Gallego vs. Cagna
18 de marzo, 2011
¿Es el mismo equipo, son otros jugadores? Son preguntas que se deben rondar por la cabeza de muchos seguidores de Colo Colo.
¿Qué pasó con la crisis de juego y resultados? ¿Por qué ahora suman cuatro triunfos en línea y ganan tanto en el torneo local como en la Libertadores?
Mi análisis apuntará inicialmente a los entrenadores Diego Cagna y Rubén Américo Gallego.
¿Cuánta es la influencia de un DT en el fútbol? Es una respuesta variable en cuanto a números, pero siempre es definitivamente alta para bien y mal del equipo.
Cagna armó este plantel 2011 y desde mi visión, creo que no todos los jugadores que se contrataron tenían su visto bueno. Se tuvo que adaptar a un presupuesto escaso, por lo tanto solo se dedicó a llenar cupos más allá del nivel que tuvieran.
La pretemporada se inició con retraso en relación a los otros clubes. Colo Colo fue de los últimos en comenzar. El trabajo se realizó mayoritariamente sobre arena, un método discutido en Europa, ya que genera endurecimiento muscular y por ende poca soltura en el manejo de pelota y falta de reacción en espacios cortos. No llegaron a punto para el inicio de la temporada.
Cagna ya venía golpeado por no dar la vuelta olímpica y fue pavimentando el camino de su fracaso con las decisiones ya enunciadas. Pero hay más, y dentro de la cancha no consiguió respuestas. Los jugadores no se las dieron.
Quiso jugar a ser siempre protagonista, parándose en campo contrario y siendo dueño de la pelota, pero jamás encontró el camino. En ataque Miralles y Paredes como delanteros moviéndose en una franja de 25 a 30 metros, con pocos espacios y muchos rivales cerca, sus opciones disminuyen por características propias.
La zona de los volantes fue un contante pasadizo defensivo. Rotaciones permanentes de nombres, poco rigor para retroceder para dejar muy expuesta a la última línea. Todo sumó, incluido muy bajos rendimientos personales.
¿Es Gallego el gran “salvador”?
Por ahora lo es. Es un DT ya con gran experiencia y en plena madurez profesional a diferencia de Cagna que recién está comenzando. Llegó imponiéndose desde nominar al capitán hasta avisar que las contrataciones las hará personalmente y no el gerente técnico. Gallego pudo ver desde la tribuna un par de partidos y su diagnostico fue certero.
Colo Colo no estaba preparado para jugar mano a mano con nadie. Su frontalidad lo llevo a decir que “si hay que ser ratones, lo seremos sin ningún problema”. Aplicó la lógica. Si están perdiendo uno tras otro, lo primero es fortalecerme defensivamente.
Dos líneas de cuatro con gran compromiso en retroceder y estar muy juntos. Gallego los impulsa a ganar duelos individuales.
En ataque, el panorama también cambió. Ahora Miralles tiene por delante 50 y 40 metros para ganar en velocidad. Jugando a la contra es donde siempre mejor se ha visto al argentino. En el mano a mano y a correr aumentan sus posibilidades. Paredes ahora ya no juega de espaldas al arco, función que no maneja. De frente al arco le saca provecho a su visión para manejarla zurda con habilitaciones largas y remates desde media distancia. Es un muy bueno llegando desde atrás para definir. No es el clásico “9″ que pelea entre los zagueros.
Cagna y Gallego son muy distintos prácticamente en todo. La historia dirá quién llego más lejos. Por ahora el “Tolo” comenzó con el pie derecho, lo mismo sucedió con Cagna. Lo importante es el final de la historia.











