Constitución: Las 03:34 junto a la isla
27 de febrero, 2012En Constitución fue un día agitado. Marchas, protestas, ceremonias, eventos, homenajes. Todo en un espacio de tiempo de casi 24 horas. Pero la noche era lo más significativo. A eso de las 21:00 horas, los bomberos de la localidad iniciaron una caminata desde su cuartel hasta el cementerio, para homenajear al capitán Carlos Seibt, quién falleció a sus 29 años en la tragedia del 27F, producto del derrumbe del techo de la Primera Compañía del Cuerpo de Bomberos de Constitución, donde se encontraba de turno.

Autoridades acompañaron a los oficiales y familiares hasta la tumba de Seibt, al son de sus himnos característicos, en un desfile que también fue apreciado por habitantes de la zona. El alcalde Hugo Tillería, el intendente del Maule, Rodrigo Galilea, y el diputado Pablo Lorenzini estuvieron presente junto a los altos mandos locales de Carabineros y la PDI.


Una vez en el lecho de muerte, pronunciaron unas palabras y a dejaron coronas en memoria del compañero que dio su vida cumpliendo con su deber. En conversación con Cooperativa, la tía de Seibt Ana Rosa señaló que “esta fecha es de mucho dolor. Terrible. (El padre) está muy decaído desde antes de ayer, porque esto nos hace recordar momentos muy duros. Y no solamente por el niño, sino que también por mi pueblo, por mis raíces. Por ver tanto dolor y tanta gente que ha sufrido”.
“Vamos a seguir mucho tiempo con esta penita”, sentenció.

Más tarde a eso de las 00:00 horas del 27, el Cerro O’Higgins se sumió en una atmósfera solemne para dar paso a una ceremonia ecuménica para recordar a las dos familias que fallecieron durante el terremoto, a causa de una falla de construcción en sus viviendas sociales Serviu.
Decenas de vecinos concurrieron hasta el lugar para recordar a su amigos y familiares. Ocho personas que como dijo el sacerdote: “perdurarán en la memoria”.


En el lugar, las caras miraban de frente un altar rodeado de velas donde fotografías revivían lo que fueron momentos felices de los fallecidos aquella madrugada de 2010.


Una vez en el borde costero una numerosa concurrencia llegó hasta el sector frente al memorial de la Isla Orrego, donde esperaron la llegada de las 03:34 horas.
Una ceremonia evangélica dio el inicio al homenaje para las personas fallecidas durante el 27F en la localidad costera del Maule. En la espera, más y más habitantes llegaban hasta el lugar para formar parte de la conmemoración. En tanto, otros se adelantaban y cruzaban hasta la isla para pasar la noche en lugar, armados con carpas, sacos de dormir, termos y cigarros.


A eso de las 02:30 un conjunto de músicos se posicionó frente a los asistentes para entonar reconocidas melodías de Mozart, Ennio Morricone y Andrea Bocelli, entre otros. En silencio, familiares, amigos y otros lugareños escucharon atentamente las canciones, hasta que éstas dieron el pase final a la emotiva ceremonia organizada por la municipalidad.

Dieron las 03:20 y los nombres de los 102 fallecidos, entre ellos los de cinco adultos y cinco pequeños aún considerados como desaparecidos, comenzaron a sonar en los rincones de la desembocadura del Río Maule. Mientras, la prensa era conducida en botes hasta la isla.


Un arco de recibimiento, adornado con globos, era el inicio de un camino marcado por velas a los costados y que conducía hasta el memorial creado para las víctimas que perecieron en el lugar. Una cruz gigante, flanqueda por la bandera chilena y los mástiles representativos forman parte del nuevo espacio simbólico.


Al pie de la cruz, un altar mira hacia las bancas vacías que esperan la llegada algún pariente. Las velas y flores alegran, dentro de lo que se puede, aquel símbolo.
Una de las concurrentes fue Ivonne Bratti, quien a un costado del memorial comentó a Cooperativa que “yo vivo todos los días como el primer día. Es muy triste no poder encontrarlos, saber dónde están, qué pasó con ellos, por qué no podemos ir a dejarles una flor o rezarles un ‘Padre Nuestro’ en un camposanto. Es angustiante, es desesperante, es no poder dormir tranquila. Es acostarse pensando y despertar pensando: ‘hoy día sí van a aparecer’ y llega la noche y no”.


La señora Bratti perdió a su hijo Juan Francisco Gatica Bratti, su nieta Stefanía Gatica Muñoz, su nuera Sandra Muñoz Contreras, y a la hermana de su nuera, Antonia Muñoz Contreras. Todos se encuentran en el grupo de las víctimas desaparecidas. Sin embargo, dijo Ivonne, “yo tengo la esperanza de que sí van a aparecer. En Quivolgo todavía queda mucho escombro, mucha suciedad y pienso que por ahí deben estar. Vez que puedo voy para allá y busco”.
En el fondo, “lo que todos queremos es vivir un duelo, pero un duelo efectivo no del tipo de venir a tirar flores al río todos los meses o venir a prender velitas. Y nos ha faltado compañía: la ayuda a veces no es tanto, es más la compañía”, concluyó.


Al otro lado del brazo del Río Maule, el resto de las personas aglomeradas lanzó una vela por cada persona que se perdió ese 27 de febrero, cuando la ola del tsunami no tuvo piedad con Constitución. En recipientes de plástico, la corriente arrastró las luces de estas almas, mientras la cruz en Isla Orrego brillaba, también iluminada.

Un nuevo recorrido de Cooperativa se cerró la madrugada de este lunes, después de conocer las diversas realidades de las ciudades, pueblos y localidades más afectadas por el terremoto y el tsunami de 2010. Lamentablemente, a dos años del incidente, muchas promesas no se han cumplido. Queda mucha gente que aún permanece en mediaguas, pasando frío, defendiéndose del agua mientras ésta se cuela entre la madera y soportando vientos de 80 kilómetros en el invierno.
La politización de la reconstrucción se ha evidenciado incluso en pequeñas caletas. Mientras, los dirigentes acusan que las cifras entregadas por el Gobierno están infladas y que consideran incluso el “arreglo de la chapa de una puerta”.
Japón proyectó un total de 10 años para su reconstrucción después del terremoto acontecido en marzo de 2011, acá el Presidente Sebastián Piñera tiene planes de resolver los inconvenientes en sólo cuatro. Cooperativa continuará evaluando en los próximos meses, los sucesos relacionados con la reconstrucción y cómo ésta evolucionará tanto a nivel de mejoramiento de infraestructura, así como también en términos sociales y emocionales en el caso de las personas afectadas y sus parientes. Gracias por seguirnos durante este nuevo recorrido por las zonas afectadas.




















































