Semifinales a negro

30 de Junio, 2009

Lo primero que tengo que decir es que las semifinales, los cuatro partidos, alcanzaron apenas para un regular como promedio, en cuanto a expresión de calidad técnica. Sí nos ponemos a contar los pases fallados encontraríamos una cifra impresionante.

Como siempre en los play-offs encontramos emoción. Everton con el descuento de Riveros y la definición por penales entre la Unión y la Católica, mantuvieron la atención. Pero en la globalidad y donde no hay que perder el foco, la calidad de juego fue baja.

Mi visión está acompañada por una lógica simple, sí se juega por elegir al campeón, es decir al mejor del primer semestre, hay que jugar a la altura de las circunstancias. Y todavía creo que el que sea proclamado como el mejor, debe demostrar calidad y excelencia. Por ahora parece que se quiere elegir al peor del campeonato.

Me resisto a caer en las redes de las justificaciones baratas que escuchamos aun antes de jugarse el partido y desde todos los ámbitos, futbolistas, entrenadores, dirigentes y periodistas. Frases como “se puede ser campeón jugando mal”,  “los play-offs son así”, “lo importante es no perder”, “en estas instancias lo menos importante es jugar bien”. Estos dichos van penetrando y se hacen automáticos en la creencia.

Claramente los vimos reflejado en las semifinales. Everton y la U en el partido de ida estuvieron a punto de inventar un nuevo deporte llamado “pégale pa arriba no más”. En la vuelta los azules cambiaron en los primeros 20 minutos, y aquí quiero hacer una reflexión: sí pudieron hacer un juego asociado con actuaciones individualidades importantes y sobre todo con una vocación de ataque, me pregunto sí será imposible intentarlo en forma permanente.

Mi respuesta y ya con muchos años de observación es que hoy no hay que engañarse más, Sergio Markarián es de los que hoy llaman “pragmático”, una forma elegante de esconder a un entrenador que lo primero que propone es defender su temor a la derrota. Muchos me dicen, pero eso también es válido y yo respondo, claro que es válido, pero entonces anúncialo como corresponde y no lo  encubras. La U de Markarián no propone juego de ataque como ideología inicial, sólo lo hace cuando está necesitado como lo fue tras perder ante Everton.

En la otra semifinal, en los dos empates sin goles, la Católica fue más que la Unión Española.  Por lo que habían mostrado los hispanos hasta cuartos de final, el medio futbolístico esperaba mucho de esta llave, era lo lógico, pero no hubo suerte.

Por un lado la Católica, clara dominadora de la pelota en el mediocampo, con una zona muy fuerte en la marca y manejo de pelota, pero sin peso ni capacidad en ataque. Todo lo bueno de Ormeño, Medel, Valenzuela y Mirosevic se diluía en un Luis Núñez sin condición física para este nivel y con Ibarrola sin calidad.

Los hispanos, y aquí la responsabilidad es absoluta de los jugadores, no repitieron casi nada de lo anterior. No hubo posesión de pelota segura, y menos juego asociado y llegadas constantes. Leal, Ramírez, Canales y Aravena muy bajos. El “Pipa” Estévez volvió a repetirse el plato igual que el año pasado. En los partidos importantes sólo aparece ante los micrófonos, habla y habla, provoca, pero en la cancha elude responsabilidades. Nunca pudo ganarle a Hans Martínez. Lo más destacado fue la organización defensiva con Limenza y la línea de cuatro más Villagra.

Por suerte quedan las finales y la posibilidad de cerrar un campeonato con buena calidad de fútbol. Jugadores con capacidad técnica hay, ahora tenemos que esperar y ver en qué nivel de jerarquía se encuentran. Sí es por antecedentes el favorito es Unión Española. ¿La U será capaza de cambiar su fútbol mezquino, lleno de cálculos, por uno franco, abierto, midiendo su capacidad en un mano a mano con el rival? Espero que sí.

Bielsa lo consiguió

11 de Junio, 2009

El 4-0 frente a Bolivia suena como un resultado aplastante, pero en el trámite tuvo muchas dificultades para la selección chilena. Cada partido es una historia aparte, y como ejemplo, Chile tuvo menos dificultades para ganar al líder Paraguay que a los bolivianos.

En todo caso el camino al Mundial del 2010 ya está casi totalmente construido, con una sólida base no solo en la tabla de posiciones donde Chile está segundo, sino también en el juego que proponen los dirigidos por Marcelo Bielsa.

A estas alturas el fútbol de nuestra selección está muy definido como consecuencia de las convicciones intransables del entrenador argentino. Lo suyo suena a dogma. En los entrenamientos se repiten mil y 10 mil veces determinados movimientos en cada una de las líneas, que al final se graban en la mente de los jugadores, y que en la cancha entienden esa obsesión de la perfección que busca Bielsa.

Chile ha ganado como nunca porque se prepara para ganar y en los partidos asume tomar riesgos en beneficio de los 3 puntos. Ante Paraguay por momentos se podían ver hasta 9 jugadores comprometidos en atacar, dejando muchos espacios abiertos en defensa.

El sello de la selección es clarito: ser protagonista con la pelota, jugar lo más cerca del arco contrario, generar duelos en ofensiva ojalá dos contra uno, defender en el campo del rival y solidaridad a todo prueba en el ida y vuelta.

Bielsa elige jugadores donde la capacidad técnica es fundamental, pero también deben sumar velocidad e inteligencia futbolística para ejecutar lo que se entrena.

El director técnico en esta campaña suma el merito de su convicción en su propuesta de juego, no cambia, sale a ganar frente a Brasil, en la altura de La Paz y donde sea. Con esto Bielsa gana tiempo ya que el partido que viene está siempre preparado, con los mismos movimientos y orden en la cancha, con el ya famoso 3-3-1-3.Resolvió para siempre eso de jugar de visita o de local.

Bielsa debe transmitir bien su mensaje ya que los jugadores lo ejecutan en la cancha, pero tal vez el valor agregado más importante es que ha conseguido rendimientos individuales insospechados, con una alta especialización en una competencia de primer nivel.

Incluso encuentra nuevas capacidades a los mismos jugadores que pasaron por nuestras divisiones inferiores. Por ejemplo Jean Beasejour ya no es el delantero que se paraba abierto a la izquierda esperando que le llegara la pelota. Hoy lo vemos moverse, buscar el balón más atrás, picar al espacio, enganchar y asociarse y entender que el centro es válido cuando hay desborde sobre la línea de fondo. Así podríamos entrar en un análisis con Gary Medel, Gonzalo Jara, Carlos Carmona, Humberto Suazo, a cada uno le ha desarrollado nuevas capacidades.

Chile está a un paso de llegar a otra Copa del Mundo, pero esta vez con una forma de jugar que para muchos era imposible de conseguir con nuestra materia prima futbolística, con jugadores bajos, delgados, poco especializados, desconcentrados, etc. Hoy esos mismos atacan siempre, corren hasta el cansancio, ejecutan las ideas del DT y exponen sus capacidades individuales sin complejos.

Como toda obra humana, nada es perfecto y ante Bolivia por ejemplo, Chile tiró muchos centros sin posibilidades, le costó encontrar claridad al avanzar, lanzó muchos pelotazos divididos, jugaron permanentemente de espaldas al arco de Carlos Arias. El ingreso de Jorge Valdivia le agregó un ingrediente diferente, sabe recibir de espaldas, girar y elegir con acierto la siguiente jugada.

En todo caso es el sueño hecho realidad.

La discusión se terminó

2 de Junio, 2009

 

La discusión se terminó, Manuel Pellegrini consiguió el título más importante de su carrera. Ser reconocido a nivel mundial y ocupar uno de los puestos soñados para cualquier entrenador. El Real Madrid lo eligió por el juego que muestran sus equipos y por su conducta profesional.

Sí, es un director técnico chileno, formado bajo el ideario de Fernando Riera, con el título del Colegio de Entrenadores. Pecados capitales dentro de nuestro medio, lo mismo que su ideario de juego, donde la pelota manda, su buen trato, su posesión, la paciencia para encontrar espacios y apostar por dar espectáculo.

Siempre había algo que cuestionarle o criticarle a Manuel Pellegrini. Que no ganó nada en el fútbol chileno, que en River cualquiera gana un título, que ser campeón en Ecuador no vale nada, que la Copa Conmebol no existe  o que en España solo estaba para el Villarreal.

Y ni que hablar de sus definiciones y conductas profesionales, esa que apuesta a un desarrollo técnico panificado a un mediano tiempo, con un fútbol técnico y disciplina.

Dedicado al ciento por ciento a su profesión, apasionado, metódico y claro para expresar sus ideas. Alejado del fútbol pragmático, del resultado como única expresión, respetuoso, y  muy distante de los gritones y gesticuladores.

Hoy lo han elegido en el Real Madrid, lo aprobaron Valdano, Zidane y Butragueño.

Los seguidores de Universidad de Chile no le pueden perdonar el haber descendido en los años ochenta, un fracaso que a una persona inteligente como Pellegrini le sirvió para corregirse y que lo tuvo fuera de la actividad varios años. Recuerdo haberlo encontrado en la calle Providencia y Holanda en esos años que tuvo que dedicarse a su profesión de ingeniero, y escuchar que nadie lo consideraba.

Uno de los méritos de Pellegrini es haber hecho carrera sin tener un representante, valiéndose sólo de sus capacidades profesionales.

En Chile fue muy maltratado con frases clichés y hasta con apodos despectivos. ¿Dónde estarán escondido Bonavllet y sus ciegos seguidores? Deben estar al acecho esperando que le vaya mal.

Pero Pellegrini está por sobre todos ellos, está en el Real Madrid.

Confusión total en la “U”

8 de Mayo, 2009

La derrota de la “U” ante Cruzeiro por la Copa Libertadores está reflejando la confusión que viven los azules en esta temporada, aunque hay síntomas que se arrastran desde hace muchos años.

El 2-1 en lo numérico es una cifra estrecha para reflejar lo que se vive en Universidad de Chile. Los anuncios públicos de Sergio Markarián y de varios directores de Azul Azul en relación a las prioridades es patético. Un día el objetivo es el campeonato chileno, al otro la Libertadores, enseguida clasificar a la Sudamericana. Hoy jugaremos con suplentes, mañana con algunos titulares, después con el equipo A. Impresentables señales, que demuestran confusión.

En la cancha el juego mostrado por los azules no alcanza ni para regular. La confusión aquí no es sólo de Markarián sino del entorno de la “U” por años, y me refiero a dirigentes, socios, hinchas, barristas, futbolistas, entrenadores y periodistas, que por décadas aspiran que  su fútbol tiene que ser de “empuje”, “garra”, “sacrificio”,y ”con el aliento de la barra” .

Pero nadie habla de conceptos futbolístos. Se les olvidó que a este deporte se juega con un impleemento llamado pelota, que hay controlarlo, pasarlo a sus compañeros de equipo y buscar el gol en el arco contrario. Muchos dirán, pero también hay un rival que tiene capacidades y habrá que defender. También es parte del fútbol.

Pero la “U” no cumplió con ninguna de estas facetas. Si Seymur e Iturra están para la recuperación y la marca, sus actuaciones en esa faceta fue de novatos. Jamás anticiparon, siempre estaban a 10 metros de los rivales, muchas veces quedaban por detrás de la pelota ya en la mitad de la cancha. El desorden fue total. Con la pelota en los pies o en aportes ofensivos, la nota puede alcanzar para un 2. Y estos son los emblemas de la mayoría de los seguidores azules. Y ojo que estas actuaciones se repiten regularmente.

Montillo no debió jugar. A este nivel o estas al menos al 90 por ciento o te quedas en la tribuna. Montillo apenas ha jugado dos o tres partidos, pero Markarián autoengañandose creyó que lo podía salvar. Mal ojo. Emilio Hernández como siempre con algunos chispazos, insinua grandes condiciones, pero ya van 4 ó 5 años en esos anuncios. Un par de jugadas por tiempo, pero no termina por tener peso propio para contagiar al equipo o definir partidos.

Las pifias para Olivera son injustas. El uruguayo puso “empuje”, “garra” y “sacrificio”, cualidades por las que lo contrataron. Pero ahora le quieren exigir un juego técnico, que devuelva paredes, que tenga habilidad en espacios reducidos. ¿Quién se equivocó?

Otros que no responden pese a tener muchas oportunidades son Osvaldo González y Marcelo Díaz, Casi nada les sale bien.

En un nivel intermedio están Olarra, José Rojas y José Contreras. Responden por momentos en la faceta defensiva, pero cuando hay que salir jugando o generar movimientos en ataque hay limitaciones. Los que ingresaron fueron un aporte. Villalobos da más alternativas que el juego aéreo de Olivera. Pardo asumió un rol de condcutor y consiguió que la pelota llegara con bien a los delanteros. El paraguayo Cuevas se movió y buscó, pero muy individualista.

No hay dudas que Miguel Pinto otra vez fue el mejor de la “U”. Estrada estuvo ausente y se notó. Nadie tiene su pegada para cambios de frente, pelotas en profundidad, pases cortos y pelotas detenidas.
Cruzeiro dio una lección: la pelota lo es todo en el fútbol, algo que en la “U” no estaba considerado.

En la cornisa

9 de Abril, 2009

¿Cuántas lecturas tienen los dichos del técnico de Colo Colo, Marcelo Barticciotto?
Infinitas, todas las que se nos ocurran. Pero lo más llamativo es de quien vienen las palabras. Un ex futbolista que ahora es entrenador y que se rigió por los severos “códigos de camarín”, que rezan, “que lo que hay que decir se dice para adentro y no hacia fuera”.

Habló de “renuncia”,  “cortar cabezas”,  “deslealtad”, “entienden o se van”, “recibir mensajes por la prensa” entre otros dichos.

Barticciotto tuvo que romper ese pacto no escrito y con duros conceptos para explicar que ha pasado con Colo Colo en el último mes, ese equipo que gana y gusta en la Copa Libertadores, pero que en el campeonato chilenos apenas llega al empate.

¿Qué habrá pasado para que el director técnico haya tomado un camino tan alejado a su conducta mantenida por tantos años?

Mi respuesta  apunta a hechos de mucha gravedad. Conductas alejadas al buen desempeño profesional dentro y fuera de la cancha. Estos conceptos son muy amplios y es el paso siguiente que no dio Barticciotto a la hora de desahogarse en Ecuador. En la apreciación futbolística el desnivel que han mostrado los albos en el torneo local con relación a la Libertadores es abismal.

Después de ganarle en forma consecutiva a Palmeiras y a Liga Deportiva en la Libertadores, quedó la sensación que el Colo Colo 2009 ya estaba listo y afinado. Prometían mucho la seguridad de Riffo en defensa; las subidas de Figueroa por el lateral derecho; el aporte de Millar al salir jugando con seguridad desde atrás y llegando al arco contrario; la regularidad de Sanhueza como volante central; el talento y precisión en los pases del colombiano Torres; la movilidad de Carranza y el gol de Lucas barrios. El equipo volvía a ser candidato a todo.

Después Colo Colo no volvió a festejar. Es cierto que los rivales se esforzaron y se superaron con méritos propios, pero también es cierto que en determinados pasajes de los partidos, daba la sensación de ausencia en el campo. Sucedió ante la UC y O’Higgins en el primer tiempo donde fueron ampliamente dominados.

¿Porqué tanta diferencia en los rendimientos? Mi respuesta, notorias bajas individuales, lo que a ojos del entrenador, y ante la seguidilla de fechas sin ganar y no jugar bien,  fue llamativo y seguramente sospechoso.

¿Cómo resolver un conflicto en los términos y dichos que planteó Barticciotto?
Un entrenador es el máximo responsable de la conformación y manejo de un plantel profesional. El cargo por sí le da toda la autoridad para tomar decisiones y no amenazar vía los medios de comunicación. La acción del DT fue un grave error que puede costarle muy caro. En silencio pudo tomar todas las determinaciones necesarias para enrielar el rendimiento del equipo y la paz interior.

Ejemplos hay muchos al respecto, Pellegrini vs. Juan Román Riquelme, donde el DT nunca habló públicamente de los motivos por los cuales nunca más lo citó al primer equipo. Bielsa vs. Islas, lo mismo, simplemente quedó fuera de las nóminas de la selección, pero jamás se hizo mención a las declaraciones del jugador a un diario.

Ahora Barticciotto depende de un resultado o de la decisión de los mismos futbolistas que el encaró públicamente. El error del DT fue no asumir y corregir en silencio. Sí había que echara a 3 o 4, se finiquitan; sí hay que sacar a 2 o 3 de la titularidad, se toma la medida, pero lanzar ese discurso, solo deja la sensación de un problema de difícil solución.

Una derrota frente a la Liga Deportiva, o un rechazo del plantel a la gestión del DT, dejarán a Barticciotto con muy poco piso como para seguir en el puesto. Está en la cornisa.

Terceros y con mucho por mejorar

2 de Abril, 2009

Tercero en la tabla, victoria en Lima frente a Perú y empate de local ante Uruguay. Una buena cosecha numérica.

En esta fecha doble se cumplieron los objetivos de mantener la distancia sobre los uruguayos y de seguir en zona de clasificación directa al Mundial.

Por delante quedan seis partidos, de los cuales 3 son de local, Bolivia, Venezuela y Ecuador. Será la oportunidad de asegurar el gran objetivo.

Suena todo muy favorable para el seleccionado que dirige Marcelo Bielsa, pero existen aspectos y situaciones que dejan dudas:

Las respuestas que llegan desde la banca ante situaciones repetidas como quedar con 10 hombres por expulsiones. Pasó en Quito y anoche ante Uruguay. En ambas ocasiones, Bielsa no acertó a la hora de resolver y equilibrar el equipo. Hizo salir a los especialistas en poder aguantar la pelota (Fernández y Beausejour) y dejó en la banca a los que pudieron aportar en esa faceta (Valdivia ante Ecuador y Pedro Morales con Uruguay). En Quito y en Santiago reconoció el error, pero cambiará en una circunstancia similar a futuro? .

-La propuesta de juego de Bielsa, con el ida y vuelta de todo el equipo, genera situaciones adversas. Por ejemplo los delanteros van sumando muchos kilómetros de recorrido al trabajar en la presión y en el retroceso defensivo y van perdiendo la frescura y energías necesarias para desequilibrar cuando deben definir. Esto se acentúa permanentemente en el segundo partido de las fechas dobles.

-En la misma tónica, los defensas generan desorden e infinitos errores en la marcación, en la salida con pelota, el apuro por intentar hacer muchas cosas y no las específicas de su posición, los desequilibra.

-Otro aspecto que me genera ciertas dudas es la respuesta que tendrán los futbolistas ante partidos donde no se podrá fallar si se quiere clasificar. En lo emocional y táctico todavía hay deficiencias. Las expulsiones y tarjetas amarillas que suma Chile lo tiene en el medallero y esa fragilidad para controlarse les puede salir caro. La obediencia absoluta hacia la propuesta del DT no deja espacio para que los futbolistas tomen otras decisiones que a veces son evidentes en el juego, como ante Uruguay, donde había que buscar más el juego asociado que intentar los arranques individuales contra el mundo.

En los partidos frente a Perú y Uruguay vimos a Claudio Bravo, cada vez más maduro y completo. Su rol de capitán lo hace el más equilibrado. Alexis Sánchez mostró avances, ya no gambetea en campo propio y está más colectivo. Carlos Carmona gana méritos con su inteligencia para sostener la contención y aportar en la salida. Waldo Ponce y Pablo Contreras los mejores en la defensa. Humberto Suazo tiene regularidad. Matías Fernández, en la selección mejora su nivel en relación al Villarreal. Jean Beausejour, importante a la hora de retener la pelota y jugarla con precisión.

En deuda, Mauricio Isla por la expulsión; Gonzalo Jara, por los mil errores al intentar salir jugando; Mark González no finaliza bien las jugadas; Roberto Cereceda, siempre está apurado y termina chocando.

Ganar sí o sí

5 de Marzo, 2009

Es una frase que se escuchó en el plantel de la Universidad de Chile casi como una grabación antes y después del partido frente al Aurora por la Libertadores. Muchos dicen que es una frase válida, que refleja lo que algunos seguidores pretenden, y que ganar era la gran misión.

Tras el empate ante Gremio sin goles, titulé “Fútbol Cavernario” en el análisis futbolístico del partido jugado en Porto Alegre. He leído las opiniones emitidas en el Blog, y veo que a una buena cantidad no le gustó el término para el juego desarrollado por los azules, incluso a varios les pareció hiriente, lo cual no fue mi intención. Quise expresar lo primario que fue lo expuesto en la cancha.

Entrando al partido de Coquimbo, sin dudas que la U mejoró en varios aspectos:

  • En controlar el partido, plantándose en campo contrario para recuperar la pelota. Los 45 minutos iniciales fueron parejos, pero en el complemento el dominio fue total.
  • En la posesión de pelota con la inclusión del paraguayo Cuevas desde el primer minuto. Claramente Pipino consigue contagiar a sus compañeros y su calidad lo hizo participar en todas las acciones de llegada en el primer tiempo.
  • Miguel Pinto volvió a ser determinante con un gran achique en el lapso inicial.
  • Manuel Iturra da la sensación que comienza a encontrar un camino en sus movimientos. Sigue yendo a todas, pero ahora acierta más en los pases, aparece en posiciones de ataque tal como lo mostró en el 1-0. Ahora no solo está ganando las pelotas divididas o anticipos, le ha agregado fútbol.
  • La zurda de Estrada es el complemento para que Hernández y Cuevas puedan moverse más cerca de los delanteros y no desgastarse arrancando desde muy atrás. Dio una lección de cómo mover la pelota y elegir siempre al mejor ubicado. Estuvo en los dos últimos goles.
  • Con dos delanteros la U tiene más opciones y variantes. Cuando ingresó Villalobos fueron los mejores momentos en esa faceta ya que aporta más movilidad y fútbol asociado que Olivera.

También hay aspectos por mejorar y consolidad:

  • La innumerable cantidad de pases enviados a los pies de los rivales. Jugar siempre a gran velocidad genera muchos errores. Hay movimientos donde una pausa o un amague, generan mayor precisión. Seymour fue el abanderado en esta faceta.
  • Continúan los problemas de marca y salida por los costados.
  • Ni Arias ni Hernández consiguieron tener peso propio en el partido, solo si se asocian con Cuevas o Estrada suman.
  • Lo de Olivera es muy básico para un alto nivel, solo por arriba puede generar peligro. No devuelve bien o sino para controlar la pelota se demora un siglo y ya se pierde la sorpresa.
  • Al paraguayo Cuevas no le da el físico para los 90.

El “ganar sí o sí” es una frase que puede gustar, pero que también refleja que el camino futbolístico todavía no está claro. La “U” mejoró frente a los bolivianos, seguramente el equipo más débil del grupo, y apostando a una soñada clasificación a la tercera fase, el nivel por ahora no da para “suficiente”.
En lo personal entiendo que es un proceso el de Markarían, y que un mayor tiempo bajo su dirección más la puesta a punto de Cuevas y el regreso de Montillo, hay esperanzas de una mejora sustancial.
Por ahora alcanza con el “sí o sí”.

¿Quién dijo que no se puede?

4 de Marzo, 2009

¿Quién dijo que no se le puede ganar a un equipo brasileño de visita?
¿Quién dijo que no se puede jugar bien al fútbol en la Libertadores?
¿Quién dijo que lo único importante en el fútbol es el resultado?
¿Quién dijo que con diez hombres no se puede vencer?
¿Quién dijo que los jugadores con talento no pueden defender?

Las respuestas a estas preguntas tras el triunfo de Colo Colo ante Palmeiras por Copa Libertadores,  seguramente encontrarán a escasos defensores de estos conceptos.

Desde mi visión en el fútbol siempre se puede más, y lo digo sin poner como máxima absoluta al resultado. Si Colo Colo hubiera perdido en Sao Paulo, pero con un planteamiento de juego, más las respuestas individuales y colectivas que plasmó en la cancha, el análisis no habría cambiado.

A los equipos brasileños se les puede ganar. Habrá que guardar este partido en el archivo o revisar como aquel de 1987 cuando Colo Colo venció al poderoso Sao Paulo o cuando la selección le ganó en la Copa América del mismo año o el 3-0 en las clasificatorias del 2002.

En todas las ocasiones, la mejor defensa siempre fue tener interpretes que dieran desahogo a la natural presión de los brasileños. Hay que ir al archivo y revisar las alineaciones de aquellos encuentros.

Esta vez esos interpretes fueron Luis Pedro Figueroa, Rodrigo Millar, Macnelly Torres, Lucas Barrios, César Carranza y en menor medida Arturo Sanhueza y José Domingo Salcedo. Sí tienes que defender y tienes éxito recuperando la pelota tienes que poder sostenerla y avanzar hasta el arco contrario.

Colo Colo aguantó la presión inicial y poco a poco fue mostrando sus cartas. Gran primer tiempo de Luís Pedro Figueroa y Rodrigo Millar por la derecha para jugar con aciertos y personalidad. Buenos movimientos y habilitaciones del colombiano Torres, y mejor lo de Carranza y especialmente Barrios.

Por suerte se quedó Lucas que el año pasado anotó 37 goles, y ahora en Colo Colo deben estar felicitándose por no haberlo vendido. Esos goles y la calidad de su juego aparecieron ya en esta Copa. Barrios aguantó dos y tres marcas de espaldas, manejó la pelota y los espacios, y llegó a la red además de su asistencia en el 2-0.

Barticciotto también tiene que haber aprendido la lección: si tu equipo fue campeón y además jugando bien, la gran base está clarita y para retocar la oncena hay que incorporar sólo a futbolistas que superen el nivel de los que estaban.

Ante Palmeiras, Barti se “iluminó” y curiosamente utilizó a 10 de los que dieron la vuelta olímpica, solo faltó Moya (lesionado). La dupla Mena-Riffo fue muy importante. Riffo como siempre dando mucha seguridad en todas las facetas. La dupla Melendez-Sanhueza puso el esfuerzo, la recuperación.

Aun con 10 tras la expulsión de Kalule, Colo Colo tuvo respuestas para manejar la pelota y generar llegadas directas. El colombiano Torres mostró calidad en la definición y en el gran pase para el 3-1 de Sebastián González.

En el fútbol hay que tener equilibrio en las dos facetas, la de atacar y defender. Esa fórmula se consigue primero al elegir los futbolistas y después armar una organización de juego a la cual puedan responder esos elegidos. Colo Colo reencontró el camino con una alineación casi cantada que lo devolvió al fútbol de calidad.

El fútbol chileno tiene que buscar la excelencia profesional y no hay más. Las apuestas numéricas, los miedosos del resultado, los defensores del esfuerzo, están obsoletos.

Futbol cavernario

26 de Febrero, 2009

 

El presidente de Azul Azul, Federico Valdés, declaró eufórico al término de la igualdad en Porto Alegre, estar “con el convencimiento de que esta es la U que nos gusta a los hinchas”.

Después de ver el triste papel futbolístico de los azules, a mi me pareció recordar esas propuestas ultradefensivas de Luís Santibáñez en la década de los 70 y 80, o de Nelson Acosta en los 90, con la frase que tanto daño le hizo a la actividad: “Hay que sumar como sea, y es lo único que importa”.

Al menos, el actual DT de Universidad de Chile, Sergio Markarián, tuvo un análisis que permite pensar que se intentará cambiar lo mostrado en el 0-0 ante Gremio. “No me gustó la forma”, “y de esta manera difícilmente podamos ganar partidos”, aseguró. 

Universidad de Chile fue el reflejo de un equipo sin la jerarquía para poder contrapesar de alguna forma a Gremio, e incapaz de generar un circuito de juego con posibilidades en ataque.

La imagen de una oncena desbordada y a la que sólo las maravillosas atajadas de Miguel Pinto le daban una opción, es muy poco para proyectarse en pasar esta fase de la Libertadores.

Muy rústicos en el manejo de la pelota se vieron Rivera, Olarra, Osvaldo González, Seymour, Iturra y Olivera; además Angel Rojas y Emilio Hernández no tuvieron el protagonismo necesario como para darle vida al equipo.

El fin de semana los azules le ganaron a Unión Española jugando un partido regular, pero en Chile una victoria tapa la mediocridad, y seguramente un empate en canchas brasileñas conseguirá que muchos festejen el punto. El problema seguramente estará en el futuro inmediato de la Copa Libertadores.

Si Markarián no termina con las rotaciones -o con las segundas y terceras oportunidades, además de recuperar a los lesionados-, los azules la pasarán muy mal.

El paraguayo Cuevas tiene que jugar desde el primer minuto; Estrada y Montillo tienen que estar presentes sí o sí; Villalobos es mucho más que Olivera; José Contreras es cien veces más que Marcelo Díaz, quien como volante por derecha puede rendir. Atrás la línea de cuatro llama urgente.

El punto es muy bueno, pero la calidad del juego muy malo.

Everton también hizo su aporte al “fútbol cavernario”. Un equipo tímido se presentó en Guadalajara y cuando ya le habían marcado 4 goles, Nelson Acosta recién decidió salir a jugar.

Un solitario Jaime Riveros como única carta de creación, le facilitó las cosas a Chivas. Una oncena preparada prácticamente sólo para marcar y destruir recién cambió el chip en el segundo tiempo y acortó distancias. Pero ya era tarde. El temor a jugar hoy se paga caro.

Que lejos está “U” que anoche jugó en Porto Alegre y Everton de Guadalajara, de la selección chilena de Bielsa. Son los polos opuestos.

 

No vendan a Orellana y Viva Ovalle

23 de Febrero, 2009

 

El llamado fútbol moderno, básicamente ese que sólo se fija en el resultado, en quien ganó y punto, nos tiene alejado de la esencia de este deporte y nos engaña a cada rato reconociendo a los mediocres.

Por lo mismo ver en acción a Fabián Orellana con todo su talento y gozando de la libertad para dar un auténtico recital de la mejor expresión técnica, es hoy un privilegio. El miedo al resultado negativo muchas veces obliga a esta clase de jugadores a contagiarse.

Afortunadamente Orellana lideró a Audax Italiano en la victoria frente a Colo Colo. Jugadas en espacios reducidos, técnica en velocidad, eludiendo rivales y todo con un sentido colectivo. Fantástico el golazo que significó el 1-1. En estos tiempos de la tiranía de los “ganadores” y del resultado, Orellana abre una ventana del talento, de la excelencia, del espectáculo y pisotea a los que optan por el camino mezquino del “ganar como sea”.

Los dueños del Audax tienen que darse un gustito futbolístico alguna vez. Ya se han dado varios económicos con las ventas de Salvador Cabañas, Humberto Suazo, Roberto Cereceda y Rodolfo Moya, y seguramente Carlos Villanueva. Tienen buen ojo para elegir, pero no se han planteado la felicidad completa: jugar dando espectáculo y ser campeones.

Deportes Ovalle perdió la final de la Copa Chile pero festejó el segundo lugar, concepto que en estos tiempos es inaceptable para muchos. Pero el equipo de la Tercera División jugó como el más profesional superándose en cada partido frente a rivales de categorías superiores incluido Colo Colo.

El ejemplo de Ovalle fue jugar muy en serio la Copa Chile, y además del lógico y básico esfuerzo físico que se necesita para jugar al fútbol, aportó un fútbol técnico, creativo que dio espectáculo. Miles los aplaudieron. Fueron segundos y ganaron.

Algo parecido fue lo que vivió la Unión Española frente a la “U”. Perdió, pero sin dudas fue el gran protagonista del partido con su juego colectivo, de buen manejo de pelota, de buscar siempre el arco del rival. Le faltó contundencia para llegar a la red. Hay que agradecer esa propuesta.

La Universidad de Chile ganó y muchos aplauden esos tres puntos, pero que no los dejan ver el mediocre rendimiento futbolístico. Aprueban Miguel Pinto, Manuel Iturra y Marcelo Díaz en funciones de ataques, ya que no sabe marcar en defensa, el resto no pasa del regular.

El paraguayo Nelson Cuevas es la gran esperanza azul. Tiene categoría y consigue que su equipo pueda acertar tres o cuatro pases seguidos. Ir al choque, correr, tirarla para arriba y lejos, que son lo que hoy aplauden sus hinchas, es la esencia del llamado fútbol moderno, que nos engaña partido a partido.

Colo Colo todavía tiene esperanza, pero Barticciotto tendrá que acertar de una con el equipo titular. La rotación y las pruebas tendrán que terminar. Lucas Barrios, Miguel Riffo, Rodrigo Millar, Luis Pedro Figueroa, César Carranza, Macnelly Torres suenan a inamovibles. Muy bajo lo de los tres paraguayos.

U. Católica le saca lustre al liderato, pero la calidad de su fútbol todavía no alcanza para los aplausos. Es un equipo medio histérico, todo lo hacen a gran velocidad, los pases, las caídas, los reclamos, los errores. Difícilmente lo pasen bien en la cancha. La rotación de arqueros no existe y más aun cuando Toselli comenzaba a demostrar sus condiciones. Por ahora sigue sin tener un delantero centro.

Ojo con la Universidad de Concepción. Buen equipo, con jugadores experimentados y de buen pie.