Salas, matador inolvidable
Viernes, Noviembre 28th, 2008
Se retiró del fútbol profesional Marcelo Salas. Se intuía que tras la eliminación de la “U” el adiós estaba a un paso. Lanzó su camiseta a la tribuna, pero dos días después se la fueron a devolver. Sin dudas que era una pieza de colección, su última camiseta con dos goles ante Cobreloa.
No hay que escarbar mucho en su decisión, una campaña generosa en tiempo, clubes, goles y festejos. Un jugador reconocido por el gran mundo del fútbol.
Salas jugó en clubes importantes, con altas exigencias y siempre estuvo presente en lo más difícil e importante de este deporte, los goles.
Que la “U” busca el título tras 25 años, y el Matador es su máximo anotador; que River quiere la Copa Sudamericana y otro título argentino, y Salas sacude las redes; que Chile quiere hacer historia en Wembley, y anota dos goles; la Lazio sueña con un campeonato y no falla; la selección clasifica al mundial con su presencia y en Francia 98 entra a la historia con cuatro tantos.
Después vendrían momentos duros, una grave lesión nada menos que en Juventus, su regreso a River Plate y Universidad de Chile sin alcanzar la gloria anterior.
Ya no fue el mismo de los momentos de plenitud física. Y ahí está el problema, el hincha siempre cree que volverá a ver el Salas ágil, de movimientos rápidos en espacios reducidos, de fortaleza física, con olfato en el área rival, con presencia en los partidos importantes.
Salas ya estaba en la galería de los mejores futbolistas chilenos de todos los tiempos. Cada cual le dará su valoración, cada cual tiene sus recuerdos de jugadas y momentos inolvidables. Ahora comienza el mito, los relatos de anécdotas y goles de su carrera que hoy terminó.
Salas es sinónimo de Universidad de Chile, pero también de la selección nacional. Es su máximo goleador histórico, capitán y líder dentro y fuera del campo. Aquella dupla Za-Sa junto a Ivan Zamorano fue un privilegio, temida por todos los rivales. Será parte del mito.
Para mi serán inolvidables las sensaciones de verlo anotar en vivo dos goles frente a los ingleses. Sus apariciones definitorias en el área, lugar donde muchos desaparecen y sucumben, fueron de altísima categoría. Esa noche en Wembley estaban presentes muchos entrenadores y directores deportivos de clubes europeos, y cuando terminó el partido la prensa inglesa cargó contra Alex Fergusson del Manchester United para pedirle la explicación de porqué dejaron escapar a Salas, que al día siguiente firmaba por la Lazio.
Difícilmente aparecerá otro con sus características y su record en vueltas olímpicas. La historia dirá que un 28 de noviembre del 2008, Marcelo Salas anunció su retiro de la actividad, y en ese mismo instante comenzó a surgir el mito del matador.





