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	<title>Comentarios en: Poderoso partido es don dinero</title>
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		<title>Por: galo ugarte</title>
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		<dc:creator>galo ugarte</dc:creator>
		<pubDate>Sat, 21 Mar 2015 15:32:00 +0000</pubDate>
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		<description>Así es, Rodrigo, justamente el problema, tal como lo dices, es que se ha transformado a los chilenos en consumidores y no ciudadanos, de modo que la actual indignación de la gente con los casos Penta y SQM tiene más que ver con que alguien les está robando dinero de sus bolsillos más que con tomar plena conciencia de lo que es SER CIUDADANO y de la importancia del Estado y de lo público en las sociedades. Una vez que las cuentas estén relativamente aclaradas (incluso falsamente), continuarán yendo a pasear a los mall y a votar por los oportunistas de turno. El ejemplo más fresco lo tenemos en el pasado movimiento estudiantil, con su loable objetivo de educación gratuita y pública de calidad, pero al cual siempre miré con un sano escepticismo, debido a que no se atacaba primero el tema de fondo: no puedes esperar un resurgir de la educación pública y de calidad con un Estado hecho pedazos por los saqueadores y sobre todo con una constitución que en cada una de sus letras avala dicho saqueo. Por supuesto, muchos me increparon en esa época por ser &quot;mala onda&quot; con lo que estaba pasando, pero ahí tenemos a los jóvenes dirigentes listos para envejecer en el congreso, una reforma educacional hecha para no quedar mal con nadie, que pretende hacerse sin cambiar una Constitución que impide realizar cambios verdaderamente sustanciales y una derecha que aún así mueve sus fichas para no cambiar nada de nada. Es el cuento de nunca acabar de la actual sociedad chilena. Imposible para mí no relacionar este artículo con otro tuyo, donde identificas a la sociedad chilena con la que aparece en la película &quot;Brazil&quot; de Terry Gilliam. Saludos.</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Así es, Rodrigo, justamente el problema, tal como lo dices, es que se ha transformado a los chilenos en consumidores y no ciudadanos, de modo que la actual indignación de la gente con los casos Penta y SQM tiene más que ver con que alguien les está robando dinero de sus bolsillos más que con tomar plena conciencia de lo que es SER CIUDADANO y de la importancia del Estado y de lo público en las sociedades. Una vez que las cuentas estén relativamente aclaradas (incluso falsamente), continuarán yendo a pasear a los mall y a votar por los oportunistas de turno. El ejemplo más fresco lo tenemos en el pasado movimiento estudiantil, con su loable objetivo de educación gratuita y pública de calidad, pero al cual siempre miré con un sano escepticismo, debido a que no se atacaba primero el tema de fondo: no puedes esperar un resurgir de la educación pública y de calidad con un Estado hecho pedazos por los saqueadores y sobre todo con una constitución que en cada una de sus letras avala dicho saqueo. Por supuesto, muchos me increparon en esa época por ser &#8220;mala onda&#8221; con lo que estaba pasando, pero ahí tenemos a los jóvenes dirigentes listos para envejecer en el congreso, una reforma educacional hecha para no quedar mal con nadie, que pretende hacerse sin cambiar una Constitución que impide realizar cambios verdaderamente sustanciales y una derecha que aún así mueve sus fichas para no cambiar nada de nada. Es el cuento de nunca acabar de la actual sociedad chilena. Imposible para mí no relacionar este artículo con otro tuyo, donde identificas a la sociedad chilena con la que aparece en la película &#8220;Brazil&#8221; de Terry Gilliam. Saludos.</p>
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