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	<title>Opinión en Cooperativa&#187; Andrés Moro</title>
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		<title>Sigamos aprendiendo a construir confianzas</title>
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		<pubDate>Thu, 27 Aug 2015 20:13:56 +0000</pubDate>
		<dc:creator>manola</dc:creator>
				<category><![CDATA[Religión]]></category>
		<category><![CDATA[Andrés Moro]]></category>

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		<description><![CDATA[Estamos viviendo los últimos días de agosto conocido también en Chile como el Mes de la Solidaridad en recuerdo a San Alberto Hurtado y su testimonio de vida sustentada en la justicia social.  Pero a pesar de lo que nos &#8230;<span class="br01"></br></span><a href="http://blogs.cooperativa.cl/opinion/religion/20150827171356/sigamos-aprendiendo-a-construir-confianzas/">Sigue leyendo <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Estamos viviendo los últimos días de agosto conocido también en Chile como el Mes de la Solidaridad en recuerdo a San Alberto Hurtado y su testimonio de vida sustentada en la justicia social.  Pero a pesar de lo que nos indica el calendario, la invitación a construir confianzas que nos hicieran distintas organizaciones de iglesia durante este mes no tiene fecha de vencimiento sino que se permanece como desafío  hermoso y necesario para el bien de todos los chilenos y chilenas.</p>
<p>“Reparando Confianzas Construimos Chile” fue el lema de este Mes de la Solidaridad 2015, una frase que nos hace sentido <strong>cuando como país experimentamos desde ya hace tiempo una crisis de confianza que a todos nos involucra, afecta e interpela.</strong></p>
<p>Como iglesia hemos vivido muchas veces un espíritu de desconfianza por situaciones que nos duelen pero también reconocemos que son millones las personas que a través de los  años de historia de la Iglesia han confiado en ella para encontrar un espacio de acogida, comunión y  libertad. Queremos ser una iglesia  que aprendiendo  de sus errores y agradeciendo la cantidad de dones y  talentos que el Señor ha derramado en ella pueda construir confianza para ayudar a construir una mejor patria.</p>
<p><strong>Vivimos también una fragilidad en las confianzas ciudadanas y políticas, necesarias para establecer un horizonte común en el que todos y todas sean respetados en su dignidad de personas.</strong></p>
<p>Queremos construir juntos para aprender a tener confianzas y eso pasa por conocernos descubriendo las capacidades del prójimo sin enjuiciarlo, escuchar, respetarnos, querernos,  y reconocernos diferentes pero complementarios en un mismo país <strong>porque la inclusión implica también convicción de confiar.</strong></p>
<p>Que como cristianos y como hombres y mujeres de buena voluntad podamos ayudar a crear confianza tanto en lo pequeño de las relaciones diarias y cotidianas, como también en las decisiones que orientan el rumbo de nuestra patria. Queremos bajo el amparo de San Alberto Hurtado seguir renovando nuestro compromiso de hacer de nuestra tierra un espacio de acogida, libertad y solidaridad.</p>
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		<title>Trabajo infantil en Chile, hoy</title>
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		<pubDate>Fri, 12 Jun 2015 15:15:24 +0000</pubDate>
		<dc:creator>manola</dc:creator>
				<category><![CDATA[Derechos humanos]]></category>
		<category><![CDATA[Andrés Moro]]></category>

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		<description><![CDATA[Hoy se conmemora el Día Mundial Contra el Trabajo Infantil, una problemática que en Chile casi no ha tenido exposición en la opinión pública, pero que es una realidad muy presente en nuestro país. En efecto, según las estimaciones del &#8230;<span class="br01"></br></span><a href="http://blogs.cooperativa.cl/opinion/derechos-humanos/20150612111524/trabajo-infantil-en-chile-hoy/">Sigue leyendo <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Hoy se conmemora el Día Mundial Contra el Trabajo Infantil, una problemática que en Chile casi no ha tenido exposición en la opinión pública, pero que es una realidad muy presente en nuestro país.</p>
<p>En efecto, según las estimaciones del ministerio del Trabajo, <strong>en Chile existen aproximadamente 220.000 niños, niñas y adolescentes que están en situación de trabajo infantil. </strong>Se trata de un fenómeno social complejo, multicausal y emergente, asociado a situaciones de pobreza, vulnerabilidad y exclusiones sociales.</p>
<p>No obstante, nos atrevemos a decir que la causa con mayor prevalencia es la precariedad del trabajo adulto, más aún cuando se trata de hogares mono parentales, ya que <strong>los niños de esa familia se ven forzados a realizar actividades laborales que no se condicen con su edad, generando que su proceso de desarrollo se vea dañado de manera irreversible</strong>.</p>
<p>Desde el año 1996 la Vicaría de Pastoral Social Caritas del Arzobispado de Santiago, ha acompañado a unos 10.500<strong> </strong> niños y niñas a través del Programa de Apoyo y Acogida de Niños, Niñas y Adolescentes Trabajadores, en alianza con la Fundación Telefónica y la Fundación ANIDE &#8211; KNH, diseñando e impulsado distintas estrategias de intervención sobre el trabajo infantil y adolescente.</p>
<p><strong>El programa ha contribuido a la erradicación progresiva del trabajo infantil, tanto en la disminución de horas de trabajo (un 20,7% de los casos han disminuido sus horas de trabajo), como en el retiro temporal del trabajo (un 26,2% han dejado de trabajar en periodos del año) y ex trabajadores (un 19,1% ya no se encuentra trabajando), mejorando así su proyecto de vida, aumentando la escolarización e involucrando a las familias, las escuelas y las redes de apoyo, en esta tarea.</strong><strong></strong></p>
<p>Esta experiencia nos ha generado la convicción de que es necesario articular los esfuerzos públicos, privados y de la sociedad civil, para avanzar en estrategias que no sólo promuevan la escolarización como solución a este problema, sino que además se requiere que éstas sean integrales; que promuevan la participación de los niños, niñas y adolescentes en espacios recreativos y educativos; que se generen acompañamientos familiares socio-educativos; que se visibilice a los niños y niñas en su condición de sujetos, como personas dignas.</p>
<p>En este sentido, vemos con esperanza la Estrategia Nacional de Prevención y Erradicación progresiva del Trabajo Infantil y Adolescente que lanzará en los próximos días el ministerio del Trabajo, a la cual hemos aportado, al igual que otras organizaciones estatales y de la sociedad civil.</p>
<p><strong>La Iglesia Católica rechaza el trabajo infantil y por esto hoy renovamos nuestro compromiso y nos desafiamos a </strong><strong>seguir acogiendo y acompañando a niños, niñas y adolescentes que realizan una actividad laboral,</strong> desde los ejes articuladores  de la evangelización solidaria, basados en la Enseñanza Social de la Iglesia y el enfoque de derechos, e invitamos a otras instituciones a sumarse a esta tarea para erradicar progresivamente el trabajo infantil en nuestro país.</p>
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		<title>Reforma laboral: avanzar con esperanza y superando los temores</title>
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		<pubDate>Mon, 29 Dec 2014 16:47:43 +0000</pubDate>
		<dc:creator>manola</dc:creator>
				<category><![CDATA[Economía]]></category>
		<category><![CDATA[Andrés Moro]]></category>

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		<description><![CDATA[En las últimas horas se conoció, por fin, el proyecto de reforma laboral. La discusión republicana, entonces, comenzará sobre propuestas concretas. Hasta ahora, sólo había esperanzas y temores. Esperanzas, de muchos que estiman que ampliar la cobertura de los procesos &#8230;<span class="br01"></br></span><a href="http://blogs.cooperativa.cl/opinion/economia/20141229134743/reforma-laboral-avanzar-con-esperanza-y-superando-los-temores/">Sigue leyendo <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p align="left">En las últimas horas se conoció, por fin, el proyecto de reforma laboral. La discusión republicana, entonces, comenzará sobre propuestas concretas. Hasta ahora, sólo había esperanzas y temores.</p>
<p align="left"><strong>Esperanzas, de muchos que estiman que ampliar la cobertura de los procesos de negociación colectiva permitirá avanzar hacia un país donde la riqueza producida sea distribuida con mayor justicia. Para que no escandalice reclamar un salario ético (que alcanza para superar apenas la línea de la pobreza) para llegar cuanto antes a salarios justos (que permitan cubrir las necesidades básicas de las familias e incluso ahorrar un poco, como enseña el pensamiento social de la Iglesia).</strong></p>
<p align="left">Un adecuado proceso de negociación requiere más información previa, eliminar las restricciones al “menú” de lo negociable, universalizar la cobertura, simplificar los procedimientos, eliminar los reemplazantes (usado apenas en el 1% de los procesos de negociación colectiva recientes), entender que la huelga es parte de un proceso de negociación y no su ruptura.</p>
<p align="left">La negociación colectiva es considerada por la OIT, con razón, una de las formas en que se manifiesta el diálogo social. Con todo, es un mecanismo sólo utilizable cuando todos los otros han sido agotados, teniendo siempre presente la necesidad ética de mantener activos los servicios que afectan a la vida de las personas.</p>
<p align="left">Existen esperanzas también de los sindicalistas, de tener más espacio para el desarrollo de sus organizaciones, a fin de agregar los intereses de los trabajadores y representarlos adecuadamente, ante su contraparte empresarial.</p>
<p align="left">Desarrollo de las organizaciones que reclaman apoyo para sostenerlas y más capacitación, para ser dirigidas adecuadamente en un mundo cada vez más complejo. <strong>La Iglesia, en su pensamiento social, considera la participación como un principio fundado en el derecho natural.</strong></p>
<p align="left">Tanto así que el Concilio Vaticano II señala que quien <em>“descuida sus obligaciones temporales falta a sus obligaciones con el prójimo y con Dios mismo, y pone en peligro su salvación eterna”</em>. Participar es un deber temporal. Al mismo tiempo, es necesario recordar que la libertad de las personas es sagrada, debe ser respetada.</p>
<p align="left"><em>“La unidad de los trabajadores</em> –dice San Alberto Hurtado- <em>no se puede obtener presionando las conciencias y la libertad de los sindicalizados para obligarlos a entrar a organizaciones que no son de su agrado (…) Esa unión es una tiranía tan grave y a veces (…) lastima penosamente la dignidad del trabajador”.</em></p>
<p align="left">Esto hace pensar que los dirigentes sindicales tienen ante sí una grave responsabilidad. Más allá de lo que la ley disponga, la fortaleza de una organización de trabajadores –tan querida y apoyada por la Iglesia- radica sobre todo en la calidad de su dirigencia sindical. Ésta debe esforzarse por mejorar y transparentar su representatividad, ser capaz de entusiasmar a los trabajadores en la lucha por la justicia social. Para ello, siempre tendrán la compañía de la Iglesia.</p>
<p align="left"><strong>Hay también temores. De ellos, igualmente, es necesario hacerse cargo. En primer lugar, porque las profecías de los desastres suelen terminar ocasionando tragedias, a veces contra los mismos pregoneros del temor: muchas veces quienes siembran miedos terminan asustados.</strong></p>
<p align="left">En segundo lugar, porque los puntos de vista divergentes sólo pueden superarse en la mesa de negociaciones de un pueblo que, como decía el fallecido cardenal Fresno, “<em>Chile tiene vocación de entendimiento y no de enfrentamiento”</em>.</p>
<p align="left">Los temores pueden tener raíces históricas o en desconfianzas recientes. Los temores generan nuevas desconfianzas y se entra en un círculo vicioso que es necesario romper.  Para algunos, los temores surgen del cambio de reglas que hacen posible el crecimiento económico. Para otros, la desconfianza radica en que los beneficios de ese crecimiento no llegan a todos en adecuada distribución.</p>
<p align="left">Entretanto, estudios de la OIT, afirman que la mayor inversión de chilenos en el exterior, se realiza en países que tienen leyes laborales aún más abiertas que las que se pretende incorporar en Chile. Según esos antecedentes, no habría razón para temer –por este motivo- una caída de la inversión en el país.</p>
<p align="left">Con todo, es una materia más que deberá ponerse en la mesa del debate, a fin de alcanzar los acuerdos técnicos y políticos necesarios para conseguir una legislación moderna, adecuada a los tiempos, capaz de ser reconocida como legítima por todos o por la enorme mayoría y que efectivamente avance a una mejor distribución. <strong>La acumulación de buenos resultados por grupos minoritarios es inmoral.</strong></p>
<p align="left">No es una tarea fácil, porque los debates suelen ideologizarse. Esperamos que esto no suceda.Chile ha tenido cuatro códigos del trabajo. Dos dictados en dictadura (Ibáñez y Pinochet) y otros dos en democracia (Aylwin y Lagos).</p>
<p align="left">Sin embargo, se reclama, normas originadas en dictadura que son vistas como injustas persisten aún. Para seguir adelante sin deprimirse, pensamos, es necesario valorar lo avanzado. Suele decirse, con poca lógica, que es necesario superar el concepto de “en la medida de lo posible”.</p>
<p align="left">Los procesos históricos deben reconocer sus limitaciones y también sus posibilidades; de la misma manera que lo imposible no es viable, es necesario empujar la barrera de lo posible -eso es progreso- reconociendo los logros parciales que se consiguen en el devenir histórico.</p>
<p align="left"><strong>En este sentido, más que temer un futuro amenazante, la tarea es construir de manera conjunta un  espacio más amplio para todos, sin frustraciones, pues los trabajadores y el capital se necesitan mutuamente. En el proceso productivo, mientras algunos arriesgan su capital, otros según  el Padre Hurtado <em>“aportan lo mejor de ellos mismos: su propia vida”.</em></strong></p>
<p align="left">Es tiempo de construir normas que sean vistas como legítimas por las partes, que den estabilidad a las relaciones laborales, sin temores y abran un espacio de mayor prosperidad para todos: <em>“la sola existencia del sindicato</em> –agregaba Alberto Hurtado- <em>es bastante, en muchos casos, para que se produzca el entendimiento entre empleadores y trabajadores en un plano de armonía y de justicia”.</em> Así lo confirman los datos de la ENCLA, encuesta realizada por la Dirección del Trabajo.</p>
<p align="left">¡Hay que avanzar con esperanza y superando los temores!</p>
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		<title>Pleno empleo no es igual a buen trabajo</title>
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		<pubDate>Thu, 16 May 2013 16:59:34 +0000</pubDate>
		<dc:creator>manola</dc:creator>
				<category><![CDATA[Sociedad]]></category>
		<category><![CDATA[Andrés Moro]]></category>

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		<description><![CDATA[Para la Iglesia Católica, la preocupación por la dignidad del trabajador y su aprecio por el derecho-deber al trabajo, es insoslayable. El aprecio por el trabajo, su justa remuneración y el desarrollo de relaciones laborales dignas, son parte central del &#8230;<span class="br01"></br></span><a href="http://blogs.cooperativa.cl/opinion/sociedad/20130516125934/pleno-empleo-no-es-igual-a-buen-trabajo/">Sigue leyendo <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Para la Iglesia Católica, la preocupación por la dignidad del trabajador y su aprecio por el derecho-deber al trabajo, es insoslayable. El aprecio por el trabajo, su justa remuneración y el desarrollo de relaciones laborales dignas, son parte central del pensamiento social de la Iglesia.</p>
<p>En esta concepción sobre el trabajo humano, que la OIT ha expresado bajo el concepto de “trabajo decente”, la Iglesia Católica coincide con otras tradiciones religiosas. El concepto de trabajo decente incluye cuatro puntos centrales: empleo, derechos laborales, protección social y diálogo social. En Chile, esta mirada se ha visto enriquecida por el concepto de Buen Trabajo, promovido de manera especial por la Fundación Trabajo para un Hermano.</p>
<p>Se ha señalado y con razón, que estamos en una situación que es cercana a lo que técnicamente se conoce como pleno empleo. <strong>Sin embargo, hay muchos trabajadores con contrato que viven bajo la línea de la pobreza.</strong></p>
<p>Por otra parte, cuando recorremos los lugares de trabajo y cuando conversamos con dirigentes sindicales, una de las primeras preocupaciones tiene que ver con la calidad del trato al interior de la empresa.</p>
<p>La primera condición para que un empleo sea un buen trabajo, es respetar la dignidad del trabajador. <strong>Esto incluye salario justo, adecuado ambiente de trabajo, un trato respetuoso entre jefes y subordinados, la realización de un trabajo bien hecho, el desarrollar las potencialidades de los trabajadores, el compartir los logros, son algunos elementos que ayudarían a hacer grato el espacio del trabajo. Participación en la gestión y las utilidades de la empresa, decía Juan Pablo II.</strong></p>
<p>Por demás, <strong>el tiempo que cada persona dedica al trabajo es incluso mayor al tiempo que dedica a la familia, o a reponerse del cansancio de la jornada.</strong> Hacerla más agradable, estimular el reconocimiento del trabajo bien hecho, son elementos que facilitan construir, como pedía Juan XXIII, una empresa que sea en realidad una comunidad de personas.</p>
<p>Las cifras de empleo han mejorado en nuestro país en los últimos años llegándose a niveles de desempleo de 6,7%, lo que ha llevado a plantear la existencia técnica de una situación de “Pleno Empleo”. Esta realidad, donde más de 7 millones de personas tienen un trabajo, hace cuestionarse ¿qué tipo de empleo tienen?, ¿la cantidad implica calidad del empleo?</p>
<p>Desde la Organización Internacional del Trabajo se presenta el concepto de Trabajo Decente, el que implica el respeto de los derechos laborales, ingresos adecuados, protección social y la presencia del diálogo social y la negociación colectiva, entre otros. Cabe preguntarse si las buenas cifras de empleo, reflejan a su vez empleos que cumplan con el Trabajo Decente.</p>
<p>Más allá del concepto de Trabajo Decente, queda también la duda de si el empleo que persiste en nuestro país refleja la perspectiva del Buen Trabajo, <strong>entendido como un trabajo que cuida la dignidad de la persona, genera una cultura del respeto y la solidaridad, otorga un ingreso justo, busca el desarrollo de las potencialidades de los trabajadores, es gratificante, permite la realización personal, comparte los logros y colabora con el desarrollo, entre otros.</strong></p>
<p>Cada trabajador tiene una experiencia distinta sobre su trabajo, la cual puede ser iluminada por la Buena Noticia de Jesús. Una parte de la calidad del trabajo es encontrarle sentido a lo que uno realiza, a desarrollarse a través de su labor, a sentirse reconocido en la dignidad del trabajador.</p>
<p>Por esto, quiero invitar a los fieles a dialogar y reflexionar sobre la temática del trabajo humano, su sentido cristiano y su importancia para la familia, la comunidad y el país.</p>
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