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	<title>Comentarios en: Liderazgo y dignidad para el sector público de Salud</title>
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		<title>Por: Jose Venturelli</title>
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		<dc:creator>Jose Venturelli</dc:creator>
		<pubDate>Fri, 25 Oct 2013 18:11:00 +0000</pubDate>
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		<description>La dignidad, que el autor destaca muy claramente, es uno de los problemas claves en una sociedad. Por supuesto que se trata de la dignidad del colectivo social y de los trabajadores –todos- de la sociedad y sobre el respeto a los derechos fundamentales de un
pueblo. Esa dignidad, a menos que se violen otros principios sociales y humanos –que en Chile son violados sistemáticamente- no es compatible con el respeto prioritario del lucro que Chile, con su dicta-blanda, mantiene a todo precio, incluido el uso de la represión. La dignidad de un pueblo y de los profesionales tiene mucho que ver con el trato pero también con la posibilidad de poder tener salarios dignos y no tener que estar atrapado en el multi-empleo que, en Chile, determina un trato humillante, impide mantener la calidad profesional por la imposibilidad de mantenerse actualizado en el campo médico y, sobre todo, porque el sistema fomenta el sentido mercenario en que ganar dinero es lo único importante.  Es decir, llegamos a la eterna ecuación de que no se es nadie si no se es muy rico. Y esos han sido los “principios” (muy antisociales) de la dictadura y de sus seguidores.

La salud estos años ha sido regida con sentido gerencial (de gerentes privados): el Ministro de Salud es una persona del campo privado, y de una institución ultraliberal: era director de la Clínica
Las Condes y, de allí, no puede salir un sentido de equidad para la atención de salud. La pérdida de la calidad (y cantidad) de la atención pese a los nombres de los pryectos emblemáticos han todos beneficiados las ganancias privadas. Esas ganancias han sido invertidas em proyectos por lucro en Chile y, sobre todo en el extranjero.

Los mal afamados Hospitales Concesionados que promueven hoy son un disfraz pseudo-equitativos. Ya han demostrado ser un fracaso en salud y de costos elevados: al incluir el elemento de lucro, nuevamente, se entra en el círculo vicioso de la mentalidad
mercenaria que el sistema le impone al país. Estos hospitales, que en otros lados llaman P-3, por ser Private-Public Partnership-, en Inglaterra y Canadá han demostrado no ser mejores sino más caros, menos eficientes y promover una regresión en la calidad de la
atención de salud, con una pérdida creciente de servicios públicos de calidad. Canadá hay perdido en las dos últimas décadas más de un tercio de los servicios que aseguraban a toda la población en forma gratuita. Gratuita relativamente, porque los impuestos en Canadá son altos y, siendo un país donde predomina en estos años una mentalidad administrativa privatizadora y de muy baja calidad
social, ultraliberal, aunque con algo más de control social (El Parlamento puede criticar y la sociedad misma se expresa en salud con más vigor que en otros campos). 

La ausencia de libertad de expresión en Chile incide negativamente y permite una regresión de la calidad de atención, salud y fuentes de ingreso para los derechos fundamentales. Se busca paralizar la participación social. Todo eso incide, por supuesto, en la dignidad que un país requiere respetar. Chile no es un modelo democrático ni de equidad y eso impide que la sociedad civil pueda parar las privatizaciones a tiempo. Varios de los Hospitales Concesionados habían sido prometidos como hospitales públicos  y luego, en
las manipulaciones del gobierno con el Parlamento manipulado, fueron cambiadas y reciben enormes ingresos que serán ineficientes, aumentando la inequidad como ya lo sabemos.  Hay que incluir
también el hecho que las grandes áreas que permiten el financiamiento adecuado para el progreso social de un país: cobre, mineras, agua, Hidroeléctricas, forestales, educación, salud y otras, en Chile son privadas y sólo empeoran las condiciones a mejores niveles de vida. Especialmente con salarios miserables que no
permiten ni siquiera una alimentación adecuada, mucho menos acceso a educación. Los trabajadores, cuando no tienen el derecho a sindicalizarse pierden su dignidad y sus ingresos no mejoran, aunque sí lo hagan las ganancias de los que se han beneficiado con las
privatizaciones. 



Profesor Emérito de Pediatría, U de McMaster, Canadá.</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>La dignidad, que el autor destaca muy claramente, es uno de los problemas claves en una sociedad. Por supuesto que se trata de la dignidad del colectivo social y de los trabajadores –todos- de la sociedad y sobre el respeto a los derechos fundamentales de un<br />
pueblo. Esa dignidad, a menos que se violen otros principios sociales y humanos –que en Chile son violados sistemáticamente- no es compatible con el respeto prioritario del lucro que Chile, con su dicta-blanda, mantiene a todo precio, incluido el uso de la represión. La dignidad de un pueblo y de los profesionales tiene mucho que ver con el trato pero también con la posibilidad de poder tener salarios dignos y no tener que estar atrapado en el multi-empleo que, en Chile, determina un trato humillante, impide mantener la calidad profesional por la imposibilidad de mantenerse actualizado en el campo médico y, sobre todo, porque el sistema fomenta el sentido mercenario en que ganar dinero es lo único importante.  Es decir, llegamos a la eterna ecuación de que no se es nadie si no se es muy rico. Y esos han sido los “principios” (muy antisociales) de la dictadura y de sus seguidores.</p>
<p>La salud estos años ha sido regida con sentido gerencial (de gerentes privados): el Ministro de Salud es una persona del campo privado, y de una institución ultraliberal: era director de la Clínica<br />
Las Condes y, de allí, no puede salir un sentido de equidad para la atención de salud. La pérdida de la calidad (y cantidad) de la atención pese a los nombres de los pryectos emblemáticos han todos beneficiados las ganancias privadas. Esas ganancias han sido invertidas em proyectos por lucro en Chile y, sobre todo en el extranjero.</p>
<p>Los mal afamados Hospitales Concesionados que promueven hoy son un disfraz pseudo-equitativos. Ya han demostrado ser un fracaso en salud y de costos elevados: al incluir el elemento de lucro, nuevamente, se entra en el círculo vicioso de la mentalidad<br />
mercenaria que el sistema le impone al país. Estos hospitales, que en otros lados llaman P-3, por ser Private-Public Partnership-, en Inglaterra y Canadá han demostrado no ser mejores sino más caros, menos eficientes y promover una regresión en la calidad de la<br />
atención de salud, con una pérdida creciente de servicios públicos de calidad. Canadá hay perdido en las dos últimas décadas más de un tercio de los servicios que aseguraban a toda la población en forma gratuita. Gratuita relativamente, porque los impuestos en Canadá son altos y, siendo un país donde predomina en estos años una mentalidad administrativa privatizadora y de muy baja calidad<br />
social, ultraliberal, aunque con algo más de control social (El Parlamento puede criticar y la sociedad misma se expresa en salud con más vigor que en otros campos). </p>
<p>La ausencia de libertad de expresión en Chile incide negativamente y permite una regresión de la calidad de atención, salud y fuentes de ingreso para los derechos fundamentales. Se busca paralizar la participación social. Todo eso incide, por supuesto, en la dignidad que un país requiere respetar. Chile no es un modelo democrático ni de equidad y eso impide que la sociedad civil pueda parar las privatizaciones a tiempo. Varios de los Hospitales Concesionados habían sido prometidos como hospitales públicos  y luego, en<br />
las manipulaciones del gobierno con el Parlamento manipulado, fueron cambiadas y reciben enormes ingresos que serán ineficientes, aumentando la inequidad como ya lo sabemos.  Hay que incluir<br />
también el hecho que las grandes áreas que permiten el financiamiento adecuado para el progreso social de un país: cobre, mineras, agua, Hidroeléctricas, forestales, educación, salud y otras, en Chile son privadas y sólo empeoran las condiciones a mejores niveles de vida. Especialmente con salarios miserables que no<br />
permiten ni siquiera una alimentación adecuada, mucho menos acceso a educación. Los trabajadores, cuando no tienen el derecho a sindicalizarse pierden su dignidad y sus ingresos no mejoran, aunque sí lo hagan las ganancias de los que se han beneficiado con las<br />
privatizaciones. </p>
<p>Profesor Emérito de Pediatría, U de McMaster, Canadá.</p>
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		<title>Por: Leonel Alexis Fuentealba Alvea</title>
		<link>http://blogs.cooperativa.cl/opinion/salud/20131022085459/liderazgo-y-dignidad-para-el-sector-publico-de-salud/#comment-30945</link>
		<dc:creator>Leonel Alexis Fuentealba Alvea</dc:creator>
		<pubDate>Thu, 24 Oct 2013 18:54:00 +0000</pubDate>
		<guid isPermaLink="false">http://blogs.cooperativa.cl/opinion/?p=32111#comment-30945</guid>
		<description>Estimado Dr. Jorge Lastra, me parece muy interesante su artìculo, y creo toca un problema grave de las sociedades actuales. Te escribo desde Argentina (donde vivo) y donde habìa una excelente Salud pùblica la cual se ha ido perdiendo desgraciadamente, con el pasar de los años. Creo que la razòn de ello es polìtica, ya que esto debe ser una polìtica de Estado,  un deber de los gobernantes, darle bienestar a sus ciudadanos, en todos los aspectos como en los paìses màs desarrollados. Es cierto que nuestros paìses de A. latina recièn estàn comensando un desarrollo mas sustentable, pero como bien dices, debe haber un &quot;Liderasgo&quot; para que se oriente hacia una polìtica de bienestar de nuestra sociedad. Lamentablemente al no estar dirigido desde el Gobierno, se impone el poder del que puede pagarlo, es decir salud de calidad para los sectores de mayores ingresos. Creo que a la sociedad que estamos apuntando sea una sociedad mas justa y equitativa y para esto es fundamental la Salud publica de buen nivel para todos. Como bien mencionas y es sorprendente para mi, el problema de la salud, està en las 1er prioridad en Chile, es decir que otros problemas, no estàn tan mal. Creo fundamental para el nuevo gobierno lidere una politica de mejora de la salud pùblica, ya que esta dentro de sus primera prioridades, y que encuentre los equipos que acompañen esta desiciòn,que en definitiva es polìtica, si se decide esta mejora se deben pagar salarios justos a mèdicos, enfrermeras y todo personal de la salud pùblica de manera que se iguale o empareje la privada con la pùblica. En Argentina ha abido una muy mala experiencia y Chile debe, prevenirse de esto. las grandes Org de salud privada (aqui se llaman Medicina prepaga) que se adueñaron del mercado e incluso ellos dirigen el mercado, pagando sueldos muy bajos a todos los trabajadores de la salud, Mèdicos, enfermeras, etc, etc. y la salud publica que era excelente se fue deteriorando en el transcurso de los ultimos 30 años: dsepues de haber tenido 3 premios nobel en medicina, gracias a este apoderamiento de la salud privada por grandes empresas Administradoras de salud, ha decaido todo desde la capacitaciòn en las universidades a la atencion pùblica en hospitales.
Es por ello que respaldo tu artìculo, ya que es muy importante Liderar desde el estado con gobiernos que realemnet se precoupen de la salud de toda la poblaciòn , asì como de la formaciòn de los equipos que acompañen estas polìticas.
FELICITACIONES POR EL ARTÌCULO.
Leonel Fuentealba Alvear</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Estimado Dr. Jorge Lastra, me parece muy interesante su artìculo, y creo toca un problema grave de las sociedades actuales. Te escribo desde Argentina (donde vivo) y donde habìa una excelente Salud pùblica la cual se ha ido perdiendo desgraciadamente, con el pasar de los años. Creo que la razòn de ello es polìtica, ya que esto debe ser una polìtica de Estado,  un deber de los gobernantes, darle bienestar a sus ciudadanos, en todos los aspectos como en los paìses màs desarrollados. Es cierto que nuestros paìses de A. latina recièn estàn comensando un desarrollo mas sustentable, pero como bien dices, debe haber un &#8220;Liderasgo&#8221; para que se oriente hacia una polìtica de bienestar de nuestra sociedad. Lamentablemente al no estar dirigido desde el Gobierno, se impone el poder del que puede pagarlo, es decir salud de calidad para los sectores de mayores ingresos. Creo que a la sociedad que estamos apuntando sea una sociedad mas justa y equitativa y para esto es fundamental la Salud publica de buen nivel para todos. Como bien mencionas y es sorprendente para mi, el problema de la salud, està en las 1er prioridad en Chile, es decir que otros problemas, no estàn tan mal. Creo fundamental para el nuevo gobierno lidere una politica de mejora de la salud pùblica, ya que esta dentro de sus primera prioridades, y que encuentre los equipos que acompañen esta desiciòn,que en definitiva es polìtica, si se decide esta mejora se deben pagar salarios justos a mèdicos, enfrermeras y todo personal de la salud pùblica de manera que se iguale o empareje la privada con la pùblica. En Argentina ha abido una muy mala experiencia y Chile debe, prevenirse de esto. las grandes Org de salud privada (aqui se llaman Medicina prepaga) que se adueñaron del mercado e incluso ellos dirigen el mercado, pagando sueldos muy bajos a todos los trabajadores de la salud, Mèdicos, enfermeras, etc, etc. y la salud publica que era excelente se fue deteriorando en el transcurso de los ultimos 30 años: dsepues de haber tenido 3 premios nobel en medicina, gracias a este apoderamiento de la salud privada por grandes empresas Administradoras de salud, ha decaido todo desde la capacitaciòn en las universidades a la atencion pùblica en hospitales.<br />
Es por ello que respaldo tu artìculo, ya que es muy importante Liderar desde el estado con gobiernos que realemnet se precoupen de la salud de toda la poblaciòn , asì como de la formaciòn de los equipos que acompañen estas polìticas.<br />
FELICITACIONES POR EL ARTÌCULO.<br />
Leonel Fuentealba Alvear</p>
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		<title>Por: Guillermo Guzmán C.</title>
		<link>http://blogs.cooperativa.cl/opinion/salud/20131022085459/liderazgo-y-dignidad-para-el-sector-publico-de-salud/#comment-30940</link>
		<dc:creator>Guillermo Guzmán C.</dc:creator>
		<pubDate>Thu, 24 Oct 2013 11:05:00 +0000</pubDate>
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		<description>Me parece super interesante el abordaje que usted realiza sobre el respeto y la dignidad. Sólo agregar que si continuamos trabajando en un sistema de salud pública carente de mística, aquel ingrediente todo grupo de seres humanos requiere para encontrar sentido y fuerza a sus convicciones. Son altas las energías que se requieren para llegar todos los días a un espacio de trabajo que no cumple con las características mínimas para entregar la medicina del siglo XXI, aquella que ha sido tan esquiva desde siempre, y por el contrario continuar trabajando en condiciones de hacinamiento, falta de recursos y desesperanza al no encontrar respùesta de quienes, se supone, representan el sistema público. 

Me preocupa además que cuando preguntamos a nuestros estudiantes de medicina cuantos estudian por dinero y cuantos lo hacen po vocación, los segundos sean un pequeño puñado del total, de ahí la probable explicación de la alta migración al sistema privado, quién va a trabajar en una choza cuando te ofrecen trabajo en un palacio con todos los recursos para entregar la mejor medicina. Porque tampoco las universidades con escuelas de medicina tienen claros cuales son sus objetivos a corto, mediano y largo plazo, debemos intervenir precozmente en la formación médica para sembrar esa semilla que, según mi apreciación, todo médico necesita como base de sus conductas, la &quot;vocación de servicio público&quot;. Los laboratorios y otras empresas farmaceúticas ya en los inicios de sus formación los comprometen con una marca o nombre dejando de lado el hecho que hoy el acceso depende más del bolsillo de la persona que de la calidad y efectividad del fármaco.
Me da pena observar como nuestros ministros de salud aparecen visitando en clínicas privadas a enfermos del sistema público, porque seguramente al sistema público &quot;no le alcanza para realizarlos&quot; o &quot;lo hace peor&quot; aunque muchas veces son los mismos médicos que atienden en hospitales públicos durante la mañana, y se colocan corbata para hacerlo posteriuormente en el privado y salir en la tele.
De más esta hablar del escaso gasto per cápita en salud, el insuficiente recurso humano y la carencia en infraestructura del sistema público.
Si no actuamos ahora, el futuro es la desaparición de este sector, como ocurre en Estados Unidos, y que deja sin salud al 60% de la población, aquella que no puede pagar, porque sus condiciones de trabajo y contratos son paupérrimos, y sin embargo protegidos por el marco jurídico. Es la obligación de todos los sectores intervenir, pero querrán hacerlo?. Ahí la impotancia del liderazgo senor Lastra.</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Me parece super interesante el abordaje que usted realiza sobre el respeto y la dignidad. Sólo agregar que si continuamos trabajando en un sistema de salud pública carente de mística, aquel ingrediente todo grupo de seres humanos requiere para encontrar sentido y fuerza a sus convicciones. Son altas las energías que se requieren para llegar todos los días a un espacio de trabajo que no cumple con las características mínimas para entregar la medicina del siglo XXI, aquella que ha sido tan esquiva desde siempre, y por el contrario continuar trabajando en condiciones de hacinamiento, falta de recursos y desesperanza al no encontrar respùesta de quienes, se supone, representan el sistema público. </p>
<p>Me preocupa además que cuando preguntamos a nuestros estudiantes de medicina cuantos estudian por dinero y cuantos lo hacen po vocación, los segundos sean un pequeño puñado del total, de ahí la probable explicación de la alta migración al sistema privado, quién va a trabajar en una choza cuando te ofrecen trabajo en un palacio con todos los recursos para entregar la mejor medicina. Porque tampoco las universidades con escuelas de medicina tienen claros cuales son sus objetivos a corto, mediano y largo plazo, debemos intervenir precozmente en la formación médica para sembrar esa semilla que, según mi apreciación, todo médico necesita como base de sus conductas, la &#8220;vocación de servicio público&#8221;. Los laboratorios y otras empresas farmaceúticas ya en los inicios de sus formación los comprometen con una marca o nombre dejando de lado el hecho que hoy el acceso depende más del bolsillo de la persona que de la calidad y efectividad del fármaco.<br />
Me da pena observar como nuestros ministros de salud aparecen visitando en clínicas privadas a enfermos del sistema público, porque seguramente al sistema público &#8220;no le alcanza para realizarlos&#8221; o &#8220;lo hace peor&#8221; aunque muchas veces son los mismos médicos que atienden en hospitales públicos durante la mañana, y se colocan corbata para hacerlo posteriuormente en el privado y salir en la tele.<br />
De más esta hablar del escaso gasto per cápita en salud, el insuficiente recurso humano y la carencia en infraestructura del sistema público.<br />
Si no actuamos ahora, el futuro es la desaparición de este sector, como ocurre en Estados Unidos, y que deja sin salud al 60% de la población, aquella que no puede pagar, porque sus condiciones de trabajo y contratos son paupérrimos, y sin embargo protegidos por el marco jurídico. Es la obligación de todos los sectores intervenir, pero querrán hacerlo?. Ahí la impotancia del liderazgo senor Lastra.</p>
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