Confusión total en la “U”
Viernes, Mayo 8th, 2009
La derrota de la “U” ante Cruzeiro por la Copa Libertadores está reflejando la confusión que viven los azules en esta temporada, aunque hay síntomas que se arrastran desde hace muchos años.
El 2-1 en lo numérico es una cifra estrecha para reflejar lo que se vive en Universidad de Chile. Los anuncios públicos de Sergio Markarián y de varios directores de Azul Azul en relación a las prioridades es patético. Un día el objetivo es el campeonato chileno, al otro la Libertadores, enseguida clasificar a la Sudamericana. Hoy jugaremos con suplentes, mañana con algunos titulares, después con el equipo A. Impresentables señales, que demuestran confusión.
En la cancha el juego mostrado por los azules no alcanza ni para regular. La confusión aquí no es sólo de Markarián sino del entorno de la “U” por años, y me refiero a dirigentes, socios, hinchas, barristas, futbolistas, entrenadores y periodistas, que por décadas aspiran que su fútbol tiene que ser de “empuje”, “garra”, “sacrificio”,y ”con el aliento de la barra” .
Pero nadie habla de conceptos futbolístos. Se les olvidó que a este deporte se juega con un impleemento llamado pelota, que hay controlarlo, pasarlo a sus compañeros de equipo y buscar el gol en el arco contrario. Muchos dirán, pero también hay un rival que tiene capacidades y habrá que defender. También es parte del fútbol.
Pero la “U” no cumplió con ninguna de estas facetas. Si Seymur e Iturra están para la recuperación y la marca, sus actuaciones en esa faceta fue de novatos. Jamás anticiparon, siempre estaban a 10 metros de los rivales, muchas veces quedaban por detrás de la pelota ya en la mitad de la cancha. El desorden fue total. Con la pelota en los pies o en aportes ofensivos, la nota puede alcanzar para un 2. Y estos son los emblemas de la mayoría de los seguidores azules. Y ojo que estas actuaciones se repiten regularmente.
Montillo no debió jugar. A este nivel o estas al menos al 90 por ciento o te quedas en la tribuna. Montillo apenas ha jugado dos o tres partidos, pero Markarián autoengañandose creyó que lo podía salvar. Mal ojo. Emilio Hernández como siempre con algunos chispazos, insinua grandes condiciones, pero ya van 4 ó 5 años en esos anuncios. Un par de jugadas por tiempo, pero no termina por tener peso propio para contagiar al equipo o definir partidos.
Las pifias para Olivera son injustas. El uruguayo puso “empuje”, “garra” y “sacrificio”, cualidades por las que lo contrataron. Pero ahora le quieren exigir un juego técnico, que devuelva paredes, que tenga habilidad en espacios reducidos. ¿Quién se equivocó?
Otros que no responden pese a tener muchas oportunidades son Osvaldo González y Marcelo Díaz, Casi nada les sale bien.
En un nivel intermedio están Olarra, José Rojas y José Contreras. Responden por momentos en la faceta defensiva, pero cuando hay que salir jugando o generar movimientos en ataque hay limitaciones. Los que ingresaron fueron un aporte. Villalobos da más alternativas que el juego aéreo de Olivera. Pardo asumió un rol de condcutor y consiguió que la pelota llegara con bien a los delanteros. El paraguayo Cuevas se movió y buscó, pero muy individualista.
No hay dudas que Miguel Pinto otra vez fue el mejor de la “U”. Estrada estuvo ausente y se notó. Nadie tiene su pegada para cambios de frente, pelotas en profundidad, pases cortos y pelotas detenidas.
Cruzeiro dio una lección: la pelota lo es todo en el fútbol, algo que en la “U” no estaba considerado.


