27 nov 2013

Continuará

En los tiempos antiguos, que todavía algún fanático iluminista rezagado insiste en llamar pre-racionales, los augures eran funcionarios de la religión pagana que predecían el porvenir observando el vuelo de los pájaros o las entrañas de un animal, incluso la célebre pitonisa de Delfos no desdeñaba los narcóticos con este fin, tan necesario para la marcha del gobierno de turno.

Su continuidad necesitaba, cuando menos, asegurarse en el tiempo, despejar todo tipo de incertidumbres y, lo más importante, persuadir a los súbditos o ciudadanos de que las cosas seguirían su cauce normal si los dioses eran favorables a los administradores circunstanciales del status quo, llámense emperadores, faraones o reyes, esto es, los que escribían la historia oficial de ese momento.

Empleados eficientes u oportunistas, varios de estos intérpretes colegiados torcerían los mitos originarios y los estructurarían, gustosamente, para servir o chantajear al gobernante de turno.

Supongo que, teoría de la relatividad mediante, y saludable influencia de la cultura oriental en nuestra acomodaticia posmodernidad, ya nadie se cree la patraña de la linealidad recta de la historia.

Nada hemos superado, no vamos en franco y atolondrado ascenso a ningún lado: parece que todo tiende a repetirse. A menos que creamos con Parménides que todo movimiento es una ilusión, la verdad es que nuestras estrategias de conquista y dominación de la mente del prójimo son más o menos las mismas en los más de seis mil años de cultura occidental.

Acaba de finalizar una histórica elección en la que siete voces divergentes intentaron desafiar al establishment de dos cabezas. Con una ciudadanía movilizada activamente, con candidatos rupturistas que se hacían oír de modo inédito, se hizo evidente de que no se trataba de una versión soporífera más del juego (la, bastante fome, “fiesta de la democracia”) en el cual el duopolio se repartía poderes y prebendas.

Los más avisados se asustaron, mientras una candidata designada no paraba (y no lo hace) de vociferar y la otra volvía a confirmar que su ambiguo silencio era su mejor rúbrica.

Algún chascón panelista anunció la revolución y se escondió bajo la mesa de su estudio de televisión, otros lanzaron sus filípicas amenizadas con bourbon desde patronales periódicos.Pero los augures de la nueva pirámide ya estaban trabajando mirando las nuevas bandadas efímeras, las nuevas entrañas dudosas, ya estaban oliendo vapores pantanosos, todos ellos llamados encuestas.

Entonces, obsecuentemente, lo más granado de nuestro periodismo oficial, tan combativo en el pasado, se levantó desde las trincheras o almenaras de los principales canales, radios y medios de papel impreso, dándose a la descomunal tarea de atraer la mirada de los potenciales votantes hacia un futuro posible lleno de indeterminación, sin las candidatas del continuismo en sus diferentes grados y a defender, como nunca antes, el categórico triunfo de una de ellas (según el color ocasional del editor periodístico de turno) aún antes de que la elección ocurriese.

Cual nuevos augures, declararon que el porvenir era claramente legible, y no había nada que hacer. Los candidatos populares, ecologistas, libertarios fueron cuestionados y hasta juzgados con brutalidad impune, las emisarias del duopolio no gozaron del dulce trato de verdaderos mastines televisivos.

No faltaron rescates oportunos de archivos de cuarenta y veinte y tantos años, algunos existentes, pero nunca usados antes con el gesto retórico de ahora: no señores, no hay espacio para aventuras, miren lo que nos pasó y cómo terminamos, ¿a qué arriesgarse, señora, señor? Mire, en cambio, a la candidata, doña (ponga aquí su aspirante al cetro favorita) quien representa, digámoslo con-todas-sus-letras, el modelo que tan bien funciona y tan bien le ha hecho a nuestro país. Amén.

Y la predicción se cumplió, la política de shock funcionó, la domesticada ciudadanía del voto obligatorio (que tanto hace rezumar a venerables nostálgicos demócratas (¿?) del autoritarismo) acudió disciplinadamente a repetir la lógica, hoy disecada, del Sí y del No, apenas considerando a las damnificadas y silenciadas candidaturas alternativas.

El resto, desencantado, simplemente manifestó su abulia o desprecio no acudiendo a votar.Como en aquel poema de Diego Maqueira, el pueblo se volvió a quedar sin revolución.

En algún lugar de palacio, los avisados respiraron tranquilos, uno que otro hiperventilado descorchó espumante caro antes de tiempo.Llamadas telefónicas de ultratumba de uno y otro lado confirmaron que el orden se había restablecido y que el juego añejo de ya veinte años sancionado por la figura casi teúrgica de Jaime Guzmán, inexplicablemente refrendado en confuso juego verbal por un Ricardo Lagos, debería continuar por mucho tiempo más, con un nuevo recauchaje piolita, por aquí por allá, obvio, anunciado, claro, con bombos y platillos.

En los subterráneos del metro, en las entrañas del animal anestesiado llamado Santiago, yo también examino indicios, en las caras somnolientas, desengañadas, soterradamente violentas, en las calles saturadas de carteles con (re)torcidas sonrisas, también veo el vuelo de bandadas depredadoras surcando el horizonte.

En las noticias, en la prensa y en la web también huelo extrañas emanaciones de fuerzas que se reagrupan en torno a los ganadores de siempre y buscan perpetuar en un nuevo balotaje este escenario rancio que amenaza quedarse sin espectadores, que por comodidad llamamos democracia y que tanto les engrosa (sólo a ellos) la cuenta corriente. Comprendo cuánto costó llegar a esto, a los que lo compraron primero debería darles vergüenza el precio que pagaron, vidas humanas incluidas.

Flaubert dijo una vez que la máxima aspiración del proletariado era asimilarse con la estupidez de la burguesía. A veces temo que esa sea la única predicción verdadera. Yo me atrevo a decir una, que es la misma que estás pensando, lector. Esta historia continuará…

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27 nov 2013

La OCDE desnuda abusos de las AFP

Se ha dado a conocer en estos días el reporte sobre las pensiones correspondiente a este año 2013 de la Organización para la Cooperación Económica y el Desarrollo, OCDE, que reúne a 34 países con mejores niveles de desarrollo, entre los cuales se encuentra nuestro país.

Un triste record

Esta publicación señala que las mujeres en Chile jubilan bastante más tarde que las de todos los demás países miembros y que su pensión alcanzaría a un 42% de las remuneraciones de los últimos 10 años, debidamente reajustadas.

Se comprueba que nuestro país tiene el triste record de ser el lugar dónde las mujeres más trabajan, jubilando, en promedio, a los 70,4 años edad, a pesar de la edad legal en nuestro país es a los 60 años Por cierto, esto ocurre porque las pensiones son tan misérrimas que las afiliadas intentan mantenerse muchos años más en actividad para reducir una parte de tan negativo futuro.

A los machos nos va un poquito menos mal

Este informe constata que los hombres jubilamos a los 69,4 años en vez de a los 65 años, la edad legal, y que nuestra tasa de reemplazo es de 52%. Tasa de reemplazo es el porcentaje que representa la pensión que sacamos, respecto a la remuneración promedio que obtuvimos en los últimos 10 años, debidamente reajustadas.

La clase media es la más perjudicada

La OCDE informa que los afiliados que ganan un poco más de $800 mil pesos obtienen pensiones aún más bajas, ya que ellas alcanzan a 37,2 % para las mujeres y 47,7 % para los hombres.Este grupo es pura clase media, buena parte de los profesionales en Chile que obtienen peores pensiones, sin disponer de recursos para APV o realizar inversiones que le complementen sus jubilaciones.

Las pensiones actuales son más bajas que el 2011

LA OCDE constata que estos porcentajes son inferiores a los conocidos en el año 2011.Ese año, la tasa de reemplazo para las mujeres era 49,9 %, casi 8 puntos menos, y para los hombres de 64,3%, 12 puntos menos.

Frente a esta publicación, hemos conocido en estos días, declaraciones del gerente de estudios de las AFP diciendo que la OCDE hace sus estudios basados en “simulaciones” y que para ellos es válido “un estudio de Ricardo Paredes que analizó 25 mil casos y concluyó que la tasa de reemplazo era de 87%”

Tanto nuestra futura Presidenta, Michelle Bachelet como el Presidente Piñera, han denunciado el fracaso del sistema, “no han cumplido con su promesa de entregar pensiones equivalentes al 70% de las remuneraciones y estas son cercanas al 30%” han señalado ambos, coincidiendo con nuestras denuncias, basadas en las publicaciones de la Superintendencia de Pensiones .

La OCDE sugiere elevar las cotizaciones entre un 33, 3 % a un 57%

En todos los países de la OCDE, con la excepción del nuestro es obligatorio el aporte patronal para las pensiones. En Chile, a partir del año 2008, los empleadores debieron hacerse cargo del costo del Seguro de Invalidez y Sobrevivencia, el que alcanza actualmente a un 1, 6% de las remuneraciones.

Para los grupos que controlan las AFP, principalmente compañías de seguros, da lo mismo quién les pague, pero es llamativo el hecho que cuando este seguro era de cargo de los trabajadores llegó a superar el 3, 3% de nuestras remuneraciones.

Entre las sugerencias que el reciente informe hace para Chile, se encuentra la de aumentar las cotizaciones, aunque no se establece de cargo de quién serían.

Según los parámetros de esta organización,deberían incrementarse las cotizaciones a lo menos en un 5,4 % de nuestros ingresos, ya que en Chile las lagunas previsionales son de 20 años y ese es el porcentaje que sugiere esta organización para esos casos.Nosotros hemos insistido en libros, artículos y charlas que este incremento debe ser cercano al 5% y obviamente de cargo de los empleadores, subsidiando el Estado a la Pymes y Cooperativas pequeñas y medianas.

Al conocer estos antecedentes, emanados de una entidad de este carácter, podemos rechazar con más fuerza, aún, las propuestas de los defensores del sistema de AFP que buscan elevar la edad de jubilación, ya que estos antecedentes prueban que la angustia por tan negativo futuro, obliga a las mujeres a postergar de los 60 a los 70,4 años su jubilación y a los varones de 65 a 69,4 años, no haciendo uso de la edad legal actual.

¿Qué pretenden? ¿Obligarnos a trabajar hasta los 75 años para constatar, si sobrevivimos, que nada mejoró en nuestras pensiones y que ellos se han enriquecido más?

En las charlas que doy, muchas personas me preguntan ¿y qué podemos hacer para cambiar esta situación? Mi respuesta ha sido y sigue siendo informarse, organizarse, movilizarse y pedir apoyo a los políticos de todos los sectores, porque esta es una materia Política, suprapartidista, para poder cambiar el sistema.

¿Le preguntaron a sus candidatos presidenciales o a parlamentarios que pensaban?Somos diez millones de personas afectadas directamente, los afiliados, y cerca de 16 millones las víctimas indirectas de la inequidad y el abuso.

¿Habrá en la derecha gente que como don Jorge Alessandri Rodríguez crea que esto NO puede dejarse al mercado?

¿Estarán todos los parlamentarios de la Nueva Mayoría de acuerdo en cambiar el sistema? No olvidemos que la dictadura es responsable de la primera década, la Concertación de dos décadas y la derecha en democracia carga con casi 4 años de responsabilidad.

La DC acordó en su última Junta Nacional de agosto de este año, ratificar los acuerdos de su V congreso del 2007 que buscan cambiar la industria de las AFP por un sistema de Seguridad Social público, solidario y de reparto, así como una AFP del Estado para acelerar el proceso de sustitución. ¿Qué acuerdos tienen los otros partidos?

Pensando en la segunda vuelta, las cosas son claras. Evelyn Matthei, cuando era ministra del Trabajo, nos notificó al Senador Mariano Ruíz-Esquide y a mí, que las AFP eran lo mejor y que no promovería cambio alguno, lo que ha demostrado en su campaña.

Michelle Bachelet ha constatado el fracaso del sistema y anuncia una Comisión Especial y la creación de una AFP estatal. Estas ya son razones importantes para votar por ella de nuevo.

Pero en la Nueva Mayoría hay representantes de los grupos que lucran con el sistema, que han colaborado con dinero para las campañas, así que hay que ayudarla para que sus declaraciones se transformen en iniciativas urgentes y exitosas.

En esa dirección, ayudaría mucho que los candidatos derrotados, que denunciaron al sistema de AFP, como Marco Enríquez- Ominami, Parisi, y Claude, comprometieran su respaldo a Michelle Bachelet a cambio de profundizar su compromiso con el cambio del sistema.

Esperamos que se abra en Chile un debate nacional para que las fuerzas políticas, los sindicatos, las universidades, centros de estudios y los medios de comunicación que puedan, se expresen en la búsqueda de una solución pronta. Esto ayudará a que una movilización pacífica, pero muy activa, derribe las murallas de hierro que los grupos económicos han creado para promover sus injustos intereses.

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27 nov 2013

¿Tenemos un problema de salud o de mercado?

Es un hecho que los indicadores de salud en Chile son buenos. Las enfermedades infecciosas están casi totalmente controladas, la atención profesional del parto y el control del niño sano han generado una actitud responsable con la salud de la madre y del niño pequeño que han disminuido sus morbilidades y mortalidades a niveles superiores a los de otros países de similar nivel de renta por habitante, y la esperanza de vida se ha elevado hasta niveles de países desarrollados.

Por otra parte, al analizar estos resultados en relación a lo que se gasta en salud podemos concluir que el retorno del gasto en salud, es decir el resultado por peso invertido en salud, es de los más altos del mundo, lo que nos dice que el sector es un sector que funciona bien en general.

Esto es más evidente si se observa que alrededor del ochenta por ciento de la población se atiende en el Sistema Público de Salud, cuyos niveles de eficiencia (resultado por peso gastado) son aún superiores.

Sin embargo la opinión de la gente no coincide con estos datos.

De acuerdo con el Estudio de Valores Sociales realizado por el Departamento de Gestión y Políticas Públicas de la Universidad de Santiago, al preguntar, “¿Cuál de los siguientes temas generan más problemas en el Chile de hoy?” un 51% de los consultados (mayores de 18 años que viven en zonas urbanas) respondió: “el sistema de salud”, el número más alto de respuestas entre las alternativas propuestas. Este resultado es mayor entre las mujeres (56%) que entre los varones (46%) y también en los grupos socioeconómicos más altos (64%) que en los sectores medios y en los bajos (49%).

Por su parte, al consultar cuáles son las tres mayores preocupaciones personales, fue el “acceso a la salud” la más mencionada con un 42% de las respuestas. Este resultado también es mayor entre las mujeres (44%) que en los varones (36%), pero es menor en los sectores de altos ingresos (29%) que en los demás.

Si interpreto correctamente la relación entre las respuestas a ambas preguntas concluyo que para los sectores medios y bajos el “tema salud” es un problema es mayormente de acceso, asunto que es de menor importancia que para los sectores medios altos y altos.En este último caso el “tema salud” podría tener que ver con el costo del acceso más que con el acceso mismo.Esta afirmación es consistente con las respuestas a otras preguntas del Estudio.

Mientras que sólo un 2% piensa que el “sistema de salud con el sistema ISAPRE es apropiado y debe conservarse” y un 17% señala que “necesita algunos cambios pero debe conservarse”, un 37% cree que “debe ser modificado sustancialmente” y un 39% que “debe ser reemplazado por otro sistema”, es decir, más de tres de cada cuatro personas creen que el sistema requiere cambios muy profundos.

Por su parte, más de la mitad de los consultados justificaría un alza de los impuestos si estos se destinan a financiar una reforma en el sistema de salud. Curiosamente este porcentaje es más alto en los niveles socioeconómicos más elevados (64%) y en los mayores (58%), y más bajo en los pobres (48%). Estas diferencias tienen, a mi parecer, un fuerte correlato con la demanda de cambio en el sistema de ISAPRE y con la percepción del sistema de salud como un problema, y se refrenda con el análisis de la última pregunta que consideraré: ¿es aceptable el lucro si mejora la calidad de la salud?

El lucro, si mejora la calidad de la atención, es aceptado por solo el 44% de los consultados, pero  es menos aceptado en los sectores de altos ingresos (38%) y por las personas de mayor edad (42%) y más aceptado en los sectores de bajos ingresos (45%).

Como puedo presumir que las personas de menores ingresos se atienden en el sector público, y un sector mayoritario de los de altos ingresos en las ISAPRE, me parece claro que al plantearse la salud como problema se están discutiendo dos asuntos diferentes: para los de altos ingresos el alto costo que representa estar en una ISAPRE, es  un problema de mercado, y para los más pobres la dificultad de acceso, es  un problema de salud.

No digo algo muy nuevo, pero es una distinción que es necesaria para poder hacer la reforma que tan mayoritariamente se demanda.

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26 nov 2013

Honduras ¿una elección a la “antigua”?

Podría causar extrañeza que no se comente de modo extenso sobre una elección tan importante para América Latina en los medios internacionales. Sin embargo, es absolutamente claro lo que ha ocurrido.Es preferible que la opinión pública no tenga información sobre un proceso que sólo muestra sesgos desde todo lugar que se lo analice y, por tanto, no es conveniente que se conozca dicha realidad, especialmente si favorece a los enclaves de poder.

Honduras tiene una importancia radical para la geopolítica americana pues en su interior, por  segunda vez, las fuerzas ligadas a las reivindicaciones populares pueden darse a conocer después de las masacres permanentemente realizadas en varias décadas.

Como se conoce, el presidente legítimo, Ernesto Zelaya, fue derrocado el año 2009 producto de un golpe cívico militar que puso en el poder a Porfirio Lobo, militante del Partido Nacional y quien se comprometió con los intereses transnacionales más fuertes existentes en esa nación, siguiendo la línea trazada de la violencia como mecanismo para generar miedos y mínima participación. No hay que olvidar que los índices del país están por sobre los 86 muertos por cada 100.000 habitantes, considerada la tasa más alta del mundo según el PNUD.

La elección realizada este domingo 24 de noviembre fue caracterizada por un precedente brutal, más de 30 periodistas asesinados impunemente y sobre los cuales no hay resolución alguna de culpabilidad manifiesta. Así, la presencia de partidos ligados a proyectos de equidad jugaban en un campo de batalla más allá de la competencia pues la vida estaba en riesgo.

Una vez emitidas las primeras cifras daban como ganador al compañero del Partido Nacional del presidente Lobo, Juan Orlando Hernández, con un 34% y a Xiomara Castro, de la organización LIBRE, segunda con un 28% aproximadamente, tendencia que según el Tribunal electoral ha seguido constante por lo cual se presume un ganador aunque sin confirmarlo.

El proceso fue “normal” según lo declaró la Unión Europea, la embajadora de Estados Unidos, el presidente de Guatemala y de Colombia, quienes reconocieron al candidato oficial como el nuevo presidente del país, posición exaltada por los medios oficiales internacionales como CNN y Associated Press.

Todo consumado legalmente por un Tribunal Supremo Electoral cuyos integrantes son únicamente oficialistas para dar mayor transparencia y garantía de neutralidad.

Sin embargo, lo que no se ha dado a conocer son los hechos propios de una elección a la “antigua”.

Los observadores de Dinamarca han planteado graves irregularidades en el acto de votación con suplantación real en las mesas entre otras situaciones, el Comité Internacional de Derechos Humanos ha expresado la violación evidente en todo el proceso junto a una militarización de canales y radios opositoras, agravado por actas escaneadas, trasladadas por mano o entregadas verbalmente y con el 20% de éstas guardadas para ser evaluadas posteriormente.

En síntesis, la adulteración no ha existido y sólo es obra de resentidos o frustrados por su derrota. Lo que sí es cierto es que las empresas internacionales, las bases estadounidenses, los negocios con Monsanto, el orden aunque con grados de delincuencia mediatizados, la pobreza asistida tangencialmente, pueden estar tranquilos que el nuevo gobernante garantizará la paz a todos aquellos que sirvan patrióticamente las normas que regulen al Estado para que en un acto de generosidad entregue a los modestos emprendedores del capital los territorios para ejercer su creatividad comercial.

Y aquel que no comparta esta política sana y poderosa para el bien seguramente será “reprendido” por su falta de ciudadanía. Así la democracia florecerá nuevamente en nuestra bendita Honduras.

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26 nov 2013

La sabiduría del Marqués

Considerando las tarjetas de presentación más propias de la especie humana: filosofía, ciencia, arte, literatura, hoy es casi imposible la originalidad. Las sucesivas y diversas interrelaciones entre ellas y con su entorno hacen muy difícil eludir influencias o antecedentes en sus cultivados frutos.

Ciertos artistas atormentados por ese demonio, ignoran la sentencia bíblica: “lo que fue es lo mismo que será”.¿Originalidad total? No existe, en el arte ni en nada.El poeta, obligado a trabajar con formas dadas, no es un creador absoluto, se establece en la novela Adán Buenosayres.

Superando errores y falsas teorías, el ejemplo iluminador de los maestros está presente en cada paso de la ciencia. De igual manera, el arte obedece a la ley de atracción imitando a los precursores preferidos, asegura Pasternak.

La imaginación reúne y amolda, no crea jamás, dice Santa Catalina de Alejandría en La isla de los pingüinos.

Quizá lo exclusivo o característico de la época actual sea estar al borde del abismo.

Somos el animal que ríe, también que se suicida o embrolla demasiado su existencia; además, obcecado predador del medioambiente, es decir, de sí mismo.Aunque en nuestro genio haya fuerzas creadoras dispuestas a corregir los errores cometidos, en pro de un planeta habitable.

La industria es despliegue de energía, imaginación y creatividad inspirada en conocimientos y experiencias anteriores. 2001 Odisea del Espacio (Stanley Kubrik) expresa bellamente la idea en sus primeras secuencias. Esa nave espacial arrullada por un vals de Strauss, transfiguración de un hueso -previamente usado como instrumento y lanzado al aire por un ser a medio camino entre el mono y el hombre-, es elocuente y reflexiva imagen de la complejidad técnico-científica reconociendo sus modestos orígenes.

Sin Newton no hay Einstein; el existencialismo se remonta hasta el mismo Sócrates; la noción de contrato social no fue ajena a Protágoras; importantes términos psicoanalíticos dormitaban en cuentos de Las Mil y Una Noches, etc.

Y si nadie escapa a la constante universal de influjos y ascendencias, en determinados casos éstas son curiosas, como diría la Alicia de Lewis Carroll. Sorprende Kafka revelando a un discípulo: “Dickens es uno de mis autores favoritos. Sí, incluso durante cierto período, fue ejemplo de lo que yo quería lograr. Su querido Karl Rossmann es un familiar lejano de David Copperfield y de Oliver Twist.”

Provocadora es la siguiente relación.

“Corto y tedioso es el tiempo de nuestra vida; no hay consuelo en el fin del individuo o después de la muerte, ni se sabe de nadie que haya vuelto de los infiernos o del otro mundo. Somos como huella de nube que pasa. Venid, pues, y gocemos de los bienes presentes y apresurémonos a disfrutar de las criaturas mientras seamos jóvenes. Llenémonos de vinos exquisitos y de perfumes y no dejemos pasar la flor de la edad. No haya prado donde no quede rastro de nuestra intemperancia. Oprimamos al pobre, no perdonemos a la viuda ni respetemos las canas del anciano. Sea nuestra fuerza la norma de la justicia, porque lo débil es inútil. Agobiemos al latoso justo con ultrajes y tormentos.”

Este colorido manifiesto ético o valórico, según el léxico electoral, sugiere al francés Donatien Alphonse de Sade (1740 – 1814) cuyos textos, “apología del crimen” para unos, animan los mayores elogios en otros. Breton y los surrealistas lo proclamaron “Divino Marqués” en referencia al “Divino Aretino”, epicúreo poeta renacentista que amenizara el siglo XVI con sus aún recomendables Sonetos lujuriosos.
Lo insinúa porque en el Diálogo entre un Sacerdote y un Moribundo el agónico personaje sadiano declara:

“He aquí los principios que deberíamos seguir, sin necesidad de religión ni dios. Solamente un buen corazón… Predicador, olvida dioses y religiones que son fuego en las manos del hombre y por las cuales se ha derramado mucha sangre. Renuncia al otro mundo y sé feliz en éste. Amigo mío, la voluptuosidad fue el más preciado de mis placeres y lo he reverenciado toda mi vida…’’

Rumbo a la eternidad o a la nada, este galán arrepentido por la mediocre atención otorgada a sus más vivos gustos y pasiones, contrito por los prejuicios que frenaron sus impulsos, parece aprovechado aprendiz del incitante relato anterior.

Asimismo, en Justine el abate Clément es inapelable:

“Vamos, ¿cuándo comprenderemos que no existen gustos, por raros o criminales, que no provengan de la fuerza que recibimos de la naturaleza?”

Tan asertivo como sería el caballero Dolmancé en La filosofía en el tocador, exponiendo ante su nueva y dulce seguidora:

“¿Cómo la naturaleza que siempre nos aconseja deleitarnos podría prohibirnos el deleite que aflige a otros? ¡Ah, créalo Eugenia! La naturaleza no habla a cada cual sino de él mismo: nada más egoísta que su voz y el santo llamado a gozar, no importa a expensas de quién.”

En su oficio estético filosófico, Sade se inspiró en los pensadores materialistas del siglo XVIII. No obstante, el pasaje expuesto al comienzo, esbozo de algunas de sus más caras premisas (hedonismo, finitud del hombre, moral del más fuerte), no pertenece a ninguno de ellos.

Son líneas de un acápite del Libro de la Sabiduría, Antiguo Testamento. Es lo admirable: una de las doctrinas arquetípicas del ateísmo moderno –que significó largos años de cárceles y manicomio a su artífice- de algún modo había sido bosquejada en el escrito base del cristianismo.

Formado en su juventud por los jesuitas, Sade -«el espíritu más libre que jamás ha existido» en opinión de Apollinaire- fue atento lector de la Biblia. Análogamente, el Libro de la Sabiduría ha conocido algo que el libertino francés sufrió tenazmente: la censura.Al menos las ediciones protestantes lo eliminan.

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26 nov 2013

¿Para qué?

Lo sucedido el 17 de noviembre pasado, cuándo poco menos de la mitad del padrón se pronunció por alguna de las nueve alternativas presidenciales, tuvo características especiales, dignas de ser analizadas seriamente.

De un universo electoral de 13 millones 500 mil personas, sólo concurrió el 49, 33% de los electores.

Sabida es la desafección que la ciudadanía siente por los partidos políticos, envueltos hace años en discusiones básicas, ventiladas a través de los medios y protagonizadas por personeros que formulan declaraciones altisonantes, pero vacías de contenidos.Por lo mismo, no debiera sorprender mucho lo sucedido. Sin embargo, resulta imposible desentendernos respecto de la gravedad de lo ocurrido.

Cada uno de nuestros días, de nuestras acciones está regido por decisiones políticas y por ello resulta altamente inconveniente no pronunciarse.Es cierto que la democracia no puede ni debe materializarse sólo en concurrir a votar cada cuatro años, pero si no hacemos ese ejercicio básico ¿cómo esperamos que nuestras voces, nuestros descontentos, nuestras rabias y nuestras preocupaciones sean escuchadas y acogidas?

¿O vamos a pensar que sólo con marchas resolveremos la actual situación o que basta agarrar un spray y salir a grafitear la molestia? Ciertamente no es así.

En sus inicios, la Concertación apostó por adormecer al movimiento social,temerosa de las mil demandas originadas en una dictadura militar de 17 años. Mala apuesta. Malo fue no creer en la gente, peor aún fue ignorar al pueblo.Hoy ese pueblo se levanta para expresarse de múltiples formas: orgánicas, espontáneas, contestatarias.

No votar es una forma de protestar, de expresar una opinión, pero sin duda no la mejor.

¿Qué indica esa abstención? ¿Molestia con el sistema,indiferencia o no sentirse interpretado por ninguna de las nueve candidaturas? Muchas preguntas, pocas respuestas.

El mundo político parece cada día más perplejo; no sabe interpretar a la ciudadanía y difícilmente puede aprender a hacerlo de un día para otro, después de años de ignorarla. Hay discursos, se idean eslóganes que supuestamente “recogen” lo que piensa la gente, pero más de un 50% de esa gente no cree en nadie. ¿Y de quién es la culpa?… esto es simplemente el resultado de décadas de indiferencia y soberbia de una clase política que se convenció de tener todas las respuestas, sin darse la molestia de saber cuáles eran las preguntas.

Y, en este escenario de marginación popular del proceso político, para más remate, el sistema nos obliga a ir a una segunda ronda electoral el próximo 15 de diciembre, contienda en que se medirán la ex presidenta y ex Encargada ONU para la mujer, Michelle Bachelet y la ex senadora y ex ministra del Trabajo, Evelyn Matthei.

La pregunta es ¿para qué? Con más de 21 puntos de diferencia a favor de Bachelet, en la segunda vuelta -o “balotage” como les gusta decir a algunos amigos de anglicismos y galicismos-, no existe posibilidad alguna de un “lo damos vuelta”.

La fuerza de la candidatura de Michelle Bachelet, especialmente en el mundo popular y entre las mujeres es de tal volumen que resulta penoso ver a Matthei hacer un esfuerzo denodado por conquistar voluntades, diciendo a cada audiencia lo que ésta quiera oír.

Nada de lo que diga o prometa tiene importancia. Los dados están tirados. Ni siquiera los debates podrán cambiar lo que está escrito y por ello a la pregunta ¿para qué? debiera sumarse un ¿por qué? Porque tenemos una normativa absurda.

Si en primera vuelta la diferencia es de la magnitud ya conocida para qué gastar tiempo y dinero en otra elección. La disposición que rige en Argentina, en la que gana en primera vuelta quien obtenga más de 45 puntos o más del 40% de los votos con una diferencia porcentual de 10 puntos con respecto a la segunda fórmula es bastante sabia.

En suma, ¿para qué dilatar este proceso si ya hubo una voluntad popular lo suficientemente amplia?

Quizás quede como tarea del gobierno que viene entre los muchos cambios comprometidos, hacer otro relacionado con la forma de elegir a nuestras autoridades, amén de otra forma de considerar a la gente, al pueblo que se resiste a los partidos, pero que tiene algo que decir sobre su entorno, sobre la educación, sobre la forma de resolver sus necesidades.

La tarea de hacer que la gente vuelva a confiar será ardua.El daño que algunos políticos le hicieron a la muy necesaria política es muy grande y en esa tarea el papel protagónico será de los arrepentidos, de los que sean capaces de hacer un mea culpa, pero por sobre todo, de los nuevos políticos que han surgido precisamente de la gente, a partir de sus organizaciones sociales.

En este Chile, tan “adelantado”, sigue pampeando la pobreza, se siguen cometiendo abusos y la gente sigue saliendo a diario a sus trabajos sólo empujados por el amor a su familia, a sus hijos, a sus madres y padres.

Pocos son los que salen impulsados por la creatividad y el emprendimiento, esos son lujos que no están al alcance de quien anda en Transantiago y Metro, servicios que tienen la triste capacidad de matar todo entusiasmo.

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26 nov 2013

No manipular la fe

No manipular la fe de los electores es uno de los límites fundamentales que una candidatura se debiese imponer como criterio esencial de su ética política.

Lamentablemente, la lucha por el poder genera perversiones profundas en muchos de quienes son sus protagonistas.Algunos se proclaman como representantes de una denominación religiosa en el ámbito parlamentario, redescubren una nueva fe y se sienten poseedores de una nueva verdad absoluta, de la cual posan como los más auténticos detentores, no obstante la rapidez y vertiginosidad de sus procesos de conversión.

En esta vorágine de adorar nuevos ídolos o creencias bajo el apremio de elevar una esmirriada votación también ha caído la candidatura de la derecha, en un intento increíble de lograr simpatías por unos cuantos votos.

En este caso, se trata de manipular la fe y los valores del pueblo evangélico afirmando lo que todo verdadero gobernante sabe que no se puede hacer, gobernar de acuerdo al texto literal de la Biblia. La frase textual fue “no se hará nada que vaya en contra de lo que la Biblia señala” de ser quien llegue a la presidencia de la República, por parte de la candidata Matthei.

Esto es lo que podría ocurrir en una república fundamentalista y no en una nación democrática.Tal vez debiese informarse mejor la candidata respecto de cómo, con el mismo argumento, los talibanes les arrebatan a las mujeres sus derechos fundamentales, humillándolas a extremos inenarrables. En lo personal, rechazo tales expresiones de un oportunismo político visceral.

Toda persona sincera sabe que en la delicada tarea de gobernar el verdadero estadista sabrá discernir en conciencia para actuar y encontrar el bien común. Para ello se apoyará en los preceptos de su fe religiosa, de ser creyente, o en los valores humanistas y de servicio público que le inspiran, pero jamás recurrirá al intento de generar fanatismo o enceguecimiento de personas de buena fe para obtener una ventaja mezquina o circunstancial.

El caso Matthei alcanza grados severos de patetismo. No hace mucho suscribió con el senador Fulvio Rossi un proyecto de aborto terapéutico que defendió ardorosamente en diversos foros, ufanándose que con ello golpeaba las convicciones más recónditas de su sector político.

En tal período ensayó una posición de apertura y liberalismo de la que hoy abjura. Con razón muchas personas se distancian de la política, es lógico ante tales conductas. Hay ciudadanos que llegan a temer lo que realmente son capaces de hacer quienes recurren a cualquier método o están dispuestos a esgrimir el argumento que sea, para engrosar sus expectativas electorales. Y si no es así, amenazan de inmediato con el “virus de la anarquía”.

Ante tal espectáculo, creo que los actores políticos deben reflexionar. En ambas orillas del escenario político se han instalado fanatismos e intolerancias que se proponen tironear o empujar la situación nacional hacia lamentables focos de conflicto que no harán más que debilitar el esfuerzo que enfrenta el sistema institucional del país: reducir la desigualdad antes que provoque una fractura social que lesione la estabilidad democrática de Chile.

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25 nov 2013

Violencia machista: tres respuestas religiosas a rechazar

Hay temas en la vida que nos cuesta afrontar y compartir con otros. Ya sea porque nos avergüenzan, ya sea porque tenemos miedo de que al hacerlo el asunto se agrave, o quizás porque simplemente es muy duro hacerlo. Lo peor es que, con esa táctica, lejos de desaparecer, esos problemas se vuelven más grandes y los fantasmas que los rodean aún más amenazantes.

Creo que la realidad de la violencia a la mujer es uno de estos temas que nos cuesta enfrentar, especialmente cuando esta violencia se da al interior de la pareja. “Es un asunto privado”, dice una, “la ropa sucia se lava en casa”, dice otro. Y mientras, la ignorancia cunde en unos y la violencia se agrava en otros. Según estadísticas,  una de cada diez mujeres  han sufrido violencia intrafamiliar o la están sufriendo hoy.

Ahora, no sucede pocas veces, que cuando se enfrenta y comparte, aparecen respuestas ideológicas que lejos de ayudar, pueden agravar el asunto. Estas respuestas pueden venir de muchos lados. Del discurso religioso también. Y digo ideológico, porque no considera la realidad misma desde el punto de vista de quien la vive, sino que se centra en un relato pre-hecho con el cual nos hemos acomodado.

Señalo tres tipos de discurso religioso-cristiano que, interpretados como siguen, pueden hacer mucho daño:

1. “Confía en Dios y carga con la cruz” como “ten paciencia y soporta lo que te toca”.Interpretación pobre en general pero aún más, inútil y peligrosa cuando se trata de la violencia machista, ya que podría entenderse como un llamado a la pasividad frente a la violencia e incluso más, como si hubiese un designio divino en ello.Hoy esa interpretación es inaceptable e injuriosa contra el mismo Dios cristiano.

La confianza en Dios, lejos de paralizar, es una fuerza que permite actuar con libertad y dignidad frente a aquel que te amenaza. Se trata, en el esquema cristiano, de una confianza activa y liberadora que, más todavía, te hace romper con las amarras económicas y de poder que muchas veces dificultan dar un paso de lejanía frente al agresor. Así, la confianza en Dios debe ser proclamada y entendida desde esta propuesta, como fuerza; la cruz cargada como consecuencia del amor, y la dignidad, no como la consecuencia del miedo y la pasividad.

2. “Se fiel al matrimonio” como “sigue viviendo con tu marido”. Cada persona debe decidir en conciencia qué es lo mejor para ella, lo que más asegura su dignidad y la de su familia.

La fidelidad al matrimonio no puede ser entendida como un “permanece en el mismo hogar” aún en medio del peligro y la humillación. La fidelidad, ante todo, se da en el contexto de un vínculo amoroso. Cuando deja de serlo, hay que ver la mejor manera de reducir el mal y defender la dignidad más básica.

Nadie está obligado a hacer algo que daña su dignidad. Para el caso de la violencia contra la mujer, ninguna mujer está obligada a convivir con su marido si lo que está en juego es su salud física, mental e incluso más, si está en riesgo su vida misma.

Aún más, si en ella hay deseos de hacerle el bien, hay que tener consciencia que en la gran mayoría de los casos de hombres victimarios de violencia, la mejor forma que este hombre caiga en la cuenta de la gravedad de sus actos, es la denuncia a la justicia y la pena que de allí se derive.

Además, si no están las condiciones como para interrumpir por sí misma la situación de violencia de la que es objeto, el apoyo de un tercero será fundamental para sostener la convicción de que el amor y el sacrificio no son suficientes, y que se requiere que otros intervengan e interrumpan una situación que cuesta reconocer como tal.

3. “Si se arrepiente, perdónalo” como “dale una nueva oportunidad”. El perdón, especialmente cuando se ha recibido daños graves, supone un proceso largo que incluye el hecho de poder nombrar el daño recibido, los temores y rabias. No es automático y se abusa muchas veces de el.

Ahora bien, aun cuando se pueda perdonar (es un don), el perdón no implica en el caso de las parejas, volver a vivir juntos. Aquí nuevamente debe primar el mayor bien de todos y el conocimiento de las dinámicas de la violencia intrafamiliar.

Es “de libro”, sumamente estudiado, los ciclos en que transcurre la violencia en la familia si ésta no es parada a tiempo, con períodos de violencia/arrepentimiento/mayor y violencia/mayor arrepentimiento. A esto se le agrega un aumento en la frecuencia. Así como el perdón supone un proceso, el arrepentimiento también.Arrepentimiento que en no pocos casos se alcanza sólo ante la evidencia de la gravedad del daño.Y esto, en la justicia.

Cualquier cita recogida de la Biblia que pudiese servir de excusa para el ejercicio o, incluso, la más mínima complicidad con la violencia contra la mujer, sea del tipo que sea, no es más que una lectura fundamentalista y mañosa que no va con el espíritu de Jesús.

Estas lecturas suceden, lamentablemente, sobre varias realidades que involucran variables de género y sexo, obstaculizando, entre otras cosas, el justo reconocimiento a la mujer a nivel institucional. Ahora nos concentramos sólo en lo referido a la violencia, pero el tema es muchísimo más amplio y complejo.

La sociedad y dentro de ellas los cristianos, hemos crecido mucho en conciencia de las dinámicas que se generan en torno a la violencia machista y cómo hay que detenerlas.Desde hace décadas hay organizaciones especializadas al alero de instituciones religiosas que van a la vanguardia en esto, con mujeres y hombres de fe que han luchado contra la violencia machista, y protegido a mujeres y niños de su amenaza con un discurso donde prima la dignidad y la libertad de la persona.

Igual eso no quita que discursos como los señalados sigan presentes en cristianos de distintas comunidades y de distinta autoridad.Estos tienen que rechazarse por ofensivos y peligrosos.Y poner el tema de la violencia machista en las comunidades y espacio público.

Aquí me he concentrado en tres discursos religiosos, pero hay mucho que hablar también de discursos muy populares y autoproclamados como modernos, que no son más que fomento a la dominación sexual.

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25 nov 2013

Las Familias

Terminada la campaña presidencial de primera vuelta, y pasados algunos días de reflexión para todos, no puedo dejar de expresar mi enorme preocupación y casi estupor por la campaña de algunos candidatos a la Presidencia de la República de atacar y porque no decirlo de denostar sistemáticamente a algunas familias chilenas que tienen un patrimonio muy importante, mencionando explícitamente a la familia Matte, a la familia Angelini, a la familia Edwards, a la familia Luksic y otras también de alto patrimonio.

Uno podrá discrepar en algunas visiones que pudieran tener y han expresado pública y legítimamente miembros de dichas familias respecto a Chile y su desarrollo futuro Así es la democracia la cual debemos respetar y respetarnos todos entre nosotros.

Muy distinto es generar una campaña sistemática de odiosidad, resentimiento y ataques a personas pertenecientes a familias respetables de nuestro país y que ciertamente han contribuido ha generar emprendimientos que en mucho casos han sido positivos para nuestro desarrollo económico como también en esferas sociales y de investigación.

Reitero que podemos no compartir algunas o muchas de sus visiones pero generar una campaña de odio contra personas, chilenos como todos nosotros me parece inaceptable como método, como país y como respeto en democracia a todos y cada uno de nuestros compatriotas.

Más aún, campañas de estas características no conducen a nada positivo y muy por el contrario generan una animadversión entre los chilenos que no debemos tolerar ni permitir quienes creemos que en democracia todas las ideas y actividades dentro de la ley deben ser respetadas y cauteladas en beneficio de nuestro país.

Apelamos a la cordura y equilibrio de millones de chilenos que creemos que todos cabemos en nuestro querido Chile, que todos los aportes son importantes y lo que debemos discutir siempre, con las legitimas posturas de cada uno como se hace en democracia, son ideas y posturas respecto al futuro y en ningún caso basar los planteamientos en la agresión y descalificación a otras personas.

Nuestra familia y en especial mi padre, sufrimos este tipo de campañas en carne propia por mucho tiempo y las consecuencias de ello son por todos conocidas. Por lo mismo no puedo dejar de manifestar mi enorme preocupación al respecto.

Pasada la pasión de la campaña yo espero que reflexionemos profundamente para que esto nunca más se repita en el futuro y podamos seguir construyendo un país donde todos seamos respetados y podamos, sin excepción, contribuir para hacer de Chile cada día un país mejor.

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25 nov 2013

Pobreza y violencia intrafamiliar, doble exclusión social

Enunciados como por ejemplo, “En prisión preventiva quedó sujeto formalizado por femicidio frustrado en Santiago” o “Macabro femicidio: la mató de un balazo y se suicidó con dinamita”, son algunos de los crudos titulares con los cuales hoy medios de comunicación dan cuenta de la realidad país que han vivido miles de mujeres que fueron o son víctimas de violencia intrafamilar.

Si bien desde 1994 las denuncias y campañas de los movimientos de mujeres y feministas llevaron a la promulgación de una Ley de Violencia Intrafamiliar que sanciona como delito la violencia en contra de las mujeres y reconoce esta situación como un problema social, actualmente en Chile la tasa de femicidios -una de las formas más crueles de violencia que se puede ejercer sobre nosotras- ha seguido en aumento costándole la vida sólo en 2013 a 36 mujeres: amigas, madres, abuelas.

Ahora, si bien la violencia intrafamiliar es un fenómeno social transversal que hoy nos atañe a todos quienes somos parte de esta sociedad, es importante tener en cuenta que esta problemática afecta con mayor crudeza a hogares de los sectores más pobres del país, pues las mujeres que viven en condiciones de exclusión social enfrentan más dificultades y cuentan con menos oportunidades y menos apoyo para salir de esta situación y para elaborar un nuevo proyecto de vida.

En Chile hay 1.180.554 mujeres que viven en situación de pobreza. Empeorando este contexto, allí la violencia intrafamiliar aparece como una problemática doblemente grave, porque representa una vulneración a sus derechos humanos (incluso del derecho a la vida) y también porque afecta a la familia en su totalidad, generando consecuencias psicológicas y sociales de gran magnitud en las víctimas y su entorno.

Ante la violencia en la pareja y/o la violencia intrafamiliar, las mujeres en general y en particular las de escasos recursos están en permanente riesgo de muerte, pues por razones de dependencia cultural, emocional y económica se ven obligadas a seguir cohabitando con el agresor.De igual modo, su situación de riesgo aumenta día a día por la carencia de redes de apoyo, espacios de seguridad y protección para su integridad física y psicológica.

Aun cuando sigue siendo evidente que como sociedad todavía somos testigos silenciosos de la vulneración de derechos que enfrenta este grupo, es vital que colectivamente hagamos un examen de conciencia que nos permita identificar cuáles son las falencias que actualmente tenemos como sistema y que nos impiden dar soluciones a las miles de mujeres que, debido a patrones culturales de violencia que se repiten, no pueden vivir en un país más justo, inclusivo y lleno de oportunidades.

La violencia intrafamiliar se puede prevenir, con el apoyo de las comunidades y actores claves de las localidades.

Siguiendo esta senda, el llamado que hacemos como Hogar de Cristo es a la prevención, punto que es fundamental para evitar nuevas víctimas y que debe ser inculcado desde líneas iniciales de educación, de modo tal que fomentemos desde las edades más tempranas que los niños y niñas de nuestro país aprendan a relacionarse entre sí con respeto, erradicando así todos los vestigios culturales de violencia intrafamiliar.

Asimismo, es importante que el Estado le brinde mayor soporte a las mujeres que sufren de violencia intrafamiliar, permitiendo que su acceso a mecanismos de acogida, protección, apoyo y capacitación, sean más accesibles, permitiéndoles alcanzar mayores grados de autonomía personal.

La intervención con mujeres sobrevivientes de violencia no solo requiere el espacio de acogida y protección, sino de un proceso de intervención psicosocial integral que les permita comprender las causas de la violencia, el impacto que ha provocado en sus existencias y la necesidad de resignificar sus historias y proyectos de vida, hacia un camino de autonomía, respeto y dignidad junto a sus hijos e hijas.

Lograr estos objetivos, por lo tanto no solo es importante por la restauración de derechos que ello implica, sino también son necesarios para asegurar el futuro de miles de niñas que en algún momento de sus vidas serán madres y parejas.

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