Archive for Mayo, 2009

Si Dios fuera una mujer, según Mario Benedetti

Lunes, Mayo 18th, 2009

La máquina de matar

Martes, Mayo 12th, 2009

“Yo soy culpable, ustedes no lo son. Pero ustedes deberían, cuando menos, reconocer que cuanto yo he hecho, también lo habrían hecho ustedes”, dice Max Aue, el oficial de las SS que protagoniza Las Benévolas, para presentarse al lector. Habla de la lógica de la guerra, de la eficiencia y el destino, y quiere hacer el ejercicio de relatar lo que pasó, no de explicarlo.

La novela de Jonathan Littell, un mamotreto de casi mil páginas, premiada y bien vendida en todo el mundo, es eso: un relato sin el apremio torpe que le supondría buscar el perdón, pero con el apuro de despejar, en el interior del narrador, esos miles de recuerdos que arden buscando un lector, quizá en la búsqueda de un compañero postrero para compartirlos.

Pero acá no hay recursos cursis ni alusiones en búsqueda de cariño. La sequedad del relato también permite la sensación, por varios pasajes, de leer un informe pródigo en estadísticas, con algunas anotaciones de un jefe operativo que se esmeró en ser confiable y cumplir las órdenes asignadas.

Hay descripciones históricas en detalle, como la lucha multitudinaria en Stalingrado o la estructura, peldaño por peldaño, de la máquina de guerra alemana que permitió defender, por algún tiempo, la locura frontal del Tercer Reich. Pero el libro toma su voz cuando, después del reguero de pólvora en el aire, Que habla de sus rincones que siguen vivos: el estremecimiento que aún siente ante el cuerpo de un joven desnudo, el rostro borroso de la única mujer que amó.

No hay perdón ni hay olvido, podría decir en algún momento Littell, pero no es necesario: acá, desde muy lejos, también hay historias llenas de esperma, sangre y ratas, que serpentean en la memoria, cada vez más absurdas. Mientras ardan, habrá que recordarlas, parece decir Littell. Mientras ardan y entiendan lo que les trato de decir, ¿por qué no podría volver a pasar?