelet, en su primer Gobierno hizo un giro conceptual importante el 2008. Habló de Derechos integrales (políticos, sociales, económicos y culturales) y enfatizó la aprobación del Convenio 169. Las políticas públicas indígenas, mientras tanto mantuvieron su ritmo, sin muchos nuevos recursos y, en suma, se avanzó en la medida de lo posible.</p>
<p>Por cierto, se cometieron errores que afectan la confianza del mundo indígena en las leyes, las instituciones y el gobierno. Sus demandas comenzaron a ser criminalizadas. La Ley anti-terrorista hizo su aparición y surgieron las primeras víctimas mapuche. La distancia ha crecido.</p>
<p>Resolver la situación de la Araucanía requiere una suma de procesos. El Estado democrático debe cumplir sus compromisos. Ahí está el Informe de Verdad y Nuevo Trato, hay que llevarlo a la práctica.</p>
<p><strong>El Gobierno debe hacer cumplir las Leyes. Ahí está el Convenio 169 que obliga a una completa revisión y ajuste de la legislación y normativa nacional aplicable a los Pueblos Indígenas.</strong></p>
<p>Chile debe cumplir sus compromisos internacionales. Ahí está la Declaración Universal de Derechos Indígena en el mundo, de Naciones Unidas 2007 (que Chile firmó de puño y letra).</p>
<p>El Congreso deberá legislar para incluir a los indígenas en el Parlamento y aprobar los reconocimientos jurídicos pendientes en el corto plazo.</p>
<p>El Poder judicial debe revisar todo proceso judicial contrario a los derechos indígenas. Chile debe invertir más recursos financieros para comenzar a saldar la Deuda Histórica reconocida el 2004.</p>
<p>Esto solo para comenzar a conversar.</p>
<p><strong>¿Cuánto vale la Paz de Chile? ¿Qué valor le ponemos a la Paz en la Araucanía? Si Chile actúa con mezquindad, la paz se hace relativa. Con la plata de todos los chilenos el Estado ha salvado la crisis de medios de prensa, de bancos, de empresas.</strong></p>
<p>¿Cuánto le cuestan al país los subsidios a las empresas mineras, forestales, salmoneras, eléctricas y las variadas y extensas “condiciones ventajosas”? Seamos claros, son miles de millones de dólares.</p>
<p>¿Cuánto se ha invertido en 14 años en buscar resolver la Deuda Histórica con los Pueblos Indígenas? menos de un décimo de lo que se ha invertido (y se sigue invirtiendo) en grandes complejos industriales.</p>
<p>¿Quién debe ser pacificado entonces? El país, cuando la discriminación estructural y la ausencia de reconocimiento de Derechos son fuente de la violencia primera.</p>
<p>Entonces, llamo a los chilenos a ponerse una mano en el corazón, para entender que es la diversidad cultural la que da sentido y solidez a nuestra plurinacionalidad y que los indígenas son sujetos de derecho, y meter la otra mano en el bolsillo, aunque sea para decir: “mire, y para que por lo menos sea una vez en la Historia de Chile, ¡lo que cueste!, los chilenos pagaremos nuestra Deuda Histórica con los Pueblos Indígenas”.</p>
<p>Entonces podremos hablar de una Paz duradera.</p>
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		<title>Chile de todos, ¿también con los pueblos indígenas?</title>
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		<pubDate>Mon, 16 Dec 2013 20:42:26 +0000</pubDate>
		<dc:creator>manola</dc:creator>
				<category><![CDATA[Política]]></category>
		<category><![CDATA[Domingo Namuncura]]></category>

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		<description><![CDATA[Acontecida la elección presidencial, en segunda vuelta y luego de las celebraciones y ritos propios de un bullante triunfo electoral, el país ingresará al período festivo de Navidad y Año nuevo. La sociedad, retornará con una calma expectante hasta la &#8230;<span class="br01"></br></span><a href="http://blogs.cooperativa.cl/opinion/politica/20131216174226/chile-de-todos-tambien-con-los-pueblos-indigenas/">Sigue leyendo <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Acontecida la elección presidencial, en segunda vuelta y luego de las celebraciones y ritos propios de un bullante triunfo electoral, el país ingresará al período festivo de Navidad y Año nuevo.</p>
<p>La sociedad, retornará con una calma expectante hasta la entronización del nuevo gobierno, esta vez de una coalición política que se ha reestructurado (la Nueva Mayoría), con una Presidenta electa por segunda vez (hecho histórico) <strong>y con una votación que en términos proporcionales no tiene comparación en los últimos 24 años de retorno de la democracia.</strong></p>
<p>Sumemos a esto que, de manera holgada se cuenta ahora con mayorías parlamentarias en ambas cámaras, todo lo cual indica que diversas promesas, las de llamado &#8220;fácil despacho&#8221;, podrán ser -ahora si- aprobadas por el Congreso.</p>
<p>Lo difícil, en realidad, no ha sido el triunfo electoral cuyos resultados normalmente fueron previstos desde un comienzo, especialmente cuando la ex Concertación se dio cuenta que no había logrado generar nuevos liderazgos nacionales y solicitó a la ex Presidenta, con una cómoda y brillante carrera internacional en Naciones Unidas, volver a Chile para asegurar un nuevo proyecto político.</p>
<p>Tales resultados fueron estimados además, como probables, dadas las enormes y sorprendentes contradicciones del Gobierno de Piñera y de su Alianza por Chile.<strong>El mundo conservador ha sufrido una derrota histórica, de la que no le será posible recuperarse en el corto plazo.</strong></p>
<p>Entremos entonces a un tema particular, bastante ausente en los diagnósticos recientes y para ello haré referencia, primero, a un dato electoral interesante.</p>
<p><strong>En prácticamente 90 comunas con una marcada presencia de pueblos indígenas, la votación obtenida por Michelle Bachelet, hoy Presidenta electa de Chile, los resultados electorales fueron ampliamente ventajosos para la candidata, con excepción de dos comunas con mayoría de votantes aymaras (Camiña y Colchane) en donde la candidata de la derecha superó a Bachelet. </strong></p>
<p>En Camiña, Michelle obtuvo 36% y Matthei 64%. En Colchane, Matthei se impuso con 66% contra un 34% de Bachelet.</p>
<p>Un segundo dato a considerar es que en 20 comunas con mayor electorado indígena en Chile, Bachelet obtuvo más del 70% de los votos (Sierra Gorda, Diego de Almagro, Huara, Lebu, Antuco, Hualquin, Quirihue, Collipulli, Renaico, Corral, Los Lagos, Chonchi, Puqueldon, Quinchao, entre varias otras).</p>
<p><strong>Un tercer dato a tener en cuenta es que en aquellas comunas que han sido noticias por las tensiones derivadas de demandas de tierras y enfrentamientos, como es en el caso de Freire, Vilcún, Ercilla y Lumaco, principalmente, Bachelet obtuvo sobre el 60% de las preferencias.</strong></p>
<p>Estos antecedentes son preliminares y podemos asumirlos como una hipótesis, en cuanto a que los electores indígenas, en gran parte del país y de manera convincente brindaron su voto a la Nueva Mayoría, en parte por desencanto con el actual gobierno, en parte por propuestas inconsistentes de la derecha, en parte por una mayor esperanza en cuanto a que la Nueva Mayoría pudiese encarnar una promesa de futuro, distinta a lo que hemos conocido en todos estos años.</p>
<p>Por cierto, un estudio más riguroso, mesa por mesa de votantes, en cada una de las comunas con una alta tasa de votación indígena podrá arrojar indicadores más precisos para confirmar éstas y otras apreciaciones.</p>
<p>Cualquiera sea, finalmente, el resultado final de este estudio (que requerirá también ser comparado con los datos electorales parlamentarios), lo esencial es que los pueblos indígenas de Chile (PPII) tienen también una legítima aspiración en cuanto a su destino y demandas históricas.</p>
<p>El Programa Presidencial de Michelle Bachelet ha incorporado contenidos sustanciales de reconocimiento de tales demandas, y dado que existe una acumulación de planteamientos y propuestas que provienen de los propios Pueblos, <strong>todo indica que debiéramos estar ante una oportunidad histórica determinante para la relación entre PPII, Estado y sociedad, si el nuevo gobierno diese un especial y mayor impulso a dicho reconocimiento</strong> que, como se ha dicho por parte de los propios PPII, no es sólo de carácter institucional sino que implica hoy una inclusión mayor de derechos colectivos que son integralmente políticos, sociales, económicos y culturales.</p>
<p>El programa presidencial referido a Pueblos Indígenas es bastante ambicioso. Invito a leerlo en la web michellebachelet.cl .Avanza mucho más allá de lo que se planteó en otras campañas presidenciales.</p>
<p>En ese sentido es una promesa de futuro.Pero si algo han aprendido los chilenos y más aún los propios PPII es que entre programa y realidad, entre razón de Estado y demandas sociales, o dicho de manera más criolla, una cosa son los programas y otra es el Gobierno, entonces hay legítimas razones para las aprensiones de todo tipo, las dudas e interrogantes en tanto cuánto será de continuidad y cuánto de renovación y auténticas reformas.</p>
<p>De partida, cuatro grandes ejes del programa indígena debieran ver la luz en los primeros 100 días de gobierno.</p>
<p>a.- Cambios relevantes en la institucionalidad indígena (el congreso debería debatir y aprobar la creación del Ministerio de Asuntos Indígenas y resolver el nuevo Consejo Nacional de PPII).</p>
<p>b.- El gobierno deberá destinar recursos financieros extraordinarios para acometer la tarea de brindar respuesta a la demanda de compra y transferencia de tierras de 166 comunidades que están a la espera desde el 2005.</p>
<p>c.- <strong>Para abordar los temas de construcción de un clima de paz y de entendimiento en el sur, una comisión de personalidades (indígenas y no indígenas) deberán estudiar los casos judiciales y proponer al país un camino de soluciones.</strong></p>
<p>d.- En cualquier debate que el nuevo gobierno impulse para avanzar hacia una Nueva Constitución, los PPII tendrán que estar plenamente representados. Esto, en parte, sólo para comenzar.</p>
<p>Son señales políticas respecto de las cuales los PPII tienen fundadas esperanzas de que bajo la idea de Chile de Todos, ahora si habrá cabida e inclusión de sus derechos históricos y reconocimiento cabal de los mismos en la sociedad chilena.</p>
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		<item>
		<title>No a la Ley Antiterrorista</title>
		<link>http://blogs.cooperativa.cl/opinion/derechos-humanos/20131021163544/no-a-la-ley-antiterrorista/</link>
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		<pubDate>Mon, 21 Oct 2013 19:35:44 +0000</pubDate>
		<dc:creator>manola</dc:creator>
				<category><![CDATA[Derechos humanos]]></category>
		<category><![CDATA[Domingo Namuncura]]></category>

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		<description><![CDATA[Consultada a su arribo a Temuco, el viernes 18, sobre el caso de Vilcún y la necesidad de considerar la aplicación de la Ley Antiterrorista, Michelle Bachelet fue categórica en señalar que en nuestro país existen normas penales más que &#8230;<span class="br01"></br></span><a href="http://blogs.cooperativa.cl/opinion/derechos-humanos/20131021163544/no-a-la-ley-antiterrorista/">Sigue leyendo <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Consultada a su arribo a Temuco, el viernes 18, sobre el caso de Vilcún y la necesidad de considerar la aplicación de la Ley Antiterrorista, Michelle Bachelet fue categórica en señalar que en nuestro país existen normas penales más que suficientes para encarar delitos que alteren gravemente el orden público.</p>
<p>El 26 de marzo, en su primer discurso en El Bosque la candidata ya había expresado una opinión muy importante <strong>cuando reconoció que la aplicación de la Ley antiterrorista había sido un error de parte de los gobiernos democráticos y, por lo tanto, reiteraba su compromiso de que dicho instrumento legal no debe ser aplicado en Chile, y menos aún en el caso de situaciones que afecten al pueblo Mapuche.</strong>Luego se explayó sobre el punto muy ampliamente, también en marzo, en la primera entrevista que concedió a un semanario.</p>
<p>Lo dicho está en plena sintonía con las recomendaciones del Relator de Naciones Unidas para casos de terrorismo y que visitó especialmente nuestro país en abril pasado. Su informe fue categórico al señalar que <strong>en Chile no existen situaciones de terrorismo</strong> y que la Ley del caso, más bien forma parte de los problemas que de las soluciones e instó al Gobierno y al Estado a no requerir nunca más dicha Ley y a modificarla profundamente.</p>
<p>Personeros de Gobierno y parlamentarios de derecha han salido al paso de la candidata de la Nueva Mayoría, buscando atribuirle una “grave responsabilidad” en sus dichos.<strong>La propia contrincante, la candidata oficialista Evelyn Matthei, en un alarde argumental, declaró que al contrario, a ella “no le temblará la mano” para aplicar la Ley Antiterrorista a los mapuche o a quien sea. El mensaje es claro.La diferencia cualitativa también.</strong></p>
<p>Se ha juzgado a lo largo de varios años a la ex Presidenta y candidata de la Nueva Mayoría por haberse aplicado dicha Ley bajo su gobierno. Las decisiones al respecto ocurrieron en el ámbito de Interior, sin consulta al comité político y ella como Jefa de Estado y consecuente con su rol, asumió en plenitud la responsabilidad de esas decisiones cuando ya estaban consumadas.</p>
<p>Por eso consta, que la voluntad de la Presidenta y su compromiso respecto de los temas de seguridad interna u orden público y en particular, su mirada sobre la Ley antiterrorista ha estado siempre en sintonía con la doctrina internacional y nacional en materia de Derechos Humanos, y la Ley Antiterrorista está muy lejos de los estándares que en materia de DDHH se requieren.Pero hoy las cosas son diferentes.</p>
<p><strong>Existe la más alta probabilidad de que Michelle Bachelet vuelva a ser electa Presidenta de Chile, y uno de los alcances importantes de la experiencia de Gobierno, es que los compromisos políticos se cumplen y, en lo concreto, en lo relativo a la Ley antiterrorista tendrá que ser severamente reformada,</strong> para adecuarla a los estándares internacionales en materia de DDHH y nunca más volverá a ser aplicada al pueblo Mapuche, <strong>lo que no significa contemplación ante situaciones graves o que alteren la convivencia pacífica y el orden público.</strong></p>
<p>Ya sabemos que las responsabilidades penales son siempre individuales y las demandas del pueblo Mapuche nunca más podrán ser criminalizadas. En consecuencia, indígenas o no, para quienes afecten la paz social por caminos de violencia, Chile cuenta con una moderna legislación penal, que además considera derechos y deberes y cuyas sanciones son adecuadas para los casos que revistan mayor gravedad.</p>
<p>El Relator Emmerson, de Naciones Unidas, fue concluyente en su Informe y lo reitero: en Chile no hay actos o situaciones de terrorismo.</p>
<p>En consecuencia, <strong>los exabruptos del oficialismo, del Gobierno y de la candidata Evelyn Matthei, y sobre todo cuando ella recurre a un viejo dicho de la dictadura al señalar que no le temblará la mano para aplicar las cuestionadas normas de la Ley antiterrorista, sólo reflejan que para la derecha la solución a los conflictos sociales siempre será el camino de la represión.</strong></p>
<p>Para un régimen democrático de verdad, la solución de las tensiones pasa por un proceso legal y político, en donde la Ley y la Justicia deben transitar por el mismo camino.</p>
<p>Por cierto, reconocer errores del pasado es fundamental, no solo para no volver a repetirlos sino para encarar de una manera distinta las tensiones que el Estado ha instalado en su relación con los pueblos indígenas. La violencia no proviene del pueblo mapuche. Su origen está en la forma cómo el Estado abordó la problemática indígena por más de 200 años.</p>
<p>Y los costos de una política racista y de discriminación no se borran con medidas represivas. Por esa razón, se requiere una voluntad distinta, de país, de Estado y de Gobierno para lograr construir un gran acuerdo de paz y de justicia con los pueblos indígenas.</p>
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