En la cornisa
Jueves, Abril 9th, 2009
¿Cuántas lecturas tienen los dichos del técnico de Colo Colo, Marcelo Barticciotto?
Infinitas, todas las que se nos ocurran. Pero lo más llamativo es de quien vienen las palabras. Un ex futbolista que ahora es entrenador y que se rigió por los severos “códigos de camarín”, que rezan, “que lo que hay que decir se dice para adentro y no hacia fuera”.
Habló de “renuncia”, “cortar cabezas”, “deslealtad”, “entienden o se van”, “recibir mensajes por la prensa” entre otros dichos.
Barticciotto tuvo que romper ese pacto no escrito y con duros conceptos para explicar que ha pasado con Colo Colo en el último mes, ese equipo que gana y gusta en la Copa Libertadores, pero que en el campeonato chilenos apenas llega al empate.
¿Qué habrá pasado para que el director técnico haya tomado un camino tan alejado a su conducta mantenida por tantos años?
Mi respuesta apunta a hechos de mucha gravedad. Conductas alejadas al buen desempeño profesional dentro y fuera de la cancha. Estos conceptos son muy amplios y es el paso siguiente que no dio Barticciotto a la hora de desahogarse en Ecuador. En la apreciación futbolística el desnivel que han mostrado los albos en el torneo local con relación a la Libertadores es abismal.
Después de ganarle en forma consecutiva a Palmeiras y a Liga Deportiva en la Libertadores, quedó la sensación que el Colo Colo 2009 ya estaba listo y afinado. Prometían mucho la seguridad de Riffo en defensa; las subidas de Figueroa por el lateral derecho; el aporte de Millar al salir jugando con seguridad desde atrás y llegando al arco contrario; la regularidad de Sanhueza como volante central; el talento y precisión en los pases del colombiano Torres; la movilidad de Carranza y el gol de Lucas barrios. El equipo volvía a ser candidato a todo.
Después Colo Colo no volvió a festejar. Es cierto que los rivales se esforzaron y se superaron con méritos propios, pero también es cierto que en determinados pasajes de los partidos, daba la sensación de ausencia en el campo. Sucedió ante la UC y O’Higgins en el primer tiempo donde fueron ampliamente dominados.
¿Porqué tanta diferencia en los rendimientos? Mi respuesta, notorias bajas individuales, lo que a ojos del entrenador, y ante la seguidilla de fechas sin ganar y no jugar bien, fue llamativo y seguramente sospechoso.
¿Cómo resolver un conflicto en los términos y dichos que planteó Barticciotto?
Un entrenador es el máximo responsable de la conformación y manejo de un plantel profesional. El cargo por sí le da toda la autoridad para tomar decisiones y no amenazar vía los medios de comunicación. La acción del DT fue un grave error que puede costarle muy caro. En silencio pudo tomar todas las determinaciones necesarias para enrielar el rendimiento del equipo y la paz interior.
Ejemplos hay muchos al respecto, Pellegrini vs. Juan Román Riquelme, donde el DT nunca habló públicamente de los motivos por los cuales nunca más lo citó al primer equipo. Bielsa vs. Islas, lo mismo, simplemente quedó fuera de las nóminas de la selección, pero jamás se hizo mención a las declaraciones del jugador a un diario.
Ahora Barticciotto depende de un resultado o de la decisión de los mismos futbolistas que el encaró públicamente. El error del DT fue no asumir y corregir en silencio. Sí había que echara a 3 o 4, se finiquitan; sí hay que sacar a 2 o 3 de la titularidad, se toma la medida, pero lanzar ese discurso, solo deja la sensación de un problema de difícil solución.
Una derrota frente a la Liga Deportiva, o un rechazo del plantel a la gestión del DT, dejarán a Barticciotto con muy poco piso como para seguir en el puesto. Está en la cornisa.



