<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
		>
<channel>
	<title>Comentarios en: Vacuna de ética</title>
	<atom:link href="http://blogs.cooperativa.cl/opinion/politica/20150603152857/vacuna-de-etica/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>http://blogs.cooperativa.cl/opinion/politica/20150603152857/vacuna-de-etica/</link>
	<description></description>
	<lastBuildDate>Mon, 08 Feb 2016 22:59:00 +0000</lastBuildDate>
	<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
	<generator>http://wordpress.org/?v=3.4.2</generator>
	<item>
		<title>Por: Andres Rojo Torrealba</title>
		<link>http://blogs.cooperativa.cl/opinion/politica/20150603152857/vacuna-de-etica/#comment-34347</link>
		<dc:creator>Andres Rojo Torrealba</dc:creator>
		<pubDate>Mon, 08 Jun 2015 16:39:00 +0000</pubDate>
		<guid isPermaLink="false">http://blogs.cooperativa.cl/opinion/?p=46224#comment-34347</guid>
		<description>Gracias Pedro..</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Gracias Pedro..</p>
]]></content:encoded>
	</item>
	<item>
		<title>Por: Andres Rojo Torrealba</title>
		<link>http://blogs.cooperativa.cl/opinion/politica/20150603152857/vacuna-de-etica/#comment-34346</link>
		<dc:creator>Andres Rojo Torrealba</dc:creator>
		<pubDate>Mon, 08 Jun 2015 16:38:00 +0000</pubDate>
		<guid isPermaLink="false">http://blogs.cooperativa.cl/opinion/?p=46224#comment-34346</guid>
		<description>Gracias Luis.</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Gracias Luis.</p>
]]></content:encoded>
	</item>
	<item>
		<title>Por: Pedro Pagliai</title>
		<link>http://blogs.cooperativa.cl/opinion/politica/20150603152857/vacuna-de-etica/#comment-34330</link>
		<dc:creator>Pedro Pagliai</dc:creator>
		<pubDate>Thu, 04 Jun 2015 14:53:00 +0000</pubDate>
		<guid isPermaLink="false">http://blogs.cooperativa.cl/opinion/?p=46224#comment-34330</guid>
		<description>Una analogía por bien que sea didáctica está sujeta a los supuestos o convenciones que aceptemos como tal.

Respecto al supuesto de enfermedad, podemos estar de acuerdo en que es un conjunto de síntomas que manifiestan un estado particular de la fisiología del cuerpo, producto de causas que un médico alópata certifica. Prevalece muchas veces el concepto de que son las causas externas las que favorecen la aparición de una enfermedad, como serían ciertos  hábitos perjudiciales de tipo alimenticio, personal, social, emocional, entre otras. Prevalece un parámetro determinista y materialista en su enfoque que da explicación a lo ocurrido, es decir, debemos encontrar la causa(externa) y su efecto. Periódicamente se publican estudios que lo certifican, y en razón de esto, los medicamentos se han transformado en una solución muy esperada y deseada para curar o paliar los efectos de la enfermedad. 



En consecuencia, el paradigma como se dijo es determinista, newtoniano, es la consecuencia o resultado de la acción externa que poco o nada tiene que ver con el paciente, incluso si le atribuimos responsabilidad al ADN, porque se piensa en este paradgima que la información que contiene el ADN no se modifica. Por otro lado,  la enfermedad tiene un connotación negativa, es un ataque, y además el cuerpo es un lugar donde se libran batallas microscópicas, y donde los medicamentos son una especie de salvación -tal es el efecto de esta idea que suponemos que la Ley Ricarte Soto es un logro o un avance sustantivo en temática de salubridad pública-


Pues bien, esta opinión se ajusta perfecto a este modo de ver el mundo. Se habla de una enfermedad, que podrìa diagnosticarse como ¿eticorrea, eticonalgia, eticocitis, eticopenia? Y que una inyección, una vacuna de ética es lo que les falta para restituir la salud de la sociedad y de quienes nos representan.


Sin embargo, y en contraste a este paradigma, encontramos que la enfermedad es intrínseca a nuestra biología como un esfuerzo por adaptarse a situaciones de estrés coyuntural o prolongado. En otras palabras, es una solución del inconsciente que es expresada a través del cuerpo (biología) para adaptarse. Un mecanismo de protección que favorece la supervivencia del individuo. 


Lo es. Es totalmente opuesto a lo que solemos creer resepcto de cuando nos enfermamos. Porque más allá de lo mal que nos sentimos cuando enfermamos, peor es atarvesar dicho periodo pensando que es un castigo, o que un germen o tal otro fue el que lo produjo. Por lo tanto, la enfermedad en sí no es nada, salvo nuestra propia valoración de lo que percibimos según las creencias que obedecen a nuestros condicionamientos culturales. 


Lo importante es recalcar que no hay enemigo en la enfermedad sino que dado nuestra capacidad de ser entes autoconscientes podemos indagar en las causas más profundas que origina el desequilibrio en pos de restituir el equilibrio. 


Se habla mucho de culpar. Se habla mucho de cambiar la sociedad. Pero nunca se habla en los medios masivos de cuánto podemos cambiar nosostros mismos y las creencias que sustentan nuestro diario vivir. 


EN el paradigma tradicional, los políticos viene a ser una especie de cáncer que nosotros mismos abonamos con nuestro descontento. En el nuevo paradigma, si cambiamos nosotros, el cáncer desaparece, porque asistimos e hicimos caso al llamado de esta enfermedad en el sentido que uno mismo es el primero en proveer el bienestar físico, emocional que requiere y asimismo, la suma de individuos conscientes tendrá un efecto multiplicador en la sociedad que conformamos.


Cuando pensamos y creemos que se libra una batalla contra la enfermedad, esa idea -demente- es un correlato de lo que vemos día a día. Reforzamos la idea de pelear, de la incomprensión, nos protejemos del otro. Y tal estrés es un mensaje al inconsciente que gatilla la enfermedad avisándonos o dejando claridad de nuestro comportamiento.


Cuando no atendemos nuestras necesidades desde el respeto y amor por uno mismo, cuando no sabemos canalizar nuestras emociones, cuando pensamos que alguien que amamos, por el hecho de amarla, depende nuestro bienestar (así de los políticos, empresarios, religiones, trabajos que depende de nosotros)


Entonces, reitero, qué aviso nos dan nuestros políticos de aquello que nos podemos dar cuenta. Si aceptamos la premisa que todo está interconectado, que los opuestos son complementarios,  que lo que percibimos es reflejo de nuestro estado de consciencia, por lo tanto la enfermedad es un símbolo inequívoco de &quot;algo&quot; que puja desde dentro de cada cual para ser descubierto y sanado. ¿nos hacemos responsables y dejamos de ser adolescentes emocionales?


Este es el mensaje implícito en esta crisis. Y sé que día a día mucha gente está cuestionándose su sentir victimista, y con temor además, porque seguir en este camino, supone destruir las bases de creencias con las cuales hemos construido nuestras vidas. 


Para concluir invito a quienes quieran dar ese paso crucial para nuestro bienestar a desaprender lo aprendido, a ejercer una escepticismo saludable de aquellas polaridades que vemos a diario y que inevitablemente fueron son y serán de nuetro total responsabilidad</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Una analogía por bien que sea didáctica está sujeta a los supuestos o convenciones que aceptemos como tal.</p>
<p>Respecto al supuesto de enfermedad, podemos estar de acuerdo en que es un conjunto de síntomas que manifiestan un estado particular de la fisiología del cuerpo, producto de causas que un médico alópata certifica. Prevalece muchas veces el concepto de que son las causas externas las que favorecen la aparición de una enfermedad, como serían ciertos  hábitos perjudiciales de tipo alimenticio, personal, social, emocional, entre otras. Prevalece un parámetro determinista y materialista en su enfoque que da explicación a lo ocurrido, es decir, debemos encontrar la causa(externa) y su efecto. Periódicamente se publican estudios que lo certifican, y en razón de esto, los medicamentos se han transformado en una solución muy esperada y deseada para curar o paliar los efectos de la enfermedad. </p>
<p>En consecuencia, el paradigma como se dijo es determinista, newtoniano, es la consecuencia o resultado de la acción externa que poco o nada tiene que ver con el paciente, incluso si le atribuimos responsabilidad al ADN, porque se piensa en este paradgima que la información que contiene el ADN no se modifica. Por otro lado,  la enfermedad tiene un connotación negativa, es un ataque, y además el cuerpo es un lugar donde se libran batallas microscópicas, y donde los medicamentos son una especie de salvación -tal es el efecto de esta idea que suponemos que la Ley Ricarte Soto es un logro o un avance sustantivo en temática de salubridad pública-</p>
<p>Pues bien, esta opinión se ajusta perfecto a este modo de ver el mundo. Se habla de una enfermedad, que podrìa diagnosticarse como ¿eticorrea, eticonalgia, eticocitis, eticopenia? Y que una inyección, una vacuna de ética es lo que les falta para restituir la salud de la sociedad y de quienes nos representan.</p>
<p>Sin embargo, y en contraste a este paradigma, encontramos que la enfermedad es intrínseca a nuestra biología como un esfuerzo por adaptarse a situaciones de estrés coyuntural o prolongado. En otras palabras, es una solución del inconsciente que es expresada a través del cuerpo (biología) para adaptarse. Un mecanismo de protección que favorece la supervivencia del individuo. </p>
<p>Lo es. Es totalmente opuesto a lo que solemos creer resepcto de cuando nos enfermamos. Porque más allá de lo mal que nos sentimos cuando enfermamos, peor es atarvesar dicho periodo pensando que es un castigo, o que un germen o tal otro fue el que lo produjo. Por lo tanto, la enfermedad en sí no es nada, salvo nuestra propia valoración de lo que percibimos según las creencias que obedecen a nuestros condicionamientos culturales. </p>
<p>Lo importante es recalcar que no hay enemigo en la enfermedad sino que dado nuestra capacidad de ser entes autoconscientes podemos indagar en las causas más profundas que origina el desequilibrio en pos de restituir el equilibrio. </p>
<p>Se habla mucho de culpar. Se habla mucho de cambiar la sociedad. Pero nunca se habla en los medios masivos de cuánto podemos cambiar nosostros mismos y las creencias que sustentan nuestro diario vivir. </p>
<p>EN el paradigma tradicional, los políticos viene a ser una especie de cáncer que nosotros mismos abonamos con nuestro descontento. En el nuevo paradigma, si cambiamos nosotros, el cáncer desaparece, porque asistimos e hicimos caso al llamado de esta enfermedad en el sentido que uno mismo es el primero en proveer el bienestar físico, emocional que requiere y asimismo, la suma de individuos conscientes tendrá un efecto multiplicador en la sociedad que conformamos.</p>
<p>Cuando pensamos y creemos que se libra una batalla contra la enfermedad, esa idea -demente- es un correlato de lo que vemos día a día. Reforzamos la idea de pelear, de la incomprensión, nos protejemos del otro. Y tal estrés es un mensaje al inconsciente que gatilla la enfermedad avisándonos o dejando claridad de nuestro comportamiento.</p>
<p>Cuando no atendemos nuestras necesidades desde el respeto y amor por uno mismo, cuando no sabemos canalizar nuestras emociones, cuando pensamos que alguien que amamos, por el hecho de amarla, depende nuestro bienestar (así de los políticos, empresarios, religiones, trabajos que depende de nosotros)</p>
<p>Entonces, reitero, qué aviso nos dan nuestros políticos de aquello que nos podemos dar cuenta. Si aceptamos la premisa que todo está interconectado, que los opuestos son complementarios,  que lo que percibimos es reflejo de nuestro estado de consciencia, por lo tanto la enfermedad es un símbolo inequívoco de &#8220;algo&#8221; que puja desde dentro de cada cual para ser descubierto y sanado. ¿nos hacemos responsables y dejamos de ser adolescentes emocionales?</p>
<p>Este es el mensaje implícito en esta crisis. Y sé que día a día mucha gente está cuestionándose su sentir victimista, y con temor además, porque seguir en este camino, supone destruir las bases de creencias con las cuales hemos construido nuestras vidas. </p>
<p>Para concluir invito a quienes quieran dar ese paso crucial para nuestro bienestar a desaprender lo aprendido, a ejercer una escepticismo saludable de aquellas polaridades que vemos a diario y que inevitablemente fueron son y serán de nuetro total responsabilidad</p>
]]></content:encoded>
	</item>
	<item>
		<title>Por: Luis González</title>
		<link>http://blogs.cooperativa.cl/opinion/politica/20150603152857/vacuna-de-etica/#comment-34329</link>
		<dc:creator>Luis González</dc:creator>
		<pubDate>Wed, 03 Jun 2015 22:45:00 +0000</pubDate>
		<guid isPermaLink="false">http://blogs.cooperativa.cl/opinion/?p=46224#comment-34329</guid>
		<description>Extremadamente acertadas sus palabras, estimado... las personas capacitadas interesadas en participar en política están casi extintos en dicha actividad, porque a la gente simplemente le gusta que le vendan la pomada... cosa que un candidato serio y con ética no se rebajaría a hacer.


Tristemente somos un país que confunde la deshonestidad con la viveza y esta situación se veia venir.
Tristemente la educación cívica y los conceptos de empatía y ética han sido totalmente excluidos de las aulas y muchos hogares

No tenemos los políticos que queremos, pero si los que merecemos, porque una mayoría, al tener la más mínima oportunidad  probablemente incurriría en los mismos pecados por los que ahora estamos apedreando a la clase política... sin importarle pasar por sobre un montón de otras personas, siempre y cuando haya un beneficio personal


Ojalá todo esto nos lleve a un cambio, pero como ud. lo ha dicho, absoluto y transversal
Un cordial saludo</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Extremadamente acertadas sus palabras, estimado&#8230; las personas capacitadas interesadas en participar en política están casi extintos en dicha actividad, porque a la gente simplemente le gusta que le vendan la pomada&#8230; cosa que un candidato serio y con ética no se rebajaría a hacer.</p>
<p>Tristemente somos un país que confunde la deshonestidad con la viveza y esta situación se veia venir.<br />
Tristemente la educación cívica y los conceptos de empatía y ética han sido totalmente excluidos de las aulas y muchos hogares</p>
<p>No tenemos los políticos que queremos, pero si los que merecemos, porque una mayoría, al tener la más mínima oportunidad  probablemente incurriría en los mismos pecados por los que ahora estamos apedreando a la clase política&#8230; sin importarle pasar por sobre un montón de otras personas, siempre y cuando haya un beneficio personal</p>
<p>Ojalá todo esto nos lleve a un cambio, pero como ud. lo ha dicho, absoluto y transversal<br />
Un cordial saludo</p>
]]></content:encoded>
	</item>
</channel>
</rss>
