02 nov 2013

El futuro de los perdedores

Es obvio que en una elección con nueve candidatos presidenciales solamente uno de ellos -y ya hay cierta seguridad respecto a quién será- podrá ocupar La Moneda y los demás tendrán que decidir si quieren o no seguir en la vida política. Algunos tienen sus partidos y movimientos políticos y es esperable que continúen actuando, ya sea a través de quienes los representen en el Parlamento o desde los medios de comunicación y las redes sociales. Otros en cambio, se sabe, protagonizan un acto de “debut y despedida”.

A dos semanas de las elecciones es difícil hacer pronósticos sobre lo que traerá el futuro para los candidatos perdedores, y el destino de sus propuestas quedará sometido a la voluntad de los triunfadores, sin más compromiso que la comprensión respecto del apoyo que dichas propuestas puedan tener entre una ciudadanía que se siente cada vez más distante de la política y de los partidos.

Sin embargo, dentro de los ocho perdedores hay un caso que resulta particularmente preocupante: Evelyn Matthei, y no por ella misma porque ha anunciado que se retirará a la vida académica privada, sino por lo que sucederá con su sector.

Muchos pronostican ya una debacle para la Derecha por el hecho que su candidata podría tener el menor respaldo electoral del último cuarto de siglo, y no falta quien se frota las manos pensando que esta será una derrota definitiva, como si en política la rueda de la fortuna pudiera quedar clavada de manera permanente y la historia quedara congelada.

Es el mismo razonamiento de los que supusieron que la caída del Muro de Berlín representaba el triunfo irreversible del capitalismo sobre el socialismo.

Se olvidan, sin embargo, algunas dimensiones del asunto. En primer término, que la Derecha tuvo que esperar 50 años para alcanzar el Gobierno por las urnas, por lo que, como sector, no tendrá problemas en aguardar su momento.

En segundo lugar, lo que de verdad le interesa a la Derecha es el resultado de las parlamentarias.Desde que se comprobó que la popularidad del Presidente Piñera no repuntaba, cualquier analista objetivo hubiera considerado difícil la posibilidad que el actual Primer Mandatario fuera sucedido por alguien de su misma línea, pero sí mejoraban sus posibilidades en senadores y diputados con un buen nombre para la elección presidencial.

Pero incluso en las condiciones actuales que parecen tan irremontables para los partidarios de la actual administración, los analistas coinciden en que para la Nueva Mayoría es difícil lograr todos los doblajes necesarios para poder aprobar en el Congreso todas las iniciativas que tengan quórums especiales.

Esto significa en términos sencillos que la Derecha podrá refugiarse en el Parlamento para bloquear todas las propuestas de cambio que impulse el próximo Gobierno y que requieran algún tipo de quórum superior a la mayoría simple, lo que incluye virtualmente todas las reformas a la Constitución e incluso las modificaciones legales necesarias para implementar una asamblea constituyente.

El propósito es muy simple, preservar un sistema político y económico que le acomoda a la Derecha y, al mismo tiempo, impedir que la persona que suceda a Piñera pueda cumplir los aspectos políticos de su programa de gobierno.Los cambios quedarán así acotados a los acuerdos que se puedan lograr entre las fuerzas oficialistas y las opositoras.

La movilización social no vota en el Congreso, así que no tiene relevancia para estos efectos, más que para tensionar la convivencia nacional.

Es de suponer también que, una vez vencido el entusiasmo por responder a las expectativas ciudadanas propio de cualquier campaña, el compromiso del actual oficialismo por reformar aunque sea muy tangencialmente el sistema electoral binominal quedará postergado para mejores tiempos.

Nadie renuncia a soltar el mango de la sartén y suponer lo contrario es una clara falta de realismo que impide conseguir los objetivos propuestos.

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02 nov 2013

¿Algo resuena en lo profundo?

Lo que resuena socialmente es lo reprimido, es la soberanía popular, que fragmentada y muy localmente, se auto organiza desde lo pequeño en sus demandas de participación y representación popular, a partir de sus necesidades reales y la búsqueda de un bien común de verdad inclusivo.

Encima de ella y ocultándola, se despliega un “humo político” difuso y borroso, generado por el actual funcionamiento del sistema político y muchos de sus líderes tradicionales con prácticas de un manejo narciso del poder, que termina por negar el grito de los más excluidos y marginales.

Pero existe un tercer nivel, que terminaría por destruir los fundamentos de la política como una nueva forma de represión y exclusión.

Este consistiría en la emergencia de una red aparentemente des- ideologizada, o que “abandona las viejas divisiones ideológicas”, constituida por expertos técnicos en diversas disciplinas, cuya misión sería dar respuestas que funcionen, a las expresiones populares,especialmente a las conflictivas que redundan en violencia,independiente de los contextos, y negando la profundidad, la esencia y la universalidad política de lo realmente exigido, al considerarlas sólo demandas puntuales a solucionar pragmáticamente.

Finalmente, esta forma estaría dirigida a mantener sin cambios o transformaciones el modelo económico globalizado actual y su dinámica de poder universalizado, a través de la negación de cualquier componente simbólico de los conflictos, reduciéndolos sólo a hechos fácticos superficiales.

De esta manera se abandonaría la verdadera forma de hacer política, que yace en la posibilidad de “cambiar los contextos” para generar transformaciones reales a partir del arte de lo imposible, y no de lo posible.

Desde otro punto de vista, la aplicación de estas soluciones sólo instrumentales, que parecen dejar tranquilas a las personas,terminan por impedir y negar la posibilidad de los cambios verdaderos transformacionales, que nacen y generan a su vez, reales cambios personales y también comunitarios.

Para ser prácticos y llevar a lo real este análisis, basta considerar las soluciones a los conflictos liderados por los ciudadanos en educación, salud, étnicos, y otros regionales que llevaron a un listado de compromisos como mejoras, aumentos de recursos y nuevos beneficios resueltos por comisiones técnicas, que evitaron y negaron una reflexión mayor y crítica sobre sus causas profundas, como déficits de participación y representación ciudadana, no respeto de derechos básicos, mercantilización de la salud y educación y otras y brechas profundas de oportunidades y socioeconómicas

Por último, ¿dónde yacería la frontera, los límites que legitiman la búsqueda última de los verdaderos y esenciales cambios políticos sociales?

Creo que en la búsqueda del bien común y personal, o más bien en la concepción del bien que yace más allá de la profundidad socio-política, es decir en las concepciones éticas y morales que fundamentan las verdaderas propuestas políticas de las personas que las representan.

Recomiendo, si usted lo considera, realizar una reflexión crítica que incorpore estas visiones antes de ir a votar, deteniéndose en la congruencia de sus concepciones sobre la vida, la integralidad de la persona, la familia, la sociedad, y si sus propuestas están de verdad dirigidas a alcanzar los cambios verdaderamente sociopolíticos que necesita el país, es decir lo que resuena muy en lo profundo.

Yo por mi parte, aún no encuentro por quien votar.

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02 nov 2013

Vienen buenas políticas para las ciudades

Finalmente Piñera firmó el texto definitivo, modificado a última hora por presiones del sector privado, del Decreto que le da el vamos a la política nacional de Desarrollo Urbano (PNDU), creando en paralelo un Consejo Nacional de Desarrollo Urbano.Se supone que a partir de ahora, con esta hoja de ruta meramente indicativa, se harán los cambios legales y reglamentarios para que en nuestro país tengamos políticas públicas urbanas democráticas y sustentables.

Elaboraron por más de un año ese documento 28 profesionales de confianza del mandatario, casi todos arquitectos, consultores inmobiliarios, ingenieros, académicos, representantes de la Cámara de la Construcción y algunos diputados.

Era un grupo bastante transversal en lo político e ideológico,aunque cargado al mercado, lo cual es bastante lógico porque este es el sistema económico imperante en Chile.Si esta PNDU es un instrumento de Estado, como lo esperamos, y los políticos que ejercerán el poder se ponen las pilas, en unos años más podríamos tener ciudades a escala humana, lo cual es signo de desarrollo.

En todo caso, bajo la dictadura de Pinochet existió un Decreto similar originado en 1985 sobre esta materia, aunque más rudimentario, el que no produjo ningún efecto práctico y por ello, como la Concertación no le dio la más mínima importancia a la planificación territorial, en el año 2000 fue derogado mientras Claudio Orrego ejercía como ministro de Vivienda.

Hemos tomado conocimiento por la prensa que esta política tiene como ejes la integración social, el desarrollo económico con reglas claras, el equilibrio ambiental con planes de efectiva forestación, respetándose el patrimonio histórico y con una institucionalidad moderna que facilite la participación ciudadana, aunque nada se dice de la creciente corrupción que se observa en el sector de la construcción, que por lo demás, es de mal gusto reconocerla y por ello no es cubierta por los medios tradicionales.

Nos agradó la creación de los gobiernos metropolitanos con verdaderas atribuciones para las regiones de Santiago, Valparaíso y Concepción, los cuales atacarán frontalmente las desigualdades y guetos existentes.

Lo precedente también será una efectiva medida para que las diferentes agencias públicas actúen coordinadamente en sus relaciones con los innumerables actores privados que se desenvuelven en el negocio de la explotación del recurso suelo.Ante el futuro escenario no se podrán repetir experiencias como el fallido Transantiago y se reducirán en gran medida los conflictos con las comunidades.

Ahora bien, no sabemos si fue por una cuerda y coherente decisión del gobierno, teniéndose en cuenta el inicio de esta PNDU o por otra razón derivada de la incompetencia técnica de los funcionarios que han estado elaborando la modificación PRMS-100 que modifica el uso de suelo de 10.000 hectáreas agrícolas para transformarlas en urbanas en esta saturada región, hemos tomado conocimiento del Oficio Nº 205 del 17/10/13 enviado por el intendente Juan Antonio Peribonio al Contralor General Ramiro Mendoza, mediante el cual retira la solicitud de toma de razón de la Resolución Nº 125 del 13/09/13 del Gobierno Regional Metropolitana referida al cambio en comento.

Dejamos en claro que tal PRMS-100 fue aprobado con resquicios legales por el Consejo Regional (CORE) Metropolitano, presidido en aquel entonces por Fernando Echeverría, distinguido actor inmobiliario interesado en la expansión urbana.

Recordemos que este cambio en la reglas del juego se originó en el año 2006 y lo que busca es crear unas denominadas Zonas Urbanas Condicionadas (ZUC) en terrenos de 60 hectáreas y el ente fiscalizador, a pesar de las presiones ejercidas por los gobiernos de Bachelet y Piñera, no ha podido aprobarlo por contener diversas incoherencias, omisiones e irregularidades de forma y fondo y más encima se desconocen los nombres de aquellos particulares que el gobierno intenta beneficiar con las consiguientes plusvalías territoriales.

Todos aquellos que nos familiarizamos con esta temática sabemos que las llamadas “condiciones” para permitir los negocios inmobiliarios en extramuros son una fantasía y el mejor ejemplo lo tenemos con los archiconocidos conflictos entre actores privados en la comuna de Lampa con unas inmensas Zonas con Desarrollo Urbano Condicionado (ZODUC), introducidas en el año 1997 en el PRMS, porque las mentirosillas “condiciones” no se han cumplido y como no hay sanciones en la normativa ad hoc para los infractores, seguramente no se cumplirán.

En síntesis, esperamos que el PRMS100 se archive hasta que el próximo gobierno que asuma en marzo del 2014 decida el camino a seguir, más aún si próximamente tendremos consejeros regionales elegidos con el voto popular, lo que antes no sucedía.

Si se procede en consecuencia y por lo tanto se actúa correctamente, podríamos tener cierta certeza que la PNDU no será una nueva quimera, sino un instrumento de verdad.

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01 nov 2013

La nueva minoría

No cabe duda de que el gobierno se encuentra realizando dos campañas presidenciales: la de Matthei y la del propio Piñera. La primera de estas campañas, la de Matthei, tiene por finalidad la de mantener ordenadas las propias filas y de minimizar los costos de una derrota desordenada.

Pero nadie en el oficialismo se hace demasiadas ilusiones respecto de los resultados que se pueden obtener.La encuesta CEP desmoronó la última brizna de esperanza de remontaje que quedaba.

En cambio, la campaña presidencial remota, para el regreso del propio Piñera, es otro cantar.Se trata de la preparación del terreno para que la gestión de hoy, vista en retrospectiva, pueda apreciarse en el futuro con una evaluación más benevolente que la que está consiguiendo ahora mismo.

Se trata de objetivos diversos, que pueden tener una suerte muy desigual. Tal como se presentan las cosas en este momento, puede que la acción presidencial más cuestionable se refiera al apoyo explícito a la actual abanderada oficialista.

En efecto, la debilidad medular de la candidata Matthei, para hacer que el gobierno se comprometa en la campaña de un modo que afecte su labor más propia.Las últimas semanas están demostrando que se está cometiendo este error, en parte porque Piñera oscila siempre entre exagerar su autopromoción y exagerar (para compensar) en el apoyo a su débil abanderada, porque la derecha siente que no tiene nada que perder y porque Matthei no tiene a dónde más recurrir para sostener lo que es apenas sostenible.

Al oficialismo le está saliendo todo mal.No por nada Matthei está concursando para el dudoso record del peor resultado de la derecha en una carrera presidencial, en toda la historia política de Chile.

El efecto rebote de esta situación es ampliamente negativo. No está de más recordar siempre que el mayor problema que enfrentará Bachelet no es el de la elección sino el de la gobernabilidad.

En este sentido Piñera y su administración están siendo una muy mala noticia.Durante estos años nuestra democracia ha perdido peso y prestancia institucional.En el sector público el desprestigio de la función pública ha ido en aumento, y eso será duro de revertir cuando se quieran emprender grandes tareas nacionales.

La evidencia de lo que le espera a la Alianza es demasiado apabullante.La tendencia de fondo en este sector va a ser, de todas maneras, la de concentrarse en la campaña parlamentaria.Esto es lo mismo que decir que lo que predominará es la competencia interna en el sector.Si RN se descuida, sus socios pueden mantener o acrecentar su predominio, de un modo que resultará difícilmente reversible en un tiempo próximo.

Si predomina la disputa parlamentaria, la aparente “competencia” presidencial sólo puede pasar a un segundo lugar, por ser una competencia con un resultado obvio y ya conocido.Todavía más cuando el único argumento plausible de la candidatura Matthei consiste en prometer que Bachelet está obligada a pasar a una segunda vuelta.Una promesa que, ya sabemos de la mano de las encuestas, que no podrá cumplir.

Además, este objetivo es doblemente deprimente.Primero porque la candidatura de la centroizquierda parece estar al borde mismo de conseguir ganar a la primera; de no lograrlo, quedará tan cerca de su objetivo que nada impedirá que lo logre al siguiente mes con el mínimo esfuerzo.Segundo, porque la deprimida candidatura oficialista no será la razón principal (en el mejor de los casos) de una posible extensión de la competencia electoral.

Mucho más pesará en el resultado el inusual número de candidatos presidenciales.Es decir, en el mejor de los casos hasta puede haber segunda vuelta, pero no habrá de qué alegrarse por ello desde la trinchera oficialista.

Para peor, la segunda vuelta puede llegar a ser un presente griego para la derecha.Una doble derrota en un corto espacio de tiempo, no mejorará precisamente el estado de ánimo en la Alianza, ni va a entregar un mejor impulso a su recuperación política.

El problema de la campaña de la derecha es que se está quedando en el limbo.Simplemente no sabe hacia dónde dirigirse. Pese a las declaraciones en contrario, no parece ofrecer la continuidad del actual gobierno. Y si lo hiciera sería igual condenarse porque también la gestión Piñera tiene un apoyo minoritario.Cuando Matthei promete algo, no queda claro por qué es que se lograrán los objetivos que este gobierno no ha podido conseguir.

Hay ocasiones en que el candidato hace la diferencia en positivo.Es decir, un presidente poco carismático y nada querido es reemplazado por otro que concita apoyo adicional y propio.Se hace una campaña sostenida en una personalidad destacada y descollante que hace creíble los logros adicionales, hasta ahora sin concretar.

Sin embargo, una candidata a la que se llega por rebote, tras aportar a dos liderazgos fallidos (Golborne y Longueira), no da pie para ningún culto a la personalidad. Ser el reemplazo del reemplazo no es particularmente convocador.Llegar por descarte antes que por ser una opción preferida desde el inicio tiene obvias limitaciones.

Se trata de un callejón sin salida. La derecha es ya la nueva minoría.Lo sabe, lo siente y actúa en consecuencia.

Con todo no es este su problema mayor. Lo más nefasto es que está perdiendo sin decoro, sin prestancia,sin darle motivos a sus electores para ir a votar. Por eso la situación todavía puede empeorar.

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01 nov 2013

Cascadas: Matthei desinformada, la derecha calla

La candidata de la UDI, Evelyn Mathhei, después de mucho andar, ha opinado sobre el caso Cascadas, Y lo hace profundamente desinformada, o mal intencionada.Porque acusa a la oposición de no haber opinado y ha sido su sector, el que ha guardado silencio.Falta a la verdad, una vez más y en forma descarada.

Hemos sido parlamentarios de la oposición y, fundamentalmente de la Democracia Cristiana, quienes desde hace un buen tiempo hemos realizado diversas acciones al respecto, incluyendo una crítica permanente a las malas prácticas del mercado bursátil en perjuicio de los chilenos y chilenas.Por eso, realmente es inaceptable que la candidata de la derecha hoy diga lo que dice.

Citaciones al Congreso, oficios fiscalizadores, propuestas legislativas para terminar con la falta de transparencia en el mercado bursátil; solicitudes expresas a la Superintendenta de Pensiones, entre otras acciones que se suman a una declaración explícita de preocupación por lo ocurrido.

En rigor, hay que señalar que  en el caso Cascadas de SQM –según datos oficiales- hay una inversión de los fondos de pensiones por US$ 757 millones que están expuestos en estas operaciones realizadas en el mercado accionario y que están siendo investigadas por los organismos fiscalizadores.

Estos ahorros previsionales están en riesgo, producto de operaciones bursátiles que realizaron corredoras contratadas por las AFP’s (las cuales tienen responsabilidad fiduciaria) que se hacen en una Bolsa de Comercio poco competitiva, a través de corredoras que no funcionan con transparencia , privilegiando las operaciones de órdenes directas y no los mecanismos de subasta pública y llenas de conflictos intereses .

A nuestro juicio, estas malas prácticas detectadas en el caso Cascadas, que tienen expuestos estos US$ 757 millones de los fondos previsionales de los trabajadores, se producen por una debilidad regulatoria sobre las modalidades de manejo de los fondos previsionales; de las relaciones de las AFP’s con las corredoras en el mercado bursátil; existiendo falencias en la capacidad fiscalizadora de la superintendencia de Valores y Seguro (SVS) y de la Superintendencia de Pensiones.

Hay que sumar que desde –hace ya más de una década- la Bolsa de Comercio ha dominado –con un carácter monopólico- el mercado accionario y esa falta de competencia y transparencia en ese mercado está generando situaciones de riesgo y detrimento en los ahorros previsionales de los trabajadores –que alcanzan actualmente a US$ 160.000 millones.

El desarrollo futuro del país y la defensa de los ahorros previsionales exige una mejor regulación al mercado bursátil y el conocimiento de estas malas prácticas en la Bolsa de Comercio debieran apuntar a construir un consenso transversal sobre la necesidad de reformar la Ley de valores.

Nos jugaremos por impulsar un conjunto de reformas legales al funcionamiento del mercado bursátil, para que en la Bolsa de Comercio se garantice competitividad, transparencia y que no se vuelvan a repetir los conflictos de interés y las “trampas” de las corredoras -que muestran el caso Cascadas- afectando la transparencia y libre competencia de un mercado tan sensible.

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31 oct 2013

La compleja tarea de Bachelet

Todo indica que Michelle Bachelet ganará la elección presidencial, ya sea en primera o en segunda vuelta.Los datos de la encuesta CEP de septiembre/octubre no han hecho sino confirmar una tendencia que se ha mantenido sin variaciones desde que ella dio a conocer su decisión de competir.

Es un hecho que la ex mandataria goza de la buena voluntad de la mayoría de los chilenos, más allá de las críticas de todo tipo que ha recibido por determinados aspectos de su gestión anterior y que provienen de la derecha y la izquierda.

El suyo es un caso excepcional de aprecio popular, vinculado seguramente a la noción de protección social con la que ella procuró identificar su gobierno entre 2006 y 2010. A los ojos de mucha gente, Bachelet aparece como la madre protectora y acogedora.

¿Dónde se ubica el núcleo más firme de sus adherentes? La encuesta CEP aporta algunas luces.

En cuanto a edad, se trata de las personas mayores de 55 años (57% de apoyo), y en cuanto a nivel educacional, se trata de las personas que poseen educación básica: entre quienes tienen de 0 a 3 años de escolaridad, la ex presidenta recibe 73% de apoyo, y entre quienes tienen de 4 a 8 años de escolaridad, recibe 61% de apoyo.Es evidente que, aunque cuenta con adhesión significativa en el estrato medio, su fuerza principal está en el estrato bajo.

Bachelet inspira confianza. Tanto es así, que mucha gente le ha perdonado las fallas o errores de su anterior gobierno. Se podría decir que esa gente no duda de sus buenas intenciones, lo que demostraría que cualidades como la rectitud y la cercanía pueden gravitar decisivamente en las definiciones políticas.

No son las únicas cualidades que influyen por supuesto, pero en la actual coyuntura parecen ser muy apreciadas, sobre todo por las familias que salieron de la pobreza en las décadas pasadas.

En la elección anterior, es posible que muchos electores hayan creído que el país necesitaba un exitoso hombre de negocios como gobernante, y votaron por Piñera.

¿Cuántas de las personas que, a fines de 2009, entregaban una amplísima aprobación a la gestión de Bachelet no se hicieron ningún problema en votar por Piñera?Miles, sin duda. No hay que esperar que los votantes sean “doctrinarios” o consecuentes. Cada día se sienten más libres para decidir.

¿Qué pasa con los programas? En realidad, los electores no votan por un programa, sino por una persona en la que hacen fe, a la que naturalmente asocian con ciertas ideas-fuerza, en el caso de Bachelet la lucha contra la desigualdad y a favor de los derechos sociales garantizados.

Los electores acuden a las urnas con una idea general de los programas -los títulos podría decirse-, pero sin haberlos leído ni mucho menos haber comparado las propuestas de los diversos candidatos. Esto no quiere decir que los candidatos puedan sentirse liberados de tener un programa, pero la mayoría de los ciudadanos, insistimos, no los lee; sólo se hace una idea general de ellos y votan por una persona en la que depositan su confianza y también sus expectativas de progreso personal.

Los programas deben concebirse, pues, como una hoja de ruta, en ningún caso como tablas de la ley que el gobernante debe cumplir a cualquier precio.Deben expresar una línea de acción, un orden de prioridades, pero no pueden ser un marco de hierro del cual el presidente se convierte en prisionero.Si las condiciones lo exigen, el gobernante debe estar dispuesto a elegir un curso de acción que incluso contradiga lo establecido en el programa, y explicar sus razones a los ciudadanos.

Si el resultado de la elección parece estar claro, lo que viene enseguida es muy complejo: gobernar de un modo fructífero para que el país progrese sobre bases sólidas.

Eso no será sencillo pues son muy altas las expectativas de la población, e incluso contradictorias las de un sector respecto de las de otro sector.

El Estado no podrá atender todas las necesidades. De partida, sus recursos dependen del dinamismo de la actividad económica. Si decaen las inversiones, si baja el precio del cobre y las demás exportaciones, si sube el desempleo, todo puede complicarse.Cada una de las grandes reformas ofrecidas –por ejemplo, la tributaria-, requerirá la presentación de proyectos de ley que, con toda seguridad, darán lugar a prolongados debates en el Congreso.

Quizás sea hora de explicar a los ciudadanos que Chile no resolverá los problemas que tiene de un día para otro, que a lo mejor será necesario ajustar los objetivos a las posibilidades de la caja fiscal, en fin, evitar que se produzcan frustraciones por el hecho de que no se puede hacer todo lo que se desea.

Es mejor no imaginar que Michelle Bachelet es el hada madrina que concederá todos los deseos.Es un factor positivo que, por haber gobernado, ella sepa que otra cosa es con guitarra.

El país puede avanzar hacia el desarrollo en los años que vienen y también reducir la desigualdad. Ello demandará articular los cambios con los elementos de continuidad. El nuevo gobierno partirá del punto que deje el actual. Habrá que asegurar la gobernabilidad y los amplios acuerdos.

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31 oct 2013

Bachelet y equidad de Género

Desde el retorno a la democracia hasta hoy, la manera de abordar las problemáticas de las mujeres de este país ha sido ineficiente. Esta ineficiencia radica en la dificultad que se ha tenido para generar una cultura que pueda trascender nuestra idiosincrasia patriarcal y conservadora.Ejemplos emblemáticos de esto son el abordaje de la violencia de género y la penalización del aborto.

Con respecto al primer punto, no es casual que en este país la ley que penaliza la violencia hacia las mujeres lleve por nombre “Violencia intrafamiliar” (sin olvidar que, anteriormente, era signada como “violencia doméstica”).

El nombre VIF lleva en sus letras la raigambre de nuestro conservadurismo: reducir la violencia de género al espacio de la familia. En el último tiempo se ha intentado avanzar en ampliar este espacio a las relaciones de pareja –fuera del ámbito entendido como familiar- pero sin mucho éxito.

Ejemplo de esto es que mujeres que son violentadas por hombres que no son sus maridos ni convivientes, o con los cuales no tienen hijos en común, les es más factible interponer una denuncia por lesiones común y silvestre que una denuncia por VIF, ya que el sistema judicial no les da prioridad alguna.

Si sumamos que en la aplicación de la ley hay falencias importantes, que las mujeres no se sienten amparadas por la ley que busca protegerlas y el fracaso de las medidas preventivas, podemos decir que estamos en una situación crítica.

Con respecto al segundo punto, el panorama es aún peor, ya que en nada o poco se ha avanzado desde que se penalizó el aborto el año 89.

Por eso, el programa de Michelle Bachelet, quien será probablemente la futura Presidenta de Chile, nos entrega propuestas interesantes. No sólo en su contenido, sino que por sus implicancias.

En su Agenda de Género, intenta retomar el abordaje de las problemáticas de las mujeres desde aspectos que son fundamentales.Propone abordar la problemática de género de una manera transversal en áreas de relevancia como educación, poder, trabajo y derechos constitucionales.Y, entre muchas medidas interesantes que podríamos comentar, hay propuestas concretas con respecto a VIF y despenalización del aborto.

Con respecto a VIF hay una propuesta que, en sí misma, es un giro simbólico:se propone modificar la Ley de Violencia Intrafamiliar incorporando todo tipo de violencia de género.

Me parece que este giro es una visibilización importante por muchos años requerida. Sacar la violencia de género del ámbito de la familia y darle un reconocimiento como flagelo que la trasciende. Esperemos que se plasme en contenidos concretos, pero también con un cambio en el nombre mismo de la ley.

Por otro lado, se propone la despenalización del aborto en tres circunstancias: riesgo de vida de la madre, inviabilidad extrauterina y en caso de violación. Esto representa un importante avance para el respeto de los derechos de las mujeres en este país.

Despenalizar el aborto, aunque esté restringido a estos tres eventos, devuelve no solo una porción de autonomía a las mujeres sobre su cuerpo sino que, además, reconoce simbólica y legalmente el estatuto e importancia del sufrimiento psíquico de la mujer ante embarazos no deseados.

Reconocer el sufrimiento de las mujeres, reconocer el derecho de elegir sobre sus cuerpos, reconocer que no se debe establecer un dominio sobre la mujer en base a la violencia –del golpe, la palabra, los actos o la ley del estado- es un avance en la humanización en el trato que da el Estado de Chile a sus mujeres.

Aún necesitamos seguir avanzando para lograr un cambio cultural y simbólico que permita a las mujeres una ciudadanía digna y plena de derechos. Con los cambios propuestos aún no se logrará, debemos decirlo. Pero debemos decir también que, de concretarse esta agenda, habremos retomado el camino correcto.

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31 oct 2013

Nueva Mayoría y propuestas de descentralización

La ex presidenta Michelle Bachelet, hoy candidata presidencial de la Nueva Mayoría, convocó sobre 30 comisiones para elaborar las propuestas programáticas de su futuro Gobierno. Una de esas comisiones fue la de Descentralización (de la cual como habitante de regiones tuve el honor de participar), la que convocó a un conjunto de regionalistas y estuvo a cargo de Esteban Valenzuela, Regionalista, Ex Diputado y Alcalde de Rancagua.

Hace pocos días se presentó el programa de la candidata de la Nueva Mayoría. En su globalidad el programa de gobierno, en su dimensión de descentralización, implica reformas políticas con democracia participativa, gobiernos regionales fuertes, capaces de proponer desarrollo territorial, fortalecimiento de la descentralización política y fiscal.

Algunas de las propuestas más sustantivas planteadas por la comisión a la candidata Michelle Bachelet y que fueron dadas a conocer son las siguientes:

La primera y más relevante de las propuestas es la elección directa del Intendente como una forma de lograr una mayor cohesión territorial y fortalecer la democracia regional.

En el programa de la Nueva Mayoría existe consenso en que la elección directa del Intendente no es excluyente con mantener un representante directo e inmediato del ejecutivo en regiones.

¿Por qué?, principalmente porque se debe garantizar la implementación de políticas nacionales en espacios regionales, especialmente cuando ocurren situaciones de gobiernos regionales que entran en tensión con gobiernos nacionales.

Manteniendo un representante del presidente (a) en regiones, se evita que sus habitantes sufran las consecuencias que implica tener un “Intendente” de tendencia política distinta al Presidente (a) de la República, que por ejemplo y con tal de hacer una férrea oposición al gobierno nacional, impida u obstaculice la implementación de políticas públicas nacionales en regiones. Diversos países de América Latina y el mundo así lo tienen establecido.

Otra de las propuestas tiene que ver con implementar garantías sociales territoriales.No se puede permitir que ninguna comuna del país caiga por debajo de niveles básicos de bienestar.

En el programa se plantea que estas garantías deben ser en seis dimensiones del desarrollo territorial: educación, salud, participación de las mujeres y de los jóvenes en el mundo del trabajo, calidad del empleo, vivienda y entorno, calidad ambiental, mejor acceso a bienes públicos y conectividad.

Para hacer realidad esta garantía social territorial, se implementará un Fondo de Convergencia Regional, creado por Ley. Este Fondo permitirá financiar rápidamente las inversiones y acciones extraordinarias que haya que realizar cada vez que una comuna caiga en alguna de las dimensiones señaladas, por debajo de aquel nivel que como sociedad regional establezcamos que es el mínimo aceptable.

Este Fondo permitirá a las regiones tener recursos para establecer Pactos Territoriales (Ministerios, Regiones, Municipios, además de la participación de organizaciones sociales y empresariales y centros de educación superior) que permitan una acción mancomunada y eficaz de reducción de desigualdades territoriales en las seis dimensiones del bienestar ya señaladas.

Una tercera propuesta que se vislumbra auspiciosa es la creación de estímulos para atraer y retener en regiones a personas calificadas, asimismo incentivar la migración a regiones desde Santiago, tanto en el ámbito laboral como académico.

Es sabido que el capital humano avanzado contribuye de manera sustantiva para promover el desarrollo territorial, condicionante fundamental para hacer de Chile un país muchos más equilibrado territorialmente y menos centralizado.

Esta variable asociada al recurso humano calificado para regiones sumado al compromiso explícito por aumentar los ingresos para inversión pública de decisión regional, y a la vez, dotar a los gobiernos regionales de recursos propios claramente identificados y de exclusiva decisión autónoma, resulta ser un pilar fundamental para avanzar hacia la consolidación de un Estado Unitario descentralizado que nos ponga a la par de los países más desarrollados en esta materia.

Finalmente, un Chile moderno, republicano y descentralizado es propicio. No ha existido un contexto histórico en democracia que haya generado tanta sensibilidad en la elite política por descentralizar al Estado y que a su vez vaya acompañado, “presionado” y planteado como un anhelo político por parte de la sociedad civil regional (según la CEP, un 73% manifiesta estar de acuerdo con descentralizar el país).

Tal como lo indica el programa de gobierno de la candidata de la Nueva Mayoría, este contexto es único para avanzar garantizando respeto y diversidad, con poder y democracia regional, con autonomías territoriales y participación de los pueblos originarios, con devolución de recursos financieros a las regiones y solidaridad entre todos para disminuir las brechas y superar el centralismo.

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30 oct 2013

La agravante de la Ley Zamudio

Los medios de prensa han ventilado con notoriedad el hecho de que el Movimiento de Integración y Liberación Homosexual (MOVILH) ha resuelto interponer una querella en contra de quienes resulten responsables de las lesiones sufridas por el joven Wladimir Sepúlveda en los sucesos del 20 de octubre pasado en San Francisco de Mostazal y que lo tienen en estado grave y riesgo vital, situación que lamentamos y que por cierto, es dolorosa para toda la comunidad regional.

Tanto la familia y el MOVILH señalan que las lesiones de Wladimir tienen su origen en un ataque “homofóbico” y sindican al único detenido como autor de las agresiones, como un peligro para la sociedad.

No es intención de la Defensoría ventilar datos judiciales a través de una columna de opinión, pero, sin duda, que luego de tantos comentarios y opiniones de algunos medios nacionales que ven en este caso un símil del “caso Zamudio” y un instrumento de explotación de la emocionalidad pública, se corre el peligro de atentar en contra de la verdad y los hechos objetivos del caso, lo que por cierto, afortunadamente no acontecerá en los tribunales.

Para que quede claro, las “agravantes” son aquellas circunstancias que puedan darse en un delito y que ocasionan que la penalidad de este aumente. Este es el caso de la nombrada Ley Zamudio (Ley N°20.609), norma publicada en el Diario Oficial el 24 de julio de 2012 y que establece medidas contra la discriminación.

Si bien es cierto ha sido publicitada como instrumento destinado a combatir la homofobia, la verdad de las cosas, es que el ámbito de aplicación de esta ley es bastante más amplio y se introdujo al Código Penal del siguiente modo. Artículo 11 numero 21:

“Cometer el delito o participar en el motivado por la ideología, opinión política, religión o creencias de la víctima; la nación, raza, etnia o grupo social a que pertenezca; su sexo, orientación sexual, identidad de género, edad, filiación, apariencia personal o la enfermedad o discapacidad que padezca.”

Parte de los hechos expuestos ante el Tribunal de Garantía de Graneros dan cuenta de que el señor Wladimir Sepúlveda se acercó en evidente estado de ebriedad a un grupo de jóvenes (tres varones y tres mujeres) para solicitarles cigarros y dinero y que ante la negativa del grupo, la supuesta víctima inició una gresca.

Durante la batahola, habría además quebrado una botella con la que lesionó a una de las mujeres y a un joven provocándoles cortes profundos en la mano y la ceja, respectivamente.Evidentemente, el grupo se defendió y es ahí cuando el imputado responde a la agresión con golpes de pie y puño.

Ese pequeño relato está acreditado en la carpeta fiscal y ha existido un afán de ocultarlo, pues, definitivamente no responde al fin mediático y político de mostrar al señor Sepúlveda como la única víctima de los hechos.

El uso de groserías corrientes en el fragor de una riña, como lo ha señalado el Tribunal nunca serán suficientes para teñir un hecho como delictivo, “ni menos transformar una legitima defensa en agresión”.

Para que se considere la existencia de la agravante invocada en la Ley Zamudio, debe existir prueba de que existe una motivación, esto es, una conciencia y convicción arraigada de odio que se expresara más allá de un leguaje soez y por cierto corriente dentro del habla vulgar chileno.

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30 oct 2013

Santiago ahoga a Chile

La descentralización del país es un desafío indispensable para su desarrollo. Chile se forjó a partir de un esquema de provincias fuertes que se expresaron ya en los primeros textos constitucionales, Coquimbo, como cabeza de esta zona y puerto, era una de ellas.

Con el correr de los años esa idea se fue desdibujando.Si bien existían provincias muy bien asentadas y con una gran identidad local, era una demanda constante la necesidad de traspasar competencias y recursos.

El proceso de una nueva organización administrativa, iniciado por Frei Montalva, continuado por Allende y concluido apresuradamente en la dictadura, desembocó en las 13 regiones originales del actual esquema al que se han incorporado recientemente otras dos. Sin embargo, esa regionalización está inconclusa y se ha quedado más en el mapa que en transformaciones concretas.

Santiago sigue ahogando a nuestras regiones.El desarrollo inarmónico de nuestro país se expresa en múltiples servicios, como salud, en que la falta de especialistas en provincias es crónica; en educación con mala calidad e insuficientes alternativas, además del escaso financiamiento a universidades regionales, en desarrollo urbano y conectividad e incluso en el acceso a la cultura, por poner sólo algunos ejemplos.

Asimismo, es tradicional la crítica a la insuficiente cantidad de recursos que se destinan a regiones, particularmente a aquéllas que más aportan y que, en cambio, se hacen cargo de la contaminación y otras externalidades de la actividad minera e industrial.

Por último, hay una exigencia generalizada de más participación y de que las decisiones se tomen más cerca de la gente. En este ámbito está también la falta de una descentralización interna, siendo común que las capitales regionales o provinciales concentren la inversión en desmedro de localidades más apartadas.

Todo lo anterior, que podríamos englobar como desigualdad territorial, es parte de los problemas que deben afrontarse con decisión en el próximo Gobierno.La nueva constitución que queremos debe hacerse cargo del desafío de una mayor descentralización.

En lo político, para permitir la elección de los Intendentes, que se sume a la de Consejeros Regionales.

En lo administrativo, para dotar de más atribuciones y recursos a las regiones del país, lo que les permita un mayor desarrollo y atender en forma más eficiente las necesidades de sus habitantes.

En lo social, para enfrentar en forma decidida el grave retraso existente en muchas áreas, como salud, educación, vivienda y conectividad.

Mientras hay barrios de Santiago con indicadores sanitarios, educacionales, urbanísticos y de ingresos similares a los países desarrollados, muchas de nuestras comunidades languidecen con estándares del siglo pasado. Eso no puede continuar.

Necesitamos dar un paso más profundo en regionalización. Nuestras provincias, Choapa, Limarí y Elqui merecen más oportunidades. Nuestra región debe recuperar su rol eje y puerta de entrada a este Norte próspero para Chile, pero que sin embargo le deja tan poco a sus habitantes.

El Chile de Todos debe ser el Chile que corrija la desigualdad también en el ámbito territorial.

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