<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
		>
<channel>
	<title>Comentarios en: Usted y ¿cuántos más?</title>
	<atom:link href="http://blogs.cooperativa.cl/opinion/politica/20140605085825/usted-y-cuantos-mas/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>http://blogs.cooperativa.cl/opinion/politica/20140605085825/usted-y-cuantos-mas/</link>
	<description></description>
	<lastBuildDate>Mon, 08 Feb 2016 22:59:00 +0000</lastBuildDate>
	<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
	<generator>http://wordpress.org/?v=3.4.2</generator>
	<item>
		<title>Por: Linda Calderón M.</title>
		<link>http://blogs.cooperativa.cl/opinion/politica/20140605085825/usted-y-cuantos-mas/#comment-32598</link>
		<dc:creator>Linda Calderón M.</dc:creator>
		<pubDate>Thu, 05 Jun 2014 17:07:00 +0000</pubDate>
		<guid isPermaLink="false">http://blogs.cooperativa.cl/opinion/?p=37272#comment-32598</guid>
		<description>Francisco me parece un interesante debate. Creo que esta paradoja social es producto de caer en el juego de lo mediático del que todos los actores somos cómplices :Estado- Medios de comunicación- sociedad civil - mercado. Si bien el movimiento estudiantil ha demostrado que la única manera de visibilizar su demanda a sido a través de la convocatoria en la masividad, el mismo peso de la historia nos ha demostrado que en la medida que esa masividad no tenga contenido, orgánica y programación política, las marchas de millones pasan a la historia sólo como hito, sin necesariamente conseguir resultados positivos para el proceso. Un ejemplo caricaturesco es la actual moda de &quot;Facebook&quot; en el que las personas crean eventos para convocar gente a marchas inexistentes como la &quot;Marcha para que la mamá de marco no se vaya&quot;, &quot;marcha para saber porque la vaca lechera no es una vaca cualquiera&quot;, etc. ( que son jodas... pero hay un mensaje político en que deberíamos saber interpretar). Tienes razón cuando reflexionas en torno a los sin marcha, a todos aquellos que no tienen la capacidad de convocar la masividad. Los excesivos horarios de trabajo son el primer ejemplo para justificar la no organización de los trabajadores (partiendo de un sujeto que no tiene otras problemáticas inmovilizadoras como las personas enfermas, pacientes psiquiátricos, etc.). Creo que el aprendizaje que de esta reflexión se puede rescatar, es que no podemos confiar nuestra representación política, ni el espacio para nuestras demandas ciudadanas en la espontaneidad de una marcha.Para mi, luego de la raya pa la suma, el asunto es que primero, necesitamos un Estado que garantice los espacios de participación democrática real, en los que sea el pueblo el que pueda poner temas en la agenda pública sin necesidad del show masivo (aunque muchos tenemos un amor romántico por las marchas). Y en segundo lugar, no olvidar que los únicos cambios históricos son los que logran los pueblos conscientes y organizados. No es el Estado el que construye ciudadanía, no es un (a) presidente (a) el que abre espacios históricos, somos los propios ciudadanos los que tenemos que ganar esos espacios y garantizar su permanencia para las generaciones futuras. Porque ejercer la ciudadanía no termina en rayar un voto. 

Excelente artículo! Se agrece que pongas en tema en discusión, buen aporte.</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Francisco me parece un interesante debate. Creo que esta paradoja social es producto de caer en el juego de lo mediático del que todos los actores somos cómplices :Estado- Medios de comunicación- sociedad civil &#8211; mercado. Si bien el movimiento estudiantil ha demostrado que la única manera de visibilizar su demanda a sido a través de la convocatoria en la masividad, el mismo peso de la historia nos ha demostrado que en la medida que esa masividad no tenga contenido, orgánica y programación política, las marchas de millones pasan a la historia sólo como hito, sin necesariamente conseguir resultados positivos para el proceso. Un ejemplo caricaturesco es la actual moda de &#8220;Facebook&#8221; en el que las personas crean eventos para convocar gente a marchas inexistentes como la &#8220;Marcha para que la mamá de marco no se vaya&#8221;, &#8220;marcha para saber porque la vaca lechera no es una vaca cualquiera&#8221;, etc. ( que son jodas&#8230; pero hay un mensaje político en que deberíamos saber interpretar). Tienes razón cuando reflexionas en torno a los sin marcha, a todos aquellos que no tienen la capacidad de convocar la masividad. Los excesivos horarios de trabajo son el primer ejemplo para justificar la no organización de los trabajadores (partiendo de un sujeto que no tiene otras problemáticas inmovilizadoras como las personas enfermas, pacientes psiquiátricos, etc.). Creo que el aprendizaje que de esta reflexión se puede rescatar, es que no podemos confiar nuestra representación política, ni el espacio para nuestras demandas ciudadanas en la espontaneidad de una marcha.Para mi, luego de la raya pa la suma, el asunto es que primero, necesitamos un Estado que garantice los espacios de participación democrática real, en los que sea el pueblo el que pueda poner temas en la agenda pública sin necesidad del show masivo (aunque muchos tenemos un amor romántico por las marchas). Y en segundo lugar, no olvidar que los únicos cambios históricos son los que logran los pueblos conscientes y organizados. No es el Estado el que construye ciudadanía, no es un (a) presidente (a) el que abre espacios históricos, somos los propios ciudadanos los que tenemos que ganar esos espacios y garantizar su permanencia para las generaciones futuras. Porque ejercer la ciudadanía no termina en rayar un voto. </p>
<p>Excelente artículo! Se agrece que pongas en tema en discusión, buen aporte.</p>
]]></content:encoded>
	</item>
</channel>
</rss>
