Un cambio en las caras

Free Image Hosting

La caleta El Morro está un poco más despejada desde la última vez que fuimos. El barco encallado en la avenida que da al mar aún permanece entre las redes y el barro. La gente continúa con las labores de limpieza de sus casas, después de 14 días, lo que sale de adentro es un lodo negro y de olor indeseable.

A las 11 de la mañana todo estaba tranquilo, no estaba el comité de bienvenida que en su desesperación recibió a los medios a pocos días del terremoto. Ese mismo que acogió a periodistas de CNN Internacional, a la TV holandesa e incluso a una enfervorecida “Laura en América”, quien repartía buenos deseos para los pobladores y condenaba la poca atención que el gobierno le había prestado al lugar.

Algunos pescadores fumaban esperando nada, hasta que supieron que venía una visita distinta a las anteriores. Esta vez, tanto la prensa como los habitantes de la caleta, recibirían al tenista número 1 de Chile: Fernando González.

El deportista llegó en una van ploma junto a los voluntarios del Hogar de Cristo en compañía del Director Social Benito Baranda y su polola Daniela Castillo. Al bajarse, González se reunió con el alcalde de Talcahuano, Gastón Saavedra, y un séquito de ayudantes municipales que lo llevaron a recorrer el lugar.

Un lento avanzar caracterizó la visita, gracias a la toda la excitación que convocó el tenista, quien tuvo que ponerse una mascarilla para atravesar el potente olor que incluso se impregna en la ropa. Un vecino tomó desde el suelo un embarrado televisor y le gritó a González: “En esta tele te veía, en esta tele te veía. Gracias, Feña”.

Un montón de niños apareció en busca de autógrafos. Corrieron poleras, polerones, camisetas de la selección de fútbol nacional, brazos enyesados y restos de cartones que andaban tirados por ahí. Fernando no tuvo problemas en firmar todo lo que le ofrecían.

Los vítores de la gente condujeron a Fernando González hacia el morro mismo de la caleta, lugar donde se agrupan las carpas de las personas que quedaron sin casa por la fuerza de la naturaleza. Una vez ahí, Fernando conversó con las pobladoras en momentos en que preparaban el almuerzo. Mientras, a Daniela Castillo la motivaban para que se subiera a un particular escenario. En ese momento fue cuando en la parte trasera de una camioneta interpretó “Trampa de Cristal” e hizo un cover de “Color Esperanza”, todo en versión a capella.

La actividad que coronó la visita fue un peloteo entre González y algunos de los pobladores de la caleta El Morro. 7 personas se enfrentaron a “Mano de piedra”, unos con más éxito que otros.

Es impresionante lo que hace la visita de una personalidad destacada. La cara de angustia de los choreros se transformó al ver al tenista en medio de su hogar destrozado. Y él, claro, era el más entusiasmado con la visita: “Hay muchas casas abajo, pero muchas banderas arriba. Eso demuestra la unidad que tenemos como país y esta vez no va a ser la excepción”.

Llegó el momento de organizar a la gente, correspondía una foto oficial con el deportista. ¡Click! y Fernando González partió a una clínica de tenis en la ciudad y posteriormente a Tomé y Dichato. A cambiar las caras, a motivar a la gente.

Tags: , , , , , ,

1 Comentario para “Un cambio en las caras”

  1. José Fernández Dice:
    12 de marzo de 2010 a las 23:20

    En Coronel la ayuda no llega para todos por igual al parecer. Me cuenta mi cuñado que en sectores populares, como Lo Rojas, no han llegado más que unas bolsas (una por familia) con dos galletones para los niños, una leche líquida ¡un litro! y fideos. Para los sectores acomodados (Maule) han llegado cajas….¡hasta con tarros de durazno en conserva!

Deje su Comentario