Carvallo no maneja un Fórmula 1
Martes, Septiembre 30th, 2008Escribo este comentario antes del partido que la UC juega en Brasil por la Sudamericana, y así el resultado no “contamina” mi visión de lo que ha pasado con los cruzados.
La Católica se armó bien en el primer semestre, cuando descubrió a Darío Botinelli. Un volante que marcó diferencias en el torneo local y en la Libertadores. Un talento, con un juego veloz y agresivo, y en las pelotas detenidas también llegaba al gol. Esos jugadores cuando se encuentran, hay que cuidarlos. La UC lo vendió a la primera oferta, solo por hacer “un buen negocio”, según los dirigentes.
¿Cuál negocio? O mejor dicho, pésimo negocio. Hoy todos venden, pero no se dan cuenta que después hay que gastar más de lo que se recibió y lo peor es que se pierde en la cancha. Ese gravísimo error, no ha sido subsanado. A este panorama hay que agregar la salida de Roberto Gutiérrez.
Muchos dirán, pero Botinelli es solo un jugador, y que pasa con los demás: Han bajado notoriamente su rendimiento Buljubasich, Eros Pérez, Ormeño e Imboden. Los que llegaron, Gianni, Caggiano e Ibarrola, no han sido aporte. Mirosevic, es el único que aprueba.
¿Qué más tienen los cruzados? A Medel y Rodrigo Valenzuela en un buen nivel. Marco González en ascenso, pero los demás muy irregulares y con poco peso (Toloza, Vázquez, Acevedo y Boris González). Luís Núñez insinúa mucho pero por uno u otro motivo siempre se diluye (lesiones o suspensiones). Hans Martínez pasa casi todas las semanas con la selección y no termina por acoplarse al equipo. Ante Palestino fue un desastre.
La UC no es un Fórmula 1 en una comparación automovilística, apenas es un Fórmula 3. Por lo tanto, decir que “estamos para ser campeones” o “al menos para ir a la Libertadores”, como apuntan los directivos, me parece que están muy alejados de la realidad.
Veo las reacciones increíbles de los hinchas en el Estadio. Mientras el equipo gana, todo bien, pero después todo a la hoguera. En vez de alentar en los últimos cinco minutos ante Inter, donde Mirosevic pudo desnivelar, estaban en otra, siguiendo los dictados de varios medios de comunicación que tienen como objetivo sacar a Carvallo de la banca.
Ahora, el técnico también tiene responsabilidades y la más importante, fue quedarse en el cargo, cuando se opuso a la venta de Botinelli y a la tardía llegada de los llamados “refuerzos”, cuando ya se estaba jugando el torneo.
Después está lo de defensivo, algo que yo no veo por ninguna parte. Si la Católica empata ante Inter es porque en esa jugada Ormeño, Medel y Vázquez estaban en posiciones de ataque y no precisamente “metidos atrás”. Las frases hechas no van conmigo y de tanto repetirlas, muchos se las creen.
Veo que la estadía de Carvallo está desgastada, pero no por la presión de los hinchas, sino que por la falta de sintonía con las ausentes directrices dirigenciales. El fútbol cruzado en el campo profesional y en el de las divisiones menores, está a la deriva sin planes coordinados.







